
El uso de inteligencia artificial para generar imágenes sexualizadas de niñas y niños va en aumento. Durante el último año, al menos 1.2 millones de menores han sido víctimas de personas que manipulan sus fotografías con el fin de producir contenido explícito, de acuerdo con un estudio reciente de Unicef, Interpol y la fundación ECPAT (End Child Prostitution and Trafficking, por sus siglas en inglés).
En algunos países, esta práctica afecta a uno de cada 25 menores (incluidos México, Colombia, República Dominicana y Brasil), una proporción equivalente a un niño por cada salón de clases en promedio.
En una declaración reciente, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia expresó su preocupación por el acelerado crecimiento del volumen de estas imágenes, a las que denomina “ultrafalsos”, y calificó el fenómeno como una “alerta máxima”.
De acuerdo con la Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), el término ultrafalso se propone como alternativa al anglicismo deepfake, utilizado para describir contenidos —fotografías, videos o audios— que no son reales, pero aparentan serlo debido a una manipulación digital extrema.
La Unicef advierte que los deepfakes se emplean cada vez con mayor frecuencia, incluso para la llamada “nudificación”, una práctica que consiste en retirar o modificar la ropa en fotografías con el fin de crear retratos sexualizados o desnudos falsos.
“Los propios niños y niñas son muy conscientes de este peligro. Los abusos cometidos mediante deepfake siguen siendo abusos y, aunque las imágenes sean falsas, el daño que causan es absolutamente real”, señala la Unicef en su página.
Un menor se convierte en víctima directa en el momento en que alguien usa su identidad. Incluso de no existir una víctima identificable, un material generado con IA normaliza la explotación sexual infantil.
Si bien no existe contacto físico, los académicos consideran que el daño es real, ya que se vulneran derechos fundamentales y se normaliza la violencia sexual contra la infancia. Al final estas prácticas utilizan la imagen de menores con fines sexuales y alimentan redes de consumo de contenido abusivo.
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De acuerdo con el informe de 2025 “Explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital”, de la Organización de los Estados Americanos (OEA), WhatsApp, Facebook e Instagram son las aplicaciones y redes mayormente identificadas en situaciones de violencia sexual digital.
Además, las principales víctimas de explotación sexual y otras formas de violencia sexual asociadas ocurridas en el entorno digital son niñas, aunque la brecha de género es menor que en otros delitos y escenarios. La mayor cantidad de víctimas tiene entre 13 y 17 años, “aunque en este panorama se registra una tendencia a la ocurrencia de situaciones a más temprana edad”, refiere el documento de la OEA.
No obstante, la base de datos internacional de Interpol 2024 sobre explotación sexual infantil —que registró 4.9 millones de imágenes y videos y en ese entonces ayudó a identificar a 42,300 víctimas a escala global—, detectó una serie de tendencias alarmantes: más de 60 % de las víctimas no identificadas era prepubescentes (entre 8 y 12 años), incluso bebés y niños pequeños; 92 % de los agresores visibles correspondía a hombres.
Para María José Ravalli, jefa regional de abogacía y comunicación de Unicef para América Latina y el Caribe, la pelea en torno al tema es contra un monstruo de múltiples cabezas: la falta de alfabetización digital en niñas y niños, una regulación sólida de las plataformas de redes sociales y la necesidad de una legislación robusta que incluya las imágenes generadas con IA dentro de la tipificación de abuso sexual a menores o pederastia, declaró en una conversación con el diario El País
La especialista resaltó que el problema también involucra controlar estas herramientas de inteligencia artificial que se integran rápidamente en las redes sociales, donde pueden difundirse rápidamente.
Los Estados miembros de la ONU están adoptando medidas a la par que conocen la magnitud y la gravedad del problema. Para ejemplificar, a finales de 2025 Australia se convirtió en el primer país del mundo en prohibir las cuentas de redes sociales a menores de 16 años, basándose en que los riesgos derivados del contenido que comparten superan con creces los posibles beneficios.
Para ello, el gobierno citó un informe que había encargado, en el cual mostró que casi dos tercios de los niños de entre 10 y 15 años habían visto contenido de odio, violento o perturbador, y que más de la mitad había sido víctima de ciberacoso.
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Esta problemática en ocasiones también es abordada por el sector juvenil. En la primavera de 2025 alumnos de una escuela secundaria del noreste de Iowa, Estados Unidos, denunciaron a las autoridades escolares que otros alumnos habían utilizado algunas aplicaciones para generar imágenes digitales de ellos sin ropa.
De igual manera, varios estudiantes del Instituto de Educación Secundaria Obligatoria Bartolomé Cossío de Haro, en España, están siendo investigados actualmente por la difusión en diferentes grupos de WhatsApp de fotos de sus compañeras creadas con inteligencia artificial.
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El encuentro entre Trump y Petro rebajó tensiones y reabrió el diálogo tras una etapa conflictiva, aunque sin que hubiera nuevos compromisos formales.
La reunión era muy esperada y llegó precedida de episodios de tensión.
Tras meses de cruces verbales, advertencias públicas y desconfianza mutua, Gustavo Petro y Donald Trump se encontraron finalmente en la Casa Blanca este martes.
Semanas atrás, Trump llamó a Petro narcotraficante, le advirtió de que “debía cuidarse” y llegó a afirmar que le “sonaba bien” una acción militar en Colombia similar a la emprendida en Venezuela.
El presidente colombiano, por su parte, acusó a Estados Unidos de violar la soberanía colombiana y matar a gente inocente en sus operaciones antidroga.
Previamente, Estados Unidos había revocado el visado de Petro después de que este pidiera a los soldados estadounidenses que desobedecieran a Trump en un mitin propalestino en Nueva York.
En ese contexto, el encuentro de este martes -que se prolongó cerca de dos horas a puerta cerrada- acercó a los dos mandatarios, que intercambiaron gestos de cordialidad.
Petro salió de Washington con su imagen reforzada y una relación aparentemente más fluida con Trump, aunque sin avances concretos.
El primer logro tangible para Petro fue acabar con la tensión de una relación que, hasta hace poco, parecía al borde de la ruptura.
Las imágenes difundidas por la Casa Blanca y la presidencia colombiana mostraron a ambos mandatarios sonrientes, sentados juntos en el Despacho Oval y acompañados de sus principales colaboradores.
“Nos entendimos muy bien”, afirmó Trump en unas breves declaraciones tras la reunión, en las que admitió que él y Petro “no eran los mejores amigos” pero afirmó que el encuentro fue cordial y no se sintió insultado.
También mencionó que debatieron sobre un acuerdo relativo al narcotráfico, aunque no dio detalles.
“Estamos trabajando en ello”, indicó, y agregó que ambos hablaron sobre “sanciones” sin especificar en qué sentido.
Petro, por su parte, afirmó tras el encuentro que le “gustan los gringos francos” y calificó como “positiva” su impresión tras citarse con Trump.
“La impresión que tengo de una reciente reunión de hace unas horas es positiva, en primerísimo lugar. Esa es la realidad”, declaró al iniciar su conferencia de prensa en la embajada de Colombia.
En una reflexión más política, reconoció que ni él ni Trump habían cambiado de postura en muchos temas, pero defendió el diálogo como vía para recomponer la relación.
“Un pacto no es entre hermanos gemelos. Un pacto es entre contradictores que pueden encontrar los caminos de una hermandad humana”, aseveró.
Este cambio de tono se considera un punto de inflexión en una relación que vivió meses de fuertes choques, especialmente después de que Petro denunciara lo que llamó un “genocidio” en Gaza durante una visita a Nueva York.
Petro indicó, sin embargo, que no se puede dialogar bajo amenazas, en referencia a las sanciones que ha recibido de Washington.
“Yo estoy en la lista OFAC (de sanciones del Departamento del Tesoro estadounidense), en mi opinión, por lo que dije en Nueva York”.
Uno de los objetivos centrales de Petro era confrontar la visión de Washington sobre el narcotráfico en Colombia y defender la estrategia de su gobierno.
En 2025, por primera vez en tres décadas, Estados Unidos retiró a Colombia la certificación como socio estratégico en la lucha contra las drogas, alegando un aumento récord de cultivos de hoja de coca.
El presidente colombiano también sugirió que este martes hubo un entendimiento con el mandatario estadounidense en esta materia.
“Lo que dijo Trump en la reunión es que él no cree en sanciones. Y que él no las ve en este caso en particular. No las ve racionales. Y yo creo que tiene razón, es lo mismo que yo pienso”, declaró.
No detalló, sin embargo, si Washington volverá a certificar a Colombia en el futuro próximo.
Insistió en que su país no es responsable del consumo global de drogas: “Colombia no consume cocaína, los porcentajes son mínimos. Ni fentanilo, ni produce fentanilo”.
Por otra parte, Petro aseguró haber entregado a Trump una lista con los nombres de quienes considera los verdaderos líderes del narcotráfico.
“La primera línea del narcotráfico no es la que te imaginas”, sostuvo.
Aseguró que esos capos no operan en zonas rurales ni portan fusiles, sino que “viven en Dubái, en Madrid, en Miami” y manejan sus capitales fuera de Colombia.
Aunque no reveló nombres, afirmó que “los conocen las agencias de los Estados Unidos” y que deben ser perseguidos mediante una articulación internacional de inteligencia.
Para reforzar su argumento, citó operaciones recientes realizadas junto a la DEA y la inteligencia naval colombiana, que permitieron incautar 15 toneladas de cocaína en apenas dos días, incluyendo un submarino interceptado cerca de las Azores.
El viaje a Washington también deparó una lectura clave en la política interna colombiana.
Petro se juega la continuidad de su proyecto con la candidatura de Iván Cepeda en las elecciones presidenciales programadas para mayo frente a una oposición que lo acusa de haber puesto en riesgo la histórica alianza con Estados Unidos.
Durante meses, sectores opositores advirtieron que un gobierno de izquierda podía aislar a Colombia de su principal socio estratégico en seguridad y economía.
Sin embargo, el tono cordial del encuentro con Trump ofrece a Petro un buen argumento para desactivar ese relato.
Las imágenes de la reunión con ambos mandatarios sonrientes, las dedicatorias personales de Trump (“Un gran honor. Amo a Colombia” y “Eres genial”, escribió el mandatario estadounidense en sendas notas para Petro) y la ausencia de reproches públicos refuerzan la idea de que la relación bilateral sigue en pie pese a las diferencias ideológicas.
Analistas consultados por BBC Mundo señalaron que la relación entre Petro y Trump, así como el resultado de la reunión de este martes, podrían tener una influencia notable de cara a los comicios.
Pese a los numerosos gestos simbólicos, la reunión dejó más interrogantes que certezas.
No hubo anuncios de acuerdos concretos ni comunicados conjuntos, y varios de los temas más sensibles siguen pendientes.
Las sanciones personales contra Petro continúan vigentes y tampoco se aclaró si Estados Unidos reconsiderará su decisión de “descertificar” a Colombia en la lucha antidrogas.
En materia regional, Petro confirmó que hablaron sobre Venezuela y la posibilidad de una reactivación económica con apoyo de Colombia.
“Vimos cómo podría ser una reactivación de Venezuela con ayuda de Colombia, en su frontera, en su vecindad… y cuál es el papel de EE.UU.”, explicó.
Sin embargo, no se anunciaron pasos concretos ni cambios inmediatos en la política estadounidense hacia Caracas, o nuevas iniciativas de cooperación con Colombia en relación a Venezuela.
Tampoco se revelaron avances específicos sobre integración energética, seguridad fronteriza y cooperación contra el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.
Petro insistió en que el cierre de fronteras con Venezuela fue contraproducente: “Cuando se cerró la frontera, lo que más se comerció entre los dos países fue cocaína”, afirmó, defendiendo la apertura y el comercio legal como herramientas de estabilidad.
Al cierre de su conferencia de prensa, el mandatario colombiano aseguró haber pedido a Trump que desclasifique informes de la CIA sobre dos episodios clave de la historia de Colombia: el asesinato del precandidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán en 1948 y la toma del Palacio de Justicia en 1985.
Petro concluyó asegurando que en su país persiste un “genocidio” que continúa hasta hoy.
Así, el encuentro no sirvió para producir acuerdos tangibles pero sí rebajó tensiones y normalizó el diálogo entre los líderes de los dos países aliados.
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