
El presidente Andrés Manuel López Obrador prometió una reforma para dar a los trabajadores una pensión equivalente al 100% del último salario. Pero su iniciativa no cumpliría ese objetivo, no daría a todos los trabajadores ese beneficio ya que establece un tope de 16 mil 777 pesos. Las personas que superen esa cifra ya no obtendrían el 100%.
Además, el monto que sí ofrece garantizar a las y los jubilados no tiene un sustento financiero sólido, indicaron especialistas al revisar la iniciativa. Para financiar su promesa, López Obrador plantea activar un fondo semilla —un fondo bancario que tiene un capital inicial—, con la cantidad de 64 mil 619 millones de pesos (mdp) y que arranque funciones el 1 de mayo.
No se detalla cómo se dio el cálculo de 64 mil 619 millones, a cuántos trabajadores se podría beneficiar con ese monto en un primer año. Y los recursos, según se lee en el documento, provendrían de dinero que recaude el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, la eliminación de fideicomisos y de órganos autónomos, descentralizados y desconcentrados, entre otras fuentes.
Es decir, dinero que en realidad el gobierno no tiene ahora mismo en sus manos, para destinarlo a algún programa.
“La propuesta de reforma es muy distinta a lo que había estado comunicando el presidente, lo que se presentó es una forma de complementar las pensiones de personas que ganan menos del salario promedio de cotización en el IMSS”, explicó Valeria Moy, directora del IMCO, en el programa de Azucena Uresti en Radio Fórmula.
La iniciativa presidencial plantea dar un monto de pensión adicional a las personas que ganen menos de 16 mil 777 pesos, que es el salario promedio de trabajadores del IMSS, para que alcancen esa cifra de pensión. Pero eso, apuntó Moy, es “bastante más acotado” y no daría a todos los trabajadores formales el 100%.
Te recomendamos: AMLO usa datos falsos al presentar su paquete de reformas
Lo que dice la reforma de pensiones es que se van a obtener 64 mil 619 millones de pesos para crear un fondo inicial, también conocido como fondo semilla, pero se acota que el dinero saldrá de un porcentaje de lo recaudado por dependencias.
“Prácticamente de todas las fuentes de recurso que menciona (la iniciativa), no son recursos que ya estén en un lugar y que se vayan a transferir, dependen de lo que se pueda conseguir. Por ejemplo, el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado sí ha sacado a la venta joyas y automóviles, pero justamente es a través de una subasta, y puede ser que se obtenga un precio justo o no”, explica Carlos Contreras, actuario e investigador de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social.
“Realmente todas las fuentes de recursos que menciona (la iniciativa) digamos que no son 100% ciertas”, agrega.
Se menciona que el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado destinará el 75% de sus recursos recibidos, aunque no se establece a cuanto equivale.
También se refiere que se contará con el dinero proveniente de los 13 fideicomisos del Poder Judicial de la Federación, aunque en un principio el presidente dijo que ese dinero se daría a damnificados de Acapulco por el huracán Otis.
Hablan de obtener dinero por la eliminación de órganos autónomos, descentralizados; liquidación de la Financiera Rural; lo recolectado por la venta de inmuebles del Fondo Nacional de Fomento al Turismo Fonatur y el ISSSTE.
Además de los adeudos pagados por la Administración Pública Federal, el Congreso de la unión, el Poder Judicial, organismos autónomos, congresos y administraciones locales al SAT, el IMSS y el ISSSTE.
También se menciona destinar el 25% de los ingresos del Tren Maya, AIFA y aeropuertos de Sedena y Marina. Así como de donaciones. Además de todos los recursos provenientes de subcuentas de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez del IMSS y subcuentas de vivienda que gestiona el INFONAVIT y que no fueron reclamadas después de diez años.
“Habrá qué ver si los 64 mil millones serán solo para el 2024 o los siguientes años, tampoco está claro esa parte. Hay que ver para cuánto realmente alcanzan. Hay que ver si están pensados para que tengan larga vida, si lo que sobra se va a invertir o cómo se va a manejar, para que siga produciendo intereses y crezca.
Y la otra, ¿de dónde se van a obtener más recursos para alimentarla? Porque si sale más dinero para el pago de pensiones que lo que entrará por intereses, y no hay ninguna otra fuente de ingresos, no va a durar mucho tiempo”, cuestiona el actuario Carlos Contreras.
Jorge Cano, experto en los programas de Gasto Público en México Evalúa, dijo que en la iniciativa faltan detalles sobre la factibilidad presupuestaria de la reforma, considerando el envejecimiento de la población.
“(Faltarían) las proyecciones, de cuánto costaría en 10 años, 15 años, 20 años … tendría implicaciones para las finanzas públicas a muy largo plazo, se necesitaría estudios actuariales muy serios”, refirió el especialista.
En una situación donde la economía mexicana ya depende de la deuda, que es del 5.4% del PIB en 2024, se requerirían nuevas formas de financiamiento de este derecho, de lo contrario pues sería una promesa vacía. Faltan muchos temas qué considerar relacionados al costo para que sea una propuesta seria”, agrega.
Para este 2024, el Presupuesto de Egresos de la Federación ya contempla el gasto de 1.5 billones de pesos para el pago de pensiones del IMSS, ISSSTE, CFE y Pemex. Y si se suma el programa de pensión para el bienestar asciende a 1.99 billones de pesos. A esta cifra se tendría que sumar más presupuesto para cumplir la promesa del presidente López Obrador.

Mientras la atención internacional se centra en los cambios políticos que atraviesa Venezuela, para los venezolanos el aumento de precios es la preocupación más inmediata.
En un supermercado en el este de Caracas hace unos días me enfrenté con un dilema: ¿cuánto estaría dispuesto a pagar por un kilo de manzanas?
Me pasó lo mismo cuando al tratar de adquirir mi desodorante habitual me di cuenta de que en la capital venezolana debía abandonar la fidelidad a un producto que he utilizado durante casi una década.
¿Por qué pagaría US$13 por un desodorante que en Londres cuesta 2,5 libras esterlinas (US$3,4)? ¿Y quién puede pagar en Venezuela US$10 por un kilo de manzanas?
Mientras la atención internacional se centra en el cambio de mando en Venezuela y en el giro del país tras el ataque de EE.UU. y la captura de Maduro, en las calles de Caracas una gran preocupación de los venezolanos vuelve a ser el costo de la vida, los altos precios y la economía del país.
En mercados y comercios de Caracas, los precios suben con enorme rapidez en un contexto marcado por la inestabilidad política y cambiaria y en un país marcado desde hace años por la inflación.
“Me siento más pobre hoy que en diciembre”, dice María Luisa, de unos 50 años, mientras compra hortalizas con su hija Sofía en el mercado de Chacao, en el este de la ciudad. “El dinero rinde menos ahora que hace un mes”, insiste.
Sofía explica que pasó parte del día buscando comida para su gata.
Afirma que a finales del año pasado costaba entre US$3,5 y US$4 el kilo, y hoy está en US$6.
“Cuesta casi el doble de repente”, se queja.
En el centro de Caracas se repite la historia. Con una gran cantidad de bolívares en la mano, que parecen mucho, pero en realidad valen poco, Yarilén, una pensionada de 55 años, afirma que además de la caída del poder adquisitivo, el volátil tipo de cambio es difícil de seguir en una economía que en los últimos años vivió una dolarización de facto.
“Un negocio cobra en bolívares y el siguiente en dólares. Tienes que hacer las cuentas todo el tiempo en tu cabeza”, explica.
La economía venezolana está siendo impactada de nuevo por la inestabilidad política, que tradicionalmente ha elevado el precio del dólar, además de por la incapacidad ahora de vender su petróleo libremente, su principal producto de exportación, debido a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y al bloqueo marítimo que impide a Caracas colocar crudo en el mercado negro con ayuda de una “flota fantasma”, como solía hacerlo desde que se impusieron las primeras sanciones en 2017.
Según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicadas en octubre, Venezuela cerró 2025 con una inflación de 548%.
La misma fuente preveía un crecimiento económico moderado de 0,5%, una cifra muy modesta considerando que el Producto Interno Bruto (PIB) del país es hoy casi un 80% menos al pico histórico de 2012 que logró impulsado por los altos precios del petróleo.
Estas proyecciones no tomaban en cuenta los eventos del 3 de enero, cuando el presidente Nicolás Maduro fue detenido y trasladado a una cárcel de Nueva York, donde se espera que enfrente a la justicia estadounidense por cargos relacionados con narcotráfico y posesión de armas.
Ahora el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que quiere controlar y vender el petróleo de Venezuela, país que tiene las mayores reservas de crudo del mundo.
Pero un gran número de venezolanos se opone a la idea.
“Este es un país rico en petróleo, oro y minerales (…) Que vengan de afuera a tomar el control es como que alguien entre en tu casa sin pedir permiso”, le dice a BBC Mundo Sandra, quien vende helados para mantener a su familia.
A ella también le ha afectado el bolsillo la inestabilidad del país, y asegura que el temor a nuevos episodios de violencia hace que los venezolanos sean aún más cautelosos con los gastos.
“La gente trabaja con miedo. A tempranas horas ya todos están en su casa”, añade. “Yo quiero un cambio para el país, pero no así”.
Según el economista Jesús Palacios, la economía venezolana se enfrenta a corto plazo a desafíos como la galopante inflación y la presión cambiaria.
“La pérdida de poder de compra ya se sintió en diciembre y eso repercute en un menor ritmo de crecimiento”, le dice el profesor de la UCAB a BBC Mundo.
Señala además que la escasez de divisas por las trabas a la exportación petrolera y la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo han empujado a muchos comercios a subir precios incluso en dólares, generando inflación también en moneda extranjera.
El tipo de cambio oficial establece que un dólar cuesta unos 330 bolívares. Pero el cambio paralelo es mucho mayor y es el que se usa muchas veces como referencia para marcar precios, lo que ha sido denunciado por el gobierno como una herramienta de distorsión y especulación.
Palacio advierte que si no hay un ajuste de precios a la baja en dólares, Venezuela podría convertirse en uno de los países más caros de la región, e incluso del mundo.
Pero añade que hay expectativas de que la situación mejore tras los acuerdos petroleros anunciados por Trump y la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
“Probablemente en un par de semanas empiece a notarse un flujo de caja importante”.
José Guerra, profesor de Economía de la Universidad Central de Venezuela, concuerda.
“Los anuncios del presidente Trump han logrado crear expectativas favorables: el dólar paralelo ha disminuido más del 40% desde el día 8 de enero, cuando se hizo el anuncio, hasta el día 13 de enero. Y la brecha cambiaria se ha ido reduciendo”, le dice a BBC Mundo.
Oficialmente, el salario mínimo en Venezuela está fijado en 130 bolívares, lo que equivale a menos de un dólar, pero ambos economistas explican que la remuneración real tiende a ser algo mayor.
“El gobierno otorga bonos que hacen que el salario promedio esté entre US$60 y US$70, algo aún muy por debajo de la canasta básica alimentaria, que para una familia de cuatro miembros estaba en US$470 por mes”, apunta Guerra, firme opositor al gobierno actual.
El economista Jesús Palacios añade que el venezolano común tiende a tener varios empleos y no depende tanto de su sueldo oficial, sino que busca actividades complementarias.
“Vende tortas, busca comprar algo y revenderlo. Está constantemente rebuscándose. Cerca del 60% de la población tiene actividades complementarias”.
Nadie en Venezuela quiere hablar abiertamente de la diferencia entre el bolívar oficial y el paralelo por miedo a repercusiones.
Pero es un tema que rige la economía actual.
Mientras tanto, la mayoría, vive buscando alternativas a productos básicos.
Pensativos, dan vueltas en los mercados de la capital venezolana comparando precios y preguntándose si pueden permitirse comprar lo que planeaban.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.