
Cuando se inauguró el Centro Turístico Islas Marías, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que impulsó el proyecto, calculó que tendría la capacidad de recibir a un máximo de 640 visitantes al día, para no afectar o colapsar los servicios disponibles y cuidar del ecosistema de la zona catalogada como Área Natural Protegida
“Imagínense la dicha enorme de descansar, dormir y amanecer en este paraíso que antes llegó a ser como un infierno, pero ahora de nuevo es la gloria”, dijo López Obrador durante la inauguración, el 16 de diciembre de 2022, cuando él y su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, junto a integrantes de su equipo, se convirtieron en los primeros inquilinos de este destino natural, ahora en su modalidad turística, ubicado en la Isla María Madre, la mayor de 4 que conforman el archipiélago, donde por más de un siglo —de 1905 a 2019— operó un legendario centro penitenciario.

Sin embargo, a tres años de su apertura el centro turístico apenas hospeda, en promedio, a unos 80 visitantes cada fin de semana. Además, contrario a los planes del expresidente, quien aseguró que los precios serían accesibles para que toda la población pudiera disfrutar de este paraíso hospedándose en la otrora colonia penal y cárcel de máxima seguridad, la realidad es que la inversión que hay que hacer para visitar la isla del Pacífico mexicano ha ido en aumento.
“Los costos para venir y disfrutar de este paraíso son módicos”, aseguró Lopez Obrador en su visita inaugural y precisó que los precios irían de los 5 mil a los 8 mil pesos por una estancia de dos o tres días, para procurar poner este plan vacacional al alcance tanto de una familia de trabajadores, como de maestros, médicos o profesionistas.
En datos concretos, lo que informó entonces la Secretaría de la Marina, responsable de la operación del centro turístico a través de la empresa Turística Integral Islas Marías (Turiimar), fue que el paquete sencillo y más económico en clase turista tendría un costo de 5 mil 455 pesos.
Para inicios de este 2026, el mismo paquete sencillo —que incluye traslado en ferri a la Isla Madre, hospedaje, comida tipo buffet, seguro de viaje y la entrada al área natural protegida—, alcanza los 10 mil 740 pesos por tres días y dos noches.
Animal Político visitó este Centro Turístico en diciembre pasado cuando el paquete para una persona todavía costaba 9 mil 220 pesos.

Sin embargo, el gasto total para visitar esta isla del archipiélago del Pacífico ascendió a poco más de 17 mil pesos ya que desde la CDMX se debió volar a Mazatlán (5 mil 752 pesos vuelo redondo), dormir en el puerto una noche para no perder el ferri que zarpaba a las 8 de la mañana (1,000 pesos), además del pago de taxis y comidas.
En el recorrido que hizo este medio entre el 12 y el 14 de diciembre pasado, se observó que aún hay obras en proceso, por ejemplo, la ampliación del único restaurante de la isla, por lo que los visitantes deben comer en un espacio provisional; además de la restauración de casas que serán acondicionadas para el hospedaje de los visitantes y la rehabilitación de una plazuela pública.
La experiencia en la isla responde a una serie de actividades previamente asignadas, lo que deja poco margen para que los turistas puedan disfrutar del lugar por cuenta propia. A las 6 de la mañana, senderismo; a las 7:30 desayuno; 8:45 recorrido al Club de Playa; 1 de la tarde, comida; 2:30 recorrido a la cárcel de máxima seguridad y a las 6:30 la cena.
Este medio buscó a Turística Integral Islas Marías (Turiimar), empresa dependiente de la Marina y encargada de la operación del centro turístico, para conocer cómo están operando y los planes a futuro de este desarrollo; así como los ingresos y gastos que representa. Sin embargo, la respuesta de la Marina fue que no se autorizó responder al cuestionario enviado.

El 18 de febrero de 2019, Andrés Manuel López Obrador firmó un decreto para que la Isla Madre, del archipiélago Islas Marías, dejara de ser una prisión y se transformara en un centro turístico. Desde 1905, cuando Porfirio Díaz decretó que la isla se convirtiera en una colonia penal, donde más adelante —en 2011— hubo una prisión de máxima seguridad, este territorio se volvió conocido por las historias de castigos, tortura y represión.
“Hubo en esa isla un tiempo en que se buscó la readaptación mediante el trabajo, la educación y el bienestar, cuando estuvo a cargo de ese penal el general Francisco J. Múgica de 1928 a 1932. Se avanzó mucho, fue un ejemplo a seguir para la readaptación social, pero luego volvió a ser un penal infame. Ahí estuvo preso el escritor José Revueltas en dos ocasiones y fue la inspiración para que escribiera esa gran novela Los Muros de Agua que publicó por primera vez en 1941”, recordó López Obrador durante la firma del decreto.
Debido a ese precedente, según explicó, había tomado la decisión de que la isla ahora fuera un centro turístico y recreativo.
En la isla había entonces 600 presos de baja peligrosidad de los cuales, anunció que 200 serían liberados y el resto reubicados a penales cercanos a sus domicilios.
“Los trabajadores de la isla van también a ser reubicados y la isla se va a convertir en un centro para las artes, la cultura y el conocimiento sobre el medio ambiente, la naturaleza, la flora, la fauna de la isla (…) va a ser una isla para los jóvenes, campamentos para ir a conocer, desde luego, la historia de cómo esos modelos de castigo deben ir desapareciendo”, prometió.
“Los seres humanos, aunque algunos piensen distinto, no son malos por naturaleza, son las circunstancias las que llevan a algunos a tomar el camino de las conductas antisociales. Si tenemos una sociedad mejor no habrá necesidad de cárceles. Tenemos que tener más escuelas, menos cárceles”, agregó.
Prácticamente tres años después, el 16 de diciembre de 2022, quedó formalmente inaugurado el Centro Turístico Islas Marías cuando de Mazatlán zarpó el primer ferri con turistas. En total, durante ese mes, se realizaron tres viajes en los que 160 personas visitaron la isla.

Para llegar a Puerto Balleto en la Isla Madre, hay a disposición de los visitantes dos ferris que zarpan de San Blas, en Nayarit o de Puerto Vallarta, en Jalisco. Cada uno tiene una capacidad de 199 personas. Sin embargo, este medio corroboró que operan a menos de la mitad de su capacidad.
El 12 de diciembre pasado, cuando Animal Político viajó a la isla, en el ferri iban 43 turistas, además de la tripulación.
En 2023, el primer año de operación de este destino turístico, 5 mil 346 personas visitaron las Islas Marías, es decir, en promedio 103 cada semana. Esto, de acuerdo con una respuesta de información pública solicitada por Animal Político a Turística Integral Islas Marías.
Para 2024 hubo una disminución del 22 % en el turismo, al registrar 4 mil 124 visitantes. Y aunque en 2025 hubo un repunte con 4 mil 342 paseantes en todo el año —80 en promedio cada fin de semana—, aún no logran alcanzar las cifras de su primer año de operaciones.
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Los datos actuales están muy por debajo de las expectativas que se tuvieron al momento de delinear el Estudio de Capacidad de Carga de la Isla María Madre en diciembre del 2020.
En el documento de 48 páginas, la Dirección General de Ordenamiento Turístico Sustentable, dependiente a la Secretaría de Turismo federal, informó cuántas personas máximo podían hacer turismo en la isla tomando en consideración el abastecimiento de agua potable, la gestión de residuos sólidos y capacidad de carga de la isla.
“La capacidad de carga real nos arroja un máximo de mil 700 visitantes considerando la disponibilidad de agua; sin embargo, el número óptimo es el que refleja la capacidad de carga efectiva que serían 640 visitantes máximos al día para no afectar o colapsar los servicios con los que actualmente cuenta la Isla, sin embargo este número puede aumentar en la medida que se mejoren los factores que determinan el presente estudio”, se concluye en el documento.

El 27 de noviembre del 2000, por decreto presidencial, el archipiélago “Islas Marías” fue declarado Área Natural Protegida (ANP) con el carácter de Reserva de la Biosfera. Después, durante el gobierno de López Obrador, los cinco Centros Federales de Readaptación Social que operaban en la Isla Madre fueron desincorporados del Sistema Federal Penitenciario, con lo que se dio inicio a una nueva etapa en la que se buscaba transformar el espacio en un Centro Turístico.
Y aunque en diciembre de 2022 abrió sus puertas, las reglas que se deben cumplir mientras se visita este lugar incluye un turismo denominado “de bajo impacto” compatible con la conservación y protección de los ecosistemas, mismo que solo se realiza en la Isla Madre, una de las cuatro que conforman el archipiélago y la única habitada.
“Se considera oportuno fortalecer la experiencia de visitas a la Reserva de la Biosfera Islas Marías, permitiendo la pernocta exclusivamente en el polígono denominado Puerto Balleto, para que los turistas vivan la experiencia de un territorio extraordinario que integra dos vocaciones: Área Natural Protegida y una ex cárcel, es decir, una isla prisión, con historia centenaria”, se detalla en el Programa de Manejo de la Reserva de la Biosfera Islas Marías.
Es por ello que en este lugar no se construyeron resorts, no hay comercios ni transporte privados, ni restaurantes o cafeterías externas, todo está operado y supervisado por Turística Integral Islas Marías y la propia Secretaría de Marina.
“Llevamos videos e imágenes para que nosotros podamos darle mayor difusión al destino y darlo a conocer para que mucha gente venga a las Islas Marías y no crean que solo es sol, playa y diversión porque no es así, es otro concepto muy diferente”, compartió Alfonso Valderrábano, visitante de la isla y quien acudió a hacer un recorrido para sumar este destino a los paquetes que ofrece su agencia de viajes.

Las Islas Marías no cuentan con población residente permanente. Hay cinco personas dependientes de Turiimar que cada 15 días, en promedio, permanecen en la isla para apoyar y llevar control de los visitantes, así como un equipo de personal adscrito a la Marina que, de igual manera, pasan dos semanas comisionados para apoyar con la seguridad, acompañamiento e incluso, preparar los alimentos del buffet que se ofrece tres veces al día.
Ellos también tienen a su cargo la vigilancia de la isla, por lo que permanentemente a bordo de embarcaciones, recorren los alrededores para corroborar que no se llevan a cabo actividades prohibidas, como la pesca.
El Plan de Manejo de las Islas Marías también prohíbe la construcción de nueva infraestructura con fines turísticos y que implique la pérdida de vegetación, desplazamiento de fauna, fragmentación de los ecosistemas o afectación al paisaje, por lo que solo está permitida la remodelación de la infraestructura ya existente.
De hecho, los turistas duermen en las casas que ocupaban las personas que cumplían una condena, que además de camas y baño, cuentan con cocina, comedor y sala.

Desde su apertura a la fecha, los turistas que han visitado esta isla han dejado una derrama económica promedio de 21 millones de pesos anuales. Un total de 66.4 millones de pesos.
“Pensé que era un lugar muy cruel y que había una vida muy dura (…) y la verdad me ha impresionado, he tenido una experiencia inolvidable”, compartió María de Lourdes Dávila, habitante de la Ciudad de México, quien visitó las Islas Marías por recomendación de su cuñada.
La mujer explicó que si no hubiera sido por su familiar, ella no se hubiera enterado de que este lugar estaba acondicionado para visitarse. Incluso, dijo, pensaba que aún seguía habiendo presos, por lo que consideró necesario que se haga más promoción para incentivar que se visite este espacio.
Desde que asumió la presidencia el 1 de octubre de 2024 la presidenta Claudia Sheinbaum no ha mencionado ni dedicado alguna de sus conferencias matutinas a hablar de este proyecto impulsado por su antecesor.
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Dado que el archipiélago de las Islas Marías es una Área Natural Protegida con carácter de reserva de la Biosfera, el turismo en esta zona es estrictamente controlado, por lo que no es posible que los visitantes permanezcan más de dos noches en la Isla Madre.
A pesar de que el Estudio de Capacidad de Carga Turística de la Isla María Madre contemplaba la llegada de cruceros, incluso desde Baja California, la realidad es que al sitio prácticamente solo se puede llegar a través de los dos ferris dispuestos para ello y solo se puede visitar la isla de viernes a domingo.
“Íbamos a venir desde octubre, pero como eran 14 horas en camión hasta San Blas (desde la CDMX) los señores dijeron que no, entonces tuvimos que reorganizarnos para los vuelos”, explicó Ivonne Jiménez, quien opera una agencia de viajes que en diciembre, cuando este medio visitó las Islas Marías, llevó a 30 de los 43 visitantes de ese fin de semana, en su mayoría adultos mayores.
“Te quedas con ganas de más. Ellos estrictamente te reciben de viernes a domingo, pero sí estaría muy bien que fuera desde el miércoles y que tuviéramos un día libre”, agregó.