
La detención de un niño de cinco años durante una redada contra migrantes en Mineápolis hizo estallar la indignación en esta ciudad, donde el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, defendió las acciones de los uniformados.
Miles de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) están desplegados en Mineápolis como parte de la campaña del presidente Donald Trump contra la migración.
Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre Adrian Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana, fueron detenidos cuando llegaban a su residencia, informó Zena Stenvik, superintendenta de escuelas públicas de Columbia Heights, donde el menor cursaba el preescolar.
El niño luego fue utilizado por los agentes del ICE como “carnada” para tocar la puerta de su casa y lograr que salieran las personas en su interior, añadió Stenvik.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, confirmó el jueves que el niño se encuentra entre los detenidos, pero explicó que los agentes buscaron protegerlo después de que su padre “huyó” de una redada.
“¿Qué se supone que deben hacer? ¿Se supone que deberían dejar que un niño de cinco años se muera de frío?”, cuestionó.
Bajo el lema “no trabajo, no escuela, no compras”, circularon en las redes sociales convocatorias a una jornada de protestas contra el ICE y se prevé una marcha a primera hora de la tarde en el centro de Mineápolis.
Más tarde habrá una concentración en el pabellón donde juega el equipo de la NBA, con capacidad para 20.000 personas.
Los medios locales anticiparon el cierre de “cientos” de comercios, restaurantes e instituciones culturales en protesta por la operación de gran envergadura que el ICE realiza desde hace varias semanas en el estado de Minnesota.
Según el abogado Marc Prokosch, que asiste a la familia, el niño y su padre cumplieron con los pasos legales al solicitar asilo en Mineápolis, una ciudad santuario en la que la policía no coopera con las redadas migratorias federales.
Vance afirmó que “la falta de cooperación” obstaculiza los esfuerzos de ICE y aumenta las tensiones.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó el viernes su asombro ante los “abusos rutinarios” de las autoridades estadounidenses contra migrantes y refugiados, e instó a “poner fin a prácticas que están rompiendo familias”.
“Estoy estupefacto por los abusos ahora rutinarios contra migrantes y refugiados, y la denigración” que sufren, dijo en un comunicado.
Pese a la explicación del vicepresidente, varios políticos del partido demócrata fustigaron la acción. El congresista Joaquín Castro rechazó las declaraciones de Vance y calificó a las autoridades de Seguridad Nacional de “mentirosos compulsivos”.
Agregó que su equipo no logró localizar al menor, quien según informes, fue trasladado junto con su padre a un centro de detención en San Antonio, Texas.
La exvicepresidenta Kamala Harris también rechazó la captura del menor: “Liam Ramos es solo un pequeñito. Debería estar en casa con su familia, no siendo usado como carnada por el ICE y retenido en un centro de detención en Texas”, escribió en X.
Harris publicó la foto del niño donde aparece con un gorro azul de conejo mientras alguien parece tenerlo tomado por su mochila escolar.
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, reprochó que el gobierno federal de Donald Trump trata a los niños “como criminales”.

Mineápolis es escenario de protestas cada vez más tensas desde que una mujer, identificada como Renee Nicole Good de 37 años, murió a manos del ICE el 7 de enero durante una redada antiinmigrantes.
El agente que disparó, Jonathan Ross, no ha sido suspendido ni acusado de ningún delito. Trump y sus funcionarios defendieron rápidamente sus acciones como legítima defensa.
En tanto, el estado de Minnesota, en el norte de Estados Unidos, demandó al gobierno del republicano por sus operativos contra la migración, tras la muerte de la manifestante que fue baleada por un agente de migración.

El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, anunció la demanda y dijo que el aumento de agentes de migración por parte del Departamento de Seguridad Nacional en los últimos días ha hecho al estado “menos seguro”.
“Miles de agentes del Estado, del gobierno federal, mal capacitados, agresivos y armados, han llegado a nuestras comunidades”, dijo Ellison en una rueda de prensa el pasado 12 de enero.

Donald Trump dijo que el organismo será “una de las organizaciones más relevantes jamás creadas”. Pero hasta el momento no se sabe con certeza cómo o dónde funcionará.
“El Estatuto ha entrado en vigor y la Junta de Paz ya es una organización internacional oficial”.
Así se anunció la creación del organismo establecido por Donald Trump que, según él mismo, será “una de las organizaciones más relevantes jamás creadas” y de la cual se siente “honrado” de ser su presidente.
“Está funcionando maravillosamente… casi todos los países quieren ser parte de ella”, declaró Trump en la ceremonia de firmas organizada por el presidente estadounidense en Davos, Suiza, durante el Foro Económico Mundial.
Durante la ceremonia, en la que estaban presentes los “miembros fundadores”, incluidos el presidente argentino Javier Millei, el primer ministro húngaro, Viktor Orban, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, o el presidente de Paraguay, Santiago Peña, Trump elogió sus propias acciones en el frente internacional afirmando que las amenazas a Europa, Estados Unidos y Medio Oriente “realmente se están calmando”.
“Están sucediendo muchas cosas buenas”, señaló. “Hace apenas un año, el mundo estaba en llamas; mucha gente no lo sabía”.
Y agregó que con la Junta de la Paz, “podremos hacer prácticamente lo que queramos”.
La Junta de Paz de Trump se concibió inicialmente para ayudar a poner fin a la guerra de dos años entre Israel y Hamás en Gaza y supervisar la reconstrucción de la Franja.
Sin embargo, una propuesta de estatuto filtró a los medios no mencionaba el territorio palestino y sugería que la organización podría estar diseñada para reemplazar las funciones de las Naciones Unidas.
Pero durante la ceremonia de firmas Trump señaló que la Junta “trabajará en colaboración con las Naciones Unidas”.
A pesar de sus reiteradas críticas al organismo internacional, el presidente dijo que la ONU tiene un “enorme potencial” y afirmó que la combinación de los esfuerzos de la Junta de la Paz y la ONU es “algo único en el mundo” y “el primer paso hacia un futuro mejor para Medio Oriente”.
Dentro del marco de la Junta de Paz se incluye una “Junta Ejecutiva de Gaza”, que será responsable de supervisar todo el trabajo sobre el terreno de un grupo administrativo de Gaza, según la Casa Blanca.
Arabia Saudita indicó previamente que un grupo de países de mayoría musulmana -Arabia Saudita, Turquía, Egipto, Jordania, Indonesia, Pakistán y Qatar- respaldaba el objetivo de consolidar un alto el fuego permanente en Gaza, apoyar la reconstrucción y avanzar en lo que describieron como una “paz justa y duradera”.
Durante la ceremonia en Davos el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, presentó la Junta de Paz como una “Junta de Acción”.
Afirmó que, si bien la atención se centra actualmente en Gaza, la junta “servirá como ejemplo de lo que es posible en otras partes del mundo”.
También en la ceremonia, Jared Kushner, el yerno del presidente Trump, subió al escenario para presentar el proyecto para una “reurbanización” de Gaza, y mostró diapositivas de cómo podría ser la “Nueva Gaza” bajo los planes estadounidenses.
Las diapositivas mostraban imágenes de rascacielos futuristas junto al mar en la actual Franja de Gaza, con promesas de un “turismo costero” en el futuro.
Durante la ceremonia de firma no se dieron más datos sobre cómo o dónde funcionará el organismo creado por Trump.
Pero en el documento filtrado se dice que la Junta es una organización internacional con el mandato de llevar a cabo funciones de consolidación de la paz según el derecho internacional.
Y también establece que una persona -su presidente- tiene el poder de vetar decisiones, aprobar la agenda, invitar a los miembros, disolver la junta por completo y designar a su propio sucesor.
El estatuto filtrado establece que el organismo entrará en vigor una vez que tres Estados acuerden formalmente su adhesión.
Los Estados miembros tendrían mandatos renovables de tres años y se otorgarían puestos permanentes a quienes contribuyeran con US$1.000 millones, según el documento.
Donald Trump es nombrado presidente —y, por separado, representante de EE.UU.— y tiene autoridad para nombrar a los miembros de la junta ejecutiva y crear o disolver órganos subsidiarios.
La Casa Blanca nombró hace unos días a siete miembros del Comité Ejecutivo fundador de la Junta, entre ellos el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio; el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; el enviado a Medio Oriente, Steve Witkoff; el yerno de Trump, Jared Kushner, y el exprimer ministro británico Tony Blair.
En la ceremonia de firmas de la Junta estuvieron presentes los líderes y representantes de 19 países, incluidos Argentina, Paraguay, Indonesia, Jordania, Kazajstán, Marruecos, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Turquía.
Un país estuvo notablemente ausente de la ceremonia: Israel, a pesar de que anunció su adhesión al organismo.
El presidente israelí Isaac Herzog se encuentra en Davos, pero un portavoz confirmó que no participaría en la ceremonia, sin dar más detalles.
No está claro cuántos países han sido invitados a unirse al nuevo organismo de Trump. Reino Unido fue invitado pero la ministra de Relaciones Exteriores Yvette Cooper indicó que aún no ha decidido firmar debido a preocupaciones por la participación del presidente ruso, Vladimir Putin.
Otros de los aliados tradicionales de Estados Unidos, como Francia y otras naciones europeas, no han aceptado hasta ahora unirse a la Junta.
Trump afirmó antes de la ceremonia de Davos que Vladimir Putin “había aceptado” una invitación para formar parte del organismo.
El jueves, la agencia estatal de noticias rusa TASS, informó que Putin está dispuesto a transferir los US$1.000 millones en activos rusos a la Junta.
Previamente se había informado que los fondos para la participación de Putin en la Junta podrían provenir de activos rusos congelados en EE.UU.
China, por su parte, confirmó que había sido invitada a unirse, pero aún no ha manifestado su disposición a participar y se dijo que había expresado serias dudas sobre el organismo, en particular por el papel de la ONU.
“China siempre ha practicado el verdadero multilateralismo. Independientemente de cómo cambie la situación internacional, China defiende firmemente el sistema internacional centrado en la ONU”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Guo Jiakun, a la prensa en Pekín esta semana.
Los medios estatales chinos fueron un poco más críticos y cuestionaron si la Junta estaba “realmente a favor de la paz”, a la vez que plantearon la preocupación de que el presidente estadounidense estuviera creando un “club privado o una junta directiva corporativa con un costo de mil millones de dólares”.
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