
Aunque las atenciones a mujeres víctimas de violencia y de sus hijas e hijos ha ido en aumento, para 2025 se prevé que los refugios especializados tengan 4.3% menos presupuesto que el que tuvieron en 2024.
De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF), entregado el pasado viernes por la Secretaría de Hacienda a la Cámara de Diputados, se prevé que el Programa de Apoyo para Refugios Especializados para Mujeres Víctimas de Violencia de Género, sus hijas e hijos, a cargo de la Secretaría de Gobernación, tendrá 484 millones 740 mil 910 pesos reales para operar en 2025, lo que representa 21 millones 819 mil 90 pesos menos en comparación con lo que recibieron este año.
Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios (RNR) lamentó la intención de reducir los recursos, “pues se produce en un contexto de creciente necesidad por el aumento de los casos de violencia y de una inflación muy considerable en cuanto a los servicios y bienes que se utilizan para la atención de las mujeres y sus hijos e hijas, como alimentos, medicinas, ropa y calzado”.

De acuerdo con Figueroa, esta reducción “contraviene la ley presupuestaria que señala que los recursos para temas de derechos humanos tienen que ser progresivos, y esto nos preocupa porque pone en graves aprietos a quienes acompañan a las mujeres y puede limitar las atenciones en los servicios que se puedan brindar”.
“En 2024 estamos operando con recursos equivalentes a lo que nos dieron en 2021, y en caso de que el presupuesto se apruebe como aparece en el proyecto estaríamos regresando al de años anteriores, con la incertidumbre de que el programa se va a cambiar de Gobernación a la Secretaría de las Mujeres, lo que podría generar procesos administrativos que retrasen la entrega, como ocurrió cuando dejó de pertenecer al entonces Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol)”, agregó.
Elia Orrantia, directora de Sin Violencia –asociación que opera un refugio para mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua–, explicó que estos espacios operan 24 horas los 365 días del año, en atención de casos que no solo van en aumento en el número, sino en su complejidad, y ello requiere más recursos porque algunas víctimas deben ser trasladadas a otros estados para salvaguardar su seguridad.
Maleni, una mujer de 30 años cuyo verdadero nombre se omite por razones de seguridad, es una de las usuarias que ha tenido que ser trasladada a otro estado para no estar cerca de su agresor. En entrevista, contó que huyó junto con sus hijos de Chiapas, en donde vivió por cinco años con un hombre que la golpeaba y la maltrataba psicológicamente.
“La última vez que me atacó casi me mata, me dejó en la calle y yo salí con mi hija de la casa, pedí ayuda y un policía vial me auxilió. Llegué a Seguridad Pública y ahí me dijeron que existían los refugios, porque yo no sabía que había lugares así… aunque tenía un poco de temor llegué aquí y desde entonces mi hija y yo nos hemos sentido protegidas”, relató.
Con el apoyo de la RNR, Maleni se trasladó desde Chiapas a Chihuahua, en donde recibió alojamiento por un tiempo, hasta que estuvo lista para trabajar en un proyecto de vida independiente, para lo cual fue canalizada a un refugio ubicado en el estado de Nayarit, aunque después, por problemas personales, tuvo que dejar este proceso y volver a Ciudad Juárez.
“Ya tenía un trabajo en Nayarit, pero me hablaron de Chiapas por unas cosas que tenía que resolver, y estando allá apareció mi agresor y me tuve que devolver para Chihuahua… pero lo que él no sabía es que yo ya cuento con una red de apoyo que incluso me está ayudando a interponer una denuncia”, agregó.
Para Elia Orrantia es preciso que las autoridades garanticen que los refugios para mujeres contarán con los recursos para atender estos casos, ya que, aunque cuentan con donativos para mantener su labor, con la inflación y el retraso de la entrega de recurso han tenido que limitar los gastos en medicamentos y alimentos para las personas usuarias.
“¿Cuánto cuesta la vida de una mujer? Los refugios siguen siendo la única opción para evitar un feminicidio. Se dice que sacando al agresor de la casa sería suficiente, pero hemos visto que han incendiado casas con las víctimas dentro, vemos que las violencias cada vez se cometen de manera más cruel”, subrayó.
Por ello, hizo un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum y a los legisladores encargados de aprobar el presupuesto para el próximo año “para que dejen de pensar que tenemos un modelo de atención muy caro y realmente conozcan cómo trabajamos para cambiar la realidad y la vida de las mujeres y sus hijos e hijas refugiados”.
Elsa Simón, directora del refugio “Superación de la mujer”, en Chiapas, lamentó que “desafortunadamente este tema no ha sido prioridad para ningún gobierno, y ahora van a hacer una disminución de los recursos que nos va a afectar grandemente”.
Simón detalló que deben dar cuatro comidas al día, ropa y calzado nuevos, así como atención médica y psicológica especializada para las mujeres y sus hijos, y al encontrarse en un estado fronterizo del país han visto un aumento en el requerimiento de atenciones incluso por parte de personas que se encuentran en situación de migración.
Según datos de la RNR, entre enero y octubre de este año los 76 refugios para mujeres del país han brindado atención a 13 mil 984 mujeres, niñas y niños, lo que representa un 32% más de orientaciones telefónicas y 18.55% de ingresos a centros.
Uno de estos casos es el de Claudia, de 37 años, cuyo verdadero nombre se omite por seguridad. Ella ingresó al refugio “Superación de la mujer” después de que su pareja la amenazó de muerte.
“Salí de la casa con mis hijos, sin papeles ni nada más que lo que llevábamos puesto, y una vecina fue quien me dio el número telefónico de la asociación, donde de inmediato me brindaron apoyo. Créame que si estos refugios no existieran, no sé qué sería de nosotros”, comentó.
Aunque desde hace unos meses terminó su proceso como usuaria del refugio, Claudia señaló que ella y sus hijos continúan recibiendo atención psicológica y acompañamiento jurídico por parte de la RNR para interponer una denuncia contra su agresor y mantener su proyecto de vida libre de violencia.
“Estos espacios son muy importantes. A veces nosotras no sabemos cómo salir de una situación de violencia y llegamos a tocar fondo, pero este tipo de instituciones nos brindan el acompañamiento que necesitamos para salir adelante”, destacó.
La directora del refugio en Chiapas invitó a las autoridades encargadas de aprobar presupuestos a tomar en cuenta los resultados positivos de los refugios antes de concretar el recorte a sus recursos, pues “hemos rescatado a mujeres en espacios seguros para que no lleguen a una fatal situación de feminicidio, porque nosotras salvamos vidas”.

Josefina Figueroa, directora de “Alas de mariposa”, un refugio ubicado en Morelos, explicó que, ante los recursos limitados y que en ocasiones tardan meses en llegar, las asociaciones deben buscar alianzas con proveedores y sociedad civil organizada, y en ocasiones las trabajadoras prestan su labor sin remuneración.
“Se han tenido que ajustar los menús, y tratamos de buscar alianzas con personas o asociaciones que comparten la vocación de servicio y nos favorecen con donativos; algunas veces hemos tenido que hablar con los equipos de trabajo y platicarles la situación, sensibilizarlos y preguntarles si quieren esperar a que lleguen los recursos o prefieren buscar en otro lado”, señaló.
Figueroa lamentó que, aún cuando realizan observaciones a las autoridades encargadas de auditar el trabajo de los refugios sobre la falta de recursos, no han recibido respuesta positiva, “y ahora que hay un cambio de gobierno, tenemos la interrogante de cómo va a ser con una mujer al frente. Ojalá tenga conciencia de cómo están las cosas e intente cubrir los programas que atienden el problema de la violencia“.
Pese a estas dificultades, afirmó que continuarán trabajando para apoyar a mujeres como Valeria, quien llegó a un refugio para mujeres después de que su pareja la golpeó y la corrió del espacio que ambos pagaban para vivir.
“No tenía a dónde ir y mis dos niñas estaban conmigo, por lo que fui al DIF (Sistema de Desarrollo Integral de la Familia) y ahí me canalizaron al refugio en el que he estado desde hace un par de meses”, narró Valeria.
En este lugar ha recibido talleres de repostería, bisutería y cosmetología, además de que sus hijas cuentan con clases por parte de una maestra que trabaja con las niñas y niños refugiados junto con sus madres.
“Nunca habíamos tenido atención psicológica y estamos aprendiendo mucho. Antes de esto, cuando mi pareja me corría me quedaba en la calle sola con las niñas, porque no tenía a dónde ir, y ahora estoy agradecida por cómo nos están atendiendo, son de mucha ayuda para estar tranquila”, señaló.
Ante la posible reducción de presupuesto para su operación en 2025, la Red Nacional de Refugios llamó a los legisladores a reconsiderar esta reducción, ya que en un contexto de aumento de los casos de violencias atendidos, más el aumento de los precios, podría haber “obstáculos significativos para garantizar la atención adecuada y los derechos de las mujeres e infancias víctimas de violencias machistas“.
“La protección y la atención para mujeres, niñas y niños víctimas de violencias no están sujetos a negociaciones. La protección y promoción de estos derechos deben ser una prioridad indiscutible en cualquier ámbito de decisión política y económica. Los recursos destinados a garantizar la seguridad, la salud y el bienestar de las mujeres no deben escatimarse; al contrario, deben incrementarse para responder a las crecientes necesidades y retos que enfrentan”, apuntó Wendy Figueroa.
La directora de la RNR indicó que continuarán en la insistencia para que la Secretaría de la Mujer, así como la presidenta, acepten dialogar con las encargadas de los refugios, ya que desde que se conoció el triunfo de Claudia Sheinbaum han buscado a su equipo para reunirse sin que hasta la fecha hayan recibido respuesta.
“Nos parece súper importante compartirles de viva voz lo que se hace en los refugios, que pueden ir a conocer los centros, sus necesidades y el impacto que tiene una disminución de presupuesto, para que se creen las estrategias y ajustes necesarios para poner en el centro los derechos de las mujeres“, concluyó.

Los ataques de Estados Unidos e Israel afectaron el año pasado el programa nuclear iraní, que vuelve a estar en el centro del pulso de Trump con Teherán.
El programa nuclear de Irán está nuevamente en el centro de atención.
Estados Unidos ha concentrado aeronaves y buques de guerra en la región, aparentemente listo para atacar si Teherán no acepta un acuerdo sobre sus actividades nucleares.
El presidente Trump amenazó el 19 de febrero con que sucederían “cosas malas” si no se alcanzaba un “acuerdo significativo”, y reiteró su posición: “No pueden tener un arma nuclear, es muy simple… no puede haber paz en el Medio Oriente si tienen un arma nuclear”.
Irán niega haber buscado fabricar una bomba nuclear, pero muchos países, así como el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) no están convencidos.
El estado del programa nuclear de Irán no está completamente claro tras los ataques a sitios nucleares clave durante la guerra de 12 días entre Israel e Irán del pasado junio.
Estados Unidos se unió brevemente a la guerra y atacó tres sitios nucleares: el mayor complejo de investigación nuclear de Irán en Isfahan, y las instalaciones en Natanz y Fordo, que se usaban para enriquecer uranio, es decir, aumentar la proporción de ciertos isótopos para que pueda usarse como combustible nuclear.
Después de los ataques, Trump dijo que las instalaciones habían sido “arrasadas”. Una semana después, el director del OIEA, Rafael Grossi, dijo que los ataques habían causado daños graves, aunque “no totales”, lo que sugiere que cierto enriquecimiento podría reiniciarse en cuestión de meses.
El OIEA estima que, cuando Israel lanzó ataques aéreos el 13 de junio, Irán tenía una reserva de 440 kg de uranio enriquecido a hasta un 60% de pureza, cerca del 90% requerido para el uso armamentístico.
Grossi dijo a la agencia Associated Press en octubre que si se enriqueciera más esta cantidad sería suficiente para 10 bombas nucleares.
En noviembre, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, dijo al semanario británico The Economist que el enriquecimiento de uranio “ahora se ha detenido”.
El mes pasado, le dijo a Fox News: “Sí, destruyeron las instalaciones, las máquinas… pero la tecnología no se puede bombardear, y la determinación tampoco se puede bombardear”.
Grossi le dijo a Reuters en enero que el OIEA había podido inspeccionar 13 sitios nucleares en Irán que no fueron bombardeados, pero no los tres sitios clave que sí lo fueron. Dijo que habían pasado siete meses desde que el OIEA verificó por última vez la reserva de uranio altamente enriquecido de Irán.
Persiste la incertidumbre sobre preguntas clave, particularmente la ubicación y el estado de la reserva, y en qué estado se encuentran las instalaciones de enriquecimiento.
El gobierno iraní insiste en que sus actividades nucleares tienen únicamente con fines civiles.
El país firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que permite la tecnología nuclear para fines civiles, como medicina, agricultura y energía, pero prohíbe la obtención de armas nucleares.
Sin embargo, una investigación del OIEA encontró que Irán llevó a cabo “una gama de actividades relevantes para el desarrollo de un dispositivo explosivo nuclear” desde finales de la década de 1980 hasta 2003.
El OIEA dice que la información indica que este programa, conocido como Proyecto Amad, se detuvo entonces. Sin embargo, en 2009, agencias de inteligencia occidentales identificaron la instalación de Fordo.
En 2015, el OIEA dijo en un informe que no tenía “indicaciones creíbles de actividades en Irán relevantes para el desarrollo de un dispositivo explosivo nuclear después de 2009”.
También en 2015, Irán firmó un acuerdo con seis potencias mundiales y aceptó límites estrictos a sus actividades nucleares a cambio del levantamiento de sanciones. El acuerdo limitó el enriquecimiento al 3,67%, adecuado para la producción de energía nuclear, y detuvo el enriquecimiento en Fordo bajo un monitoreo reforzado.
Pero en 2018, el presidente Trump se retiró del acuerdo, argumentó que no bloqueaba el camino de Irán hacia una bomba, y restableció las sanciones.
Irán respondió al incumplir los límites del acuerdo: enriqueció uranio al 60%, desplegó centrifugadoras avanzadas y reanudó el enriquecimiento en Fordo.
El 12 de junio de 2025, la junta de gobernadores del OIEA declaró formalmente a Irán en incumplimiento de sus obligaciones de no proliferación por primera vez en dos décadas. Al día siguiente, Israel comenzó ataques aéreos.
Imágenes satelitales muestran que en los últimos meses se han realizado trabajos tanto en los sitios de Natanz como de Isfahan.
En Isfahan, todas las entradas al complejo de túneles parecen ahora selladas con tierra, y se ha construido un nuevo techo, según revelan imágenes satelitales que revisó el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional (ISIS), un grupo de expertos con sede en Estados Unidos.
Las fotos muestran que también se ha construido un techo en el sitio de Natanz.
Imágenes satelitales recientes que analizó primero el ISIS también muestran que Irán está fortificando un complejo subterráneo, el Monte Kolang Gaz La. También conocido como Montaña Pico, el sitio no recibió ataques de Israel o Estados Unidos, y está a unos 2 km al sur de la instalación nuclear de Natanz.
Producir uranio enriquecido de grado armamentístico no es lo mismo que construir un arma nuclear que pueda desplegarse, lo cual requiere pasos técnicos adicionales.
Una evaluación de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos (DIA, por sus siglas en inglés) de mayo del año pasado, antes de los ataques israelíes y estadounidenses, concluyó que Irán podría producir suficiente uranio de grado armamentístico para un primer dispositivo nuclear en “probablemente menos de una semana”.
Sin embargo, las evaluaciones varían sobre si Irán ha intentado crear la capacidad de convertir en arma el uranio enriquecido.
La evaluación de la DIA también dijo: “Casi con certeza, Irán no está produciendo armas nucleares, pero ha emprendido actividades en años recientes que lo posicionan mejor para producirlas, si decide hacerlo”.
Sin embargo, el Ejército israelí dijo en junio que había acumulado inteligencia que mostraba que los esfuerzos del régimen iraní para producir componentes de armas adaptados para una bomba nuclear habían hecho “progresos concretos”.
“Irán había desarrollado cierta capacidad en el diseño de ojivas hasta 2003, cuando pareció detener el programa”, dice Patricia Lewis, una experta independiente en control de armas.
Sin embargo, añade que “después del colapso del acuerdo nuclear de 2015 y el fracaso continuo de las conversaciones hacia un nuevo acuerdo, es posible que Irán… decidiera comenzar de nuevo a desarrollar una capacidad de ojiva”.
Cuando le preguntaron el 18 de febrero si el OIEA había visto señales de desarrollo activo de armas, Grossi dijo a la cadena francesa TF1: “No”.
Añadió que veía “una voluntad” tanto del lado estadounidense como iraní “de alcanzar un acuerdo”.
Los líderes occidentales han subrayado durante mucho tiempo su creencia de que no se debe permitir a Irán tener un arma nuclear.
Trump dijo en mayo de 2025 que si llegara a conseguir una “el mundo será destruido”.
En la campaña electoral de 2024 dijo que significaría “un mundo completamente diferente… una negociación completamente diferente” e Israel “desaparecería”.
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha dicho que un Irán con armas nucleares como “la mayor amenaza para la estabilidad en la región”.
H A Hellyer, experto en Medio Oriente del Instituto Real de Servicios Unidos, un grupo de expertos con sede en el Reino Unido, dijo que esa eventualidad “aumentaría la tensión regional y complicaría la gestión de crisis, particularmente para Israel y Estados Unidos”.
Algunos analistas argumentan que adquirir un arma nuclear podría envalentonar a Irán en la región, reforzar sus crecientes lazos con China y Rusia, y potencialmente desatar una carrera armamentística con Arabia Saudita.
Se sabe que Israel tiene armas nucleares, aunque no lo confirma ni lo niega.
Hellyer argumenta que esto significa que el “resultado probable” de que Irán tenga un arma nuclear “sería la disuasión mutua en lugar de una escalada inmediata”.
Dice que la mayoría de los actores regionales ven “el poder israelí, no una hipotética bomba iraní, como la preocupación de seguridad más inmediata y disruptiva”.
Un riesgo importante de un Irán con armas nucleares sería “el error de cálculo durante períodos de confrontación”, advierte.
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