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Drones, minas y coches bomba agravan la crisis de inseguridad en Michoacán; Coahuayana, el caso más reciente
Drones, minas y coches bomba agravan la crisis de inseguridad en Michoacán; Coahuayana, el caso más reciente
Foto: Cuartoscuro
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Drones, minas y coches bomba agravan la crisis de inseguridad en Michoacán; Coahuayana, el caso más reciente

La detonación de un coche bomba que dejó cinco muertos revela un salto en la violencia de Michoacán: drones con explosivos, minas antipersona y artefactos improvisados son usados por grupos criminales ante una acción gubernamental insuficiente.
18 de diciembre, 2025
Por: Manu Ureste
@ManuVPC 

La madrugada del 6 de diciembre, un vehículo cargado con explosivos estalló en pleno centro de Coahuayana, en la costa michoacana del Pacífico, dejando al menos cinco personas muertas y más de una decena de heridas, entre ellas policías comunitarios y civiles.

El estallido destruyó fachadas, vehículos y parte de un hospital cercano, y detonó también un debate nacional: autoridades federales informaron inicialmente que investigaban el hecho como posible acto de terrorismo, aunque después la Fiscalía General de la República (FGR) rectificó y reclasificó la indagatoria como delincuencia organizada, en una región donde operan células vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación y otros grupos locales, como Cárteles Unidos o Los Caballeros Templarios.

Coahuayana y la nueva era de violencia explosiva en Michoacán: drones, minas antipersona y coches bomba
Foto: Cuartoscuro

El vehículo, una pickup Dakota, habría ingresado desde el puente que divide Colima de Michoacán, en Coahuayana, y explotado frente a la base de la Policía Comunitaria de ese municipio, apuntando a una escalada inédita de violencia con artefactos explosivos incluso para una zona marcada por años de disputa armada entre cárteles, grupos de autodefensa, Ejército y policías.

La explosión no ocurrió en el vacío. Desde hace al menos cinco años, Michoacán es uno de los laboratorios de la violencia más cruda y sofisticada del país: grupos criminales han desplegado drones cargados con explosivos, minas antipersona enterradas en caminos rurales, artefactos improvisados, bloqueos con vehículos incendiados y emboscadas contra fuerzas comunitarias, municipales y federales.

Municipios como Aguililla, Tepalcatepec, Coalcomán y Apatzingán han documentado el uso sistemático de estas tácticas de “guerrilla urbana”, y Coahuayana, que lleva varios años resistiendo el asedio del Cártel Jalisco —tal y como Animal Político documentó en esta crónica—, se suma a ese mapa de violencia explosiva.

El coche bomba que los criminales detonaron en ese pequeño municipio del Pacífico confirma una tendencia: la guerra criminal en la región ha escalado del control territorial al uso de armamento artesanal con capacidad de producir daños masivos, en un contexto donde la presencia estatal es insuficiente y las comunidades atrapadas entre los grupos en pugna se ven obligadas a huir.

Coahuayana y la nueva era de violencia explosiva en Michoacán: drones, minas antipersona y coches bomba
Foto: Cuartoscuro

“En Michoacán hay una carrera armamentística”

“Definitivamente, en este 2025 ha habido un incremento de la violencia con uso de drones, minas y explosivos en Michoacán”, subraya una persona integrante del Observatorio Regional de Seguridad Humana de Apatzingán, que pide anonimato por seguridad.

El Observatorio ha documentado al menos 26 eventos de violencia explosiva —incluyendo minas terrestres y drones— en la región de Apatzingán, entre 2022 y lo que va de este año. Esos eventos dejaron 33 personas muertas (14 de ellos militares) y otras 46 lesionadas, incluyendo un niño de apenas dos años en la localidad de Chandio, en Apatzingán.

Lee más: Explosión en Michoacán no fue “coche bomba”, sino un ataque directo entre grupos criminales: Harfuch

Además, el uso cada vez más frecuente de drones cargados con bombas artesanales y de minas antipersona que entierran en caminos rurales —hasta mayo, se habían registrado 10 víctimas por minas explosivas, una cada 14 días— también está generando numerosos episodios de desplazamientos forzados.

Al corte de este diciembre, el Observatorio lleva registrados diez casos activos de comunidades que fueron abandonadas por sus pobladores en 2025, debido a que se convirtieron en territorios minados y en disputa por tierra y aire: Guanajuatillo, Las Anonas, la Salatera, Acatlán, El Capire, El Alcalde, El Guayabo, Cerro Blanco, El Morado y El Mirador.

Coahuayana y la nueva era de violencia explosiva en Michoacán: drones, minas antipersona y coches bomba
El Guayabo, una de las comunidades abandonadas por los pobladores. Foto: Cuartoscuro

En abril pasado, Animal Político fue testigo en El Alcalde y El Guayabo de ese éxodo masivo: al menos 500 familias huyeron, luego de que facciones del Cártel Jalisco y Los Caballeros Templarios se enfrentaran con drones y por vía terrestre, y minaran los caminos de acceso a las comunidades, donde varios cortadores de limón han sido víctimas de las minas explosivas.

“El uso de artefactos explosivos es algo que preocupa mucho, sobre todo por la desmovilización de las actividades cotidianas de la ciudadanía. Y nos referimos a actividades productivas, como el corte de limón y también a la suspensión de clases, que es un efecto casi inmediato. Ante la presencia de explosivos en el territorio, ya sea por decisión de las autoridades, o de los padres de familia, la niñez y la juventud están dejando de ir a la escuela. Y esto es algo muy grave, tanto económica como educativamente”, plantea la persona integrante del Observatorio.

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Sobre el uso cada vez más frecuente de drones y minas, advierte que cada vez es más evidente que existe “una carrera armamentística” entre los al menos 17 grupos criminales que operan en varias regiones de Michoacán, especialmente en Tierra Caliente.

Están desarrollando “tecnología de guerra” y reclutando a “mineros” (especialistas en “plantar” minas antipersona) y “droneros” (operadores de drones), como parte de esa “carrera” por alzarse con la mayor cantidad de armamento de alto poder.

Coahuayana y la nueva era de violencia explosiva en Michoacán: drones, minas antipersona y coches bomba
Foto: Cuartoscuro

El uso de drones, al alza

Preguntado acerca de por qué esta carrera se está produciendo principalmente en Michoacán, el consultor y experto en seguridad David Saucedo lo explica de la siguiente manera: “en Michoacán, junto con Guanajuato, las mafias locales han ofrecido más resistencia en contra del avance del Cártel Jalisco. Esas mafias locales han contestado a ese avance con una estrategia de utilización de drones cargados con explosivos, minas antipersona, y ahora, como se ha visto en Coahuayana, con la utilización de coches bomba. Y, obviamente, el Cártel Jalisco también está haciendo uso de esas mismas herramientas”.

En el caso de los drones, Saucedo señala que los cárteles descubrieron que pueden hacer ataques a distancia contra sus rivales y contra el Ejército y las autoridades, sin que quienes los operan se pongan en riesgo.

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“Además, los drones tienen la característica de que son de bajo costo, pues tanto los aparatos, como las cargas explosivas, pueden construirse de manera artesanal, hechiza”.

“Antes —añade—, se utilizaban como ‘bombas voladoras’. Es decir, se enviaba el dron a estrellarse directamente contra el objetivo. Ahora, los drones pueden soltar las cargas desde el aire y ser recuperados. Además, son muy difíciles de detectar, sobre todo cuando hacen vuelos nocturnos”.

Coahuayana y la nueva era de violencia explosiva en Michoacán: drones, minas antipersona y coches bomba
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El Observatorio coincide: los drones son el recurso explosivo más empleado, aunque no hay datos precisos sobre cuántos circulan. Identifican focos de uso constante en Buenavista, Paredes del Ahogado, La Ruana y otros poblados fronterizos entre Tepalcatepec y Jalisco, como El Olivo y Cholula.

David Saucedo remarca que, si bien el uso de explosivos y de armas de grado militar, es algo que los grupos del crimen organizado llevan empleando desde años atrás —especialmente organizaciones delictivas, como Los Zetas, de corte paramilitar—, en la actualidad se está convirtiendo en una práctica cada vez más recurrente.

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“Antes, solo los ‘diamantes’ de seguridad de narcotraficantes de alto perfil contaban con personal altamente capacitado, con soldados de élite y armas de grado militar. Pero, ahora, ya no es una guardia pretoriana utilizando este tipo de herramientas explosivas, sino que ya las utilizan también las tropas regulares”.

“Además —agrega—, hay una variante en todo esto, y es el uso de esas armas en contra de la población civil, como se ha visto en Coahuayana con el coche bomba. Esto ya forma parte de una estrategia de ‘narcoterrorismo’ que están aplicando algunos cárteles”.

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Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán. Foto: Cuartoscuro 

Las exigencias al Estado

El Observatorio Regional expresa preocupación porque ni el gobierno estatal de Alfredo Bedolla ni el gobierno federal de Claudia Sheinbaum han delineado una estrategia explícita para frenar esta “tecnología de guerra”.

No vemos líneas de trabajo serias. Y el nuevo Plan Michoacán no dice nada explícitamente sobre esta situación”, señala la persona consultada del Observatorio, que plantea tres demandas al Estado.

En primer lugar, “cero tolerancia a las actividades criminales que implementan tecnología de guerra en los territorios de Michoacán”.

“Se necesita una política que haga efectiva la promesa de inteligencia para rastrear las líneas de suministro de los insumos para fabricar estos artefactos explosivos, y de esta manera garantizar que no se van a seguir produciendo en el territorio”.

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Foto: Cuartoscuro

El Observatorio reconoce la importante labor de retiro de minas antipersona que está llevando a cabo el Ejército y otras autoridades en Michoacán. “Pero también es una realidad que después de que liberan un camino de minas, pasa poco tiempo antes de que vuelva a ser sembrado. Es un cuento de nunca acabar”.

En segundo lugar, el Observatorio exige “erradicar la impunidad” y que sucesos de alto impacto, como los asesinatos el 1 de noviembre del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y doce días antes del productor de limón Bernardo Bravo, y ahora el coche bomba de Coahuayana, no desplacen o tapen lo que está sucediendo en las comunidades.

Antes de irte, lee: Dos militares mueren por explosión de mina en Buenavista, Michoacán; es el segundo caso esta semana

“Parece que cada caso nuevo desplaza al anterior y esto genera un riesgo de que se vayan quedando impunes”.

Y en tercer lugar, el Observatorio exige que “los indicadores de éxito” de iniciativas gubernamentales, como el Plan Michoacán, “no se limiten sólo al número de aprehensiones, decomisos y desmantelamiento de laboratorios”.

“Todo eso es muy importante, pero también se necesita que informen respecto de qué condiciones están construyendo, por ejemplo, para el retorno seguro de cientos de pobladores en comunidades desplazadas. Se debe poner el enfoque sobre la estadística asociada a las víctimas, pues es algo que no se refleja en los informes gubernamentales”, concluye la persona consultada del Observatorio.

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Imagen BBC
Por qué China está castigando a Japón y cómo se ha deteriorado la relación entre ambos países
8 minutos de lectura

Las relaciones de Japón con China están en su nivel más bajo en años, luego de varios episodios que han elevado la tensión entre ambos países.

18 de febrero, 2026
Por: BBC News Mundo
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Los osos panda Xiao Xiao y Lei Lei fueron despedidos el mes pasado entre lágrimas en el Zoológico Ueno de Tokio por miles de japoneses, antes de ser enviados de regreso a China.

El hecho, que dejó a Japón sin pandas chinos por primera vez en décadas, se convirtió en uno de los últimos símbolos del deterioro de las relaciones entre China y Japón.

Desde que la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, hizo comentarios que llevaron las relaciones con China a su nivel más bajo en años, Pekín ha aumentado la presión por diversas vías.

Lo ha hecho enviando buques de guerra, restringiendo las exportaciones de tierras raras, frenando el turismo chino, cancelando conciertos e incluso recuperando a sus pandas.

Mientras Takaichi inicia un nuevo mandato, tras obtener un respaldo histórico en las recientes elecciones anticipadas, los analistas advierten que China y Japón tendrán dificultades para reducir la tensión y que la relación no se recuperará pronto.

El primer ministro de Japón, Sanae Takaichi, con el presidente chino, Xi Jinping, el 31 de octubre de 2025.
Getty Images
Los comentarios de la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, sobre China desataron la respuesta de Pekín.

Las declaraciones

La disputa empezó en noviembre, cuando Takaichi pareció sugerir que Japón activaría su fuerza de autodefensa en caso de un ataque a Taiwán.

China considera a Taiwán como una provincia propia rebelde y no ha descartado el uso de la fuerza para “reunificarse” con ella algún día.

Taiwán, que se gobierna de forma independiente desde hace décadas, considera a EE.UU. como un aliado clave que se ha comprometido a ayudarla a defenderse.

Desde hace tiempo, la preocupación ha sido que cualquier ataque a Taiwán pudiera resultar en un conflicto militar directo entre Estados Unidos y China, que luego se ampliara a otros aliados estadounidenses en la región como Japón y Filipinas.

La cuestión de Taiwán es una línea roja absoluta para China, que reacciona con furia ante cualquier comentario percibido como “injerencia externa” e insiste en que es una cuestión de soberanía que solo China puede decidir por sí misma.

Los analistas dicen que la gran victoria de Takaichi en las recientes elecciones le ha dado capital político para mantenerse firme frente a China.
Getty Images
Los últimos resultados electorales de la primera ministra de Japón le dieron capital político para mantenerse firme ante China.

Casi inmediatamente después de las declaraciones de Takaichi, Pekín respondió con una oleada de condenas y exigió una retractación.

Los observadores han señalado que los comentarios de Takaichi coincidían con la postura del gobierno y con lo que otros líderes japoneses habían dicho en el pasado.

Pero la diferencia radica en que era la primera vez que un primer ministro japonés en funciones expresaba tales opiniones.

Por su parte, Takaichi se negó a disculparse o retractarse de sus comentarios, una postura que, según los analistas, probablemente se vea justificada por el sólido respaldo electoral que ha obtenido.

Sin embargo, Takaichi sostuvo que sería más cautelosa al comentar sobre escenarios específicos. A su vez, su gobierno ha enviado diplomáticos de alto rango a reunirse con sus homólogos chinos.

Sin embargo, esto no ha contribuido a calmar la ira china.

Presión militar

Ante la firme negativa de Takaichi a ceder, China ha aumentado la presión de forma constante.

Si bien en las últimas décadas han surgido disputas entre ambos países, alimentadas por la animosidad histórica, esta vez la situación es diferente, según los analistas.

China ha ampliado su presión en una gama mucho más amplia de frentes, señaló Robert Ward, presidente de Japón del centro de estudios Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.

Se trata de una presión difusa y de bajo nivel, similar a la “guerra de zona gris” que libra contra Taiwán, afirmó, cuyo objetivo es “desgastar [al oponente] para normalizar cosas que en realidad no son normales”.

En el ámbito diplomático, ha presentado quejas ante las Naciones Unidas y pospuesto una cumbre trilateral con Japón y Corea del Sur.

La fragata de misiles guiados de la Armada del Ejército Popular de Liberación en el marco de las celebraciones del aniversario de la entrega del territorio de Gran Bretaña a China.
Getty Images
China ha aumentado la presión hacia Japón.

China también ha intentado involucrar a otras partes en la contienda y ha pedido a Reino Unido y Francia que se unan a ella, al tiempo que insta a sus aliados, Rusia y Corea del Norte, a denunciar a Japón.

Durante el fin de semana, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, invocó el historial de agresión de Japón durante la Segunda Guerra Mundial al dirigirse a los líderes occidentales en la Conferencia de Seguridad de Múnich y calificó las declaraciones de Takaichi como un “acontecimiento muy peligroso”.

En el ámbito militar, Japón sostuvo que China ha enviado drones y buques de guerra cerca de sus islas y que sus cazas de combate han fijado los radares que guían sus armas en aviones japoneses.

Además, buques de la guardia costera japonesa y china se han enfrentado cerca de las disputadas islas Senkaku/Diaoyu, mientras que la semana pasada las autoridades japonesas incautaron un buque pesquero chino.

Pero está claro que China también quiere golpear a Japón donde más le duele: su economía.

Medidas económicas

Pekín ha impuesto restricciones a las exportaciones a Japón de tecnologías de doble uso, incluyendo tierras raras y minerales críticos, en lo que se ha considerado una forma de coerción económica.

También ha advertido a los ciudadanos chinos que eviten Japón para sus estudios y vacaciones y ha cancelado vuelos en 49 rutas a Japón, lo que ha provocado una disminución del turismo y una caída en el valor de algunas acciones.

Los ciudadanos chinos representan una cuarta parte de todos los turistas extranjeros que llegan a Japón, según cifras oficiales.

Ni siquiera el entretenimiento y la cultura ha quedado exentos de las consecuencias.

Eventos musicales japoneses en China han sido cancelados, incluido uno en el que un cantante fue retirado apresuradamente del escenario a mitad de la actuación. Además, las distribuidoras cinematográficas han pospuesto el estreno de varias películas japonesas.

Turistas chinos caminan por una calle del distrito comercial de Ginza en Tokio el 22 de noviembre de 2025.
Getty Images
China ha cancelado rutas de vuelo hacia Japón.

Una de las exportaciones culturales más famosas de Japón, Pokémon, también fue criticada por un evento que debía celebrarse en el Santuario Yasukuni. El templo honra a los japoneses caídos en guerra, incluyendo a algunos que China considera criminales de guerra. El evento finalmente fue cancelado.

En el frente de las redes sociales, los nacionalistas chinos han lanzado ataques online contra Takaichi, incluyendo la divulgación de videos generados por IA que muestran a la figura de la cultura pop Ultraman y al personaje de anime Detective Conan peleando contra la primera ministro.

Pero, en general, China ha tomado medidas menos provocativas en comparación con conflictos anteriores con Japón, según dicen Bonny Lin y Kristi Govella, del centro de estudios Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).

“Hasta ahora, sus respuestas económicas y militares han sido relativamente limitadas en comparación con el pasado, pero hay amplio margen para una mayor escalada”, señalaron en un análisis reciente.

China también puede estar absteniéndose de adoptar una postura demasiado dura con Japón, ya que actualmente se está “posicionando activamente como el guardián del orden posterior a la Segunda Guerra Mundial” y quiere ser visto como una potencia responsable en comparación con Estados Unidos, añadió Ward.

Alta tensión

Los observadores coinciden en que, si las tensiones se calman, probablemente se asentarán en un nivel más alto que antes. Es menos probable que ambas partes desescalen esta vez, señalaron Lin y Govella en su análisis.

China es una potencia mucho más fuerte ahora y “Taiwán es el núcleo de los intereses chinos, lo que significa que es más probable que Pekín adopte una postura de línea dura que en episodios anteriores”.

“Pekín también desconfía profundamente de Takaichi y es probable que considere sus intentos de reducir la tensión sin retractarse explícitamente de sus comentarios como hipócritas o, peor aún, estratégicamente engañosos”, agregaron.

Mientras tanto, Japón tiene un mayor interés en mantenerse firme, especialmente tras la contundente victoria electoral de Takaichi, que “interpretará como una reivindicación de su postura respecto a China”, señaló Ward.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, se reunieron el 14 de febrero de 2026, en Múnich, sur de Alemania.
Getty Images

Govella le dijo a BBC que Takaichi probablemente podría usar su victoria como “capital político” para impulsar políticas económicas y de defensa para fortalecer la posición de Japón.

Takaichi se ha comprometido a aumentar el gasto de defensa de Japón al 2% del PIB dos años antes de lo previsto, completar una revisión de las estrategias de seguridad clave para finales de este año y lanzar pronto un paquete de estímulo económico.

A su vez, China “considera que Takaichi es un líder bastante fuerte y que la campaña de presión solo podría fortalecerla a nivel nacional, por lo que es posible que no intensifiquen mucho su presión”, sostuvo Kiyoteru Tsutsui, experto en Japón y director del Centro de Investigación Shorenstein Asia-Pacífico de la Universidad de Stanford.

“Así que esta relación probablemente continuará por un tiempo”.

La influencia de Trump

El factor imponderable podría ser que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha prometido hasta ahora un fuerte apoyo a Takaichi, emitiendo un respaldo inusual en el momento previo a las elecciones anticipadas.

Sin embargo, muchos esperan que las relaciones entre Estados Unidos y China se intensifiquen aún más este año, señaló Tsutsui, con varias reuniones programadas entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, incluida la visita de Estado del presidente estadounidense a Pekín en abril.

Y, en comparación con incidentes anteriores, la respuesta de Estados Unidos al último enfrentamiento “ha sido moderada hasta ahora, lo que podría envalentonar a China”, afirmaron Lin y Govella.

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, junto al presidente estadounidense, Donald Trump, el 28 de octubre de 2025 Japón.
Getty Images

“Los japoneses temen que se produzca un gran acuerdo entre Xi y Trump”, declaró Ward.

Durante el fin de semana, Estados Unidos y Japón reafirmaron sus vínculos en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich en una reunión entre el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y su homólogo japonés, Toshimitsu Motegi.

Takaichi también tiene previsto reunirse de nuevo con Trump en marzo, cuando visite Washington, antes de su viaje a China.

A medida que China sigue aumentando la presión, Tokio probablemente “redoblará” sus esfuerzos para asumir una mayor parte de la carga de defensa que comparte con Estados Unidos, dijo Ward, y “realmente trabajará más estrechamente con ellos para asegurarse de que Estados Unidos no se desvíe y pierda interés en la región”.

BBC

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