
Ya estamos en cuenta regresiva para ver quiénes serán las y los ganadores de la 96ª entrega de los Premios de la Academia. Si todavia no te has puesto al corriente, ¡córrele! Aquí te decimos dónde ver las películas nominadas al Oscar 2024.
Recuerda que la ceremonia se realizará el próximo domingo 10 de marzo a las 18:00 (hora CDMX) desde el teatro Dolby de Los Ángeles. Acá te decimos dónde verla en TV y streaming.
Y si vas a participar en una quiniela (aquí puedes descargar la nuestra), no olvides revisar la lista completa de nominados.
Todavía alcanzas a ver varias de las nominadas en pantalla grande, así que date la vuelta por tu cine más cercano y busca estas nominadas.
Todavía alcanzas a ver en cines esta película del director Yorgos Lanthimos y protagonizada por Emma Stone, quien tiene grandes posibilidades de llevarse el Oscar a mejor actriz. Y es que ya se llevó el BAFTA, el Globo de Oro, y el Critics0 Choice Award por este papel.
La película narra la historia de Bella Baxter, que fue resucitada y pronto busca explorar, iniciando un viaje que la llevará a nuevos lugares lejos de casa y a su propia liberación sexual y autodescubrimiento.
La película compite por 11 estatuillas entre ellas: mejor película, director, actriz, actor de reparto y guion adaptado.
Entre las películas nominadas al Oscar 2024 tampoco te pierdas esta comedia del director Alexander Payne. Sobre todo porque lucha por 5 premios: película, actor, actriz de reparto, guion original y edición.
Ambientada en los setenta, sigue a un profesor malhumorado (Paul Giamatti) en una prestigiosa escuela cuando se ve obligado a permanecer en el campus durante las vacaciones de Navidad para cuidar de un grupo de estudiantes que no tienen a dónde ir.
Con el tiempo, establece un vínculo inesperado con un problemático alumno (Dominic Sessa) y con la jefa de cocina de la escuela, que acaba de perder a su hijo en Vietnam (Da’Vine Joy Randolph).
Esta es de las películas nominadas al Oscar 2024 que apenas saldrá en cines de México, pero que ya ha dado mucho de qué hablar en otras premiaciones.
Para empezar, la directora Justine Triet fue ganadora de la Palma de Oro en el 76° Festival de Cine de Cannes.
De hecho, en los Oscar, Justine es la única mujer nominada a mejor dirección. Igual compite por mejor película, actriz, guion original y edición.
Esta película se estrenó en el Festival de Cine de Cannes 2023 donde se llevó el Gran Premio del Jurado. Para los Oscar 2024 cuenta con cinco nominaciones: mejor película, dirección, película internacional, guion adaptado y sonido.
La historia sigue a Rudolf Höss, director del campo de concentración de Auschwitz, quien trata de construir una vida familiar idílica junto a su familia en una casa situada a las afueras del campo. La situación se complica cuando Höss sospecha que su mujer es infiel.
Otra de las películas nominadas al Oscar 2024 que sí o sí debes ver es Vidas Pasadas, dentro del Top 10 de películas del 2023 del American Film Institute Awards.
La película se centra en los amores prohibidos, las pérdidas y en el “que hubiera pasado si”.
Nora, quien debe mudarse a Canadá y pierde contacto con su amor de la infancia. Muchos años después, cuando ella está en Nueva York, se reencuentra con él.
En los Oscar compite por Mejor película y guion original.
Esta es la favorita de la temporada, pues ha arrasado en otras premiaciones como los Globos de Oro, los BAFTA y recientemente los SAG Awards.
Oppenheimer lidera la lista de nominadas a los Oscar 2024 al competir por 13 estatuillas, entre ellas mejor película, director, actor, actor de reparto, actriz de reparto y guion adaptado.
Puedes rentarla en Apple TV, Google Play, Claro Video y Prime Video.
Lee: Antes de Oppenheimer, los nazis trabajaban en una bomba atómica, pero ¿qué tan cerca estuvieron?
Aunque Margot Robbie y Greta Gerwig fueron ignoradas para mejor actriz y dirección, la película compite en ocho categorías incluyendo película, actriz de reparto, actor de reparto, canción y más.
Además de verla en Max, igual puedes rentarla en Apple TV, Prime Video y Google Play.
Aunque salió en cines, actualmente la más reciente película de Martin Scorsese está en streaming a través de Apple Tv+.
La película es protagonizada por Leonardo DiCaprio, Robert De Niro y Lily Gladstone, los dos últimos nominados a mejor actor de reparto y mejor actriz.
Igualmente, gracias a esta cinta está nominado el mexicano Rodrigo Prieto, quien se encargó de la fotografía.
En total, la película compite por 10 premios de la Academia.
Esta es de las películas nominadas a Mejor Película y no se estrenó en cines. Sin embargo, desde el 27 de febrero puedes encontrarla en el catálogo de Prime Video.
En total compite por 6 estatuillas entre las que también destacan: actor (Jeffrey Wright), actor de reparto (Sterling K. Brown) y guion adaptado.
La película sigue a un novelista frustrado que, por despecho, escribe en broma un libro “negro” muy estereotipado que irónicamente termina publicándose.
También puedes ver esta película dirigida y protagonizada por Bradley Cooper, que compite en 7 categorías incluyendo película, actriz, actor y guion.
La historia sigue la larga relación entre Leonard Bernstein y Felicia Montealegre Cohn Bernstein. Esta oda al arte y a la vida es, en esencia, un retrato conmovedor del amor y la familia.
Como sabemos que una de las categorías más esperadas es la de animación, ahí te va dónde ver las cintas que compiten para que te armes tu maratón.
La última película de Hayao Miyazaki se llevó el Globo de Oro y ahora logró llegar a las nominadas al Oscar 2024.
La historia sigue a Mahito, un niño que luego de la muerte de su madre se ve obligado a mudarse. Entre su duelo, se cruza con una misteriosa garza que promete llevarlo con su madre muerta. Pero lo arrastra a un mundo extraño y sorprendente.
Pixar nuevamente logra llegar a la carrera por el Oscar con esta película donde los personajes son residentes del fuego, el agua, la tierra y el aire. En este mundo, una joven apasionada y un chico que se deja llevar por la corriente descubrirán algo elemental: cuánto tienen en común.
Netflix también hace su lucha en esta competencia con esta historia emotiva, divertida y que habla sobre identidades trans y otras representaciones LGBT+.
En un mundo medieval futurista, el caballero Ballister Blackheart es culpado de un crimen que no cometió. Decidido a demostrar su inocencia, inicia una odisea por la verdad y su única compañera es Nimona, una adolescente que es vista como un monstruo por ser capaz de cambiar de forma.
España anda bien representada en los Oscar 2024, pues además de La sociedad de la nieve, llegó a la categoría de animación con esta película de Pablo Berger.
Cuenta la historia de DOG, un perro solitario que vive en Manhattan. Un día decide construir un robot como su amigo. Su amistad crece, hasta hacerse inseparables. Al ritmo del Nueva York de los ochenta, esta encantadora película nos demuestra que lo más bello de la vida son los amigos.
Si la primera película nos sorprendió, esta superó todas las expectativas tanto en su narrativa como en su animación y ya morimos por ver la tercera parte.
Tras reencontrarse con Gwen Stacy, Miles Morales es catapultado a través del Multiverso, donde se encuentra con un equipo de Spidermans encargados de proteger su propia existencia.
Pero cuando los héroes se enfrentan sobre cómo manejar una nueva amenaza, Miles tendrá que enfrentar a las otras Arañas y debe redefinir lo que significa ser un héroe para poder salvar a la gente que más quiere.
P.D.: ¡Varios mexicanos trabajaron en esta cinta! Lee acá nuestra entrevista con Cruz Contreras, el animador que triunfa en Hollywood

Para muchos, la idea de las almas gemelas todavía determina su forma de entender el amor.
Existe la tentación de creer que en algún lugar existe “la persona indicada”: un alma gemela, la pareja perfecta, la persona con la que estás destinado a estar.
A lo largo de la historia, los humanos siempre se han sentido atraídos por la idea de que el amor no es casualidad.
En la antigua Grecia, Platón imaginó que alguna vez fuimos seres completos con cuatro brazos, cuatro piernas y dos caras, tan radiantes que Zeus nos partió en dos; desde entonces, cada mitad ha vagado por la tierra en busca de su otra mitad perdida, un mito que otorga al alma gemela moderna su pedigrí poético y la promesa de que, en algún lugar, alguien finalmente nos hará sentir completos.
En la Edad Media, los trovadores y los cuentos artúricos reinterpretaron ese anhelo como “amor cortés”, una devoción feroz, a menudo prohibida, como la de Lancelot por Ginebra, en la que un caballero demostró su valía mediante el autosacrificio por una amada que tal vez nunca declararía abiertamente.
En el Renacimiento, escritores como Shakespeare hablaban de “amantes desventurados”, parejas unidas por una conexión abrumadora pero separadas por la familia, la fortuna o el destino, como si el universo mismo hubiera escrito su historia de amor y les hubiera impedido un final feliz.
Más recientemente, Hollywood y las novelas románticas nos han vendido historias de amor de cuento de hadas.
Pero ¿qué dice la ciencia más reciente sobre las almas gemelas? ¿Existe alguien especial para nosotros?
Viren Swami, profesor de Psicología Social en la Universidad Anglia Ruskin (ARU) de Cambridge, ha rastreado nuestra comprensión contemporánea del amor romántico en Europa hasta la era medieval y las historias de Camelot, Lancelot, Ginebra y la hidalguía de los caballeros de la Mesa Redonda que se extendieron por todo el continente.
“Estas historias impulsaron inicialmente la idea de que uno debe elegir a otra persona como compañero, y que esa compañía es para toda la vida”, afirma.
“Antes de eso, en gran parte de Europa se podía amar a tantas personas como se quisiera, y el amor era fluido, y a menudo no se trataba de sexo”.
Con el tiempo, a medida que las personas se desarraigaron de sus comunidades agrícolas y la industrialización destruyó los vínculos familiares, las personas se “empezaron a alienar”, explica.
“Empiezan a buscar a otra persona que las salve, que las salve de la miseria de sus vidas”.
Las aplicaciones de citas actuales convierten esa historia en un algoritmo, lo que Swami llama “buscar pareja”.
La búsqueda de un alma gemela se convierte en lo contrario de lo que buscan: “Para muchos, es una experiencia realmente desoladora. Estás buscando pareja… probando posiblemente a decenas de personas en la aplicación de citas hasta que llegas a un punto en el que dices… Necesito parar”, reflexiona.
Jason Carroll, profesor de Estudios Matrimoniales y Familiares en la Universidad Brigham Young de EE. UU., con sede en Provo, Utah, se muestra comprensivo con el anhelo de encontrar a la persona indicada.
“Somos criaturas basadas en el apego”, apunta. “Deseamos ese vínculo”.
En sus clases, les dice a sus estudiantes que deben abandonar la idea de un alma gemela, sin renunciar a su deseo de encontrar a la persona indicada.
Suena contradictorio, pero para Carroll, es la diferencia entre el destino y el esfuerzo.
“Un alma gemela simplemente se encuentra. Ya está hecha. Pero un ser único es algo que dos personas forjan juntas durante años de adaptación, disculpas y, a veces, apretando los dientes”, dice.
El argumento de Carroll se basa en décadas de investigación, recopiladas en su informe “La trampa del alma gemela”, gran parte de la cual distingue entre lo que los psicólogos llaman “creencias de destino” (la idea de que una relación adecuada debe sentirse sin esfuerzo) y las “creencias de crecimiento”, que se centran en lo que la pareja puede hacer para que las cosas funcionen.
En una serie de estudios ampliamente citados, realizados a finales de la década de 1990 y principios de la de 2000 y dirigidos por el profesor C. Raymond Knee de la Universidad de Houston, los investigadores descubrieron que las personas que creían que las relaciones estaban “destinadas a ser” eran mucho más propensas a dudar de su compromiso después de un conflicto.
Quienes tenían una visión más orientada al crecimiento tendían a mantener un mayor compromiso, incluso en los días de discusión.
Quienes tienen una visión orientada al crecimiento, argumenta Carroll, aún desean algo especial, pero anticipan momentos difíciles.
“Se preguntan… ¿qué pueden hacer para mejorar su relación, progresar y crecer?”.
En su opinión, la creencia en las almas gemelas es una trampa; no el romance en sí, sino la expectativa de que el amor nunca debería ser difícil.
La parte más “emocional” de una relación larga, dice, no es una carga cinematográfica, sino tener “asientos en primera fila no solo para las fortalezas del otro, sino también… para sus desafíos y debilidades”.
“Ese es un espacio bastante sagrado”, dice. “Solo conocemos esas cosas porque nos han permitido estar ahí”.
Para Carroll, cuando el amor se trata como destino, las personas se vuelven menos dispuestas a hacer el trabajo discreto que realmente lo mantiene vivo.
Carroll dice que la trampa de las almas gemelas hace mucho más difícil el momento en el que una relación se topa con su primer obstáculo serio.
“La primera vez que hay cualquier tipo de dificultad, el pensamiento inmediato es: ‘Bueno, pensé que eras mi alma gemela. Pero tal vez no lo seas, porque se supone que las almas gemelas no deben lidiar con las cosas'”, dice.
“Pero si las relaciones van a durar mucho tiempo, nunca van a ser simplemente un camino cuesta abajo”.
Vicki Pavitt, coach del amor ubicada en Londres, suele ayudar a personas que creían haber encontrado a su alma gemela, solo para descubrir que ese cuento de hadas venía acompañado de manipulación emocional, inestabilidad y una constante sensación de ansiedad.
“Cuando hay mucha química y chispa, creo que a veces se trata de abrir viejos patrones dañinos, como viejas heridas”, sostiene.
“Una persona inconsistente o que se muestra un poco fría y distante puede hacerte sentir ‘¡Qué ganas de volver a verla!’, pero lo que realmente ocurre es que te genera mucha ansiedad y te deja con ganas de más”.
Pavitt afirma que lo que percibimos como el destino puede ser una fuerza de nuestro sistema nervioso que nos impulsa a reconocer algo que nos lastimó en el pasado y a intentar solucionarlo, un patrón que los terapeutas llaman vínculo traumático.
Este vínculo puede parecer amor, explica, y lleva a las personas a sentirse atraídas magnéticamente hacia dinámicas poco saludables porque les resultan familiares, no porque sean la pareja perfecta.
Un estudio frecuentemente citado es el de los psicólogos canadienses Donald Dutton y Susan Painter. En una investigación publicada en 1993 mientras estudiaban en la Universidad de Columbia Británica, dieron seguimiento a 75 mujeres que dejaron a parejas abusivas.
El equipo midió la intensidad con la que las mujeres seguían sintiendo apego hacia sus exparejas y lo comparó con cómo habían sido sus relaciones.
Descubrieron que los vínculos más fuertes no se encontraban en las mujeres que habían sufrido abusos de forma constante, sino en aquellas cuyas parejas alternaban entre el encanto y la crueldad.
Dutton y Painter argumentan que este vínculo traumático ayuda a explicar por qué las personas pueden sentirse atraídas de nuevo por relaciones que objetivamente les resultan perjudiciales, porque la mezcla de peligro y afecto les resulta familiar, no porque sea saludable.
Es esa distinción la que Pavitt intenta destacar en su coaching: “Se trata de discernir si la química que sientes muestra que esta persona es compatible contigo o si se trata de una sensación familiar de ansiedad”.
Y añade: “En mi lenguaje, nunca hablo de almas gemelas. Personalmente, no creo que haya una persona para cada uno… pero sí creo que nos convertimos en ‘El Único’ para alguien”.
Si descartar la existencia de un alma gemela suena poco romántico, la biología de la atracción apunta en la misma dirección.
Los anticonceptivos hormonales pueden modificar sutilmente los sentimientos mutuos.
Las investigaciones sugieren que las píldoras que regulan el flujo y reflujo natural de la fertilidad pueden atenuar los cambios en la atracción que suelen ocurrir a lo largo del ciclo menstrual, lo que podría alterar la elección inicial de pareja.
Un amplio estudio de 365 parejas heterosexuales reveló que la satisfacción sexual de las mujeres era mayor cuando su uso de anticonceptivos coincidía con el que tenían al elegir a su pareja, lo que sugiere que los cambios en el uso de la píldora pueden cambiar la experiencia de pareja.
Estos efectos son leves, pero podrían explicar los desconcertantes cambios en la química de algunas parejas a lo largo del tiempo.
Si las hormonas y las píldoras pueden influir en la sensación de ser “el indicado”, entonces se vuelve más difícil argumentar que existe una pareja única y predestinada; y ahí es donde entran en juego los matemáticos.
La psicología y la biología ofrecen una forma de pensar sobre “la persona indicada”, pero las matemáticas proponen otra.
Greg Leo, economista de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee, ha desarrollado un algoritmo de compatibilidad. Este concluye que no solo se puede tener un “alma gemela”, sino que también “se pueden tener muchas”.
En su artículo Matching Soulmates (encajando almas gemelas) publicado en la revista Public Economic Theory, todos participan en una simulación de citas por computadora, donde miles de participantes creados digitalmente se clasifican entre sí.
Su algoritmo selecciona “almas gemelas de primer orden”: parejas que se eligen mutuamente en una coincidencia estable.
Las elimina y vuelve a ejecutar el algoritmo con las restantes, obteniendo así almas gemelas de segundo orden, y así sucesivamente.
En sus simulaciones, era extremadamente raro que alguien tuviera la primera opción mutua; pero muchas personas tenían opciones que eran segundas o terceras.
En este escenario, una pareja se considera feliz si cada uno está cerca del primer lugar en la lista del otro y ninguno encuentra a alguien que ambos prefieran más.
Puede que solo sean números, pero el algoritmo del amor nos dice que hay muchas parejas viables, no solo la indicada.
¿Cómo puede una pareja co-crear su “persona indicada”?
Jacqui Gabb, profesora de Sociología e Intimidad en la Open University, evaluó esto en su proyecto “Amor duradero”, publicado en la revista Sociology en 2015.
Encuestó a unas 5.000 personas y luego hizo un seguimiento a 50 parejas con un detalle forense, a veces intrusivo, combinando estadísticas con diarios, entrevistas y “mapas de emociones” de lo que sucedía en el hogar.
Cuando preguntó a las personas qué las hacía sentir apreciadas, no fueron las propuestas de matrimonio al atardecer ni los viajes sorpresa a París.
Fueron “regalos sorpresa, gestos considerados y la amabilidad de una taza de té en la cama”. Calentar el auto en una mañana fría. Recoger flores silvestres y colocarlas en un jarrón. Compartir una sonrisa privada en una fiesta.
Cuantitativamente, lo que ella describe como estos “actos de atención cotidianos” resultaron ser mucho más poderosos que los grandes gestos románticos.
En su encuesta, el 22% de las madres y el 20% de las mujeres sin hijos eligieron esos pequeños gestos como una de las dos cosas principales que las hacían sentir valoradas, más que las grandes salidas nocturnas o los regalos caros.
La satisfacción en la relación, según los datos, no se centraba principalmente en el dinero ni en el romance; se centraba en el “conocimiento íntimo de la pareja” y su expresión en la vida cotidiana.
En el diario de una joven pareja, que se les entregó para el proyecto, Sumaira describe la llegada de su pareja a casa, la cena que ella preparó, el abrazo en el pasillo, los dos comiendo juntos en la mesa.
“Es perfecto”, escribe en su diario de investigación. “Solo nosotros y la comida. ¿Qué más se puede pedir?”.
Luego hay un baile espontáneo en la sala, un paseo por la hierba alta donde le da miedo la oscuridad, y una foto que a su pareja le encanta tanto que la pone de fondo en su teléfono.
Parece un cuento de hadas sin zapatillas de cristal, sino con botas de agua.
Sin embargo, Gabb señala que, entretejidas con esa dulzura, se encuentran preocupaciones económicas, obligaciones familiares y un historial de depresión que la pareja está aprendiendo a gestionar juntos.
“El sentimiento de alma gemela aquí no flota por encima de la vida; se construye, poco a poco, por la vida, en la forma en que la pareja enfrenta esas presiones”, dice.
Según Carroll, la ciencia no roba el romance; más bien, está ahí para ayudarlo a florecer, tanto en las buenas como en las malas.
“Me siento bastante cómodo con la aspiración de tener una relación única y especial, siempre y cuando recordemos que es necesario crearla”, expone.
Pavitt cree que “está bien, incluso es útil, tener fe en que tu pareja está ahí fuera, siempre y cuando sepas que hay muchas personas con las que puedes conectar de verdad y dejes de esperar que alguien sea perfecto”.
En cuanto a las almas gemelas, la ciencia señala una paradoja.
Las personas que terminan en relaciones que se sienten “destinadas a ser” suelen ser las que dejaron de esperar al destino, se volvieron hacia la persona imperfecta que tenían delante y dijeron: “¿Hacemos algo con esto?”.
Información adicional de Florence Freeman
Crédito de la imagen superior: Getty Images
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.