
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró durante su visita en Morelia, Michoacán, que México no se vende y no se rinde, en medio de las exigencias por parte de la oposición para que Estados Unidos intervenga en temas de seguridad del país.
“Es muy importante que sepan que su presidenta tiene muy claros sus principios y México no se vende, no se rinde y está de pie siempre por su pueblo. México es un país libre, independiente y soberano. ¡Que viva Michoacán! ¡Que viva México!”, exclamó al encabezar la entrega de tarjetas de Programas para el Bienestar.
La mandataria indicó que el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia es permanente hasta 2030, cuando finalice su sexenio, y su objetivo es atender integralmente a las y los michoacanos.

Destacó que este programa se enfoca en atender las causas sociales, especialmente mediante el apoyo a los jóvenes, para disuadirlos de incorporarse al crimen organizado.
“No es un plan coyuntural, no es de un mes, de dos meses, sino es un trabajo permanente que vamos a seguir desarrollado en el estado de Michoacán”.

Asimismo, la presidenta aseguró que en los gobiernos de la Transformación no hay corrupción y que el dinero público se entrega directo a la población.
“El dinero es del pueblo, nosotros somos administradores del dinero del pueblo, que además es sagrado. Cero corrupción en los gobiernos de la transformación”, aseguró pese a la reciente detención del presidente municipal morenista, Diego Rivera Navarro, investigado por presuntamente manejar esquemas de extorsión a empresas cerveceras y tequileras en Jalisco y estar presuntamente relacionado con una célula delictiva del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Aseguró que los apoyos no están condicionados políticamente ni existen intermediarios: “Nadie se queda con los recursos ni nadie pide nada a cambio. Es una relación directa entre el gobierno y el pueblo”.
Sheinbaum enfatizó que la Cuarta Transformación puso fin a 36 años de gobiernos neoliberales y logró sacar de la pobreza a 13.5 millones de personas, gracias al aumento de 150 % al salario mínimo y a la implementación de los Programas para el Bienestar.