
El presidente Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva con la que Estados Unidos podría imponer aranceles, por un monto no especificado, a los países que vendan petróleo a Cuba.
“Se podrá imponer un arancel adicional ‘ad valorem’ (según el valor) a las importaciones de bienes que sean productos de un país extranjero que venda o proporcione directa o indirectamente cualquier tipo de petróleo a Cuba”, indica el texto publicado por la Casa Blanca.
Esta decisión, destinada a aumentar aún más la presión sobre La Habana, se apoya en la declaración de un “estado de emergencia” en relación a la “amenaza excepcional” que representa Cuba para la seguridad nacional estadounidense, según este decreto.
Washington ha reprochado a las autoridades cubanas “alinearse y apoyar a numerosos países, organizaciones terroristas internacionales y actores hostiles a Estados Unidos”, entre ellos Rusia, China, Irán, Hamás y Hezbolá.

Después de la captura de Nicolás Maduro durante una incursión militar, Trump puso bajo control estadounidense el sector petrolero de Venezuela, que desde los años 2000 ha sido el principal proveedor de petróleo de Cuba.
Ahora, la nueva amenaza del dirigente republicano llega cuando la isla atraviesa ya una situación energética precaria.
Cuba, sometida a un embargo de Estados Unidos desde 1962, registra desde hace tres años escasez de combustible que tienen un impacto directo en su producción eléctrica.
Apenas el 27 de enero, el presidente Trump aseguró que Cuba “está a punto de caer” porque no recibe petróleo de Venezuela desde que Nicolás Maduro fue depuesto del poder.
“Cuba caerá muy pronto. Cuba es una nación que está muy cerca de caer. Obtenían su dinero de Venezuela. Obtenían su petróleo de Venezuela. Y ya no lo están obteniendo”, dijo.
Desde el año 2000, La Habana había asegurado el crudo que requería mediante un acuerdo con Caracas a cambio de médicos, maestros y otros profesionales.
La isla enfrenta un panorama difícil ante la suspensión del suministro de petróleo venezolano y las amenazas de Estados Unidos. A ello se suma que Petróleos Mexicanos (Pemex) frenó el envío de petróleo a Cuba.

La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este 28 de enero que nunca afirmó que se hubiera suspendido el envío de petróleo a La Habana y subrayó que “la ayuda humanitaria a Cuba como a otros países continúa”, porque México “siempre ha sido solidario”.
Bloomberg recientemente reportó que Pemex tenía programada la exportación de un cargamento de petróleo a mediados de enero, que llegaría a la isla a fin de este mes. Sin embargo, no se habría realizado.
Cuestionada sobre esta supuesta suspensión del suministro al gobierno de La Habana, Sheinbaum dijo que “la decisión de cuándo se envía, cómo se envía, es una decisión soberana y está en términos de lo que defina Pemex”.
Detalló que existen dos vías mediante las cuales México envía petróleo a Cuba: los contratos establecidos por Pemex con instituciones del gobierno cubano y los apoyos otorgados como parte de la ayuda humanitaria.
En 2025, el primer año de gobierno de Sheinbaum, México registró el mayor volumen de exportaciones petroleras hacia Cuba en un cuarto de siglo. El valor de lo enviado ascendió a 10 mil millones de pesos, cuatro veces más que lo exportado durante todo el sexenio de Enrique Peña Nieto, de acuerdo con la serie histórica del Banco de México.
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Para Gonzalo Monroy, director general de GMEC y especialista en el sector energético, la decisión de una posible suspensión de los envíos de petróleo a la isla correspondería a la presión del momento.
“EU está mucho más asertivo y envalentonado después de la intervención en Venezuela. Es algo que Marco Rubio (secretario de Estado de EU) quiere. Para México es una relación contractual que deja mucho que desear porque no se paga y le da a EU otra pieza para presionar a México en una complejísima relación con Trump”, de acuerdo con el especialista.

Mountbatten Windsor perdió su título de príncipe por sus vínculos con el pedófilo convicto Jeffrey Epstein, aunque él niega haber cometido algún delito.
Andrés Mountbatten Windsor, antiguo príncipe y hermano del rey Carlos III del Reino Unido, fue arrestado este jueves por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público, según informó la BBC.
Imágenes registraron la llegada de varios vehículos a su residencia en la finca de Sandringham, en Norfolk, al este de Inglaterra, durante la mañana de este mismo día, cuando cumple 66 años.
El arresto se produce después de que la Policía de Thames Valley confirmara que estaba analizando una denuncia por el presunto intercambio de información confidencial entre el exmiembro de la realeza y el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
“Como parte de la investigación, hoy hemos arrestado a un hombre de unos sesenta años de Norfolk bajo sospecha de mala conducta en un cargo público y estamos realizando búsquedas en domicilios de Berkshire y Norfolk”, sostiene un comunicado de las autoridades.
La semana pasada, la BBC dijo que tuvo acceso a un informe elaborado por Mountbatten Windsor que incluía una lista de “oportunidades comerciales de alto valor” en Afganistán, cuando ejercía como enviado comercial de Reino Unido.
Ese documento fue presuntamente remitido por el expríncipe a Epstein en 2010. No obstante, se desconoce si este episodio en específico es el que investigan las autoridades.
“Mi comprensión es que este arresto se refiere únicamente a la presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público y que, evidentemente, se trata de un momento muy significativo, dado que el expríncipe ha sido arrestado”, señaló Lucy Manning, corresponsal de la BBC.
Mountbatten Windsor ha negado en repetidas ocasiones haber cometido algún delito vinculado a los archivos de Epstein.
El monarca, por su parte, expresó oficialmente sentirse “preocupado” por la noticia de su hermano.
“Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto será investigado de la manera apropiada y por las autoridades competentes”, indicó.
“En esto, como he dicho antes, cuentan con todo nuestro apoyo y cooperación, plenos y sinceros. Permítanme dejarlo claro: ‘la ley debe seguir su curso'”, añadió el rey.
La policía señaló que el detenido permanece bajo custodia, aunque no mencionó directamente a Mountbatten Windsor.
“No revelaremos el nombre del hombre arrestado, según las directrices nacionales. Recuerde también que este caso ya está activo, por lo que se debe tener cuidado con cualquier publicación para evitar incurrir en desacato al tribunal”, comentaron.
El antiguo príncipe fue despojado de sus títulos después de que una de las víctimas de Epstein, Virginia Giuffre, alegara que había sido traficada para mantener relaciones sexuales con él, algo que Mountbatten Windsor también ha rechazado.
Mountbatten Windsor ha enfrentado años de escrutinio por la estrecha relación que mantuvo con Epstein, quien se quitó la vida en 2019 mientras estaba preso en Nueva York a la espera de juicio por cargos de tráfico sexual.
Ese mismo año, en una entrevista con el programa Newsnight de la BBC, el entonces duque afirmó que la última vez que vio al multimillonario convicto fue en diciembre de 2010, supuestamente para comunicarle que su amistad había llegado a su fin.
Sin embargo, en la víspera de Navidad de ese mismo año, Mountbatten Windsor presuntamente envió a Epstein un informe confidencial sobre oportunidades de inversión en la reconstrucción de la provincia de Helmand, en Afganistán, que en ese momento estaba bajo supervisión de las fuerzas armadas británicas y financiada con dinero del gobierno del Reino Unido.
Para entonces, Epstein ya era un delincuente sexual condenado.
El episodio que más afectó la imagen del exmiembro de la realeza y que provocó una crisis dentro de la familia real británica fueron las acusaciones de Giuffre en 2014.
La mujer, quien se suicidó en 2025 a los 41 años, afirmó que fue traficada por Epstein y su pareja, la también convicta Ghislaine Maxwell, y que fue obligada a mantener relaciones sexuales con Mountbatten Windsor.
El antiguo príncipe ha negado estas acusaciones de manera reiterada.
Giuffre presentó una demanda civil contra él en Estados Unidos en 2021, el caso se resolvió por un acuerdo entre las partes en febrero de 2022 por una suma estimada de 12 millones de libras (US$14 millones para la época)
Mountbatten Windsor, tercer hijo de la reina Isabel II, también ostentó el título de duque de York, que entregó el año pasado en medio de los escándalos, antes de que el rey le retirara el rango de príncipe.
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