
En México, la Ley Federal del Trabajo es muy clara: el salario mínimo es la remuneración más baja que, por ley, un empleador puede pagar a una persona por una jornada de trabajo completa. Además, este pago debe ser suficiente “para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural, y para proveer la educación obligatoria de los hijos”.
Esto significa que ninguna persona que trabaje con un contrato formal debe recibir menos de un salario mínimo por día y que el Estado reconoce esa remuneración como el umbral legal de dignidad salarial.
En enero de 2026 entró en vigor un incremento de 13 % al salario mínimo general y se fijó en 315.04 pesos diarios, equivalentes a 9,582 pesos mensuales, y en 440.87 pesos diarios en la Zona Libre de la Frontera Norte, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).
Sin embargo, en nuestro país más de la mitad de la población, el 55.4 %, trabaja en la informalidad, por lo que no goza de este reglamento salarial, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En otras palabras, ¿la existencia del salario mínimo garantiza que nadie gane menos de 9,582 pesos mensuales? La respuesta es no.
El aumento al salario mínimo es resultado de acuerdos entre gobierno, representantes de trabajadores y empresarios. Sin embargo, que la ley estipule esta cantidad como la mínima que debe obtener una persona que trabaja no significa que la mayoría lo perciba o que garantice ingresos dignos en términos prácticos.
La clave está en entender que el salario mínimo solo es obligatorio cuando existe una relación laboral formal. Héctor Manuel Magaña Rodríguez, investigador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, así lo explica: “Para que una persona pueda ser acreedora a un salario mínimo debe de estar contratada formalmente en una empresa y tener un contrato escrito donde se estipule cuál va a ser el rango salarial”.
Otro punto central es cómo se determina el aumento. El ajuste suele considerar la inflación general anual. Si la inflación es de 4 %, el salario mínimo debe crecer al menos ese porcentaje para no perder poder adquisitivo.
Pero, advierte Magaña Rodríguez, esa referencia puede ser insuficiente: “Esa inflación es en términos generales. Si la pulverizamos, muchas veces observamos que la inflación en las mercancías alimentarias suele ser del doble o incluso del triple de esa inflación general”.
Eso afecta especialmente a los hogares de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de su salario a los alimentos. “Se está obteniendo un incremento en el salario mínimo por encima de la inflación general, pero muchas veces esa inflación general está por debajo de la inflación de los productos que más consumen las personas con menos recursos”, señala.
Por eso propone considerar la inflación por estrato socioeconómico al momento de fijar los incrementos salariales, para que el ajuste responda mejor al consumo real de los sectores más vulnerables.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), publicada en noviembre de 2025, el 55.4 % de la población ocupada se encuentra en condiciones de informalidad laboral. Es decir, más de la mitad de quienes trabajan en México no cuentan con contrato formal ni cotizan ante instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Por ello, el especialista advierte que en realidad los beneficios del incremento al salario mínimo no son percibidos por todos los trabajadores. “Realmente eso acota únicamente los beneficios tangibles de los incrementos del salario mínimo a la población que se encuentra trabajando en el sector formal de la economía”.
Por su parte, el gobierno federal ha asegurado que los incrementos al salario mínimo han contribuido a mejorar el bienestar y a reducir la pobreza laboral. Y hay evidencia que respalda parcialmente esa afirmación: las mediciones oficiales de pobreza del Coneval muestran una disminución en los últimos años, en un contexto de aumentos reales del salario mínimo.
Magaña Rodríguez coincide en que sí existe un efecto positivo, pero mantiene que los incrementos no son funcionales si esos beneficios los percibe menos de la mitad total de la población en el país.
“En parte sí ayuda, sí es un beneficio. Lo hemos visto a lo largo de los últimos siete años, donde las mediciones de pobreza han tenido una disminución importante, prácticamente por estos incrementos al salario mínimo, entre otras cosas”.
El salario mínimo está fijado por día de trabajo, no por mes. El cálculo mensual es una referencia que asume una jornada completa durante todos los días laborales. Pero quienes trabajan por horas, por temporada, por comisión o de manera intermitente pueden recibir ingresos menores sin que exista necesariamente una violación directa a la ley.
Además, en el sector informal no hay una autoridad laboral que supervise de manera efectiva el cumplimiento de este piso salarial. Para Magaña Rodríguez, el problema es estructural: “Mientras nuestro país siga teniendo en su mayor parte a población que trabaja en el sector informal, va a ser complicado que los niveles de productividad tiendan a crecer, y eso va a limitar el crecimiento económico”.
En otras palabras, el salario mínimo puede subir, pero si la mayoría de los trabajadores no está en la formalidad, su impacto agregado será limitado.
En México, las pensiones contributivas del IMSS y del ISSSTE no se determinan con base en el salario mínimo vigente al momento de jubilarse, sino en el historial laboral de cada persona: las semanas cotizadas y el salario base de cotización registrado a lo largo de su vida laboral.
Como explica el investigador Magaña Rodríguez, “las pensiones están en función del salario que reciben las personas a lo largo de su vida laboral. Normalmente se hace el comparativo con respecto al último salario que han percibido antes de retirarse”.
Esto implica que si una persona pasó años cotizando con salario mínimo —o incluso con salarios inferiores registrados ante el IMSS— su pensión se calculará sobre esa base. Y si tuvo largos periodos en la informalidad, simplemente no habrá semanas cotizadas suficientes para acceder a una pensión contributiva completa.
El aumento actual del salario mínimo no corrige las cotizaciones del pasado. Tampoco eleva automáticamente el monto de quienes ya están jubilados bajo esquemas anteriores.
Magaña Rodríguez lo resume así: “Si una persona toda su vida ganó el salario mínimo, su pensión va a estar en función de ese salario mínimo”. Sin embargo, aclara que incluso cuando el salario fue aumentando con el tiempo, “no necesariamente va a cubrir el 100 % del salario que tuvieron durante su último trabajo”, porque el cálculo toma en cuenta trayectorias completas, no solo el ingreso final.
Para el investigador, el debate no debe centrarse únicamente en cuánto subir el salario mínimo cada año. “La mayor tarea aquí no es tanto ver cuánto se va a incrementar el salario mínimo, sino cómo se puede hacer para revertir esa tendencia donde el sector informal ocupa el mayor porcentaje de empleados en nuestro país”.
La formalización, sostiene, tendría efectos multiplicadores: mejoraría ingresos, ampliaría la base de cotización para pensiones y fortalecería el crecimiento económico. También plantea que la política social debe ser más focalizada: “Más que regulación, debe de haber cierta focalización, detectar a los sectores más vulnerables para dirigir hacia allá los recursos”.


Canadá intenta reponerse tras uno de los ataques masivos más mortíferos en la historia del país norteamericano.
Canadá intenta recomponerse tras el tiroteo masivo que se produjo en la tarde del martes en una escuela en una remota localidad minera.
La policía del país norteamericano informó que 8 personas murieron en sendos tiroteos en una escuela y en una vivienda de la comunidad rural de Tumbler Ridge, en la provincia occidental de Columbia Británica.
Otras 25 personas resultaron heridas, y los agentes también encontraron el cuerpo del sospechoso en el lugar.
“La nación llora con ustedes. Canadá está a su lado”, expresó con visible emoción el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Esto es lo que se conoce hasta ahora sobre uno de los ataques con armas de fuego más mortíferos en la historia de Canadá.
La Real Policía Montada de Canadá (RCMP, por sus siglas en inglés) recibió un aviso sobre un atacante activo en la Escuela Secundaria de Tumbler Ridge el martes a las 13:20, hora local (21:20 GMT).
Los agentes respondieron desplegando personal en el lugar y emitieron una alerta por atacante activo para esta comunidad rural y las zonas cercanas.
Las autoridades enviaron un mensaje a los residentes: “Permanezcan donde estén, cierren sus puertas y eviten salir de sus hogares o negocios por ahora”.
En la Escuela Secundaria de Tumbler Ridge y en la Escuela Primaria cercana se activó el protocolo de seguridad.
La ministra de Seguridad Pública y procuradora general de Columbia Británica, Nina Krieger, declaró que los agentes llegaron a la escuela “en menos de dos minutos” desde que se recibió la llamada que alertaba sobre un tiroteo activo.
Krieger dijo que la rapidez de la respuesta salvó vidas.
Tumbler Ridge tiene unos 2.400 vecinos, y su escuela secundaria tiene 160 estudiantes.
La policía informó después que “seis personas, sin contar al sospechoso, fueron encontradas sin vida dentro de la escuela”.
La RCMP precisó en un comunicado: “Dos víctimas fueron trasladadas en helicóptero a un hospital con heridas graves o que ponen en riesgo su vida. Una tercera víctima murió mientras la llevaban al hospital”.
“Unas 25 personas más están recibiendo evaluación y clasificación en el centro médico local por heridas que no ponen en riesgo su vida”, añadió la RCMP.
El comunicado también indicó que los agentes encontraron otras dos víctimas en una vivienda cercana. Más tarde se confirmó que se trata de la madre y el hermanastro de la presunta autora de los disparos.
“Como parte de la investigación en curso, la policía ha identificado un segundo lugar que podría estar relacionado con el incidente, donde han localizado a otras dos víctimas sin vida dentro de una residencia”.
El comisionado adjunto de la Policía Montada, Dwayne McDonald, informó que entre las víctimas mortales se encuentran una educadora y cinco estudiantes de entre 13 y 17 años, dos de ellos varones.
Las autoridades han identificado a la persona que presuntamente perpetró el ataque, cuyo cadáver se encontró dentro de la escuela con una herida aparentemente autoinfligida.
El comisionado adjunto de la Policía Montada, Dwayne McDonald, informó que se trata de Jesse van Rootselaar una joven de 18 años residente en Tumbler Ridge.
Rotselaar era conocida por la Policía, que había acudido en varias ocasiones a su casa para responder a problemas relacionados con la salud mental de la sospechosa.
Van Rootselar había sido detenida varias veces bajo la Ley de Salud Mental para ser sometida a evaluación y seguimiento, informó McDonald.
En una de las intervenciones, los agentes decomisaron armas de fuego que fueron entregadas a su propietario legal cuando este solicitó su devolución.
McDonald contó que la sospechosa nació varón pero había iniciado su transición sexual hacía unos seis años y era “social y públicamente” considerada una mujer.
La Policía encontró dos armas de fuego en el lugar de los hechos, una larga y una pistola modificada.
Las autoridades creen que actuó en solitario y aún desconocen por qué lo hizo.
Darian Quist, un alumno de 12º grado en la Escuela Secundaria de Tumbler Ridge, y su madre, Shelley Quist, hablaron con la presentadora de CBC Radio West Sarah Penton sobre lo ocurrido.
Darian contó que, poco después de llegar a clase pasado el mediodía, una alarma sonó en los pasillos y por megafonía comenzaron a dar instrucciones de cerrar las puertas por un confinamiento.
Las puertas permanecieron cerradas un tiempo, hasta que él y sus compañeros notaron que algo no iba bien.
Darian explicó que empezó a recibir fotos en su teléfono desde la zona del incidente.
“Pusimos mesas y bloqueamos la puerta durante más de dos horas”, dijo Darian, que contó que estuvieron así hasta que llegó la policía y los escoltó fuera de la escuela.
Una vez fuera, se reencontró con su madre en un centro comunitario cercano.
Shelley Quist relató que, anteriormente, en su teléfono escuchó cómo la policía “derribaba” la puerta del aula de su hijo y cómo varios estudiantes eran escoltados fuera de la escuela.
“En ese momento salí de casa. Vivimos muy cerca, a una cuadra del centro comunitario. Salí literalmente corriendo hacia allí”, le dijo a CBC Radio West.
El alcalde de Tumbler Ridge, Darryl Krakowka, le dijo a CBC Radio West que la suya es una comunidad pequeña y muy unida.
“Conozco a cada víctima. Llevo 19 años aquí y somos una comunidad pequeña”, afirmó al salir del ayuntamiento después de que se levantara la orden de permanecer en casa.
“No los llamo vecinos. Los llamo familia”.
El concejal de Tumbler Ridge Chris Norbury declaró a la BBC que toda la comunidad está en estado de shock tras lo ocurrido.
“Aquí no cerramos nuestras puertas. Es una comunidad increíblemente segura… no tenemos que preocuparnos por el crimen”, dijo en directo desde el lugar.
“Esto es una gran tragedia”, añadió.
El concejal explicó que acudió a la escuela secundaria y encontró a los servicios de emergencia bloqueando la entrada.
“Tenemos tres vehículos policiales en el pueblo, somos muy pequeños. Somos una comunidad pequeña. Nos conocemos entre todos, conocemos a todas las víctimas. Son nuestros amigos, los hijos de nuestros amigos”.
El primer ministro de la Columbia Británica, David Eby, calificó los tiroteos como “una tragedia devastadora e inimaginable”.
“No podemos imaginar lo que está viviendo la comunidad. Pero sé que esto nos hace abrazar a nuestros hijos un poco más fuerte esta noche”, ha dicho.
Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, suspendió un viaje previsto a Alemania y, en unas declaraciones cargadas de emoción, dijo que tras el ataque su país vive “un día difícil”.
“La nación llora con ustedes. Canadá está a su lado”, aseguró.
“Superaremos esto. Pero ahora es momento de unirnos, como hacen los canadienses en estas situaciones terribles. De apoyarnos, de llorar juntos y de seguir adelante juntos”, dijo Carney.
La localidad rural de Tumbler Ridge se encuentra unos 670 km al noreste de Vancúver.
Es conocida principalmente por sus minas de carbón y también por el hallazgo de fósiles de dinosaurios.
Tumbler Ridge se promociona como la tierra de los dinosaurios y las cascadas para atraer a los turistas.
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