
Saturno, el sexto planeta del sistema solar, está perdiendo los anillos que lo caracterizan a un ritmo constante. A pesar de ello, este fenómeno no será perceptible para los seres humanos y tampoco traerá afectaciones en la Tierra, según especialistas.
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) financió una investigación que confirmó en 2018 que la gravedad está atrayendo los anillos de Saturno hacia sí mismo, como una lluvia de partículas de hielo. Este es el principal material del que están compuestos.
“Se sabe que tienen principalmente hielo, el hielo está formado de diversos compuestos fríos, congelados. Y también están constituidos de pedazos de polvo, de unos pocos milímetros hasta unos cuantos metros o cientos de metros”, explica en entrevista Alejandro Márquez Lugo, quien realizó un posdoctorado en el Instituto de Astrofísica de Andalucía, España.
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Los anillos de Saturno son, en su mayoría, trozos de hielo de agua que varían en tamaño. Pero ¿qué está pasando con ellos?
“La misión Cassini-Huygens detectó que estaba habiendo unos chorros un poco extraños que estaban cayendo al planeta Saturno y, a partir de ahí, se empezaron a estudiar”, comenta en entrevista Oriana Trejo Álvarez, maestra en Comunicación de la Ciencia por la Universidad de Sheffield, Inglaterra, sobre la investigación espacial colaborativa de la NASA que aterrizó en Saturno en 2004.
Si bien actualmente existe un equilibrio entre la gravedad que está atrayendo los anillos hacia Saturno y la energía que permite que orbiten a su alrededor, hay otras fuerzas que ocasionan el fenómeno conocido como “lluvia de anillos”. Esta sería la causa por la cual desaparecerían.
“En el universo existen muchas otras fuerzas y energías, como la radiación solar, que está interactuando con las partículas de los anillos. ¿Y qué pasa? Cuando llega esta radiación, adquieren energía, viajan por el campo magnético hacia la atmósfera del planeta, en particular, hacia sus polos, y ahí caen. Y, como son de hielo, se evaporan”, detalla la astrónoma.
James O’Donoghue es un científico de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) y el principal autor de “Observaciones de la respuesta química y térmica de la ‘lluvia de anillos’ en la ionosfera de Saturno”, un artículo publicado en Science Direct a partir de las observaciones terrestres a dicho planeta que se tomaron utilizando el telescopio Keck, en Hawái.
“El sistema de anillos desaparecerá en 300 millones de años, pero agregue a esto que los anillos tienen menos de 100 millones de años. Esto es relativamente corto, en comparación con la edad de Saturno de más de 4 mil millones de años”, declaró James O’Donoghue, de acuerdo con una publicación realizada el 17 de diciembre de 2018 por la NASA.
Eventualmente, los anillos de Saturno van a desaparecer por la “lluvia de anillos”. El proceso puede parecer lento para los seres humanos, pero está avanzando de forma constante, ¿qué significa esto?
“Está siendo a un ritmo muy acelerado pero, en tiempo humano, es en realidad muy lejano. Se cree que estos anillos tienen más o menos 100 millones de años, entonces digamos que son unos bebés y aun así ya les queda poca existencia, pero nos da para que los vean hijos, nietos, bisnietos y muchas generaciones más”, aclara Trejo Álvarez, comunicadora de las ciencias a través del canal de YouTube Oriastro, astrodivulgación.
En el sistema solar, Júpiter, Urano y Neptuno también tienen anillos, pero no son tan vistosos porque no son tan jóvenes como los de Saturno. De hecho, es posible que ya hayan pasado por un fenómeno similar como el que ocurre en el sexto planeta, sin que haya habido daños.
“La cantidad de material de los anillos que caería sobre Saturno sería tan poquita en comparación con su masa, que no le afectaría en nada. Para nosotros en la Tierra tampoco pasaría nada, lo único sería que Saturno ya se vería como Júpiter, que también tiene anillos. Es decir, tendríamos un planeta un poco menos bonito”, dice Márquez Lugo, del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara.
En la investigación de la NASA, James O’Donoghue señaló que quizá los seres humanos se perdieron de observar los sistemas de anillos gigantes de Júpiter, Urano y Neptuno. Y también recordó que no hay un consenso en la comunidad científica sobre si Saturno surgió con anillos o si el planeta los adquirió más tarde.
“Hay tres posibilidades, una que es la más plausible: una luna bautizada como Crisálida que tenía Saturno se aproximó mucho al planeta y entonces la diferencia de fuerza de gravedad la estiró y la rompió. Todo el material que la conformaba se quedó alrededor de Saturno y de ahí se formaron los anillos”, afirma Márquez Lugo.
Otra posibilidad es que dos lunas hubieran chocado entre ellas y otra es que desde el inicio que se formó el planeta, alguna parte del material no alcanzó a formar una luna y que, entonces, el anillo exista desde un inicio.

Trump presidirá la junta, que forma parte de su plan de 20 puntos para poner fin a la guerra entre Israel y Hamás.
La administración Trump ha nombrado al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y al ex primer ministro británico, Tony Blair, como dos de los miembros fundadores de su Consejo de Paz para Gaza.
El enviado de Trump a Oriente Medio, Steve Witkoff, y el yerno del presidente estadounidense, Jared Kushner, también formarán parte de la “junta ejecutiva fundadora”, según informó la Casa Blanca en un comunicado emitido el viernes.
Trump presidirá la junta, que forma parte de su plan de 20 puntos para poner fin a la guerra entre Israel y Hamás.
Se espera que supervise temporalmente la gestión de Gaza y gestione su reconstrucción.
También forman parte de la junta ejecutiva fundadora Marc Rowan, director de una firma de capital privado; el director del Banco Mundial, Ajay Banga; y el asesor de seguridad nacional estadounidense, Robert Gabriel.
Cada miembro tendrá una cartera “crucial para la estabilización y el éxito a largo plazo de Gaza”, según el comunicado de la Casa Blanca.
Trump había dicho el jueves que se había formado la junta, calificándola de “la junta más grande y prestigiosa jamás reunida en cualquier momento y lugar”.
La Casa Blanca anunció que se nombrarán más miembros de la junta en las próximas semanas.
Tony fue primer ministro de Reino Unido de 1997 a 2007 y llevó a su país a la guerra de Irak en 2003. Tras dejar el cargo, se desempeñó como enviado para Oriente Medio del Cuarteto de potencias internacionales (EE.UU., la UE, Rusia y la ONU).
Esto se produce tras el anuncio de un comité tecnocrático palestino independiente de 15 miembros, el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), encargado de gestionar la gobernanza diaria de la Gaza de posguerra.
Ali Shaath, exviceministro de la Autoridad Palestina (AP), que gobierna partes de la Cisjordania ocupada que no están bajo control israelí, presidirá este nuevo comité.
El comunicado de la Casa Blanca de este viernes también indicó que Nickolay Mladenov, político búlgaro y exenviado de la ONU para Oriente Medio, será el representante de la junta sobre el terreno en Gaza, trabajando con el NCAG.
El plan de Trump establece que también se desplegará una Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza para entrenar y apoyar a las fuerzas policiales palestinas, y el comunicado de la Casa Blanca indicó que el mayor general estadounidense Jasper Jeffers encabezará esta fuerza para “establecer la seguridad, preservar la paz y establecer un entorno duradero libre de terrorismo”.
La Casa Blanca indicó que se estaba formando una “junta ejecutiva de Gaza” independiente que contribuiría a la gobernanza e incluye algunos de los mismos nombres que la junta ejecutiva fundadora, así como otras personas designadas.
El plan de paz de Estados Unidos entró en vigor en octubre y desde entonces ha entrado en su segunda fase, pero todavía hay una falta de claridad sobre el futuro de Gaza y de los 2,1 millones de palestinos que viven allí.
En virtud de la primera fase, Hamás e Israel acordaron un alto el fuego en octubre, así como un intercambio de rehenes por prisioneros, una retirada parcial de Israel y un aumento de la ayuda humanitaria.
A principios de esta semana, Witkoff afirmó que la segunda fase contemplaría la reconstrucción y la desmilitarización total de Gaza, incluyendo el desarme de Hamás y otros grupos palestinos.
“Estados Unidos espera que Hamás cumpla plenamente con sus obligaciones”, advirtió, señalando que estas incluyen la devolución del cuerpo del último rehén israelí fallecido. “De no hacerlo, habrá graves consecuencias”.
Sin embargo, el alto el fuego es frágil, y ambas partes se acusan mutuamente de reiteradas violaciones.
Casi 450 palestinos han muerto en ataques israelíes desde la entrada en vigor del alto el fuego, según el Ministerio de Salud de Gaza, dirigido por Hamás, mientras que el ejército israelí afirma que tres de sus soldados han muerto en ataques de grupos palestinos durante el mismo período.
Las condiciones humanitarias en el territorio siguen siendo graves, según la ONU, que ha insistido en la necesidad de un flujo sin restricciones de suministros esenciales.
La guerra en Gaza se desencadenó tras el ataque liderado por Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1.200 personas y otras 251 fueron tomadas como rehenes.
Más de 71.000 personas han muerto en ataques israelíes en Gaza desde entonces, según el Ministerio de Salud del territorio.
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