
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sí ha establecido políticas antiderechos en temas de género en lo que va de su administración, pero es falso que una de ellas sea considerar el feminismo radical como una organización terrorista, como afirman usuarios en redes sociales.
Hasta ahora no hay registro de una orden, memorándum o declaración de Trump encaminada a una designación de este tipo, la cual tendría que publicar en el Registro Federal del gobierno para que entrara en vigor en Estados Unidos.
Pese a la falta de registros, un TikTok superó los 7 mil 800 “me gusta” y las 92 mil reproducciones al afirmar que “Trump pidió a la OEA que el feminismo radical sea considerado una organización terrorista y el 8 de marzo como una apología al terrorismo radical”.
Trump sí ha establecido otras medidas contra los derechos de las mujeres y la población LGBT+ como reconocer únicamente los géneros “masculino” y “femenino”, detener el financiamiento y promoción del aborto con recursos de los contribuyentes o excluir a las personas trans de los deportes femeniles en Estados Unidos.
El Sabueso realizó una búsqueda en Google de las palabras clave “Trump”, “radical feminism” y “terrorist organization” que no arrojó menciones ni comunicados de una declaración del mandatario sobre considerar como organización terrorista al feminismo radical.
El gobierno de Donald Trump podría tomar esta acción directamente, ya que cuenta con la facultad de declarar organizaciones como terroristas si éstas amenazan la seguridad nacional del país, de acuerdo con la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA, por sus siglas en inglés) en su sección 219.
Así sucedió con varios cárteles mexicanos que fueron designados organizaciones terroristas desde el pasado 20 de enero en el Registro Federal estadounidense. Y, de acuerdo con la sección, esta designación mantendrá sus efectos desde su publicación en el Registro y hasta que exista una ley que la desapruebe.

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Sin embargo, al realizar una búsqueda de las declaraciones de organizaciones terroristas en el Registro Federal no se encontró una relacionada con el feminismo radical.
Otras búsquedas dentro de la página oficial de la Casa Blanca con las palabras clave “feminism” y “terrorist organization” tampoco identificaron órdenes o memorándums relacionados con el movimiento feminista.
Ni hubo resultados al respecto en las transcripciones de los eventos publicados por el gobierno estadounidense en Youtube, en las comunicaciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA) o en una búsqueda avanzada de las publicaciones en la cuenta de X de Trump.
En conclusión: Es falso que Trump propusiera declarar el feminismo radical como organización terrorista. No hay registro de declaraciones o comunicados al respecto.

La presentación de Benito Martínez Ocasio en el show de medio tiempo del Super Bowl el domingo estuvo marcada por mensajes y símbolos que evocaban la cultura latina y puertorriqueña. La bandera tuvo un rol destacado.
“Aquí mataron gente por sacar la bandera, por eso yo la llevo donde quiera”.
Bad Bunny se tomó muy en serio este verso de su canción “La MuDANZA” cuando el domingo, durante el show de medio tiempo del Super Bowl, ondeó con orgullo la bandera de Puerto Rico en el evento deportivo más importante de Estados Unidos.
Lo hizo ante la mirada de millones de personas en todo el mundo, cantando casi por completo en español y en el momento en que denunciaba los constantes cortes de luz que sufren los puertorriqueños en la isla.
El artista suele ofrecer presentaciones meticulosas, donde cada detalle está calculado, y esta ocasión no fue la excepción.
“La bandera puertorriqueña no es solo un símbolo de afirmación nacional; también es una herramienta de resistencia frente al colonialismo”, sostuvo el historiador Jorell Meléndez-Badillo en un artículo de 2019.
Al interpretar su éxito “El apagón”, rodeado de una escenografía que aludía al maltrecho sistema eléctrico boricua, Benito Martínez Ocasio empuñó una versión muy específica de la monoestrellada: la azul celeste.
Dicha variante del diseño está vinculada al movimiento independentista puertorriqueño y, en general, a quienes buscan marcar una diferencia cultural con la estadounidense.
Sin embargo, la bandera oficial es la azul oscuro, adoptada en 1952, cuando se creó el Estado Libre Asociado, la forma de gobierno propio con poderes limitados aprobada por el gobierno de EE.UU. para Puerto Rico.
Esa fue la versión que en 2020 Jennifer Lopez, al presentarse junto a Shakira, también usó en el show del medio tiempo del Super Bowl.
La cantante sorprendió entonces al público al abrir su vestuario decorado con la bandera estadounidense para revelar en su interior la boricua.
Pero, más allá del debate del color, la bandera de la isla guarda una historia de persecución que es la que el artista expone en su música.
La bandera puertorriqueña fue diseñada en 1895 por Antonio Vélez Alvarado, un periodista y político que militaba en el Comité Revolucionario de Puerto Rico, grupo de boricuas que, a su vez, formaba parte del Partido Revolucionario Cubano.
El partido, fundado por José Martí en Nueva York, buscaba la independencia de Cuba y Puerto Rico, las últimas dos colonias españolas en América.
Con la intención de mostrar unidad, al diseñar la bandera puertorriqueña el periodista se inspiró en la cubana, pero invertida: franjas rojas y blancas, triángulo azul y estrella blanca.
La bandera boricua fue presentada al propio Martí en una cena, según el historiador puertorriqueño Joseph Harrison Flores en entrevista con el diario El Nuevo Día.
“Las dos islas… juntas han de salvarse o juntas han de perecer”, habría dicho el escritor y revolucionario, según los documentos estudiados por el autor de “Historia de la bandera puertorriqueña: del conflicto a la certeza”.
Hay historiadores que afirman que el azul de aquella primera versión era celeste y estaba inspirado en la bandera del Grito de Lares, un alzamiento de puertorriqueños contra España que tuvo lugar en el municipio de Lares, en el centro de la isla, en 1868.
Pero Harrison Flores argumenta que, en realidad, era azul oscuro y que años más tarde los grupos independentistas fueron quienes cambiaron su tono.
Mientras que Cuba alcanzó la independencia que deseaban los exiliados en Nueva York, Puerto Rico fue cedido a EE.UU. al final de la guerra hispanoamericana en 1898.
Décadas después, en 1948 y con la intención de sofocar los movimientos independentistas, el gobierno local de Puerto Rico aprobó la Ley 53 o la Ley de la Mordaza.
Esta disposición coartaba la libertad de expresión, prohibía apoyar públicamente la independencia, imprimir información relacionada o participar en algún grupo con esta inclinación.
Y, por supuesto, hacía ilegal poseer, exhibir o incluso tener en el hogar una bandera de Puerto Rico.
La pena por violar la ley podía ser de hasta 10 años de cárcel.
Fue derogada en 1957, pero sus efectos culturales y psicológicos persisten y aún son motivo de discusión en Puerto Rico.
Por eso no es casualidad que Bad Bunny insista en este símbolo, no solo en “La MuDANZA”, sino también en “LO QUE LE PASÓ A HAWAii”:
“No, no suelte’ la bandera ni olvide’ el lelolai/Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái“.
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