
Venía de “una época en la que las cosas se hacían con corazón y alma”, dice la mexicana Maotzin Contreras-Bejarano en la capilla ardiente de Valentino, donde sus admiradores velan este miércoles y jueves el féretro cubierto por una rosa roja.
Rosas blancas y lirios bordeaban el camino hacia la sala de la sede de la fundación de Valentino donde se ha colocado el ataúd del diseñador italiano, fallecido esta semana a los 93 años.
Junto al ataúd de madera cerrado estaba sentado su socio y pareja, Giancarlo Giammetti, cuyo sentido empresarial ayudó a convertirlo en el emperador de la moda. Vistió a algunas de las mujeres más famosas del mundo, como las actrices Julia Roberts y Sharon Stone o Elizabeth Taylor.
También estaba el director creativo de la marca, Alessandro Michele.
“Es un homenaje perfecto, sencillo y sobrio” no solo a un artista talentoso, sino a una persona “cortés, espléndidamente refinada”, declaró Giulia Carraro, una exasistenta personal de 75 años.
Aunque al diseñador le encantaba el blanco, era más conocido por sus vestidos en un vívido “rojo Valentino”.
“Es un rojo con un ligerísimo toque de naranja y magenta” que creó después de ver a una mujer con un vestido color carmín en una ópera en Barcelona, contó Carraro a AFP.
La mexicana Contreras-Bejarano no quiso perderse el homenaje.
“Realmente quería estar aquí, tenía que estar aquí”, contó a AFP vestida de negro pero con los labios pintados de rojo.
“He admirado a Valentino durante tanto tiempo, porque no solo creaba cosas, él era belleza, él era amor, él era pasión”, dijo. Venía de “una época en la que las cosas se hacían con corazón y alma”.
Valentino encarnaba “las cosas que el mundo de la moda ha perdido: ahora todo es negocio”, opina la mexicana.
El féretro del diseñador está expuesto durante dos días en la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti en el centro histórico de Roma. El funeral será el viernes.
Las costureras del taller de Valentino, cercano a la fundación, se unieron a los cientos de admiradores. Las ventanas del establecimiento estaban cerradas. En las persianas se leía el lema del diseñador: “Amo la belleza, no es culpa mía”.
Silvia Bocchino, de 55 años, afirma haberse tomado un día libre para viajar a Roma porque sentía el “deber” de rendirle tributo.
“Valentino siempre ha sido una leyenda para mí, un modelo a seguir. Nací en los años 70 y fui testigo de su ascenso” dijo.
Bocchino compró “algunas cosillas” del diseñador, “más que nada para tener la sensación de tocar la belleza”.
Valentino “dejó una huella en lo que significa ser italiano, en cómo somos conocidos en el mundo”, declaró la admiradora a AFP.
Su muerte ocurre apenas unos meses después de la de otro grande italiano, Giorgio Armani. Ahora ambos pueden diseñar ropa para ángeles, sugiere una nota dejada junto a las flores en el exterior de la fundación.

Francia informó que un contingente militar de 15 efectivos había llegado a la isla ártica y que más serían desplegados en los próximos días.
Un contingente militar francés con un personal de 15 efectivos llegó a Nuuk, la capital de Groenlandia, al mismo tiempo que varios países europeos están enviando más soldados allí como parte de lo que llaman una misión de reconocimiento, según los funcionarios.
El despliegue, que también incluirá personal de Alemania, Suecia, Noruega y Reino Unido, sucede cuando el presidente de EE.UU. continúa presionando con su intención de hacerse de la isla ártica, que es un territorio semiautónomo de Dinamarca.
El envío de militares a Nuuk por parte de aliados de Dinamarca en la OTAN (Organización del Atlántico Norte) no tiene precedentes, expresó el enviado especial de Francia Olivier Poivre d’Arvor, que lo interpreta como una fuerte señal política.
“Este es un primer ejercicio… le demostraremos a EE.UU. que la OTAN está presente”.
El movimiento de personal militar sucede después de que los ministros de Relaciones Exteriores de Dinamarca y Groenlandia viajaron a Washington para reunirse con el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, el miércoles.
Tras la reunión, el ministro de Relaciones Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, expresó que las conversaciones fueron constructivas aunque admitió que seguía habiendo un “desacuerdo fundamental” entre ambas partes y luego criticó la puja de Trump por adquirir Groenlandia.
Entretanto, Trump redobló su intención de poner la isla bajo control estadounidense, afirmando a los periodistas en la Oficina Oval que “necesitamos a Groenlandia para la seguridad nacional”.
Aunque no descartó el uso de fuerza, aseguró más tarde que creía que algo podía resolverse con Dinamarca.
“El problema es que no hay nada que Dinamarca pueda hacer si Rusia o China quisieran ocupar a Groenlandia, pero nosotros podemos hacer de todo. Ustedes lo vieron la semana pasada en Venezuela”.
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, expresó que su país no participaría del despliegue militar europeo en Groenlandia, pero advirtió que cualquier intervención militar de EE.UU. allí “sería un desastre político”.
“Un conflicto o un intento de anexión del territorio de un país miembro de la OTAN por otro miembro de la OTAN sería el fin del mundo como lo conocemos y que por mucho tiempo ha garantizado nuestra seguridad”, afirmó en una rueda de prensa.
Entretanto, la embajada de Rusia en Bélgica manifestó una “seria preocupación” sobre lo que ocurría en el Ártico, acusando a la OTAN de incrementar una presencia militar allí “bajo el falso pretexto de una creciente amenaza de Moscú y Pekín”.
Sin embargo, el despliegue de fuerzas europeas de la OTAN consiste en solo unas cuantas decenas de personal militar como parte de los ejercicios liderados por Dinamarca y denominados Operación de Resistencia Ártica.
Aunque cargado de simbolismo, no quedó inmediatamente claro cuánto permanecerían allí los efectivos militares.
Alemania, por ejemplo, se comprometió a enviar un avión de trasporte A400M a Nuuk este jueves, con un contingente de 13 soldados, pero los funcionarios declararon que sólo permanecerían en Groenlandia hasta el sábado.
Las autoridades de Defensa danesa señalaron haber decidido con el gobierno de Groenlandia que habría un incremento de la presencia militar alrededor del territorio en el período venidero para reforzar “la huella (de la OTAN) en el Ártico para beneficio de la seguridad tanto europea como trasatlántica”.
Estados Unidos ya cuenta con una base militar en Groenlandia, con un personal actual de 150 efectivos, y tiene la opción de llevar muchas más personas bajo los acuerdos existentes con Copenhague. Pero la iniciativa liderada por Dinamarca se interpreta como una señal al gobierno de Trump que los aliados europeos también tienen un interés en la seguridad del Ártico y del Atlántico Norte.
El primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, informó que oficiales militares de su país fueron enviados a Nuuk el miércoles. Dos oficiales militares noruegos y uno británico también estaban siendo desplegados.
Downing Street declaró que Reino Unido comparte la preocupación del presidente Trump sobre “la seguridad del norte extremo” y añadió que el despliegue suponía “un refuerzo con ejercicios más intensos, para disuadir la agresión rusa y la actividad china”.
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, dijo el jueves que la defensa y protección de Groenlandia era de común interés para toda la alianza de la OTAN.
El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, explicó que la intención era tener una presencia militar “en rotación”, con miras a mantener una presencia más permanente en la isla con aliados extranjeros participando en ejercicios de entrenamiento.
Copenhague ha cuestionado la justificación de Trump de querer tener control de Groenlandia.
Rasmussen, el ministro de Exteriores, manifestó el miércoles que no había una “amenaza inmediata” de China o Rusia que Dinamarca o Groenlandia no pudieran manejar, aunque entendió, hasta cierto punto, las preocupaciones de seguridad planteadas por Washington.
Rasmussen emitió sus declaraciones al lado del ministro de Exteriores de Groenlandia después de sostener conversaciones con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, el miércoles.
“La ambición del presidente está sobre la mesa”, dijo el diplomático danés al noticiero Fox News. “Por supuesto que tenemos nuestras líneas rojas. Esto es 2026, comercias con las personas pero no comercias a las personas”.
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielson, anunció esta semana que el territorio estaba en medio de una crisis geopolítica, y que si su pueblo se viera obligado a tomar una decisión, escogería a Dinamarca sobre EE.UU.
“Groenlandia no quiere pertenecer a Estados Unidos. Groenlandia no quiere ser gobernada por Estados Unidos. Groenlandia no quiere ser parte de Estados Unidos”, resaltó.
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