
El Palacio de Bellas Artes se prepara para una noche cargada de nostalgia, grandes voces y canciones que marcaron a generaciones enteras. Juan Gabriel y José José, dos de los íconos más importantes de la música mexicana, serán homenajeados en un concierto sinfónico especial que tendrá una sola función en uno de los recintos culturales más emblemáticos del país.
Se trata de una oportunidad poco común para escuchar sus temas más entrañables en un formato distinto y en un escenario histórico. Te contamos los detalles.
El tributo estará a cargo de la Compañía Nacional de Ópera, que llevará al escenario una reinterpretación lírica de las canciones de Juan Gabriel y José José.
Además, el concierto contará con la participación especial del tenor Arturo Chacón-Cruz, quien dará voz a algunos de los temas que han acompañado al público mexicano durante décadas.
El espectáculo presentará versiones sinfónicas y operísticas de canciones que forman parte de la memoria colectiva, pensadas tanto para fans de siempre como para quienes quieran redescubrir estos clásicos.
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El concierto tendrá una única presentación el 8 de febrero, a las 17:00 horas, en la sala principal del Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México.
Los boletos ya se encuentran a la venta, con precios que van de 275 a mil 860 pesos, más cargos por servicio en compras en línea.
Si estás interesado en asistir te recomendamos adquirir rápido tus boletos pues es una única función.

Sobrevivientes y familiares de las víctimas de la tragedia en España cuentan cómo sucedió el peor accidente de tren del país en más de una década.
Ana viajaba con su hermana y con su perro en uno de los trenes accidentados el domingo por la noche en el peor accidente ferroviario de España en más de una década.
“Algunas personas estaban bien y otras muy mal. Y las teníamos delante, estábamos viendo cómo morían pero no podíamos hacer nada”, le dice a la agencia de noticias Reuters con una herida visible en la cara, mientras cojea en la entrada al hospital.
Ensangrentada y sin saber muy bien cómo, la sacaron del tren otros pasajeros que rompieron las ventanas. A su hermana, que quedó atrapada, la rescataron los servicios de urgencia y está ingresada en observación un hospital de la zona. Del perro, aún no se sabe nada.
Un tren de la compañía Iryo en el viajaban unas 300 personas con destino a Madrid desde Málaga descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua, chocando con otro convoy que cubría la línea Madrid-Huelva y que también descarriló con 184 pasajeros a bordo.
Al menos 39 personas han muerto y decenas más han resultado heridas. La mayoría eran españoles que regresaban a la capital después del fin de semana.
La colisión ocurrió a las 19.45 horas del domingo cerca de la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba, a unos 360 km al sur de la capital, Madrid. Dejó 122 heridos, 48 de ellos siguen aún hospitalizados y 12 en cuidados intensivos, según los servicios de emergencia.
Momentos antes del accidente, Ana se dio cuenta de que algo pasaba: “Pensé que no era normal, viajo mucho en tren. Ahí fue donde miré a mi hermana, la busqué y es el último momento que recuerdo antes de que todo se oscureciera. De repente, solo oí gritos”.
Sentados en una silla de plástico verde de la sala de espera del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, Ahmed y Karina Tagedi esperan noticias de su hermano.
“Mi hermano se encuentra bien, dadas las circunstancias, con una fractura en la rodilla izquierda, a la espera de ser trasladado a Huelva”, le dice Ahmed a Reuters.
“Había gente muriendo cerca de él. Me contó que una niña le pedía ayuda. No pudo ayudarla porque tenía una rodilla rota y no podía moverse. Ella pedía ayuda. Se siente mal por no haber podido ayudarla”.
Lucas Meriako, describió la experiencia como una “película de terror”.
“Estábamos en el vagón cinco y empezamos a sentir unos golpes en la vía, nada raro, pero de repente los golpes eran más”, relató al noticiero La Sexta Noticias.
“Nos pasó otro tren por al lado y todo empezó a vibrar mucho más, se sintió un golpe atrás y la sensación de que todo el tren se iba a caer… romper”, describió.
Meriako añadió que el impacto del choque rompió los cristales del tren, desplazó las maletas que les cayeron encima a los pasajeros y se empezaron a escuchar los gemidos de los heridos.
En ese momento, según su testimonio, la gente se empezó a mover ya consciente de la situación y a romper los cristales para salir.
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