
La NFL está lista para celebrar una edición histórica de su máximo evento. El Super Bowl LX no solo marcará seis décadas del partido más importante del fútbol americano profesional, sino que también ofrecerá un duelo cargado de narrativa, tradición y renovación cuando New England Patriots y Seattle Seahawks se enfrenten por el trofeo Vince Lombardi.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
El partido se disputará el domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium, casa de los San Francisco 49ers, ubicado en Santa Clara, California. El escenario está listo para recibir a millones de espectadores alrededor del mundo y a miles de aficionados que vivirán el espectáculo en vivo.
Más allá de las yardas y las tácticas en el emparrillado, el Super Bowl de este 2026 será también un espectáculo cultural. El show de medio tiempo será encabezado por el artista puertorriqueño Bad Bunny, quien hará historia al convertirse en uno de los primeros artistas latinos en liderar el espectáculo principal de esta celebración deportiva global. Y con sus temas en lengua hispana.
Super Bowl 2026: fecha, horario, medio tiempo y dónde ver el Seahawks vs Patriots
La noche del domingo 1 de febrero, Benito Antonio Mártinez Ocasio, hizo historia ya que ganó el “Álbum del Año” convirtiéndose así la producción musical en el primer álbum en español en ganar un “AOTY” en los Grammys.
Su presentación, parte del “Apple Music Super Bowl LX Halftime Show”, será transmitida desde el Levi’s Stadium, en el que se espera que combine su trayectoria en el reggaetón, el trap y otros ritmos urbanos con su identidad cultural y artística. En años recientes, Bad Bunny ha dominado las listas de música globalmente y su elección como cabeza del medio tiempo subraya la creciente influencia de la música latina y la lengua hispana sobre el escenario más importante de la televisión y deporte de Estados Unidos.
Los Patriots regresan al Super Bowl tras una etapa de transición que puso a prueba la identidad de una de las franquicias más exitosas de la historia. Lejos de la era de Tom Brady y Bill Belichick, New England apostó por un proyecto basado en disciplina, desarrollo de talento joven y una defensiva consistente, pilares que los llevaron a dominar la Conferencia Americana.
Durante la temporada, los Patriots destacaron por su capacidad para adaptarse a distintos escenarios de juego. Su ofensiva ha mostrado equilibrio entre ataque terrestre y juego aéreo eficiente, evitando errores y priorizando el control del reloj. En defensa, el equipo se consolidó como uno de los más difíciles de enfrentar, con presión constante al mariscal rival y una secundaria que castiga cualquier descuido.
El camino al Super Bowl incluyó victorias clave en playoffs, donde New England demostró temple en partidos cerrados y supo ejecutar en momentos decisivos. Ahora, la franquicia busca su séptimo campeonato, lo que reforzaría su legado histórico y confirmaría que su éxito no fue exclusivo de una sola era.
Por su parte, los Seattle Seahawks llegan al Super Bowl 60 como el mejor representante de la Conferencia Nacional. El equipo ha recuperado la identidad que lo hizo temido en la liga: un estilo físico, velocidad en defensa y una ofensiva capaz de generar jugadas explosivas.
Seattle tuvo una de las temporadas más consistentes de la NFC, imponiéndose tanto en casa como de visitante. Su defensiva fue una de las más agresivas del campeonato, destacando por su capacidad para forzar pérdidas de balón y cambiar el rumbo de los partidos. En ofensiva, los Seahawks combinaron creatividad y verticalidad, castigando a las defensas rivales con jugadas profundas y un ataque terrestre sólido.
En los playoffs, Seattle confirmó su candidatura al título con actuaciones dominantes y un manejo inteligente de los tiempos del partido. El Super Bowl representa la oportunidad de conquistar su segundo Lombardi y devolver a la franquicia a la élite definitiva de la NFL.
El enfrentamiento entre Patriots y Seahawks promete ser un choque de estilos:
La experiencia de New England en juegos grandes frente al hambre competitiva de Seattle
El duelo táctico entre ambos cuerpos técnicos, donde los ajustes durante el partido serán determinantes
Las trincheras, la batalla por el balón y la ejecución en tercer down se perfilan como factores clave para definir al campeón.
Más allá del emparrillado, el Super Bowl volverá a ser un fenómeno cultural. El espectáculo de medio tiempo, los anuncios millonarios y las actividades previas convertirán a Santa Clara y al área de la Bahía en el epicentro del deporte mundial durante toda la semana.
El Super Bowl simboliza el equilibrio entre pasado y futuro. Dos franquicias con historia, pero con proyectos renovados, buscarán escribir un nuevo capítulo en la NFL. Patriots y Seahawks llegan con argumentos sólidos y con la mira puesta en la inmortalidad deportiva.
La mesa está servida. El mundo observa. Solo uno levantará el trofeo Vince Lombardi.

Dos recientes accidentes mortales, en particular el choque de trenes que ocurrió el pasado 18 de enero cerca de Córdoba, han puesto de relieve los problemas que atraviesa la seguridad de la red ferroviaria de España.
Hasta hace tan solo unos días, la red ferroviaria de España era una fuente de orgullo patrio. Sin embargo, dos accidentes mortales casi seguidos empezaron a sembrar dudas sobre la seguridad de la infraestructura estatal.
En el primero y más grave, la colisión de dos trenes de alta velocidad en Andalucía se saldó con 45 muertos y más de 100 heridos el pasado 18 de enero.
El brutal choque de Adamuz, cerca de la ciudad meridional de Córdoba, es uno de los peores accidentes de trenes en la historia reciente de Europa, con la cifra más alta de víctimas mortales en España desde 2013.
En el segundo incidente, ocurrido en Cataluña dos días después, murió el conductor en prácticas cuando el tren de cercanías -la red que recorre distancias medias- chocó frontalmente con una pared derrumbada sobre la vía.
Las investigaciones de lo sucedido están en su fase preliminar y es prematuro sacar conclusiones o señalar posibles responsables, especialmente cuando el país sigue inmerso en un proceso de duelo.
Pero es inevitable que surjan preguntas sobre la fiabilidad de una red ferroviaria tan admirada en las últimas décadas.
El informe preliminar sobre el accidente de Adamuz presentado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sugiere que la vía presentaba grietas antes de la catástrofe.
Instando a la precaución, el ministro de Transportes español, Óscar Puente, dijo que parecía “un problema que nunca antes habíamos visto en nuestra red”.
La inversión que recibe la red ferroviaria ha sido objeto de especial escrutinio.
El gobierno socialista ha intentado despejar las dudas, señalando, por ejemplo, que en los últimos años se han invertido 700 millones de euros (US$837 millones) en la modernización de la línea Madrid-Andalucía, incluyendo el tramo donde se produjo el accidente.
“Tenemos un sistema ferroviario extremadamente seguro, uno de los más seguros de Europa, y vamos a intentar mejorarlo aprendiendo de lo que ha ocurrido en este caso”, señaló Puente.
Pero el sindicato de maquinistas Semaf, que agrupa al 90% de los conductores de tren, no está de acuerdo y cree que “el deterioro ha sido paulatino y se debe sobre todo a una falta de mantenimiento”.
“Lleva mucho tiempo sin realizarse inversiones, tanto en el mantenimiento de la infraestructura como de los vehículos”, le dice el portavoz del sindicato a BBC Mundo.
La agrupación, afectada por la muerte de dos compañeros en un margen de dos días, ha convocado una huelga nacional del 9 al 11 de febrero, ya que considera “inadmisible el empeoramiento constante del ferrocarril” que daña “la seguridad y fiabilidad de la red”.
Los maquinistas estiman que ahora hay más baches en las vías, sacudidas y vibraciones que pueden ocasionar que quienes no estén sentados durante el trayecto sufran un percance en el viaje.
Por eso, dicen, hay tramos en los que tienen que bajar la velocidad.
“Esto es como si tú pasas cada día por el mismo camino para ir al trabajo. Sabes dónde están los agujeros en la carretera y cuando llegas a ellos, tomas precauciones”, explican.
“Obviamente, hasta que un bache supone un peligro, tardan mucho en arreglarlo. Pero para que las cosas estén bien, hay que mantenerlas”.
La red española, dicen los expertos, tiene un nivel de desarrollo y madurez muy notable.
Su configuración ha ido creciendo desde 1992, creando círculos concéntricos desde el centro hasta la periferia del país.
El sistema radial intenta unir Madrid con los principales puertos y las principales capitales.
“La red ferroviaria española es segura. Eso hay que dejarlo claro. Ahora parece que todo está fatal y no es así”, explica Javier Jiménez, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, y experto ferroviario.
“Las líneas tienen sus mantenimientos preventivos, a cargo de ADIF, el administrador de las líneas, y tienen su parque de vehículos para hacer auscultaciones e inspecciones visuales de la via. Que yo sepa, se siguen todos los protocolos habituales”, agrega.
En el caso de la alta velocidad, España ha estado marcada desde 2021 por un proceso de liberalización del sector.
“La culpa no es de la liberalización ni mucho menos. El problema es que hay más circulación en las vías y esto lleva a un mayor desgaste de las infraestructuras ferroviarias en general”, añaden desde Semaf, refiriéndose tanto a la red de alta velocidad como a los trenes de media y pequeña distancia.
“Es verdad que yo mismo como usuario he notado un aumento de las vibraciones en la línea Madrid-Zaragoza, pero se entiende que están dentro de los límites de tolerancia que permite una vía y sin poner en riesgo la seguridad de los usuarios”, acota el ingeniero Jiménez.
Explotada hasta hace 5 años como un monopolio por la compañía estatal Renfe, por la red circulan ahora los AVE y los AVLO del operador público y también los trenes de Iryo, de la compañía pública italiana Trenitalia, y Ouigo, filial de la ferroviaria estatal de Francia, SCNF.
La liberalización ha llevado a una bajada significativa de los precios, haciendo que el tren de alta velocidad sea una opción de transporte cada vez más asequible para amplios sectores de la población.
En algunos meses, el trayecto Madrid-Barcelona se puede hacer por US$22.
La caída de los precios, del 40% en algunas de las líneas más utilizadas, ha impulsado un incremento del 77% en el número de pasajeros, alcanzando los 40 millones en 2024, más que nunca en la historia.
Y eso que solo se han liberalizado tres tramos de la red.
Pero más viajeros significa más uso.
Un informe de 2025 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia destacó que la competencia de tres operadores intensificó el uso de la red un 42% entre 2019 y 2024, con aumentos del 80% en el corredor Madrid–Levante, del 43% en el Madrid–Barcelona, del 28% en el Madrid–Sur.
“Efectivamente ha habido un cambio sustancial en cuanto a la intensidad de la utilización de la red. Hemos pasado prácticamente de 2-3 trenes a la hora a un tren cada 4 minutos”, dice en conversación telefónica Carlos Lérida, profesor de Economía del Transporte de la Universidad Autónoma de Madrid.
“España realizó una liberalización muy intensa. Somos el único país de Europa que ha abierto la red de alta velocidad y ha pasado de una red de un operador a una red de tres operadores”, recuerda.
Para él, esto supone, desde el punto de vista operativo, un desafío grande.
“Este aumento de la circulación de trenes aumenta la posibilidad de accidentes, aunque no sea más que probabilidad. Pasa igual en una carretera. Las que no tienen casi uso, no registran incidencias”, afirma Lérida, que cree que en el caso del accidente de Córdoba la mala suerte jugó un papel importante.
El choque de Adamuz se produjo cuando los tres últimos vagones de un tren de la compañía Iryo que viajaba de Málaga a Madrid descarrilaron justo en el momento en el que otro tren circulaba por la vía contigua en sentido inverso.
Debido a la falta de acuerdos parlamentarios, desde hace tres años España no aprueba nuevos Presupuestos Generales del Estado.
Esto ha hecho que el país funcione prorrogando repetidamente los de 2023 para 2024 y para el curso 2025/2026.
Esta situación de bloqueo presupuestario es inusual y ha limitado la capacidad de legislar y planificar nuevas cuentas públicas.
España destinó en 2024 el 15,8% de su inversión ferroviaria al mantenimiento de la red, el nivel más bajo desde 2016, según datos de Eurostat recogidos por la publicación especializada El periódico de la ingeniería.
Entre 2016 y 2023, el mantenimiento representó de forma estable en torno al 19%–20% de la inversión ferroviaria total.
“La caída registrada en 2024 rompe esa tendencia y se produce en un momento en el que la red ferroviaria española continúa ampliándose y el número de viajeros sigue creciendo, especialmente en los servicios de alta velocidad”, se lee en la publicación.
Y si hablamos de las redes de media distancia que solo opera la empresa estatal Renfe, y une núcleos regionales, esta tiene menor distancia y aquí no se admite la competencia privada.
“Aquí tenemos como objetivo fundamental la accesibilidad social y no se depende de la rentabilidad. Lo mismo sucede con la red básica convencional que da servicio al tejido rural y el tejido local”, apunta Carmen Lizarraga, profesora titular de Economía Aplicada de la Universidad de Granada.
Con el aumento de viajeros en alta velocidad, aumenta la complejidad para ADIF, que es la administradora de todas las infraestructuras ferroviarias, porque comparte su gestión con el resto de la red: de los 16.000 kilómetros de vías en España, solo 4.000 son de alta velocidad.
“Vemos un desequilibrio de inversión, tanto en expansión como en mantenimiento. Entonces, lo que urge es equilibrar la inversión en alta velocidad con la red básica para tener tanto una cohesión territorial real como para desaturar esta parte de alta velocidad”, cree Lizarraga.
Para Santiago Sabariego, exjefe de Gabinete de Investigación de Accidentes en ADIF, quizás el éxito del crecimiento de viajeros gracias a políticas comerciales muy agresivas entre operadores y bonos sociales del gobierno, ha nublado la realidad que vive hoy la infraestructura ferroviaria española. “Quizás falte perspectiva”, dice.
De lo que sí está seguro es que “los equipos de investigación, tanto de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, como de ADIF, son de una estimable y acreditada cualificación. Y si trabajan como siempre lo han hecho, estoy seguro de que se sabrán tanto la última causa, la que desencadena el accidente, como las causas subyacentes del mismo”, afirma.
La investigación sigue su curso y en los próximos meses se conocerá un informe final que aglutinará todas las pesquisas técnicas realizadas.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.