
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que entre la segunda quincena de febrero y marzo iniciará el proceso de credencialización para que 130 millones de personas se integren al sistema de salud universal, que les permitirá recibir atención en cualquier clínica u hospital, sin importar el sistema al que estén afiliadas.
El anuncio lo hizo este sábado durante la inauguración del Hospital General “Ignacio Zaragoza” del IMSS, en Iztapalapa, donde la mandataria encabezó el evento, acompañada de funcionarios del sector salud y mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Durante su discurso, la mandataria se refirió al mecanismo de credencialización que arrancará en el primer trimestre del año: “Este año, entre la mitad de febrero y marzo, vamos a iniciar un proceso de credencialización. Todos los mexicanos y mexicanas van a tener su credencial de la salud”.
Explicó que la nueva credencial permitirá conocer el centro de salud y hospital asignado, pero sobre todo integrará un expediente médico universal: “Con esa credencial van a tener su expediente médico, aunque estén aquí en el Zaragoza o si van de vacaciones y tienen alguna enfermedad, se comparte el expediente”.
El objetivo, subrayó, es que cualquier institución pueda acceder a la información médica del paciente: “Que el ISSSTE pueda tener acceso al expediente médico, aunque sean derechohabientes del IMSS, que sea un solo sistema de expedientes médicos”.
También planteó que la atención primaria incluirá laboratorios dentro de los propios centros de salud y garantizó el suministro de medicamentos: “Vamos avanzando, poco a poquito, pero vamos avanzando para que todos tengan su medicamento”.

Sheinbaum explicó que el gobierno trazó una ruta gradual para unificar los servicios hasta lograr que la población pueda atenderse en cualquier institución a partir de 2030.
“Allá en el 2027 vamos a iniciar con algunos servicios, el 2028 otros, 2029 y en el 2030, servicio universal de salud en nuestro país”, señaló.
Con este modelo, dijo, una persona podría acudir al hospital que tenga más cerca, independientemente de su afiliación.
La mandataria contrastó este enfoque con la visión de gobiernos anteriores: “Los gobiernos anteriores veían el acceso a la salud como una mercancía, dejaron de hacer hospitales y centros de salud para que crecieran los privados”.
Rechazó la noción de que lo gratuito no se valora: “Llegaron a decir: ‘Es que si no se paga, no se valora’. ¿Cómo es posible? No es una mercancía, es un derecho del pueblo de México”.