
Este viernes, el gobierno federal presentó dos iniciativas de ley que incluyen la creación de una nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual y una reforma orientada a proteger a las y los intérpretes de doblaje frente al uso no autorizado de sus voces mediante inteligencia artificial.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel, explicó que la primera iniciativa propone sustituir la legislación vigente desde hace más de tres décadas.

Recordó que la última ley que había que era la Ley Federal de Cinematografía es del 1992 y que las transformaciones tecnológicas y de formatos volvieron obsoleto el marco normativo, por lo que era indispensable renovarlo.
Curiel sostuvo que la iniciativa busca garantizar el derecho al acceso democrático, la participación, la identidad y la memoria, además de reconocer la diversidad cultural del país y la pluralidad de voces en la creación audiovisual.
La secretaria destacó que el nuevo marco normativo incorpora a todos los actores del sector, incluidas plataformas y entornos digitales, de modo que este ecosistema integra también a lo audiovisual.
Uno de los acuerdos centrales alcanzados con la comunidad cinematográfica, dijo, fue modificar el esquema de exhibición nacional. La ley anterior establecía una cuota del 10% para cine mexicano, pero su revisión anual lo dejaba en horarios y condiciones desfavorables. Curiel explicó que “si todo el trabajo del Estado para producir no tiene una salida de exhibición, pues no tiene sentido”.
La propuesta establece revisiones semestrales y semanales de la cartelera, con ajustes por periodo y la ampliación de siete a 14 días en la exhibición de cine nacional, con el objetivo de fortalecer la creación de audiencias. También incorpora nuevas obligaciones para plataformas digitales: “van a tener una sección donde se va a recomendar mostrar toda la cartelera y programación de cine y audiovisual mexicano”.

Curiel enfatizó otro punto importante de la iniciativa: la conservación de la memoria audiovisual. Señaló que actualmente “todo lo que se produce en México tiene alguna copia de resguardo, pero no de todo lo que se hace”, situación que provoca “una pérdida de la memoria, de la narrativa, de todo lo que se produce en nuestro país”.
La iniciativa establece un mandato claro para conservar, restaurar, digitalizar y difundir el acervo patrimonial, con reglas de archivo a través de la Cineteca Nacional.
La secretaria anunció que el gobierno federal impulsará el fomento cinematográfico mediante el programa de Fomento al Cine Mexicano (Focine), ahora elevado a rango de ley. Aseguró que contará con un incremento progresivo del presupuesto conforme a disponibilidad.
Por último, indicó que la nueva ley articula una política nacional en coordinación con municipios y estados para promover equidad y descentralización en la producción, distribución y difusión. Con esta iniciativa, dijo, “pasamos del formato análogo a lo que implica ya una ley actual con la tecnología con medidas justas para visibilizar el cine nacional, potenciarlo, pero también el derecho de las audiencias”.
Curiel resumió los pilares de la propuesta: “La exhibición de cine nacional en salas del 10% garantizado, el fomento al cine garantizado por el Estado, el tema de la ley de memoria y que ahora integre a todos los actores y reconozca el trabajo de las distintas cadenas que integran el ecosistema del cine”.
La segunda iniciativa presentada responde a una instrucción emitida en 2025 por la presidenta Sheinbaum, dijo Curiel, luego de que intérpretes de doblaje manifestaran preocupación por la clonación y uso de sus voces mediante inteligencia artificial.
La funcionaria mencionó que el tema se discutió durante meses con artistas, organizaciones, la Consejería Jurídica y autoridades de derechos de autor, dada la relevancia global del debate: “su regulación es un tema de discusión todavía, pero en el campo de la cultura sería la primera iniciativa que aportaría una protección a todos estos trabajadores que no tienen una contratación formal”.
La propuesta reconoce por primera vez a la voz humana como una herramienta artística que requiere autorización expresa e informada para su uso. Curiel precisó: “se va a reconocer a la voz humana como una herramienta artística única e irrepetible, cuyo uso requiere autorización expresa e informada. Esto los protege para que solamente con su consentimiento y retribución se pueda hacer uso expresa de su voz”.
La reforma modifica la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal del Derecho de Autor para ampliar derechos laborales y de propiedad intelectual a quienes realizan doblaje, un gremio que anteriormente no estaba plenamente reconocido.
“Actualmente, la ley del trabajo solo reconocía a cantantes y algunos gremios. Ahora está ahí como intérpretes y otorga una protección”, afirmó.
Además, la iniciativa fortalece las facultades de Indautor para resolver controversias por vías más ágiles y evitar procesos judiciales prolongados, como los que han enfrentado comunidades originarias en casos de uso no autorizado de su patrimonio cultural.