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“¿Qué hay en el cine?”: El factor que mueve la taquilla en México y el mundo
“¿Qué hay en el cine?”: El factor que mueve la taquilla en México y el mundo
3 minutos de lectura

“¿Qué hay en el cine?”: El factor que mueve la taquilla en México y el mundo

Superhéroes, terror, comedia ¿Dónde dejamos el cine nacional? México es un mercado crucial para el cine, pero los síntomas de cambios se perciben.
06 de agosto, 2025
Por: Animal MX
@animalmx 

Te decides ir al cine, pero ¿Tienes claro que es lo que te gusta ver en el cine? Hemos vivido tiempos turbulentos en el entretenimiento y la llamada “pantalla de plata” no ha salido bien librada. Según un análisis de los últimos seis años de la taquilla global y mexicana, hecho por Spoiler.mx, encontró patrones que revelan mucho sobre el público actual. Desde superhéroes hasta cintas animadas, pasando por fenómenos virales y el auge del terror, esto es lo que realmente mueve a las audiencias.

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Hay un “antes” y “después” de la pandemia

En 2019, Disney y los superhéroes dominaban sin discusión. Avengers: Endgame rompió récords y casi todas las cintas del top global superaban el billón de dólares. Pero entonces llegó la pandemia, y con ella, un cambio radical. En 2020 y 2021, la taquilla fue tomada por mercados como China y Japón, con fenómenos como Demon Slayer, mientras Hollywood pisaba el freno.

En México, películas como Cindy la Regia rompieron moldes y el cine de terror se coló en el top por la falta de estrenos masivos. Aun así, las ganancias bajaron drásticamente y hasta directores como Christopher Nolan vieron tambalear sus proyectos por la competencia del streaming.

(Spoiler.mx)

Una lenta recuperación (2022–2024)

Aunque las cifras no han vuelto al nivel pre-COVID, la industria se ha ido recuperando. Un fenómeno inesperado fue el llamado “Barbenheimer”, donde Barbie y Oppenheimer arrasaron con taquilla y premios, demostrando que aún hay espacio para historias originales.

Aunque si nos vamos a los hechos, es claro que los estrenos más exitosos han sido en su mayoría sagas, secuelas o personajes ya conocidos. En ese contexto, un nombre destaca por encima del resto: Chris Pratt, quien gracias a su trabajo actoral y de voz se convirtió en el actor más presente en los éxitos de los últimos años.

Superhéroes, animación… y sustos

Los superhéroes siguen siendo reyes, aunque no tan invencibles como antes. Las películas de acción y franquicias consolidadas siguen robándose los reflectores, incluso si las críticas no son las mejores.

La animación también tiene una fuerza tremenda. En 2024, seis películas animadas estuvieron en el top 10 mexicano, incluyendo Garfield fuera de casa y Robot salvaje. Y aunque no siempre llegan a las grandes ligas, títulos como Mi amigo robot o Memorias de un caracol demuestran que hay un público leal e interesado.

El terror es otro género con una presencia constante en México, sobre todo durante los años de pandemia, y aunque muchas veces con presupuestos más bajos, logra colarse en los rankings.

¿Y ahora qué?

Spoiler deja la pregunta abierta: ¿qué vendrá para la taquilla en lo que resta de 2025 y los próximos años? ¿Más nostalgia, más secuelas, más animación? ¿Podrán otras cinematografías competir con Hollywood?

(Spoiler.mx)

Lo que es claro es que el cine no ha muerto, solo ha cambiado. Y mientras el público siga llenando salas (o plataformas), la industria seguirá evolucionando… con o sin capa.

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Imagen BBC
“Cocinamos con carbón y leña para 3 familias del barrio”: cómo viven los cubanos el mayor racionamiento de combustible en décadas
7 minutos de lectura

Mientras Cuba se prepara para un temido escenario de “cero combustible” por las presiones de Trump, los cubanos tiran de solidaridad, inventiva y previsión.

10 de febrero, 2026
Por: BBC News Mundo
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Elizabeth Contreras* remueve el carbón en la cocina que improvisó sobre bloques de cemento en el patio de su casa.

En la parrilla hay unas piezas de pollo que alimentarán a tres familias del barrio en un municipio periférico del suroeste de La Habana.

“Mucha gente lleva días cocinando así porque la olla eléctrica apenas puede usarse sin corriente y queda poco gas”, le cuenta a BBC Mundo.

“Nos ayudamos entre vecinos en esta incertidumbre”, añade esta pensionista de 68 años.

Cuba sufre una crisis energética y de escasez de combustible que se agravó desde mediados de 2024 y que en este 2026 se acerca a un abismo impredecible.

“Vamos a vivir tiempos difíciles”, aseguró el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, en una alocución el pasado 5 de febrero que precedió al anuncio de un plan extraordinario de ahorro energético.

Tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero, el gobierno de Donald Trump en EE.UU. desplegó varias medidas que dificultan el acceso a combustible de la isla, como la amenaza de imposición de aranceles a los países que envíen petróleo.

Washington se ha asegurado de que Cuba no reciba petróleo de Venezuela, que durante dos décadas ha sido el principal aliado de La Habana, y ha incrementado la presión para reducir el crudo que llega desde México.

Esto se une a problemas crónicos para generar electricidad por deficiencias productivas, plantas termoeléctricas obsoletas y falta de divisas para acceder a combustibles en el mercado internacional.

Son situaciones que el gobierno de La Habana atribuye al embargo económico estadounidense impuesto sobre Cuba desde los años 60, cuando triunfó la revolución socialista de Fidel Castro y se nacionalizaron industrias y negocios estadounidenses.

¿Peor que en el Periodo Especial?

Lo que se vive en Cuba estos días trae recuerdos del pasado a algunos de los habitantes de la isla.

En los 90, Cuba dependía mayoritariamente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), su principal aliado político y comercial.

Tras derrumbarse la URSS, los cubanos sufrieron una grave crisis conocida como el Periodo Especial que para muchos, incluida Contreras, nunca llegó a superarse del todo, sino que se pasó “por mejores y peores momentos”.

“Pero lo de ahora me parece más grave”, opina.

Cocina improvisada de Elizabeth Contreras.
Cortesía
Cocina improvisada de Elizabeth Contreras, que servirá para que unas tres familias del barrio tengan alimentos ya preparados.

Con el colapso del comercio entre Moscú y La Habana a comienzos de los 90, los cubanos se vieron forzados a un racionamiento extremo de recursos y alimentos.

Como ahora, cocinaron con carbón, sufrieron problemas de transporte y convivieron con largas horas de apagones.

Contreras recuerda que, “parecido a hace tres décadas, hemos sufrido cortes de electricidad de hasta 18 horas en más de una ocasión en las últimas semanas”.

El plan anunciado por el gobierno cubano para ahorrar incluye racionar la venta de combustible, utilizándolo para actividades económicas imprescindibles y servicios esenciales, además de priorizar el teletrabajo e implementar clases semipresenciales en universidades.

Embarcación con migrantes cubanos en una fotografía tomada en 1991.
Bill Gentile/CORBIS/Corbis via Getty Images
El Periodo Especial agravó la migración de cubanos hacia el exterior.

Díaz-Canel rescató en su discurso el concepto de “opción cero”, un plan de supervivencia planteado en los 90 ante un escenario de “cero petróleo”.

Michael Bustamante, profesor asociado de estudios cubano-estadounidenses de la Universidad de Miami, aclara que, en términos comparativos, el PIB de Cuba hoy es menos débil que en los 90.

“Entre el 91 y el 94, el PIB se desplomó más de un tercio. Desde la pandemia para acá, el deterioro se calcula en un 11%. No existe la misma magnitud”, dice el académico.

Sin embargo, Bustamante comprende que muchos crean que la crisis actual es más grave.

“La economía cubana nunca se recuperó del todo tras el Periodo Especial y, aunque el colapso de ahora es menor en porcentaje, se siente peor para muchos porque se parte de una situación ya de por sí delicada”, añade el experto.

Bustamante observó en su último viaje a Cuba en 2023 que los cubanos sienten que en los 90 la crisis fue igual para todos, pero que hoy se notan disparidades.

“Tras la aparición de tiendas privadas, bien surtidas, quienes tienen dinero pueden conseguir cosas. Uno pensaría que eso aliviaría la crisis para algunos, pero tengo la sensación de que hay una desigualdad rampante que poco tiene que ver con lo vivido en los 90”, argumenta.

Inventiva y costumbre

Dos testimonios obtenidos por BBC Mundo relatan que, en medio de la crisis, todavía notan cierta normalidad en las calles.

“Veo Cuba como hace unas semanas. No hay fogatas en cada calle y vimos bastante gente fuera, haciendo fila en cajeros y mucho tráfico. Todavía no he visto ‘la época de las cavernas’ que pintan muchos”, cuentan dos mujeres en mensajes de voz.

Lo cierto es que, ya sea por costumbre o inventiva, a muchos esta situación les agarra prevenidos.

Una usuaria cubana en TikTok, @darlinmedina93, ha explicado en su cuenta cómo cocinar con leña o lavar ropa en ríos.

“Sé que me vas a decir que la cocina en leña es muy rica (…) pero no es fácil, mi amor, que tengas que batirte todos los días a cocinar con carbón, leña, que tu casa se te llene de tizne y que te ahogues del humo”, narra la usuaria en uno de sus videos.

Jennifer Pedraza*, trabajadora y estudiante de 34 años, reúne “bombillos, ventiladores y lámparas recargables, además de cargadores portátiles”.

“También acumulo agua, que está fallando”, le dice a BBC Mundo.

Pedraza y Contreras sí notan una disminución del tráfico en los últimos días.

Avenida del Malecón de La Habana este domingo 8 de febrero.
Adalberto Roque / AFP via Getty Images
Así lucía la usualmente transitada avenida del Malecón en La Habana el pasado domingo, ya de por sí día tranquilo y descanso en la capital cubana.

Imágenes de agencias de noticias mostraron importantes avenidas vacías este domingo, como la del Malecón habanero, que habitualmente es una de las más transitadas de la capital.

“Solo rezo por no enfermarme porque me da pavor pensar cómo podré moverme”, dice Contreras.

Es algo que no le afecta tanto a Pedraza porque vive cerca de su trabajo, pero recientemente “dejó de hacer un examen en la universidad” porque estudia lejos y “no había cómo llegar”.

Su principal preocupación es su hijo de 9 años: “En la escuela casi nunca hay corriente y, cuando sale, debe hacer repasos y tareas a oscuras porque cuando llega a casa tampoco hay electricidad”.

“Tampoco puede ver dibujos animados o películas, ni usar mucho el teléfono cuando no hay luz o internet. Es complicado para un niño estar todo el tiempo a oscuras”, cuenta.

La situación, si bien grave, no es crítica para todos los ciudadanos con los que contactó BBC Mundo. Varios de ellos cuentan con familiares en el exterior que envían remesas, alimentos y recursos, o tienen un empleo por cuenta propia.

Pero quienes no tienen estas vías se apañan con un salario medio de 6.830 pesos cubanos al mes (US$14 al cambio en el mercado informal), según cifras de noviembre de la Oficina Nacional de Estadística e Información de la República de Cuba.

Una botella de aceite cuesta alrededor de US$2,5 y una caja con 30 huevos casi US$6, según Pedraza. Ahí se va más de la mitad del ingreso oficial.

Efecto incierto

Tras la captura de Maduro, Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, quien es de origen cubano, comenzaron a presionar al gobierno de la isla.

No está claro si, como en Venezuela, buscan forzar un cambio de liderazgo tras más de 60 años de un sistema sociocomunista de partido único.

Antes de las presiones petroleras, ya Trump había incluido de nuevo a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo y revertido muchas de las medidas aperturistas tomadas por Washington en 2015, a fines de la segunda presidencia de Barack Obama.

Díaz-Canel aseguró en su discurso del 5 de febrero que “Cuba está dispuesta a un diálogo con EE.UU. sobre cualquier tema”, aunque “sin presiones”.

La historia dice que las medidas de EE.UU. contra la isla han servido poco para acercar posturas.

Una pantalla de televisión en Cuba mostrando el discurso de Díaz-Canel el pasado jueves 5 de febrero.
YAMIL LAGE / AFP via Getty Images
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel reconoció la difícil situación de la isla, a la vez que mostró disponibilidad al diálogo con EE.UU. “sin presiones”.

“La asfixia económica de EE.UU. hacia Cuba nunca ha funcionado. Empobrece a la población y la afecta mucho más que al gobierno. No ha servido para que se negocie la gestión económica y política de la sociedad cubana”, recuerda Bustamante.

El profesor cree posible que esa historia de presión que no llega a ninguna parte se repita, aunque piensa que EE.UU. tiene hoy más cartas sobre la mesa.

“La pregunta es si Washington forzará una crisis humanitaria que provoque un estallido social y justifique una intervención militar o si el gobierno cubano cederá o apostará a aguantar hasta las elecciones de medio término y que Trump pierda capital político”, analiza Bustamante.

Son teorías que resuenan en la población cubana.

“Hay quien comenta si aquí puede suceder lo de Venezuela, aunque a nadie le gusta escuchar sobre balas y bombas”, comenta Contreras.

La sensación de que “algo va a pasar” es compartida entre cubanos de dentro y fuera de la isla, pero es difícil de predecir que será ese “algo” tras décadas de impasse político entre Washington y La Habana.

*Los nombres reales de los testimonios fueron omitidos por protección de fuentes.

Línea gris.
BBC
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