
La Cámara de Diputados declaró constitucional la reforma que reducirá de manera gradual la jornada laboral en México hasta llegar a 40 horas semanales en 2030, luego de recibir el aval de 22 congresos estatales y de la Ciudad de México.
Durante la sesión en San Lázaro, la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, informó que se alcanzó la mayoría de aprobaciones de legislaturas locales necesarias para validar los cambios al artículo 123 de la Constitución en materia de jornada laboral.
“El Congreso de la Unión… declara reformadas las fracciones IV y XI del apartado A del artículo 123 de la Constitución Política, en materia de reducción de la jornada laboral. Se remite a la Cámara de Senadores para los efectos constitucionales”, dijo al leer la declaratoria.

La reforma establece que la reducción de la jornada se aplicará de forma progresiva: en 2026 se mantendrá en 48 horas semanales, en 2027 bajará a 46, en 2028 a 44, en 2029 a 42, y finalmente en 2030 se alcanzará la semana laboral de 40 horas.
El decreto también señala que la reducción no implicará disminución de salarios o prestaciones, mantiene al menos un día de descanso por cada seis días de trabajo y establece que el trabajo extraordinario no podrá exceder 12 horas a la semana. La declaratoria fue remitida al Senado para los efectos constitucionales correspondientes.

Los legisladores omitieron incluir la obligatoriedad de dos días de descanso —una de las principales exigencias sociales— y dejaron el tema en manos de un posible acuerdo negociable entre patrones y empleados.
El pasado 25 de febrero, con votación unánime en lo general, la Cámara de Diputados aprobó el dictamen a la minuta para reducir la jornada laboral a 40 horas; y en lo particular, lo avaló por mayoría calificada con 411 votos a favor y 58 en contra, de PRI y MC, en una votación que contrastó porque el PAN, pese a ser oposición y criticar la reforma, votó a favor.