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¿Por qué es noticia cuando un hombre paterna? Samuel García protagoniza momento junto a su hija
¿Por qué es noticia cuando un hombre paterna? Samuel García protagoniza momento junto a su hija
Foto: Instagram
4 minutos de lectura

¿Por qué es noticia cuando un hombre paterna? Samuel García protagoniza momento junto a su hija

Reflexionamos en torno al momento que se viralizó del gobernador de Nuevo León junto a su hija Isabel.
14 de enero, 2026
Por: Paula Paredes S.

Hace un par de horas se viralizó en redes sociales y el mismo Samuel García junto a Mariana Rodríguez compartieron en sus perfiles el particular momento del gobernador de Nuevo León junto a su hija Isabel. 

Aunque el video muestra un momento espontáneo y hasta divertido, la escena y las reacciones de la misma también llevan a analizar diferentes puntos.

Hablamos con José Manuel Urquijo, consultor y estratega político, Mtro. en Comunicación Política y Gobernanza por la George Washington University, quien nos dio su punto de vista al respecto.

Puedes leer: Más allá de Estados Unidos: arte y cultura para pensar en América como un continente diverso

El momento que se hizo viral

El momento que se hizo viral se dio durante una actividad en la que se ve al Gobernador a cargo de su hija Isabel.

En medio del momento la bebé tira una de las calcetas que llevaba puesta lo que provoca risas entre Samuel García y Luis Donaldo Colosio quien intenta ayudarle a alcanzar la prenda y ponersela nuevamente a la niña.

Puedes ver el video aquí.

Samuel García

¿Por qué causa tanta emoción?

Ante el video, las reacciones en redes no se hicieron esperar. La mayoría de usuarios se mostró divertido frente a la situación y muchas otras personas “celebraron” el hecho de que Samuel García se haga cargo de Isabel aún en el trabajo, resaltando incluso el hecho de que a través de este clip se puede ver el lado más “humano y cercano” del gobernador.

“García ha buscado consistentemente romper con la imagen rígida y distante de los políticos tradicionales, presentándose como accesible, juvenil y relatable. Este video, donde prioriza alimentar a su hija Isabel durante un acto oficial (incluso manejando el incidente del calcetín perdido con naturalidad), ejemplifica esa estrategia”, explica José Manuel Urquijo.

Y aunque si, se trata de un momento divertido en medio de una agenda política, las reacciones y en sí el hecho de que la bebé esté ahí presente lleva a varios cuestionamientos:

El primer punto parte de la viralización del momento, como si se celebrara el hecho de paternar, de estar presente y mostrar su cotidianidad:

“Hay que recordar que en sus redes como Instagram o Facebook, el gobernador ha integrado sistemáticamente elementos familiares para construir esta imagen: posts sobre sus hijas Mariel e Isabel, momentos cotidianos como cocinar o montar a caballo, y ahora, llevar a la bebé al trabajo; es decir, sorprende porque ahora vemos a un hombre en labores de cuidado en su espacio de trabajo, y no es cualquier hombre, es el gobernador de Nuevo León.”

¿Qué hace Isabel en ese espacio?

Aunque la realidad de muchos mexicanos es tener que repartir su tiempo entre el trabajo, los hijos y el hogar, no hace falta indagar mucho para pensar que no es el caso del gobernador.

Esto lleva al cuestionamiento de si la presencia de la bebe y por ende la suavización y cercanía de la imagen de Samuel a partir de esto es una herramienta política, para justamente, eliminar esa distancia entre un mexicano promedio y un gobernador.

Según José Manuel Urquijo: “Esto genera empatía, especialmente entre votantes jóvenes y familias, al mostrar que “es como nosotros”: un padre que equilibra trabajo y crianza, incluso cuando todos sabemos que tiene recursos para delegar esos cuidados”.

¿Estrategia política con diferenciación de género?

Si, cómo siempre el patriarcado vuelve a hacerse presente.

Históricamente la maternidad se ha asociado a sacrifico, entrega y renuncia. Esta idea ha contribuido a perpetuar desigualdades, por esto muchas mujeres optan por “esconder” o minimizar su rol de madres en un ambiente laboral con el fin de evitar prejuicios.

Por ejemplo, mientras que para  hombre mostrarse interesado en el hogar, cercano a sus hijos y paternando puede funcionar, para una mujer puede significar una minimización en su imagen profesional pues recordemos que al menos en México aún está arraigada la idea de que “las mujeres deben ser madres ante todo”.

Por esto, en redes se mira una conversación en la que los usuarios destacan el gesto como un avance, como algo impensable hace 20 años, y puede que no sea casualidad:

Este video además le da credibilidad a su programa social “Ayudamos a las Mujeres”; qué mejor imagen que el gobernador ayudando a su esposa a cuidar a sus hijos mientras ella está trabajando?; esto refuerza su imagen en temas de género y familia”, agrega José Manuel Urquijo.

Según el especialista, este momento con Isabel es un ejemplo de comunicación política posmoderna, pues usa la viralidad para reforzar diferenciación, autenticidad y progreso en roles de género, pero incluso algo tan “natural u orgánico”, no deja de ser estratégico. ¿Tu qué opinas?

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Imagen BBC
“Me siento más pobre hoy que en diciembre”: el aumento de precios que registra Venezuela desde la captura de Maduro
6 minutos de lectura

Mientras la atención internacional se centra en los cambios políticos que atraviesa Venezuela, para los venezolanos el aumento de precios es la preocupación más inmediata.

14 de enero, 2026
Por: BBC News Mundo
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En un supermercado en el este de Caracas hace unos días me enfrenté con un dilema: ¿cuánto estaría dispuesto a pagar por un kilo de manzanas?

Me pasó lo mismo cuando al tratar de adquirir mi desodorante habitual me di cuenta de que en la capital venezolana debía abandonar la fidelidad a un producto que he utilizado durante casi una década.

¿Por qué pagaría US$13 por un desodorante que en Londres cuesta 2,5 libras esterlinas (US$3,4)? ¿Y quién puede pagar en Venezuela US$10 por un kilo de manzanas?

Mientras la atención internacional se centra en el cambio de mando en Venezuela y en el giro del país tras el ataque de EE.UU. y la captura de Maduro, en las calles de Caracas una gran preocupación de los venezolanos vuelve a ser el costo de la vida, los altos precios y la economía del país.

En mercados y comercios de Caracas, los precios suben con enorme rapidez en un contexto marcado por la inestabilidad política y cambiaria y en un país marcado desde hace años por la inflación.

“Me siento más pobre hoy que en diciembre”, dice María Luisa, de unos 50 años, mientras compra hortalizas con su hija Sofía en el mercado de Chacao, en el este de la ciudad. “El dinero rinde menos ahora que hace un mes”, insiste.

Sofía explica que pasó parte del día buscando comida para su gata.

Afirma que a finales del año pasado costaba entre US$3,5 y US$4 el kilo, y hoy está en US$6.

“Cuesta casi el doble de repente”, se queja.

Puesto de frutas en un supermercado en Caracas. Se ve a una niña agarrando a una manzana.
BBC Mundo
Puesto de frutas en un supermercado en el este de Caracas.

En el centro de Caracas se repite la historia. Con una gran cantidad de bolívares en la mano, que parecen mucho, pero en realidad valen poco, Yarilén, una pensionada de 55 años, afirma que además de la caída del poder adquisitivo, el volátil tipo de cambio es difícil de seguir en una economía que en los últimos años vivió una dolarización de facto.

“Un negocio cobra en bolívares y el siguiente en dólares. Tienes que hacer las cuentas todo el tiempo en tu cabeza”, explica.

Crecimiento moderado y alta inflación

La economía venezolana está siendo impactada de nuevo por la inestabilidad política, que tradicionalmente ha elevado el precio del dólar, además de por la incapacidad ahora de vender su petróleo libremente, su principal producto de exportación, debido a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y al bloqueo marítimo que impide a Caracas colocar crudo en el mercado negro con ayuda de una “flota fantasma”, como solía hacerlo desde que se impusieron las primeras sanciones en 2017.

Según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicadas en octubre, Venezuela cerró 2025 con una inflación de 548%.

La misma fuente preveía un crecimiento económico moderado de 0,5%, una cifra muy modesta considerando que el Producto Interno Bruto (PIB) del país es hoy casi un 80% menos al pico histórico de 2012 que logró impulsado por los altos precios del petróleo.

Señora con una faja de billetes y un polo verde.
BBC Mundo
La depreciación del bolívar se ha acelerado en las últimas semanas.

Estas proyecciones no tomaban en cuenta los eventos del 3 de enero, cuando el presidente Nicolás Maduro fue detenido y trasladado a una cárcel de Nueva York, donde se espera que enfrente a la justicia estadounidense por cargos relacionados con narcotráfico y posesión de armas.

Se espera una mejora de la situación

Ahora el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que quiere controlar y vender el petróleo de Venezuela, país que tiene las mayores reservas de crudo del mundo.

Pero un gran número de venezolanos se opone a la idea.

“Este es un país rico en petróleo, oro y minerales (…) Que vengan de afuera a tomar el control es como que alguien entre en tu casa sin pedir permiso”, le dice a BBC Mundo Sandra, quien vende helados para mantener a su familia.

A ella también le ha afectado el bolsillo la inestabilidad del país, y asegura que el temor a nuevos episodios de violencia hace que los venezolanos sean aún más cautelosos con los gastos.

“La gente trabaja con miedo. A tempranas horas ya todos están en su casa”, añade. “Yo quiero un cambio para el país, pero no así”.

Estante en un supermercado de Caracas.
BBC Mundo

Según el economista Jesús Palacios, la economía venezolana se enfrenta a corto plazo a desafíos como la galopante inflación y la presión cambiaria.

“La pérdida de poder de compra ya se sintió en diciembre y eso repercute en un menor ritmo de crecimiento”, le dice el profesor de la UCAB a BBC Mundo.

Señala además que la escasez de divisas por las trabas a la exportación petrolera y la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo han empujado a muchos comercios a subir precios incluso en dólares, generando inflación también en moneda extranjera.

El tipo de cambio oficial establece que un dólar cuesta unos 330 bolívares. Pero el cambio paralelo es mucho mayor y es el que se usa muchas veces como referencia para marcar precios, lo que ha sido denunciado por el gobierno como una herramienta de distorsión y especulación.

Palacio advierte que si no hay un ajuste de precios a la baja en dólares, Venezuela podría convertirse en uno de los países más caros de la región, e incluso del mundo.

Pero añade que hay expectativas de que la situación mejore tras los acuerdos petroleros anunciados por Trump y la presidenta encargada Delcy Rodríguez.

“Probablemente en un par de semanas empiece a notarse un flujo de caja importante”.

“Constantemente rebuscándose”

José Guerra, profesor de Economía de la Universidad Central de Venezuela, concuerda.

“Los anuncios del presidente Trump han logrado crear expectativas favorables: el dólar paralelo ha disminuido más del 40% desde el día 8 de enero, cuando se hizo el anuncio, hasta el día 13 de enero. Y la brecha cambiaria se ha ido reduciendo”, le dice a BBC Mundo.

Oficialmente, el salario mínimo en Venezuela está fijado en 130 bolívares, lo que equivale a menos de un dólar, pero ambos economistas explican que la remuneración real tiende a ser algo mayor.

“El gobierno otorga bonos que hacen que el salario promedio esté entre US$60 y US$70, algo aún muy por debajo de la canasta básica alimentaria, que para una familia de cuatro miembros estaba en US$470 por mes”, apunta Guerra, firme opositor al gobierno actual.

El economista Jesús Palacios añade que el venezolano común tiende a tener varios empleos y no depende tanto de su sueldo oficial, sino que busca actividades complementarias.

“Vende tortas, busca comprar algo y revenderlo. Está constantemente rebuscándose. Cerca del 60% de la población tiene actividades complementarias”.

Nadie en Venezuela quiere hablar abiertamente de la diferencia entre el bolívar oficial y el paralelo por miedo a repercusiones.

Pero es un tema que rige la economía actual.

Mientras tanto, la mayoría, vive buscando alternativas a productos básicos.

Pensativos, dan vueltas en los mercados de la capital venezolana comparando precios y preguntándose si pueden permitirse comprar lo que planeaban.

Línea
BBC

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