
La audiencia de Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, exlíder de Los Chapitos, que estaba programada para el 10 de julio ante una corte federal de Chicago, en Illinois, fue pospuesta 17 días más.
De esta manera, la audiencia fue reprogramada para el 27 de julio, fecha en la que se prevé se determine la fecha de su sentencia, tras declararse culpable de cargos de narcotráfico.
Con el nuevo aplazamiento de la audiencia intermedia, el proceso penal de Guzmán López se mantiene en una fase en la que la Corte deberá evaluar la magnitud de la cooperación ofrecida por el acusado, el peso de las pruebas acumuladas durante más de una década de investigaciones y el impacto de las actividades atribuidas al grupo criminal.

Una vez celebrada la diligencia reprogramada, la Jueza Sharon Johnson Coleman estará en condiciones de fijar la fecha en que se definirá la sentencia que marcará el futuro jurídico de “El Ratón” en Estados Unidos.
El hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera fue presentado el 11 de julio ante una corte federal en Chicago, Illinois, donde se declaró culpable de cuatro cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y posesión de armas de fuego.
Además, Ovidio aceptó su responsabilidad penal respecto a su papel como dirigente dentro del grupo criminal identificado por el gobierno de Estados Unidos como Cártel de Sinaloa.
Antes de su llegada a Chicago, Guzmán López fue detenido por primera vez el 17 de octubre de 2019 en Culiacán, durante un operativo del Ejército Mexicano que derivó en enfrentamientos y bloqueos; sin embargo, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó cesar el operativo y el presunto narcotraficante fue liberado.
Posteriormente, el 5 de enero de 2023, fue capturado de nueva cuenta en la sindicatura de Jesús María, también en Culiacán, durante un despliegue conjunto de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, y trasladado al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, El Altiplano, en el municipio de Almoloya de Juárez, Estado de México, desde donde fue extraditado a Estados Unidos el 15 de septiembre de ese mismo año.
Guzmán López, de 35 años, se convirtió en el primer hijo de Joaquín Guzmán Loera en alcanzar un acuerdo de culpabilidad con el Departamento de Justicia de EU y se espera que esto se traduzca en una condena inferior a la cadena perpetua que cumple su padre.
La aceptación forma parte de un acuerdo de colaboración judicial con el Gobierno de Estados Unidos, que contempla quince compromisos por parte del acusado.
El hijo de “El Chapo” se comprometió a “cooperar plena y sinceramente en cualquier asunto que le sea requerido” por la justicia estadounidense, proporcionando información y testimonios “completos y veraces”.
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Uno de sus hermanos, Ovidio Guzmán López, detenido sin derecho a fianza tras su extradición de México a Estados Unidos en 2023, ya se había declarado culpable en julio pasado en Nueva York de cargos similares.
Ambos están acusados, junto con otros dos hermanos actualmente prófugos, Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Guzmán Salazar, de haber asumido las actividades de su padre, Joaquín “El Chapo” Guzmán, exlíder el cartel de Sinaloa.
“El Chapo”, de 68 años, cumple cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad en Colorado, tras ser condenado en 2019.

BBC Mundo conversó con dos latinoamericanos que viven en Medio Oriente. Tanto Ibis como José concuerdan en decir que lo peor fue la incertidumbre del sábado, cuando empezaron a caer los misiles.
Una ruidosa alarma en su teléfono celular sobresaltó a la periodista venezolana Ibis León Malave en la tarde del sábado, mientras estaba descansando en su casa en una zona residencial en el centro de Qatar.
“De inmediato es angustiante porque suena como un alarma de incendios”, le contó Ibis a BBC Mundo. “Llega a todos los celulares con indicaciones e información oficial de las autoridades”.
La alarma se lanzó en repuesta al operativo militar conjunto que Estados Unidos e Israel lanzaron este fin de semana contra Irán, en el que murió el líder supremo del país, Alí Jamenei.
Los países del Golfo Pérsico activan sus alarmas para prevenir muertes civiles en sus territorios, ya que su cercanía diplomática con EE.UU. los ha convertido en objetivos de los ataques del ejército de Irán.
Ese mismo sistema se activó también el sábado, a casi 600 km de distancia, en Emiratos Árabes Unidos. Pero cuando el guatemalteco José Basilea la recibió, ya sabía lo que estaba pasando.
“Me di cuenta cuando los misiles entran al cielo emiratí y el ejército lo intercepta”, le dijo a BBC Mundo desde Abu Dhabi, donde vive hace poco más de 5 años. “Ese golpe, ese sonido es lo que se escucha como una explosión”.
“Entonces el sábado, eso es lo que se empezó a escuchar (…) y a través de videos me di cuenta de que, en efecto, hubo una explosión y que sí que hubo unos escombros que sí cayeron cerca de donde yo vivo, en la isla de Yaz”.
Ibis y José le contaron a BBC Mundo sus experiencias viviendo un momento histórico, en países que están en alerta por los ataques de Irán.
A pesar de la distancia que los separa, tanto Ibis como José concuerdan en decir que lo peor fue la incertidumbre tuvo lugar el sábado, cuando empezaron a caer los misiles.
“Después de recibir la alerta, como a los cinco minutos, empezamos a escuchar explosiones y sentimos la onda expansiva en la estructura del edificio”, le dijo Ibis a BBC Mundo.
“Muy leve porque, aunque la percepción y la sensación es que está cerca, no está ocurriendo tan cerca, pero todo sí tiembla: las puertas, las ventanas, sientes como la estructura del edificio se resiente un poco con estas explosiones”.
“De día solo se ve como una nube en el cielo, en el lugar donde interceptaron el misil”.
Ibis llegó con su esposo a Qatar buscando una nueva vida, lejos de la crisis política y económica de su país.
“Las personas me han parecido amables”, dijo, “y apenas llegué pude también contactar con una comunidad de hispanohablantes, lo que te permite no sentirte solo o tener la posibilidad de hablar también en tu idioma”
“Pero, por supuesto, con todo este conflicto, pues ahora nos queda simplemente esperar. Hay demasiada incertidumbre. Miedo también, por supuesto.”
José, por su parte, ha hecho una carrera en los países del Golfo, trabajando con el servicio diplomático de Guatemala, tanto en Dubái como en Abu Dhabi, gracias a lo cual, ya lleva 5 años viviendo en la región.
José recuerda que el sábado, las autoridades empezaron a usar los mensajes de emergencia para pedirle a la gente que se escondiera en los sótanos de los edificios.
Este tipo de experiencias son excepcionales en un país que está enfocado en convertirse en un hub internacional para el turismo y los negocios.
“Específicamente Abu Dhabi es una ciudad exageradamente tranquila, donde no pasa mucho,” explica José.
Eso es algo que hace mucho más alarmante los sonidos que atravesaron los cielos el sábado: “Son sonidos como hipersónicos o algo por el estilo donde se escucha un primer bombazo, pasa un tiempo y luego se escucha como como la ola”.
José recuerda que Emiratos Árabes Unidos no cuenta con un sistema de defensa antiaérea como el famoso Domo de Hierro de Israel -aunque las bases estadounidenses en los territorios del Golfo sí cuentan con sistemas similares-, algo que aumenta el riesgo.
Pero siente que la gente igual confía en las capacidades de las fuerzas armadas del país para defenderlos.
“Miedo, personalmente, yo no lo tengo”, cuenta José. “Sí hay preocupación, pero tanto Dubái como Abu Dhabi, como Emiratos Árabes Unidos en general, está teniendo una vida muy normal dentro de lo que cabe con la situación en la que estamos”.
Ibis ve lo mismo en los cataríes: “La sensación en general es que la gente tiene buen ánimo, confía en el sistema de defensa de Qatar y cree que va a ser algo temporal. Tienen la esperanza de que es algo que se puede resolver a corto plazo. Tratan de mantener la calma”.
Ambos concuerdan en que el sistema de alertas tempranas de ambos gobiernos ha funcionado de manera eficiente, y que los servicios, por lo menos en las zonas donde ellos están, se han mantenido activos.
“Por una parte, con las alarmas, hay como una sensación de alivio porque las autoridades están allí indicándote qué hacer,” explica Ibis. “Pero, por otro lado, es ver cómo me protejo realmente, porque estar dentro de mi casa es la única garantía de seguridad”.
Algo le queda claro a José, luego de contar su experiencia del sábado a BBC Mundo: “Si tú me preguntas dónde está mi casa, para mí es Emiratos Árabes Unidos”.
“Entonces, uno no tiene que estar con un país que le ha dado tanto solo en las buenas y en los momentos de alegrías y de fiestas y de comidas y demás, sino en los momentos donde el país necesita que exista esa estabilidad”.
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