
El salón de belleza que funcionó de manera clandestina en el Senado en la actual Legislatura dejará de operar de forma definitiva, de acuerdo con el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier Velazco.
El senador de Morena informó que el servicio que se brindaba los días de sesión ya no operará y minimizó la existencia del espacio que, según dijo, se convirtió en un tema con base en el morbo.
“Queda cerrado en definitiva”, dijo el legislador en una conferencia conjunta con la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, quien en su momento reconoció que también hizo uso de los servicios que brindaba el salón.
“Se convirtió en la espectacularidad de la nota y el morbo el tema de un espacio reducido”, añadió Mier.

El 4 de febrero pasado, se dio a conocer que el Senado había reactivado un salón de belleza para legisladores, deshabilitado en 2018 por motivos de austeridad cuando Morena obtuvo el control de la Cámara Alta. Sin embargo, el espacio comenzó a funcionar nuevamente cuando Adán Augusto López Hernández quedó como presidente de la Junta de Coordinación Política a partir de 2024.
Ignacio Mier aseguró que se está redactando un informe que se llevará a la Junta de Coordinación Política.
El legislador señaló que en el espacio eran utilizados tres objetos propiedad de la Cámara: un sillón de peluquería, un espacio para lavar el cabello y un espejo. El resto de los utensilios, dijo, eran proporcionados por la persona que trabajaba en el salón.
Esa persona, señaló, recibía su ingreso de manera directa por parte de cada senadora que requería de los servicios y con quien no existía una relación formal de trabajo con el Senado.
Mier detalló también que los costos por los servicios iban de los 100 a los 500 pesos, en caso de la aplicación de un tinte, como sucedió con la senadora Juanita Guerra Mena, del Partido Verde Ecologista de México, quien fue sorprendida el miércoles 4 de febrero mientras se realizaba ese servicio al mismo tiempo que se llevaba a cabo la sesión en el pleno del Senado.
De acuerdo con el senador de Morena, tanto el sillón como el espacio para lavar el cabello y el espejo fueron regresados. Estos se utilizaron en legislaturas anteriores, previo al cierre del salón, y su valor asciende a 37 mil pesos según los registros de la Cámara.
“Se reintegraron al almacén; ahí los pueden ver. Le pedí un acta circunstanciada para terminar esto, que debió haber quedado en tema y no en noticia, y tampoco en tema, perdón, debió haberse quedado en nota y no en tema, pero bueno, ha quedado ya explicado, cerrado en definitiva”, subrayó.
El 10 de febrero, una semana después de ser descubierta en el salón de belleza, la senadora Juanita Guerra Mena, del PVEM, lamentó, sin decir nombres, que legisladoras de Morena, su partido aliado, no se pronunciaron, pese a que fueron ellas quienes la invitaron a usar el espacio.

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Al respecto, Ignacio Mier se limitó a argumentar que el uso de la estética obedeció a decisiones individuales.
“Esas son decisiones individuales. No voy a polemizar un tema que en este momento yo creo no tiene, salvo la explicación puntual al pueblo de México de cómo se dio y por qué se dio y por qué se cerró. Está cerrado”.