
El salón de belleza instalado en el Senado suspenderá sus servicios de manera temporal, hasta que se haga una evaluación del servicio que presta, anunció este lunes el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Ignacio Mier.
En conferencia de prensa, Mier dijo que informó a los coordinadores parlamentarios que se abrirá un “espacio de revisión” de esa estética y de otros espacios.
“Vamos a hacer una revisión completa, sin emitir juicios, sin satanizar; cualquier trabajo honra a las personas siempre y cuando sea lícito”, aseguró.
Ignacio Mier indicó que la decisión que se tome respecto al futuro de la estética debe ser simétrica con lo que ocurre en la Cámara de Diputados, donde desde hace años funcionan espacios dedicados al corte de pelo y arreglo de legisladoras, legisladores y público en general.

Anunció que se realizará una revisión integral de todos los espacios y servicios que operan dentro del Senado, con el objetivo de transparentar su funcionamiento y evitar asimetrías entre ambas cámaras del Congreso.
“Somos un régimen bicameral, y por lo mismo no puede haber asimetrías para legisladores de una y de otra, y lo vamos a hacer en el órgano de deliberación, que es la Junta de Coordinación Político”, declaró.
De acuerdo con el legislador, el Senado funciona, durante los días de sesión, como una “miniciudad” que recibe entre tres mil y cuatro mil personas, entre legisladores, trabajadores y visitantes, por lo que cuenta con diversos servicios como biblioteca, bancos, limpieza de calzado y otros espacios abiertos al público en general.
El Senado reactivó un salón de belleza para legisladores que había sido deshabitado en 2018 cuando Morena obtuvo el control de la Cámara y recientemente generó polémica.
La estética fue deshabilitado por motivos de austeridad a partir de 2018, pero fue reactivado en la actual Legislatura cuando Adán Augusto López Hernández quedó como presidente de la Junta de Coordinación Política.
La presidenta de la Mesa Directiva, la morenista Laura Itzel Castillo, minimizó la existencia del salón y argumentó que la Cámara de Diputados cuenta con un espacio similar.

“Sigue habiendo austeridad…. En este caso por eso, reitero, que ese servicio realmente lo paga cada una de las senadoras y senadores en su caso cuando requieren el servicio. No se les está pagando el peinado ni el maquillaje ni la pintura…”, declaró.
La presidenta del Senado señaló que ella misma ha hecho uso de los servicios del salón de belleza que opera por las mañanas. “Todas y todos tenemos que estar bien presentados para venir a las sesiones”, justificó.