
Uno de los primeros recuerdos de Laura Itzel Castillo, próxima presidenta del Senado a partir del 1 de septiembre, es el de una asamblea realizada por su padre Heberto Castillo con pobladores a los que les pedía tener el valor para organizarse. Ella tendría unos cuatro años de edad.
Desde entonces, la legisladora ha tenido una estrecha relación con la política, primero como activista y después como funcionaria.
Te puede interesar: Sheinbaum niega distanciamiento con Ricardo Monreal y Adán Augusto; se reunirán “pronto” para nuevo periodo en el Congreso
Este jueves, Castillo Juárez fue elegida por sus compañeros de Morena como la próxima presidenta del Senado y encabezará la Mesa Directiva si es ratificada por el pleno del Senado este viernes 29 de agosto.
En su carrera, Laura Itzel Castillo ha tenido una estrecha relación con el obradorismo.
Castillo Juárez fue una de las coordinadoras en la primera campaña de Andres Manuel López Obrador de 2006. Tras los comicios, formó parte del “gobierno legítimo” del tabasqueño, al frente de la Secretaría de Asentamientos Humanos y Vivienda.
Antes, ya había colaborado con Lopez Obrador cuando éste presidió el PRD y en su gabinete en el gobierno capitalino, al frente de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda.

Castillo Juárez ha sido diputada federal en dos ocasiones y formó parte de la Asamblea de Representantes de la del Distrito Federal, hoy Congreso de la Ciudad, desde donde impulsó sin éxito la conformación de una Mesa Directiva constituida por mujeres.
Antes de Morena, la nueva presidenta del Senado formó parte de distintos partidos políticos de izquierda: los extintos Partido Mexicano de los Trabajadores que fundó su padre, el Partido Mexicano Socialista y el Partido de la Revolución Democrática.
En esa organización, en su primer Congreso, formó parte de las integrantes que impulsaron que el 20 por ciento de los liderazgos internos fueran para mujeres.

La próxima presidenta del Senado es la menor de cuatro hermanos. La única mujer en una familia que viajaba en un Volkswagen color pistache a recorrer el país como parte del activismo político de sus padres Heberto Castillo y Teresa Juárez.
En su adolescencia ayudó a su padre en la formación del Partido Mexicano de los Trabajadores, luego de que el político saliera de prisión por participar en el movimiento estudiantil de 1968.
Por su edad, la hoy senadora no podía ser militante y su labor estaba relacionada principalmente en el activismo con las juventudes a través de actividades culturales.
Este jueves, respaldada inicialmente por la cúpula de su bancada, prometió ser institucional sin renunciar a sus principios de izquierda.