
Luego de 16 meses fuera, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) regresó a los mercados financieros internacionales, con una emisión de deuda que tuvo una demanda histórica.
En un comunicado, la CFE informó que su emisión de deuda alcanzó una demanda máxima de 10 mil 451 millones de dólares, equivalente a una sobresuscripción de siete veces, “mostrando el interés y confianza de inversionistas internacionales”.
La operación se estructuró en dos partes:
Un bono “bullet” a ocho años, con una tasa indicativa de 6.04 %, cuyos recursos, señaló, se destinarán al refinanciamiento de deuda para fortalecer su perfil financiero.
El segundo fue un bono amortizable a 25 años, con una tasa de 6.50 % y vida media de 12 años, cuyos recursos se dirigirán al financiamiento de proyectos de inversión.

La compañía destacó que la respuesta del mercado posicionó la emisión como la “más demandada” en su historia en mercados internacionales y sostuvo que la fortaleza de la demanda permitió colocar ambos bonos “sin pedir un incentivo extra”.
“La transacción confirma la confianza de los inversionistas, institucionales globales, reduce el costo de financiamiento a niveles récord y establece nuevas referencias positivas para emisiones futuras del sector energético mexicano”, de acuerdo con la empresa de electricidad.
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“La CFE reafirma su compromiso con una gestión financiera responsable que permite garantizar un suministro eléctrico confiable, competitivo y de calidad para las familias y las empresas del país”, señaló.
