
La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, anunció este sábado, a dos semanas de entregar el poder al presidente electo Nasry Asfura, que retiró formalmente la denuncia que hizo en agosto de 2024 del tratado de extradición de narcotraficantes con Estados Unidos.
Castro ya había informado el 18 de febrero de 2025 que llegó a un acuerdo con la administración de Donald Trump para mantener el tratado de extradición hasta el próximo 27 de enero, cuando será sustituida por el opositor Asfura, respaldado por el mandatario estadounidense.
“El compromiso de mi gobierno en la lucha contra el narcotráfico está demostrado con hechos, cifras y resultados, de manera firme, valiente y frontal”, escribió Castro al anunciar su decisión en la red social X.
Con alto espíritu de responsabilidad informo al pueblo hondureño que, en el marco de la Constitución de la República, he instruido al Secretario de Relaciones Exteriores para que comunique al Gobierno de los Estados Unidos de América, por medio de su representación diplomática en…
— Xiomara Castro de Zelaya (@XiomaraCastroZ) January 10, 2026
Según Castro, bajo el tratado, su gobierno ha entregado a Estados Unidos 52 hondureños acusados de narcotráfico, entre ellos el expresidente Juan Orlando Hernández (2014-2022), quien fue extraditado unos meses después de dejar el gobierno y condenado en junio de 2024 a 45 años de cárcel.
Castró señaló como “una grave contradicción que los Estados Unidos de América indulten a quien fue condenado por tráfico de drogas”, en alusión al exmandatario.
En medio de una fuerte ofensiva de apoyo a la candidatura de Asfura, Trump indultó a inicios de diciembre a Hernández, al considerar que fue víctima de un “montaje” de su antecesor, el demócrata Joe Biden. Hernández y Asfura son del mismo partido.
Ese indulto “debilita y pone en riesgo los esfuerzos conjuntos para enfrentar el flagelo que destruye tanto a la sociedad norteamericana como a nuestros pueblos”, destacó Castro.

La presidenta había denunciado el tratado en 2024 luego de que la embajada de Washington en Tegucigalpa criticó un encuentro entre jefes militares hondureños y sus homólogos venezolanos acusados y sancionados por Estados Unidos por narcotráfico.
“La injerencia y el intervencionismo de los Estados Unidos, así como su intención de dirigir la política de Honduras a través de su Embajada y otros representantes, es intolerable. Agreden, desconocen y violan impunemente los principios y prácticas del derecho internacional, que promueven el respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la paz universal. Basta. Con fundamento en nuestra Constitución y en los tratados internacionales, he ordenado al Canciller denunciar el tratado de extradición con los Estados Unidos”, publicó en ese momento.

Estabilización, recuperación y transición. Así detalló el secretario de Estado de estadounidense, Marco Rubio, las fases de la estrategia del gobierno de su país para consolidar el cambio en Venezuela.
Estabilización, recuperación y transición.
Así detalló el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, las tres fases del plan del gobierno de su país para consolidar el cambio en Venezuela.
Lo ha hecho este miércoles, al exponer la estrategia ante el Congreso de su país, cuatro días después de la captura del líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y su traslado a Nueva York para responder por cargos de “narcoterrorismo” ante la Justicia.
Ya el presidente de EE.UU., Donald Trump, había adelantado que será él quien “gobernará” Venezuela hasta que se complete allí “una transición segura, apropiada y juiciosa”.
“No queremos que esto descienda en el caos”, confirmó ahora su secretario de Estado.
Así, Rubio explicó que la primera fase del plan estará enfocada en la estabilización del país.
“Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena”, sostuvo el funcionario.
En ese punto, Rubio adelantó que EE.UU. tomará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano, los venderá en el mercado a precios internacionales y controlará la forma en que se distribuyan los ingresos obtenidos de esas transacciones.
Es algo que ya había adelantado Trump el martes, cuando aseguró en un mensaje compartido en su red social Truth Social que Venezuela entregaría a EE.UU. esa cantidad de crudo.
Según destacó el colaborador de BBC Mundo en Venezuela Gustavo Ocando, el anuncio de Trump ocurría horas después de que algunos medios informaran de que 11 buques cisterna de Chevron, la única compañía petrolera estadounidense que opera en Venezuela, iban de camino hacia el país sudamericano.
De acuerdo a Ocando, la cifra de entre 30 y 50 millones de barriles equivaldría a la del petróleo venezolano que está retenido desde que EE.UU. impuso un bloqueo en diciembre.
“Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, aclaró este miércoles Rubio.
E hizo referencia a la incautación, apenas horas antes, de dos petroleros vinculados al crudo venezolano.
“Como han visto hoy, dos barcos más fueron incautados. Estamos en medio de este proceso y, de hecho, a punto de cerrar un acuerdo para tomar todo el petróleo que tienen, el petróleo que está estancado en Venezuela”, explicó Rubio.
Uno de los buques, el Marinera (previamente denominado Bella 1), navegaba por las aguas del Atlántico Norte bajo bandera rusa, mientras que el segundo, conocido como M/T Sofia, operaba en el mar Caribe.
Ambos, alega el país norteamericano, violaban sus sanciones.
Rubio visualizó la segunda etapa de la intervención bajo el término “recuperación”, vinculada a la reintegración de Venezuela al mercado global.
“La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa”, precisó.
El secretario de Estado estadounidense adelantó que, paralelamente, se impulsará un marco de reconciliación política.
“Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil”, enfatizó Rubio.
La secuencia planeada por el gobierno de Trump culminará, según el secretario de Estado, en una etapa definitiva que consolidaría la transformación política interna del país.
“Y la tercera fase, por supuesto, será de transición. Parte de esto se solapará. Se lo he descrito con gran detalle”, concluyó.
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