
Las autoridades federales y las locales ofrecen versiones contradictorias del incidente que acabó con la vida del manifestante Alex Pretti.
Para entender mejor
La muerte de un segundo ciudadano estadounidense en menos de un mes durante redadas migratorias en Mineápolis ha desatado airadas protestas y una extendida condena.
Cientos de manifestantes desafiaron el clima gélido para salir a las calles para protestar por la muerte a tiros de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años abatido por agentes de Inmigración durante un incidente este sábado.
Los videos del lugar muestran el forcejeo entre los agentes federales y Pretti.
Las autoridades federales y estatales han ofrecido versiones contradictorias de lo que sucedió en los momentos previos al tiroteo.
Trump ordenó el envío de agentes federales a este estado gobernado por demócratas hace unas semanas, con el objetivo de realizar una deportación masiva de migrantes indocumentados.
El sábado por la noche, cientos de personas rindieron homenaje a Pretti, encendiendo velas y coreando su nombre cerca del lugar donde recibió los disparos.
Durante el día, cientos de manifestantes expresaron su indignación por el tiroteo y por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza, mientras agentes armados y enmascarados utilizaban gas lacrimógeno y granadas aturdidoras para dispersarlos.
Las protestas se han extendido a otras ciudades de Estados Unidos, incluidas Nueva York, Chicago, Los Ángeles y San Francisco., en las que muchos asistentes portaban pancartas que pedían “Justicia para Alex” y “abolir el ICE”.
El gobierno de Trump ha descrito a Pretti como un “terrorista doméstico”.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que estaba allí “para perpetuar la violencia”, y alegó que se aproximó a los agentes federales con una pistola semiautomática de 9 mm.
Han surgido videos que muestran un forcejeo entre agentes de la Patrulla Fronteriza y el hombre justo antes del tiroteo.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) declaró que los agentes dispararon en defensa propia después de que Pretti se resistiera a sus intentos de desarmarlo.
Testigos presenciales, funcionarios locales y la familia de la víctima han cuestionado ese relato, señalando que tenía un teléfono en la mano, no un arma.
Sus padres acusaron a la administración de difundir “mentiras repugnantes” sobre lo sucedido.
BBC Verify analizó múltiples videos que muestran los momentos previos al tiroteo. Estos muestran a Pretti filmando a los agentes con su teléfono.
Uno de los agentes empuja a otra persona al suelo, y Pretti se interpone entre esa persona y el agente.
El agente le rocía gas pimienta en la cara y, mientras él intenta ayudar a la mujer en el suelo, más agentes se unen y lo derriban. Ninguno de los videos disponibles muestra a Pretti sosteniendo un arma.
Se puede ver a un agente con una chaqueta gris con las manos vacías mientras intenta quitarle algo de la cintura a Pretti. Luego, el agente se aleja de Pretti, sosteniendo lo que parece ser una pistola en su mano derecha.
Menos de un segundo después de esto, un agente dispara contra Pretti. Se escuchan diez disparos.
Dos testigos refutaron en declaraciones oficiales el relato del DHS sobre lo sucedido, y ambos afirmaron que no vieron a Pretti blandir un arma.
Sin embargo, el fiscal general adjunto, Todd Blanche, declaró el domingo en el programa Meet the Press de NBC que los videos no eran claros y que “hay mucho que no vemos” en ellos, por lo que era importante realizar una investigación.
El presidente Trump afirmó que los funcionarios locales y estatales estaban “incitando a la insurrección”, sugiriendo que ordenaron a la policía local no proteger a los agentes federales de inmigración en el lugar del tiroteo.
El gobernador Walz rebatió enérgicamente la versión del gobierno federal sobre el incidente. “He visto el video desde varios ángulos y es repugnante”, les dijo a los periodistas.
“Gracias a Dios tenemos el video porque, según el DHS, estos siete tipos heroicos enfrentaron el embate de un batallón contra ellos o algo así. Es una tontería y son mentiras”, afirmó.
Walz reiteró su llamado a Trump para que ponga fin a las operaciones de ICE en Minesota y pidió al gobierno federal a que deje de “calumniar” a Pretti. Añadió que su familia “ya ha pasado bastante” al tener que enterrar a su hijo.
El gobernador pidió que las protestas se mantengan pacíficas, pero acusó a los agentes federales de eliminar pruebas del lugar de la muerte de Pretti.
“Este es un punto de inflexión”, dijo Walz a sus compatriotas.
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, también exigió que los agentes de ICE abandonen el estado.
“¿Cuántos residentes más, cuántos estadounidenses más tienen que morir o resultar gravemente heridos para que esta operación termine?”, declaró.
Pero Greg Bovino, alto mando de la Patrulla Fronteriza, dijo en un programa de la cadena CNN que “el sospechoso se puso en esa situación” en referencia a Pretti y su muerte por disparos de los funcionarios.
“Las víctimas aquí son los agentes de la Patrulla Fronteriza”, dijo Bovino.
Las autoridades locales llevan semanas reclamando al gobierno de Trump que ponga fin al despliegue extraordinario de agentes federales de Inmigración en Minesota y en particular en Mineápolis.
El jefe de la policía de Mineápolis, Brian O’Hara, afirmó que Pretti era un propietario legal de armas que no tenía antecedentes penales, y del que solo constaban algunas infracciones de tráfico.
En Minesota es legal portar una pistola en público si se cuenta con un permiso.
El senador republicano Bill Cassidy calificó los sucesos en Mineápolis como “increíblemente perturbadores”.
La “credibilidad” del ICE y del Departamento de Seguridad Nacional está en juego”, afirmó en una publicación en redes sociales.
“Debe haber una investigación conjunta completa, tanto federal como estatal”.
Este último tiroteo ocurre tras semanas de tensiones entre las autoridades de Minesota, agentes federales y manifestantes que han salido a las calles para vigilar a los agentes durante sus redadas contra la inmigración.
A principios de este mes, un agente de ICE mató a tiros a Renee Good, una residente de Mineápolis de 37 años que participaba en una de esas labores de observación.
La ofensiva de Trump en Mineápolis se puso en marcha en diciembre, después de que algunos inmigrantes somalíes fueran condenados en un fraude masivo de programas estatales de bienestar social.
El estado alberga a la comunidad más grande de inmigrantes somalíes en Estados Unidos.
Los agentes de ICE tienen el poder de detener a personas de las que sospechan que se encuentran ilegalmente en EE.UU.
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