Home
>
Analisis
>
Organizaciones
>
De-generando
>
¿Sobre qué escribiríamos si no tuviéramos que combatir la transfobia cada día? Discursos de odio en la coyuntura electoral
De-generando
De-generando
Organización feminista con 20 años en la formación de liderazgos con perspectiva de género, derechos... Continuar Leyendo
5 minutos de lectura

¿Sobre qué escribiríamos si no tuviéramos que combatir la transfobia cada día? Discursos de odio en la coyuntura electoral

¿Cuándo y cómo se puede protestar? Hay que reconocer que discutir abiertamente en foros si las personas trans son sujetos de derechos o no es violencia simbólica que deshumaniza a un colectivo históricamente vulnerado.
31 de marzo, 2024
Por: Silvia Soler

Me encuentro para entrevistar a Raúl y Julianna en un restaurancito de la Narvarte. Con Julianna cada vez que nos vemos tenemos algún evento transfóbico recién sucedido a comentar. A Raúl Cruz le conocí leyendo el informe “Polarización y transfobia: Miradas críticas sobre el avance de los movimientos antitrans y antigénero en México”. Ambes se han dedicado a investigar los discursos de odio, en especial la transfobia, en los activismos, en el espacio público y en el ecosistema digital. Raúl es periodiste digital, investigadore de redes sociales y lleva 9 años trabajando en medio digitales. Se interesa en el monitoreo y la  construcción de contranarrativas a los discursos de odio en redes digitales. Julianna Neuhouser es traductora e investigadora de la ultraderecha, y a veces también periodista independiente.

No hay día sin discursos de odio en las redes. Cuando nos sentamos a platicar, un gran grupo de feministas académicas mexicanas acababan de publicar una carta de apoyo a Marcela Lagarde por la protesta de estudiantes universitarios en una conferencia suya en contra de los pronunciamientos transfóbicos que ha tenido la antropóloga mexicana. Unos días antes, se opusieron a la legislación que prohibió las terapias de conversión sexual, bajo el argumento de que son tramposas ya que reconocen a las infancias trans.

¿Cuándo y cómo se puede protestar?  Hay que reconocer que discutir abiertamente en foros si las personas trans son sujetos de derechos o no es violencia simbólica que deshumaniza a un colectivo históricamente vulnerado.

De acuerdo con Julianna, “la defensa del libre debate en las universidades a raíz de esa protesta en contra de Marcela Lagarde esconde un debate tramposo, porque, por un lado, los derechos no se ponen a discusión, y por otro, lo que realmente están suprimiendo es el derecho al libre debate alrededor de la transfobia de Marcela Lagarde. Hemos visto este tipo de pánicos morales en el norte global, en el que las manifestaciones de los estudiantes son vistas como un atentado contra la libertad de expresión. Un argumento que olvida la libertad de expresión de los propios estudiantes y muchas veces termina en la criminalización del derecho a la manifestación dentro de las universidades”.

En la región hay partidos políticos o personajes de la política que instrumentan discursos de odio para capitalizar el malestar y el descontento social ante problemas económicos o de seguridad. Discursos que atentan y amenazan con un retroceso de los derechos de las mujeres, pueblos indígenas y afrodescendientes, y comunidad lgbtiq+. En la presente coyuntura electoral mexicana hemos visto estos discursos y, aunque no son mayoritarios, según Julianna “en México no hay un solo partido que sea aliado de las personas trans; algunos manejan el tema mejor que otros, pero todos tienen gente dentro que apoya la transfobia, normalmente con protección de los más altos niveles del partido. Eso hace que el panorama electoral para las personas trans sea terrible porque no tenemos a quien votar”.

Asimismo, Raúl coincide en que “hay una atmósfera digital compleja en el tema y ha sido preocupante y frustrante ver cómo desde hace 10 años, los políticos han aprendido a copiar los discursos más extremos en otras latitudes. Como organizaciones, colectivos, medios, activistas y personas que fomentamos la alfabetización digital tenemos que aprender a construir herramientas para contraponer estas narrativas, pero especialmente los medios y la legislación se han quedado cortas en frenar estos discursos y oleadas transfóbicas. Es más frustrante cuando defienden la transfobia desde la libertad de expresión porque no hemos parado de repetir que el discurso de odio no está protegido por la libertad de expresión, pero nadie quiere legislar contra el discurso de odio porque es una línea muy peligrosa a trazar. Algo que hemos visto y que es muy evidente es que los políticos mexicanos tienden a copiar y pegar el discurso gringo y que de momento no está todavía aterrizando bien, no está siendo del todo comprado. ¿Hay un prejuicio antitrans en la sociedad mexicana? Totalmente, pero este prejuicio no es el mismo que en la sociedad estadounidense porque el tipo de conservadurismo es diferente. En el momento en que los políticos entiendan la diferencia, vamos a tener un contexto de cambio discursivo que va a ser muy peligroso”.

Ante la pregunta sobre las señales que nos advierten de un escenario futuro en que se pueda consolidar una opción política de ultraderecha en México, tanto Julianna como Raúl coinciden en que “hay dos síntomas que debemos tener en cuenta. Por un lado, voltear a ver lo que pasa en Estados Unidos porque no es una amenaza vacía. Durante 2022, la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) realizada en México se trató de cómo importar estos discursos transfóbicos y ver las legislaciones antitrans de estados como Florida o Texas. En México, nuestra configuración federal no permite tanta libertad ni tanta diferencia en cómo se hacen las legislaciones. Tenemos un marco legislativo mucho más protector de los derechos, pero ¿tenemos la capacidad, la energía, la atención, las fuerzas y los recursos para estar vigilando todas las campañas, todas las iniciativas, todos los mensajes? No lo tenemos, es una estrategia desgastante y por eso siempre estamos un paso atrás, porque es muy cansado”.

Y por otro lado hay que observar que en México el discurso transfóbico que sí pega es el discurso transfóbico feminista. Y ello conlleva otras implicaciones porque, según Julianna “el discurso de odio más peligroso de México no viene solo de la derecha, sino de algunos feminismos, y las candidaturas tienen -todas- acercamientos a posturas transfóbicas desde algunos feminismos. Entonces, la pregunta que debemos hacernos es: ¿quién va a quedar al frente de las instituciones encargadas de avanzar en la igualdad de las mujeres, de toda la diversidad de mujeres?”.

Todos estos retos están presentes en la coyuntura política actual en México y no es menor porque las enseñanzas del contexto regional muestran que, en relativamente poco tiempo, las opciones políticas de ultraderecha se han consolidado conformando gobiernos que de un plumazo borran derechos, instituciones, garantías y libertades. Evitar esto dependerá del esfuerzo conjunto de organizaciones, colectivos, activistas, académiques y de la sociedad en general, reconociendo que todas, todos y todes somos sujetos de derechos. En el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir estamos apostando por construir narrativas, alianzas y estrategias entre activistas y sociedad civil para contrarrestar los efectos de los discursos de odio. En un mundo sin transfobia, Raúl se dedicaría a escribir sobre Alfonso Reyes, de One Piece o sobre cocina que le gusta mucho, y Julianna escribiría sobre el movimiento estridentista.

* Silvia Soler es coordinadora de Formación y Saberes en intercambio del ILSB (@ilsb_ac).

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia
Tú puedes ayudarnos a seguir.
Sé parte del equipo
Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.
Iniciar sesión

Registrate
Suscribete para comentar...
Imagen BBC
Héroes de cuatro patas: los animales que salvan vidas donde la tecnología no llega
10 minutos de lectura

En una era de automatización y robótica, siguen existiendo ciertos trabajos especializados que solo un animal puede realizar.

31 de enero, 2026
Por: BBC News Mundo
0
Las ratas entrenadas pueden detectar la presencia de minas terrestres mucho más rápido que los métodos convencionales.

“Pueden revisar una zona del tamaño de una cancha de tenis en unos 20 minutos, mientras que a los seres humanos con detectores de metales nos tomaría hasta cuatro días”, cuenta la doctora Cynthia Fast, quien entrena a unos extraordinarios animales en la ONG APOPO.

APOPO se dedica a la detección y eliminación de minas antipersonales y otros restos explosivos de guerras, utilizando métodos innovadores como ratas gigantes africanas entrenadas (Cricetomys gambianus).

Cada año, las minas terrestres matan o mutilan a miles de personas en todo el mundo.

“Trabajamos con la rata gigante africana con bolsa (o rata de Gambia) que es aproximadamente del tamaño de un gato pequeño. El nombre de estos animales se debe a que tienen unas bolsas de mejillas muy grandes, como una ardilla o un hámster, donde les gusta guardar comida”.

Las llaman “HeroRATs” o ratas héroe, y están haciendo una labor que justifica su nombre: limpiando minas terrestres en algunas de las zonas más problemáticas del mundo… es decir, salvando vidas.

“Actualmente están en Angola, Azerbaiyán y Camboya, y anteriormente teníamos ratas trabajando en Mozambique. Hasta el momento, han despejado 120 millones de metros cuadrados de antiguos campos minados”.

Eso es una superficie más grande que la ciudad de París o unas 17.000 canchas de fútbol.

Estas criaturas son perfectas para el trabajo: longevo, inteligentes y muy entrenables, lo suficientemente grandes para manejar grandes áreas, pero lo suficientemente pequeñas como para pasar por encima de una mina sensible a la presión sin activarla.

APOPO nunca ha perdido una rata en un campo minado.

Además, son mucho más eficientes que los detectores de metales, pues si hay mucha chatarra en el lugar, la ignoran.

Cuando las ratas huelen los vapores de sustancias explosivas como el TNT, rascan la superficie del suelo. Esa es la señal para que los manejadores marquen el lugar, y un humano con herramientas y tecnología puede volver más tarde y deshacerse de las minas de forma segura.

Fast cuenta que sus ratas nunca han fallado en encontrar ni una sola una mina en más de 25 años.

Pero a pesar de este impresionante historial, un equipo de ratas no inspira confianza de inmediato entre las comunidades con las que trabajan, así lleven puestos chalecos de visado.

“En los primeros días, había mucho más escepticismo y cuando intentamos hacer estas ceremonias de liberación de tierras en las que devolvíamos el terreno a las comunidades, se negaban siquiera a pisarla, pues no confiaban en las ratas”, dice Fast.

“Una de las cosas que implementamos fue organizar un partido de fútbol en los terrenos que antes estaban minados, y cuando veían que confiábamos tanto en nuestras ratas como para jugar ahí, la gente también lo hacía”, continúa.

“Ahora, en comunidades como en Camboya, tenemos gente de la comunidad que viene y dice: ¿Cuándo vas a traer una rata aquí junto a mi arrozal? Porque me temo que aquí pueda haber minas“.

Las HeroRATs no solo limpian minas terrestres. El equipo también está experimentando con su uso en misiones de búsqueda y rescate, encontrando y ayudando a personas sepultadas bajo los escombros tras un desastre natural.

Y, en una era de automatización y robótica, no sólo estas criaturas sino otras, como los hurones y los perros, también siguen siendo indispensables para hacer lo que nosotros no podemos.

De la caza a la física atómica

Un hurón marrón
Getty Images
Su cuerpo largo y delgado y su naturaleza curiosa les permite meterse en agujeros y túneles, algo que los humanos y muchos perros no pueden hacer bien.

En un campo en el norte del condado de Derbyshire, Inglaterra, una profesional altamente cualificada llamada Emily se está preparando para ir a trabajar.

“Si la ves temblando no es porque tiene frío o está asustada. Es porque su cuerpo está preparándose, calentando sus músculos”.

Emily es una hurona de color dorado claro, de aspecto largo, ágil y flexible. El hombre que la sostiene es su jefe, o quizás, más bien, su colega James McKay.

James cuenta con más que Emily en el equipo. Dirige la Escuela Nacional de Entrenamiento de Hurones y dirige un equipo de élite de más de 40 de Mustela putorius furo.

“La gente habla de entrenar a los hurones. Yo creo que sus habilidades son innatas y que todo lo que hacemos es canalizarlas”.

Que los hurones tengan trabajo no es precisamente nuevo. Fueron domesticados por primera vez hace unos 2.500 años para cazar animales que los humanos no podían alcanzar fácilmente.

“La Legión Romana los llevaba consigo porque dondequiera que tenían que tener alguna forma de sacar a los conejos de sus madrigueras, y la única manera de hacer que salgan corriendo es enviar algo que los obligue”, cuenta James.

En siglos posteriores, además de la caza, también fueron empleados históricamente para proteger graneros y cultivos de roedores.

Pero Emily y sus compañeros no solo cazan; hacen todo tipo de cosas.

En los años 80, James se dio cuenta de que sus hurones tenían numerosas habilidades transferibles que eran útiles.

“Una granja donde solía ir a buscar conejos para controlar las poblaciones tenía un problema con los desagües del campo y el dueño se quejaba de que iba a tener que contratar equipos para excavar todo el campo y encontrar dónde estaban los atascamientos”, recuerda James.

“Tuve un destello de inspiración y le dije que podíamos meter un hurón en un extremo del desagüe, ver hasta dónde llegaba, marca ese lugar, y luego hacer lo mismo desde el otro extremo. Lo hicimos y encontrámos dónde estaba el bloqueo”, añade.

“Esa fue la pequeña semilla de la que todo germinó”.

Un hurón se encuentra en la madriguera de un conejo cerca del pueblo de Cintrúenigo, al norte de España, donde la caza con hurones es legal debido a la alta población de conejos.
Getty Images
Los hurones han ayudado históricamente en Europa y Norteamérica para cazar animales pequeños, y a controlar plagas y proteger cultivos sacando conejos y roedores de madrigueras profundas.

Hoy en día, a James lo llaman para todo tipo de trabajos, no solo para encontrar atascamientos, tuberías y desagües, sino también para tender cables de fibra óptica de alta velocidad.

Lo hacen atando una línea fina al arnés del hurón que se interna cual aguja peluda por los rincones y grietas a los que nosotros, los humanos, simplemente no podemos alcanzar.

Pueden meterse muy profundo bajo tierra, o a través de cavidades o detrás de paredes falsas.

La buena comunicación es vital para el trabajo en equipo, y James nunca se desconecta de sus ingenieros, que llevan consigo un transmisor.

Cuenta que a veces la gente se preocupa por el bienestar animal, pero él está seguro de que sus criaturas están felices con su trabajo.

“No lo haría si pensara que hay alguna crueldad o riesgo real. Cuando pongo a mi hurón delante de un agujero, lo único que quiere es meterse y ver qué hay al otro lado”, afirma.

James, por supuesto, no es el único que ha reconocido el potencial de ingeniería en los hurones.

Uno de los hurones más famosos de todos los tiempos se llamaba Felicia.

En 1971, durante la construcción del National Accelerator Laboratory (que más tarde sería renombrado Fermilab en honor a Enrico Fermi), surgió un problema: los tubos de vacío largos y estrechos que formarían parte del acelerador necesitaban estar perfectamente limpios de polvo metálico y escombros, porque incluso una mota de polvo podía interferir con los haces de partículas.

Para resolverlo, un ingeniero británico recordó que los hurones naturalmente exploran túneles y huecos, así que sugirió usar uno para recorrer los tubos y arrastrar un cordel que luego permitiría pasar un hisopo con limpiador a lo largo del tubo.

Así se hizo, y Felicia se encargó de solucionar el problema de los científicos que investigaban la física de partículas.

El mejor amigo

Getty Images
“Freya” detecta correctamente una muestra de malaria en una hilera de recipientes para muestras en la sede de la organización benéfica “Medical Detection Dogs”.

Quizás hayas oído hablar de los “perros oncológicos”, los que pueden detectar cáncer.

Pero su alcance va mucho más allá: epilepsia, malaria, párkinson e incluso COVID-19.

Cómo los perros pueden olfatear la enfermedad en humanos sigue siendo una ciencia incipiente, pero la doctora Claire Guest, cofundadora y directora científica de Perros de Detección Médica (un centro de entrenamiento en Milton Keynes, Inglaterra) ha estado involucrada desde el principio.

“Los perros nos enseñaron cosas de las que antes no teníamos ni idea: fue completamente revolucionario pensar que el cáncer tenía olor. Ahora, se entiende bien que las enfermedades sí tienen olor”, dice Guest.

¿Qué hace que sean realmente excelentes en su labor?

“Bueno, primero es el increíble sentido del olfato. Hablamos de 300 millones de receptores sensoriales. Los humanos tenemos 5 millones. Si un humano pudiera detectar una cucharadita de azúcar en una taza de té, un perro podría detectarla en dos piscinas olímpicas de agua”, explica.

Claire agrega que el tipo de nariz que poseen estos animales está increíblemente diseñada.

Los perros pueden inhalar aire con un flujo continuo mientras exhalan aire por otras partes de la nariz.

Esto permite que el olor llegue mejor a los receptores olfativos sin que el aire viejo se mezcle con el nuevo.

Es decir, pueden inhalar y exhalar al mismo tiempo por la nariz, y eso maximiza la detección de moléculas olorosas, por eso pueden detectar olores muy débiles y seguir rastros durante horas.

“Es un sistema muy sofisticado”, sentencia Guest.

Pero hay otra cualidad importante que hace que estos perros sean fantásticos en su trabajo. Todo se trata de la motivación.

“Los perros lo hacen no sólo por los premios que reciben. Quieren que sus dueños estén bien”, afirma.

“Una de las investigaciones recientes demostró que cuando estamos con nuestro perro y lo acariciamos, liberamos oxitocina, esa hormona del amor que antes se pensaba que solo se producía entre madre e hijo o parejas muy cercanas”.

“Pero lo que es aún más asombroso, creo, es que el perro nos refleja y también libera oxitocina, completando así un vínculo total y recíproco. El perro está tan apegado a nosotros como nosotros a él”, asegura.

Floki, uno de los dos perros de Australia del Sur, participa en el entrenamiento de detección de Covid-19 en la Universidad de Adelaida el 18 de septiembre de 2020 en Adelaida, Australia.
Getty Images
Durante la epidemia de covid, hubo una iniciativa internacional de investigación destinada a entrenar perros detectores, y Floki fue uno de los participantes australianos.

Además de entrenar perros biodetectores que trabajan identificando muestras, en el centro también entrenan perros de asistencia médica de alerta, que viven y trabajan con un solo ser humano.

Están entrenados para dar la alarma cuando una emergencia médica pueda ocurrir.

Lauren sufre de síndrome de taquicardia postural ortostática y de trastorno neurológico funcional, que causa convulsiones no epilépticas, y Mabel es su perro de asistencia alerta, es decir, que le avisa cuando está a punto de enfermarse y tener un episodio.

“Por ejemplo, pone su cabeza en mi regazo y si intento levantarme no la quita, indicándome que tengo que quedarme sentada pues voy a desmayarme”.

Eso le cambió la vida.

“Tenía unos 16 años cuando me diagnosticaron. Estaba estudiando y me iba bien académicamente. Era bailarina y pasé de eso a no poder sentarme en la cama sin que alguien estuviera allí para asegurarme de no caerme y hacerme daño. Sin poder vestirme, lavarme, alimentarme, sentí que mi mundo se había hecho realmente pequeño”, recuerda Lauren.

“Tener a Mabel cambió todo: puedo salir y moverme por mi cuenta… es absolutamente increíble”.

Si llegara a haber una máquina que pudiera hacer todo lo que hace Mabel, ¿qué elegiría?

“Preferiría a Mabel siempre antes que a un robot porque es mucho más que solo alertar. También está esa conexión emocional con ella”, dice.

“Si piensas en el peor día que hayas tenido jamás, pero tienes a alguien que se sienta a tu lado, que te hace sentir mejor. Y no hay nada tan especial como despertarte por la mañana y que alguien esté tan feliz de verte. ¡No la reemplazaría por un robot nunca!”.

* Si quieres escuchar más detalles fascinantes sobre el tema, busca el podcasta del episodio “The animal employment agency” de la serie de la BBC “Discovery”.

[]
BBC

Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.

Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.

También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.

Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.

Iniciar sesión

Registrate
Suscribete para comentar...