
En 2024, la cultura aportó el 2.8 % del PIB nacional, que son 865 mil millones de pesos, un crecimiento marginal con relación a 2023, que sumó 821 mil millones de pesos, de acuerdo a la Cuenta Satélite de la Cultura de México (CSCM) que elabora el INEGI. Todavía no se conocen los datos de 2025.
El sector de la cultura generó 1,430,528 puestos de trabajo, que representan el 3.5 % del total de los que se crearon a nivel nacional, e implica una reducción del 0.2 % con relación a 2023, que son 2,852 puestos menos.
En 2024, por áreas, dentro del sector cultural, el 100 % del PIB se reparte así: Artesanías, el 18.4 %; contenidos digitales e internet, el 18.1 %; medios audiovisuales (cine, TV), el 17.2 %; diseño y servicios creativos, el 14.4 %.
Le siguen, artes escénicas y espectáculo, el 7 %; patrimonio cultural y natural, el 6.1 %; libros, impresiones y prensa, el 5.6 %; artes visuales, el 4.5 %, y música y conciertos, el 2.8 % del PIB.
Las áreas del sector de la cultura con mayor crecimiento fueron música y conciertos, 14.9 %; diseño y servicios creativos, 7.7 %; artes visuales y plásticas, 5.3 % del PIB.
Si bien es cierto que dentro del sector de la cultura, las artesanías y medios audiovisuales son los que más aportan al PIB, el primero tuvo una caída del 3.8 % y el segundo de 3.6 %, respectivamente. Patrimonio cultural y natural perdió 3.0 %.
Al nivel de los empleos, del 100 % de los que se generaron en el sector, a las artesanías corresponde el 30.2 %; diseño y servicios creativos, 15.7 %; medios audiovisuales, 11.8 %; libros, impresiones y prensa, 8.0 %.
Formación y difusión cultural, 7.9 %; música y conciertos, 6.1 %; Contenidos digitales e internet, 6.0 %; patrimonio cultural y natural, 5.9 %; artes escénicas y espectáculos, 5.0 %; artes visuales y plásticas, 3.4 %.
La participación del sector de la cultura en el PIB varía en cada entidad federativa. Para 2024, en Ciudad de México, Guerrero, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tlaxcala y Yucatán, la participación fue mayor a 2.8 %, que fue el promedio nacional.
Para tener algún referente para comparar, en Canadá, la cultura aporta el 2.0 % del PIB, y en Estados Unidos el 4.3 %. En América Latina, en Brasil el 3.6 %, en Argentina el 1.7 % y en Chile, el 1.58 %.
El Reporte de Resultados 2024 de la Cuenta Satelital de la Cultura de México (CSCM), que elabora el INEGI y que se dio a conocer el pasado 19 de noviembre, se presentan con base en un clasificador funcional que divide el sector en 10 áreas generales.
Estas, a su vez, se desagregan en 89 áreas específicas. Para su elaboración se consideró el Marco de Estadísticas Culturales 2009 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). El detalle de cada una de las actividades que se agrupan en esta clasificación se desarrollan ampliamente en el documento.

Dos días después de que Maduro fuera capturado en Caracas en una operación militar estadounidense, quien fuera su mano derecha asumió como jefa de Estado interina.
Delcy Rodríguez juramentó este lunes como la nueva presidenta encargada de Venezuela.
Quien fuera la mano derecha de Nicolás Maduro se conviritó así en su sucesora interina, dos días después de que en la madrugada del sábado el entonces mandatario fuera capturado por Estados Unidos.
Maduro fue detenido en Caracas en un amplio y controlado operativo militar de EE.UU. junto a su esposa, Cilia Flores
Ambos fueron trasladados a Nueva York, donde este lunes se declararon no culpables ante un tribunal federal de cargos de conspiración para el narcoterrorismo y otros delitos.
En una retrasada ceremonia ante la Asamblea Nacional, que asumió en esta misma jornada para su nuevo periodo, la otrora vicepresidenta ejecutiva del país asumió el cargo luego de que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenara su asunción como jefa de Estado ante la “ausencia forzosa” de Maduro.
El diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, fue uno de los testigos directos de la juramentación.
Con el nombramiento de Rodríguez como presidenta interina, el tribunal le otorga el poder para liderar “la defensa de la soberanía” y “preservar el orden constitucional”.
La líder cuenta además con el respaldo del ejército venezolano.
La abogada de 56 años ha sido una pieza clave del chavismo. Durante el gobierno de Hugo Chávez llegó por primera vez al gabinete como ministra del despacho de la Presidencia.
Pero fue tras la asunción de Maduro, en 2013, cuando consolidó su poder: fue ministra de Comunicación e Información, ministra de Economía, para luego asumir como canciller y finalmente como ministra de Hidrocarburos y vicepresidenta ejecutiva.
Pocas horas antes de juramentar, Rodríguez había dado un giro drástico en el tono con Estados Unidos.
Tras la operación militar de élite que fue ordenada por el propio Donald Trump en territorio venezolano, fue ella quien la calificó como un “secuestro ilegal e ilegítimo” y una “agresión extranjera”.
“Lo que se le está haciendo a Venezuela es una barbarie”, aseguró en una intervención en cadena nacional.
“Sitiarla, bloquearla, es una barbarie que violenta todo mecanismo del sistema de derechos humanos internacional y configura delitos de lesa humanidad. Que ningún bloqueo pretenda torcer la voluntad de este pueblo”, dijo Rodríguez a la vez que reafirmó que “en Venezuela solo hay un presidente, que se llama Nicolás Maduro Moros”.
La noche del domingo, sin embargo, la nueva presidenta de Venezuela invitó al gobierno de Trump a “trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera”.
“Venezuela reafirma su vocación de paz y de convivencia pacífica. Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional. Creemos que la paz global se construye garantizando primero la paz de cada nación”, agregó en un post de Instagram, recalcando los principios de la “igualdad soberana y la no injerencia”.
Trump había sugerido previamente que Rodríguez estuvo en contacto con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y que habría manifestado su disposición a acceder a todas las exigencias de Washington. “No tiene alternativa”, afirmó.
Este domingo el mandatario estadounidense fue más allá y le dijo a la revista The Atlantic que si Rodríguez “no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de (Nicolás) Maduro”.
Tras la captura de Maduro, Trump había advertido que EE.UU. “gobernará” Venezuela “hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa”.
La Constitución venezolana establece un plazo de 30 días para realizar elecciones en caso de una falta absoluta del presidente.
Las causas incluyen, entre otros supuestos, fallecimiento, renuncia, destitución o abandono.
Sin embargo, por el carácter excepcional del caso, el Tribunal Supremo de Venezuela optó por interpretar la ausencia de Maduro como “temporal”, atribuyendo a la vicepresidenta la función de suplirlo.
Un vicepresidente puede suplir la ausencia presidencial temporal durante hasta 90 días, período que puede extenderse a seis meses con el voto de la Asamblea Nacional.
En su sentencia, de todas formas, el máximo tribunal venezolano no recordó esos plazos, lo que abre dudas sobre la posibilidad de que Rodríguez pueda mantenerse en el poder más allá de ese itinerario.
Lo más probable es que aquello dependa ahora, en gran medida, de cómo la nueva presidenta de Venezuela maneje la relación con Estados Unidos.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.