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Convento de San Pedro y San Pablo
Lo que quiso decir
Lo que quiso decir
Rubén Aguilar Valenzuela: Socio fundador de Afan y Asociados, S.C. Doctor en Ciencias Sociales. Profesor... Continuar Leyendo
6 minutos de lectura

Convento de San Pedro y San Pablo

La iglesia original se construyó entre 1592 y 1594, época que los franciscanos solicitaron al alcalde mayor de Toluca que los indios de Calimaya no salieran a trabajar a las minas de Temascaltepec hasta que se terminara de construir la iglesia. Hacia finales del siglo XVIII la iglesia vivió grandes modificaciones y en el siglo XIX se levanta la nueva portada. De la iglesia del siglo XVI solo queda la portada lateral de decoración tequitqui.
17 de enero, 2026
Por: Rubén Aguilar

Calimaya, Valle de Toluca, Estado de México

Foto del Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
El Convento de San Pedro y San Pablo está en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca. Foto: Rubén Aguilar.

 

Toponimia

Calimaya en náhuatl quiere decir “Lugar donde se construyen casas”. 

Historia

A la llegada de los españoles a Calimaya, el territorio estaba habitado por grupos nahuas y otomíes, y en menor proporción por mazahuas que fueron entregados en 1529 a Hernán Cortés, como parte del Marquesado del Valle de Oaxaca, que le concede el rey Carlos V. Él cede los derechos de la encomienda de esos indios, junto con los de Metepec, a su primo hermano y compañero en la conquista, Juan Gutiérrez Altamirano.

Un descendiente de este último se casa con una hija del virrey Luis de Velasco, y en 1616 recibe el título de conde de Santiago de Calimaya. Con el tiempo esa casa noble fue una de las más importantes de la Nueva España. En la segunda mitad del siglo XVII, llegó al lugar una importante cantidad de comerciantes y comenzó el proceso de mestizaje en el lugar.

***

La Orden de Frailes Menores (OFM) llegan a esta región en 1529-1530, y en los primeros años fue sitio de vista del convento de Toluca. En 1557 es cuando se funda el convento de Calimaya y se convierte en una de las plataformas de evangelización en el Valle de Toluca.

Mendieta cuenta que la construcción del convento resultó difícil porque los indígenas de Calimaya y Tepemaxalco se negaban a la congregación. Las autoridades sometieron con violencia a los sublevados. Luego, la edificación se realiza con facilidad. En el lugar en menos de un año ya había 3000 habitantes.

Kubler dice que los vestigios más antiguos del complejo conventual datan de 1561 a 1570. En 1585, Ponce en su informe dice que el convento era “viejo y pequeño” y que se parecía al de Metepec. Es probable que el convento haya sido demolido después de 1754, fecha de la secularización de la iglesia e inicio de la remodelación del conjunto.

La iglesia original se construyó entre 1592 y 1594, época que los franciscanos solicitaron al alcalde mayor de Toluca que los indios de Calimaya no salieran a trabajar a las minas de Temascaltepec hasta que se terminara de construir la iglesia.

Hacia finales del siglo XVIII la iglesia vivió grandes modificaciones y en el siglo XIX se levanta la nueva portada. De la iglesia del siglo XVI solo queda la portada lateral de decoración tequitqui.

Descripción

1. Atrio

El atrio se conserva y sus actuales dimensiones deben ser las originales. Está bardeado y tiene un portal de entrada. Un pasillo de losetas de piedra lo cruza del arco de entrada a la puerta de la iglesia. Ahora hay árboles y pasto.

Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
Arco en la parte interior. Da a la plaza. Foto: Rubén Aguilar.

 

2. Capilla abierta

Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
Foto: Rubén Aguilar.

 

La Capilla abierta es una construcción del siglo XVI y seguramente fue lo primero que se levantó. Se encuentra a la derecha de la iglesia. Tiene cuatro arcos de medio punto, y el segundo, donde está el altar, es de mayor dimensión. Los capiteles son de estilo toscano.

 

Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
Arco donde estaba el altar. Al fondo donde estuvo el convento. Foto: Rubén Aguilar.

 

3. Baptisterio  

Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
Foto: Rubén Aguilar.

 

En el extremo derecho de la Capilla abierta se encuentra el baptisterio con la puerta de acceso enmarcada por un arco decorado con vegetales estilizados que ostenta el cordón y el escudo franciscano. La pila bautismal del siglo XVI está labrada en piedra y se encuentra pintada en la parte exterior.

4. Capilla de la Tercera Orden  

Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
Capilla abierta y Capilla de la Tercera Orden. Foto: Rubén Aguilar.

 

La Capilla de la Tercera Orden de San Francisco es una construcción original del siglo XVI (1561-1570) y está al final de la Capilla abierta. Al frente un atrio, dentro del atrio, ahora cubierto con losetas de piedra.

Exterior

La fachada-portada tiene dos cuerpos y un remate. En el primero un arco de medio punto de piedra de estilo tequitqui, las jambas están decoradas con flores estilizadas y elementos de la iconografía indígena. Se enmarca entre dos pilastras de mampostería y una repisa en la parte superior.

El segundo cuerpo, de mampostería, tiene dos elementos, el primero es un nicho que se enmarca en dos pilastras, y en la parte superior un nicho, sin imagen, también enmarcado en dos pilastras. El remate es un frontón triangular, que tiene al centro un nicho sin imagen.

La torre tiene cuatro cuerpos, los dos primeros corren a lo largo de la fachada – portada, el tercero y el cuarto tienen arcos de medio punto alargados, el remate es una cúpula. En la parte posterior de los dos últimos cuerpos hay una espadaña.

Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
Foto: Rubén Aguilar.

 

Interior

Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
Foto: Rubén Aguilar.

 

La planta es de una nave y un arco triunfal divide a esta del presbiterio. El ábside tiene cinco lados: al centro, el altar mayor, conformado con los restos de un altar que debe ser del siglo XVII; en los muros laterales a este, en cada uno, tres nichos con imágenes de santos; y en los siguientes dos muros, ventanas altas y cuadros. El techo es de vigas.

5. Iglesia

Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
Foto: Rubén Aguilar.

 

Exterior

En 1754 se seculariza la iglesia, y el clero diocesano se hace cargo de ella. Hacia finales del siglo XVIII la iglesia vivió grandes modificaciones y en el siglo XIX se levanta la nueva fachada – portada, que es de mampostería.

La portada se enmarca en un arco de medio punto, y al interior de este hay dos elementos: un arco de medio punto y en la parte superior la ventana del coro con un barandal. Este arco, a su vez, se enmarca en dos pilastras con capiteles corintios y un frontón rectangular.

Las torres, que son iguales, tienen cuatro cuerpos y un remate. El primero corre a lo largo de la fachada – portada; el segundo es un rectángulo, que sirve de base, el tercero; este tiene arcos de medio punto; el cuarto, tiene ojos de buey, y el remate es una cúpula.

Interior

Convento de San Pedro y San Pablo, ubicado en Calimaya, Estado de México, en el Valle de Toluca.
Foto: Rubén Aguilar.

 

La planta es de una nave con techo de cúpulas de pañuelo. En las paredes pinturas e imágenes de santas y santos. La cúpula central es octagonal, en las pechinas pinturas. El altar mayor es neoclásico.

Dentro de las obras que se encuentran en la iglesia destacan La Virgen de la Luz, de Miguel Cabrera, y El Señor del Cuerito un Cristo, de caña del siglo XVI en el altar principal.

6. Convento 

El convento, que era semejante al de Metepec, se demolió después de 1754 cuando el conjunto pasa a manos del clero secular. A él se entraba por una puerta en la capilla abierta que todavía se conserva. Ahora hay construcciones modernas en mal estado. 

Comentario

Después de la conquista, la región de Calimaya fue entregada a Hernán Cortés como parte del Marquesado del Valle de Oaxaca, que el rey Carlos V le concede en 1529. Él cede los derechos de la encomienda de esos indios, junto con los de Metepec, a su primo hermano y compañero en la conquista, Juan Gutiérrez Altamirano.

La Orden de Frailes Menores (OFM) llegan a esta región en 1529-1530, y en los primeros años fue sitio de vista del convento de Toluca. En 1557 es cuando se funda el convento de Calimaya y convierte en una de las plataformas de evangelización en el Valle de Toluca.

Kubler dice que los vestigios más antiguos del complejo conventual datan de 1561 a 1570. En 1585, Ponce en su informe dice que el convento era “viejo y pequeño” y que se parecía al de Metepec.

De la construcción original del siglo XVI queda la Capilla abierta con cuatro arcos de medio punto, el baptisterio y la Capilla de la Tercera Orden de San Francisco, que es lo más valioso del actual conjunto.

El convento fue demolido después de 1754 cuando el conjunto pasa a manos del clero secular. Es una pena que se haya perdido y se sabe era semejante al de Metepec. La iglesia actual es de finales del siglo XVIII y la fachada – portada de inicios del siglo XIX.

***

Visitas: 

1973; 2026 (enero)

 

Fuentes consultadas:

  • Loera Ch. de Esteinou, Margarita, La Capilla Abierta de Calimaya, Estado de México, INAH, 1993.
  • Kubler, George, Arquitectura Mexicana del Siglo XVI, FCE, México, 1983.
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Imagen BBC
Por qué las protestas en Irán que ya han dejado “miles de muertos” no tienen precedentes
7 minutos de lectura

Irán ya ha vivido protestas antes, las más recientes en 2022, pero ¿por qué las manifestaciones actuales se consideran diferentes en alcance y objetivos?

13 de enero, 2026
Por: BBC News Mundo
0

Las protestas antigubernamentales en Irán, que, según corresponsales de la BBC y un funcionario iraní ya han dejado al menos dos mil muertos, han alcanzado un nivel nunca visto en los 47 años de historia de la República Islámica, según numerosos expertos y testigos presenciales.

Jiyar Gol, corresponsal de la BBC en persa, aseguró que el número de muertos debe ser de miles, y añade que, si bien el gobierno ya ha recurrido antes a la fuerza, esta vez no tiene precedentes.

La agencia de noticias Reuters, por su parte, informó que un funcionario de seguridad iraní afirmó que el número de muertos podría rondar las 2.000 personas. La fuente indicó que la estimación incluía tanto a personal de seguridad como a civiles, y culpó a “terroristas” de las muertes.

Mientras la gente sale a las calles en ciudades de todo el país, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con “dar duro donde más duele” si las autoridades reprimen a los manifestantes y ha afirmado que EE.UU. “está listo para ayudar”.

Si eso ocurre, las autoridades iraníes han prometido responder con ataques a los aliados e intereses estadounidenses en la región.

Pero ¿en qué se diferencian estas protestas —y la respuesta del gobierno iraní a los levantamientos— de las manifestaciones anteriores en el país?

Amplio alcance

Una fotografía compuesta de tres manifestaciones diferentes en tres ubicaciones geográficas de Irán, que muestra grandes multitudes marchando.
BBC
Los expertos dicen que las protestas actuales no tienen precedentes en su escala y alcance.

Los expertos sostienen que la escala y la extensión de las protestas de este año no tienen precedentes.

El investigador en sociología Eli Khorsandfar afirma que, si bien se han producido manifestaciones en las principales ciudades iraníes, también se han extendido a pequeñas localidades, “cuyos nombres quizá muchos desconozcan”.

Irán ya ha vivido protestas. El llamado Movimiento Verde de 2009 lideró la protesta de la clase media contra el presunto fraude electoral. Aunque fue de gran magnitud, se centró en las grandes ciudades. Otras protestas importantes en 2017 y 2019 se limitaron a las zonas más pobres.

Mapa que muestra dónde tuvieron lugar las protestas en Irán
BBC

Las protestas recientes más comparables se produjeron en 2022, cuando estallaron manifestaciones tras la muerte bajo custodia de Mahsa Amini, de 22 años.

La joven había sido detenida por la policía moral iraní por su forma de llevar el velo.

Esas protestas se intensificaron rápidamente tras la muerte de Amini, pero alcanzaron su punto álgido seis días después, según múltiples informes.

En cambio, las protestas actuales parecen más grandes, más amplias y parecen crecer de manera más consistente desde que comenzaron el 28 de diciembre.

Una persona lleva una pancarta con la inscripción
Ameer Alhalbi/Getty Images
Las protestas se extendieron Irán y en todo el mundo tras la muerte en 2022 de Mahsa Amini

“Muerte al dictador”

Al igual que las protestas de 2022, los levantamientos actuales tienen sus raíces en un reclamo específico que pronto se transformó en demandas de un cambio sistémico profundo.

“El movimiento de 2022 comenzó con el problema de las mujeres. Pero también se reflejaron en él otras reivindicaciones… Las protestas de diciembre de 2025 comenzaron con cuestiones que parecían económicas y, en muy poco tiempo, llegaron a transmitir mensajes compartidos”, afirma Khorsandfar.

A finales de diciembre, los comerciantes del bazar se declararon en huelga en el centro de Teherán, en respuesta a las fuertes fluctuaciones del tipo de cambio del rial iraní frente al dólar estadounidense.

Las protestas se extendieron a las regiones más pobres del oeste del país. Al igual que en 2022, las provincias de Ilam y Lorestán fueron algunos de los principales epicentros.

Hacia finales de diciembre, se llevaron a cabo marchas en las que participaron miles de personas mientras millones de iraníes, también de clase media, se enfrentaban a una grave crisis económica y a un rápido aumento de los precios. Desde entonces, la gente que marcha por las calles corea “¡Muerte al dictador!”.

Exigen la destitución del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y del régimen que preside.

Una imagen de Reza Pahlavi vestido con un traje y cabello canoso haciendo un gesto con una mano levantada.
Getty Images
Figuras prominentes en el exilio como Reza Pahlavi, hijo del antiguo sha, parecen estar influyendo en las protestas, pero los analistas dicen que esto no significa necesariamente apoyo para que él esté en el poder.

El factor Pahlavi

Las protestas de 2022 parecieron no tener líderes y pronto se desvanecieron.

En cambio, las manifestaciones actuales cuentan con figuras —algunas como el exiliado Reza Pahlavi, hijo del sha derrocado en 1979— que intentan moldear o liderar las marchas desde la distancia.

Esto podría explicar en parte por qué se mantienen durante más tiempo.

En las protestas actuales, los cánticos que exigen el regreso de los Pahlavi se han escuchado más que nunca.

Pahlavi se autoproclamó sha de Irán durante su exilio en Estados Unidos.

Sus llamamientos a corear consignas en las calles han sido ampliamente compartidos. Los jóvenes iraníes se han animado indirectamente a unirse a las manifestaciones a través de las redes sociales.

La magnitud de las recientes protestas en ciudades como Teherán demuestra la eficacia del llamamiento de Pahlavi.

Analistas afirman que, como resultado, la presencia de una figura conocida de la oposición parece haber reforzado para algunos manifestantes la idea de que existe una alternativa viable en caso de la caída del gobierno actual.

Otros indican que cualquier indicio de apoyo a Pahlavi no implica necesariamente un deseo de retorno a la monarquía.

Más bien, es una expresión de desesperación por encontrar cualquier alternativa al gobierno clerical, sobre todo ante la ausencia de figuras visibles y laicas de la oposición dentro del país.

Amenaza de intervención de Trump

Donald Trump vestido con chaqueta de traje y camisa de cuello abierto rodeado de micrófonos. La imagen está tomada desde abajo.
Chip Somodevilla/Getty Images
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado a un Irán que ha perdido varios aliados clave.

Otro factor que distingue a las protestas de 2025, incluso de las de 2022, es Estados Unidos.

Las manifestaciones de este año, a diferencia de las anteriores, parecen contar con el apoyo de la Casa Blanca.

Trump ha amenazado con atacar las posiciones del gobierno en apoyo a los manifestantes, algo que nunca había ocurrido antes.

Durante el movimiento de protesta de 2009 contra el presunto fraude en las elecciones presidenciales, los manifestantes coreaban: “¡Obama, Obama, o con ellos o con nosotros!”.

El expresidente estadounidense Barack Obama, que asumió el cargo en 2009, lamentó más tarde no haber apoyado de forma más visible a los manifestantes en las calles en aquel momento.

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, dijo que las manifestaciones están siendo manipuladas por “los enemigos de Irán”.

Sin embargo, el problema para él es que su país tiene menos amigos que en los últimos años.

Las autoridades iraníes han perdido aliados clave: Bashar al Assad ha sido derrocado como presidente de Siria y Hezbolá en Líbano también se ha visto significativamente debilitado por la acción militar israelí.

Mujeres con velos negros sostienen una imagen del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei
Morteza Nikoubazl/NurPhoto via Getty Images
A pesar de que aún cuenta con apoyo en el país, las protestas actuales se han centrado en la eliminación del régimen liderado por el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei.

El legado de la guerra

A diferencia de las manifestaciones de 2022, las protestas de este año se concretaron meses después de la guerra de 12 días con Israel y de los posteriores ataques estadounidenses e israelíes contra Irán.

El periodista Abbas Abdi cree que estos incidentes brindaron a las autoridades iraníes la oportunidad de forjar cierto tipo de solidaridad y cohesión social, pero que el gobierno no la aprovechó.

Algunos expertos también sugieren que el duro golpe al ejército iraní el año pasado ha destrozado el aura y el prestigio de la Guardia Revolucionaria Islámica como principal institución militar del país ante los ojos de los iraníes.

Inspirándose en el espíritu de las manifestaciones de 2022, Khorsandfar ve un cambio duradero en las protestas actuales: en entrevistas con mujeres que salieron a las calles hace tres años, muchas le dijeron que su mayor logro fue superar el miedo a un estado represivo.

*Con información y análisis de BBC News Persian, BBC Global Journalism y Neda Sanij, periodista de Oriente Medio.

BBC

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