
La empresa estadounidense Colossal Biosciences afirmó “revivir” la especie de lobo huargo, también identificado como lobo terrible o lobo gigante, extinta hace más de 10 mil años, pero popularizada gracias a la serie de televisión Juego de Tronos.
Sin embargo, los genetistas consultados por El Sabueso niegan que se “reviviera” a una especie extinta, sino que se trata de un híbrido entre las dos especies.
“La especie no fue totalmente clonada, sino en realidad es una mezcla entre una especie que ya está extinta y la mezcla con una especie que se encuentra vigente”, mencionó Andrés López, genetista y académico del Centro Universitario de Ciencia de la Salud de la Universidad de Guadalajara.
Incluso la encargada del proyecto, la científica Beth Shapiro, aclaró que no es posible crear un ejemplar genéticamente idéntico a lo que fue el lobo terrible. “No es realmente posible. No podemos realizar tantas ediciones (genéticas) a la vez”, dijo a la revista Scientific American.
Además, explicó que el objetivo no es recrear un ejemplar idéntico, sino crear versiones funcionales de especies extintas.
El primer paso fue extraer el ADN de dos restos óseos de la especie lobo terrible que llevaban miles de años enterrados en los Estados Unidos. Se trata de un diente de 13 mil años y un cráneo de 72 mil años.
El segundo paso era encontrar una especie moderna que pudiera ser parte del experimento. Un proyecto en 2021 publicado en la revista Nature demostró que aunque existían similitudes morfológicas entre el lobo gris y el lobo terrible, su secuencia génica indicaba que no tienen un parentesco.
El lobo terrible pertenece a un linaje de perros mucho más antiguo, y de hecho, sus parientes más modernos son los coyotes y zorros, y en particular los chacales africanos.

El lobo terrible habitó durante una de las últimas eras de hielo en América y el este de Asia, mientras que el libro gris radicó en Eurasia. La última vez que estas especies compartieron un ancestro común fue hace 5.7 millones de años, detalló la investigación.
“Si lo vemos entonces desde el punto de vista evolutivo, hay un punto de convergencia muy lejano en donde, sí, son cánidos, pero no son muy parecidos entre sí”, dijo Luis Becerra, genetista académico del Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara.
Aún así, la científica Shapiro dijo a la revista Scientific American que para su siguiente paso, determinaron que el lobo gris era la especie con características fisiológicas más fáciles de adaptar. En su proyecto determinaron que entre ambas especies se compartía un 99.5% de homología en sus genes.
Que una especie no tenga parentesco directo, pero cuente con una alta homología de genes sí es posible, explicó Becerra.
“Por ejemplo, entre los grandes primates y la especie humana, hay una homología del 98% de los genes, solamente el 2% de los genes es lo que nos hace diferentes. También hay una homología alrededor del 97% (con los ratones)… la secuencia de genes es muy similar porque tenemos genes que nos constituyen como especie para podernos adaptar a un entorno”, dijo.
En un tercer paso, los científicos de Colossal Biosciences realizaron 20 modificaciones genéticas al genoma de un lobo gris. De estas, 15 consistieron en agregar variantes genéticas que son características de la especie extinta, como el color, grosor del pelaje, tamaño corporal, y la forma de las orejas, el cráneo y la cara.
Para encontrar cuáles son los genes que probablemente tienen mayor impacto en las características que diferencian al lobo gris con una especie extinta, tuvieron que hacer uso de la predicción computacional, aprovechando ya existe información previa sobre los genes de los cánidos, un grupo de mamíferos carnívoros entre los que se encuentran lobos, perros y coyotes, por mencionar algunos.

“Se insertaron esas modificaciones (genéticas) en el lobo gris, se generaron nuevos embriones que fueran viables… y lo que hicieron (fue llevar esos embriones) a una especie distinta, que fueron perritas”, comentó el académico Andrés López.
La técnica empleada para lograrlo fue CRISPR-Cas, un sistema de edición genética que permite modificar el ADN de manera precisa y dirigida. “Esta técnica fue motivo de un premio Nobel hace un par de años para dos científicas, son como tijeras moleculares… y abona (al avance de) algo que se llama terapia génica o modificación de de información genética”, agregó.
Aunque es la técnica más fina y precisa, realmente no tiene una eficiencia al 100%, por lo que la empresa debió verificar que sus resultados estuvieran en orden. “Tuvo que analizar, a ver, estos eran los genes que estaban intactos de lobo gris, vamos a confirmar que estén Y que solamente las 20 modificaciones que nosotros hicimos sean aquellas que se encuentran ahí disponibles”, detalló.
A partir de este proceso, en un primer intento, nacieron tres ejemplares, pero uno falleció por tener perforaciones en su intestino. Los ejemplares que sobrevivieron actualmente tienen seis meses y se llaman Rómulo y Remo, como los fundadores de Roma criados por una loba de acuerdo a la mitología romana.

En un segundo intento, nació un ejemplar que actualmente tiene tres meses de edad. Su nombre es Khaleesi, en honor a la famosa serie de Juego de Tronos.
Rómulo y Remo frente a cámara. Fuente: Revista Scientific American.
Anterior a este proyecto, Colossal Biosciences anunció que logró que un ratón tuviera el mismo pelaje que un mamut lanudo. Tras el éxito de los lobos terribles, buscan cumplir su misión de “la desextinción de especies” y crear ejemplares del mamut lanudo, el tigre de Tasmania, el rinoceronte blanco y el pájaro dodo.
La creación de Colossal Biosciences solo fue anunciada en medios de comunicación, como la revista estadounidense Time, que publicó en su portada un artículo llamado El Regreso del Lobo Terrible.
Pero, la empresa no ha publicado su investigación en una revista científica, por lo que públicamente todavía no se puede saber detalles de su metodología, la lista puntual de todos los genes y sus modificaciones, y si existieron nuevos cambios génicos.
Por ende, tampoco cuenta con la revisión por pares, una certificación que permite a otros expertos del mismo campo científico comprobar la hipótesis o los resultados.
“Yo creo que en la comunidad científica algo que es natural y que nosotros esperamos es esa revisión por pares porque justo nos permite obtener miradas o digamos una autorregulación. Todos creemos que hacemos siempre lo mejor, pero el ponerlo siempre ante un comité que busque la mejora de esos proyectos pues siempre es muy importante”, dijo el académico López.
Becerra explica que desde el punto de vista ético, el uso de las tecnologías de clonación aún está en debate, ya que no se sabe con certeza si los genes introducidos de un lobo terrible podrían alterar el comportamiento general del genoma receptor de un lobo gris.
“Existe la posibilidad de que, en lugar de aportar beneficios experimentales, se generen más complicaciones”, dijo el genetista .
Aunque desde el punto de vista experimental aseguró que es una alternativa muy alentadora para la conservación de especies, en especial la humana. “Va a ser una herramienta que nos va a dar muchas respuestas a problemas especialmente para personas que nacen con algún tipo de patología o enfermedad asociado a un problema genético se puede identificar y corregir antes de que el bebé nazca”, contó.
En esto estuvo de acuerdo el académico López. “La empresa no solamente tiene esos proyectos, sino en realidad también ellos hablan de buscar cómo preservar especies… de tratar de remediar el daño que ha generado la humanidad a través de esas modificaciones que permitan que los otros seres vivos no desaparezcan”, comentó.

Con su presentación en el Super Bowl, Bad Bunny se unirá a otros latinos como Shakira o Gloria Estefan que han sido el artista central del espectáculo de medio tiempo, pero el Conejo Malo será el primero que hasta ahora ha grabado todos sus álbumes en español.
“¿Te imaginas un conejo malo? No. Por más malo que sea, lo vas a querer abrazar, yo me considero así”.
En 2016, Bad Bunny contaba en un podcast el origen de su nombre artístico: una foto de su niñez, en la que, vestido de conejo, miraba hacia la cámara con una sonrisa traviesa.
Para entonces era apenas conocido.
Diez años después, con “Debí Tirar Más Fotos”, su más reciente producción, hizo historia al ser el primer artista en ganar el Grammy a Mejor Álbum con un disco completamente en español.
Y a sus 31 años, este domingo cantará en el show de medio tiempo del Super Bowl, el evento deportivo más importante de EE.UU., con más de 120 millones de espectadores.
Siendo un adolescente desde su habitación en Vega Baja, un humilde pueblo costero del norte de Puerto Rico, Benito Antonio Martínez Ocasio subía canciones de trap a la plataforma SoundCloud y el mundo del estrellato le parecía lejano.
Trabajaba como empacador en un supermercado y no tenía conexiones en la industria. Su padre era conductor de camiones y su madre maestra de escuela.
“Yo no conozco a nadie en el mundo de la música”, decía. “No hay posibilidad de que vaya a comprar un pincho (una comida callejera) y me encuentre con Daddy Yankee”.
Sin embargo, no necesitó de ese encuentro fortuito con el rey del reguetón.
El pasado año, The New Yorker lo catalogó como “la mayor estrella del pop” y The New York Times aseguró que “ha reinventado el panorama de la música en español”.
Fue el artista más escuchado del mundo en Spotify en 2020, 2021, 2022 y 2025, por encima de figuras como Taylor Swift o Drake.
En 2024, su disco “Un verano sin ti” fue reconocido como el álbum más reproducido en la historia de dicha plataforma, cuando logró más de 15.000 millones de reproducciones, según Guinness Records.
Para Leila Cobo, codirectora de contenido de la revista musical Billboard, Benito redefinió la relación de los artistas latinos con la industria global e impregnó el género urbano con un nuevo sonido, gracias a sus inesperadas mezclas de ritmos urbanos y géneros autóctonos de América Latina.
En el proceso, se convirtió en una figura política que desafía la hipermasculinidad de la industria musical latina y aboga por la independencia de su isla, un territorio estadounidense sin poderes soberanos.
Es enero de 2025 y Bad Bunny se sienta en el set de Popcast, el programa de The New York Times, para conversar sobre “DtMF”, disco que recién estrenaba.
Intenta hablar en inglés, pero termina usando spanglish.
En Puerto Rico, pese a que su población tiene ciudadanía estadounidense, solo un 22% considera que habla inglés “muy bien”, según el Censo de EE.UU.
“Siempre supe que podía ser grande siendo puertorriqueño, con mi música, mi slang y mi cultura”, dice.
Con cada canción, “dibuja un mapa de Puerto Rico y el Caribe”, explica a BBC Mundo Albert Laguna, profesor que imparte un curso de Bad Bunny en la Universidad de Yale.
Los versos saltan del sexo explícito (“Safaera”) a lo romántico (“Baile inolvidable”), pero también denuncian los cortes eléctricos constantes de una isla con un sistema energético obsoleto (“El apagón”) o la gentrificación (“Lo que le pasó a Hawái”).
“Sus álbumes se sienten frescos, vibrantes e inclusivos; y cantar en español le da una autenticidad que perdería si persiguiera éxitos pop en otro idioma”, dice a BBC Mundo Mark Savage, corresponsal de música de la BBC.
“Su rico tono barítono transmite desprecio, desamor, ira o éxtasis con una claridad tan vívida que no te queda ninguna duda sobre su intención”, continúa.
Para los puertorriqueños, preservar el español es históricamente un símbolo de resistencia frente al desplazamiento de su cultura por la estadounidense.
En octubre, cuando anunció que cantaría en el Super Bowl, le avisó a quienes no hablan español que tenían “cuatros meses para aprender” el idioma.
Aquel joven que en sus primeras canciones se preocupaba más por las mujeres o el dinero, con los años tuvo un despertar político. Esto no solo se refleja en su música, llena de símbolos nacionales puertorriqueños, sino también en sus acciones.
Fue una de las caras visibles en las históricas protestas de 2019 en Puerto Rico y ha usado sus redes sociales para apoyar a políticos independentistas para gobernar la isla.
También ha criticado las redadas migratorias del gobierno de Donald Trump.
En la pasada ceremonia de los Grammy lanzó el mensaje “Fuera ICE” en referencia al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE.UU.
Antes, en 2025, se había negado a incluir a EE.UU. en su gira por miedo a que ICE la usara para detener a migrantes.
Ese activismo también le ha valido críticas, sobre todo de sectores de la derecha norteamericana.
Al conocerse la noticia del Super Bowl, el propio Trump, que afirmó no saber quién es Bad Bunny, dijo que le parecía “absolutamente ridículo” que se le hubiera elegido para el show.
Es difícil medir si los esfuerzos de Bad Bunny tienen un impacto real en la política de EE.UU. con relación a Puerto Rico, comenta a BBC Mundo el sociólogo puertorriqueño Luis J. Cintrón, experto en medios y cultura latinoamericana.
Lo que sí está claro, argumenta, es la visibilidad que este artista le ha dado a la isla, típicamente fuera de la agenda mediática nacional, y que, sin soberanía ni relaciones bilaterales con otros países, depende de su cultura para llegar al mundo.
“Sin dejar de ser capitalista, se ha convertido en un símbolo de resistencia”, además de “un embajador de la cultura y la identidad puertorriqueña”, dice Cintrón.
Desde el inicio de su carrera, Bad Bunny sorprendía con el uso de colores vibrantes, estampados arriesgados y esmalte de uñas. Era una estética que contrastaba con lo que el género urbano dictaba.
Esa política del cuerpo se trasladó pronto a su música.
En temas como “Yo perreo sola” reivindicó el derecho de la mujer a disfrutar de su cuerpo sin compañía, mientras que en “Andrea” puso voz a las violencias que las mujeres enfrentan en su cotidianidad.
Alimentó esta fama con acciones como besarse con un hombre durante una presentación o denunciando en televisión nacional el asesinato de una mujer trans.
Sin embargo, hay expertos que dicen que se contradice constantemente.
Silvia Díaz Fernández, socióloga experta en medios por la Coventry University, advierte que los mensajes feministas de algunas canciones chocan con otras donde persisten ideas misóginas y la hipersexualización.
La académica sostiene en The Conversation que el artista “coquetea” con estéticas andróginas mientras en el fondo mantiene un sexismo.
Aun así, Bad Bunny se transformó en un icono de la moda capaz de dominar las pasarelas de la Met Gala de Nueva York y vestir de diseñadores exclusivos.
En sus apariciones más recientes, ha integrado símbolos del nacionalismo puertorriqueño como la pava, un sombrero típico de los campesinos de la isla durante la colonización española.
Según Leila Cobo, codirectora de Billboard, el gran impacto de Bad Bunny tiene que ver con haber convertido lo local y regional en un fenómeno de interés global.
El puertorriqueño se ha alejado de los ritmos usualmente sintéticos del reguetón para incorporar instrumentos reales y acústicos, así como guiños y homenajes a la cultura caribeña y de Puerto Rico.
En sus producciones mezcla el reguetón y el trap con ritmos como salsa, merengue, mambo, bossa nova o plena.
Sus letras, además, están llenas de referencias a los artistas que admira, desde el reguetón de Daddy Yankee hasta el orgullo afrocaribeño del sonero Ismael Rivera.
Con su presentación en el Super Bowl, Bad Bunny se unirá a otros latinos como Shakira o Gloria Estefan que han sido el artista central del espectáculo de medio tiempo, pero el Conejo será el primero que hasta ahora ha grabado todos sus álbumes solo en español.
Su show llega en un momento de grandes tensiones por el tema migratorio en EE.UU. y ante un público que no necesariamente entenderá sus canciones.
No lo ha necesitado para hacer giras mundiales con récords de ventas, lograr decenas de premios, hitos que nadie más ha logrado y conquistar a un público masivo, lo que le hace tener ya un lugar en la historia de la industria musical.
*Gráficos por Caroline Souza y reportería adicional de Lais Alegretti, del Equipo de periodismo visual de BBC News Mundo. Edición: Daniel García-Marco, Ana Pais y Carlos Serrano.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro nuevo canal de WhatsApp.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.