
Cuántas veces no hemos volteado los ojos cuando alguien nos menciona algo sobre política. Peor aún con las y los jóvenes que se sienten completamente ajenos a esas decisiones, cuando su voto es igual de valioso.
No podemos culparles, porque hay un montón de personas (de cualquier edad) que llegan a la urna con un “Ave María dame puntería” para decidir en ese momento el voto.
Para conocer todo sobre las elecciones 2024 visita nuestro sitio especial
A pesar de ese panorama negativo, hay algunas personas que de verdad se sienten muy comprometidas y apasionadas con el mundo político. Una de ellas es Frida Alejandra Esparza Márquez, candidata joven de 27 años que ya fue Diputada Federal en la LXIV legislatura (2018 a 2021).
En Animal MX platicamos con Frida Alejandra Esparza, quien dice orgullosa y entre risas “inicié en el mundo de la política desde antes de nacer”.
Algo así, pues recuerda claramente cómo acompañaba desde pequeña a sus padres a votar a las casillas. Siempre tuvo presente la importancia de estar involucrada y a los 15 años decidió afiliarse a su partido político (el PRD) y desde entonces su camino no ha parado.
“Tengo ya 12 años de militancia activa. Empecé en actividades escolares, en la participación de eventos juveniles y foros”. Por si eso no fuera suficiente, en este tiempo ha ocupado algunos cargos dentro del partido a nivel estatal y nacional.
¿Y como por qué alguien tan joven tendría interés en la política? Lo sabemos, pareciera raro, pero Frida Alejandra piensa que muchas de las personas dedicadas a este mundo tienen un incentivo común: “las situaciones de injusticia que hemos vivido de manera personal, de familiares o de personas cercanas”.
“En lo personal, yo te puedo decir que que mi experiencia familiar ha sido uno de las grandes motivaciones por las que yo veo que se requieren un cambio en el país; particularmente en el tema de salud y en el campo también” explica la candidata que este año va como suplente de Miguel Ángel Mancera en la candidatura de Diputado Federal por el Distrito 7 de la Gustavo A. Madero.
Frida Alejandra Esparza tiene muy claro que las juventudes son parte esencial de cualquier política, dentro y fuera de los partidos.
Y es que si sumamos jóvenes de 18 a 29 años representan la gran mayoría del total de la lista nominal del INE. ¡Ahí sí que hay poder de decisión!

Pero entonces si tienen tanto poder, ¿por qué deciden no ejercerlo? Para la candidata joven lo que desincentiva el voto y la participación es que las juventudes “se enfrentan con propuestas que no coinciden con su forma de ver a nuestro país y de ver la política. Se encuentran con que tampoco hay opciones para participar ni dentro ni fuera de partidos políticos. Y las propuestas y los candidatos son personas que muchas veces no les representan“.
Y es que basta con repasar los debates presidenciales, donde cuando candidatas y candidato han tenido la oportunidad de tocar temas como el cuidado del medio ambiente y no dan propuestas claras o deciden ocupar su tiempo para pelear.
“Cuando tú no generas las condiciones para que los jóvenes vean que de hecho se pueden cambiar muchas cosas, entonces desincentivas la participación a ser candidata y a votar, y me parece que ese es uno de los grandes problemas que tiene México hoy en día”, explica Frida.
Desde su experiencia, todavía existen muchos estereotipos y prejuicios a la hora de dejar que las juventudes participen en lo político. “Es un problema estructural; no es que sea problema de un partido o de algunos, sino de todas las personas”, explica.
Añade que es importante eliminar esa carga negativa que se le adjudica a las juventudes y también dejar de infantilizar su participación. “Eso quizás sirva para marketing o para memes, pero no me parece que sea lo adecuado”.
“Creo que las y los jóvenes tenemos muchas capacidades y muchos intereses diferentes” y todos ellos pueden aportar para hacer un cambio.
Incluso explica que, contrario a lo que también muchos jóvenes piensan, no es un requisito ser abogado para meterse en el tema de la política.
“Yo no soy abogada, soy filósofa. Y la realidad es que la política requiere de eso, de diferentes puntos de vista; eso es muy valioso y creo que a los jóvenes muchas veces nos falta esa información”, añade.
Lee: INE no te quitará tu celular el 2 de junio; rechaza medida preventiva propuesta por la oposición
Aunque Frida Alejandra considera que debería decir obligatorio que las juventudes jóvenes puedan participar y tener acceso a oportunidades dentro de partidos, valora la importancia de hacerlo en vida pública.
“La política tiene que ser una actividad de todos los días para todas las personas; es una obligación. Desde ver las noticias, informarnos, saber quién es nuestra diputada o diputado, saber qué hacen, cómo se reparten”, explica.
¡Pero la política es aburridaaaaaa! pensarás y no te culpamos. Sin embargo, la candidata joven considera que, como en cualquier actividad, al principio puede parecer abrumadora, desafiante y complicado de comprender.

“Pero poco a poco vamos viendo que la política involucra problemas significativos en tu día a día y que esas decisiones pueden afectar toda tu vida“, añade.
Un consejo que nos da, es que debemos adaptar la política con nuestra forma de ser y de ver la vida. “Recordemos que la política es una herramienta; no hay que adaptarnos nosotros a un modelo ya preconstruido”.
Para Frida Esparza no hay nada más motivador que pensar que ella y muchos otros jóvenes nacieron ya con el derecho a ejercer un voto libre, cuando generaciones atrás era un privilegio que poco a poco se fue ganando.
“No nada más hay que exigir, sino ejercer nuestros derechos, trabajarlos, mejorarlos y garantizarlos para muchas otras generaciones”, finaliza.

Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta iraní han reabierto el debate sobre el uso legítimo de la fuerza en la escena internacional.
Los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta iraní ya han causado víctimas civiles. También provocaron la condena del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien instó a todas las partes a respetar el derecho internacional.
Ambos bandos afirman que sus acciones armadas están justificadas, pero para verificar si los ataques iniciales contra Irán fueron legales debemos remontarnos a los estándares del derecho internacional que la mayoría de países acordaron, después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial.
Poco después de que Estados Unidos e Israel comenzaran a bombardear Irán el 28 de febrero, el presidente Donald Trump acusó a Teherán de construir armas nucleares que amenazan a los aliados de Washington y podrían “pronto alcanzar territorio estadounidense”.
Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo el 2 de marzo que Estados Unidos tuvo que “atacar preventivamente” ya que la administración sabía que iba a producirse “una acción israelí” contra Irán.
Por su parte, el presidente israelí, Isaac Herzog, dijo a la BBC que los presuntos planes de Irán para “desarrollar una bomba” son, por sí solos, motivo suficiente para los ataques.
Irán ha respondido bombardeando Israel y países de Oriente Medio que albergan bases militares estadounidenses, alegando la legítima defensa.
Las cifras de víctimas siguen aumentando. De acuerdo con organizaciones humanitarias, más de 1.000 personas han muerto en Irán desde el inicio de los ataques. Mientras, en Líbano, decenas de personas han perdido la vida a causa de los bombardeos israelíes.
Por otro lado, decenas más, incluidos seis soldados estadounidenses, han muerto en Israel y en los países del golfo Pérsico.
Los expertos legales con los que ha hablado la BBC sostienen que las condiciones jurídicas necesarias para el ataque inicial de Estados Unidos e Israel no parecen haberse cumplido, aunque la represalia de Irán también podría haber violado el derecho internacional.
Según la Carta de la ONU, el documento fundacional de la organización, los países, por regla general, no pueden recurrir a la fuerza militar contra otro Estado, salvo que exista una excepción específica.
Dos disposiciones son fundamentales:
La cuestión jurídica clave es, por tanto, si Irán representaba una amenaza inminente.
Susan Breau, experta en derecho internacional del Instituto de Estudios Legales Avanzados, un centro de análisis británico, señaló que una defensa legítima requeriría “pruebas irrefutables de un ataque inminente”, y añadió que no ha visto ninguna evidencia de ese tipo.
Coincide con ella el destacado abogado de derechos humanos Geoffrey Nice, quien entre 1998 y 2006 dirigió la acusación contra el expresidente yugoslavo Slobodan Milošević en el Tribunal Penal Internacional.
“No se ha presentado ninguna prueba”, dijo Nice. “Existe una buena posibilidad de que el inicio de la guerra no haya sido legal”.
En Estados Unidos, muchos demócratas sostienen que la operación contra Irán es ilegal, al argumentar que solo el Congreso tiene la facultad de declarar la guerra.
Sin embargo, como comandante en jefe, un presidente estadounidense puede llevar a cabo ciertas operaciones militares sin una declaración formal de guerra.
El presidente Trump ha dicho que Estados Unidos intentó negociar con Irán después de bombardear tres instalaciones nucleares en junio de 2025, pero que Teherán “rechazó cada oportunidad de renunciar a sus ambiciones nucleares”.
Ha sostenido que Irán estaba intentando reconstruir su programa nuclear y desarrollar misiles de largo alcance capaces de amenazar a aliados de Estados Unidos, a tropas estadounidenses desplegadas en el extranjero y, al final, de alcanzar territorio estadounidense.
“Hay más que suficiente información que muestra que… los iraníes estaban preparando sus fuerzas de misiles para atacar antes de que Estados Unidos o Israel tomaran la decisión de seguir adelante”, dijo a la BBC Ezra Cohen, quien formó parte del equipo de inteligencia y seguridad del presidente Trump durante su primera administración.
Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, afirmó en una rueda de prensa el lunes que Irán tenía “un programa nuclear muy grande y ambicioso”, pero que él no había visto pruebas que sugirieran “un programa estructurado para fabricar armas nucleares”.
Un informe de mayo de 2025 de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos (DIA) concluyó que Irán seguía a años de producir misiles de largo alcance.
Los expertos también señalan que la afirmación de Trump de que el programa nuclear iraní había quedado “aniquilado” después de la guerra de 12 días del año pasado parece incompatible con la idea de que Teherán representara una amenaza inminente.
Uno de los debates centrales en derecho internacional gira en torno a cuán estrictamente debe interpretarse el concepto de “inminencia”.
Tradicionalmente, inminencia significa “el último momento posible en que puedes interrumpir un ataque que, de otro modo, llegaría de forma inevitable a tu territorio”, explica Marc Weller, académico de derecho internacional de la Universidad de Cambridge.
También existe un debate de larga data sobre cuándo un Estado puede emplear la fuerza de forma legítima en defensa propia anticipada, señala Breau: algunos sostienen que el ataque debe haber comenzado ya; otros afirman que la defensa anticipada ya estaría justificada si existen pruebas creíbles de que un ataque ocurrirá muy pronto.
“Pero no dentro de diez años”, remarca.
Breau añade que la defensa propia legítima exige dos condiciones: la necesidad —”sin otra opción posible”— y la proporcionalidad.
Weller y Breau consideran que el ataque israelí contra Egipto en 1967, durante la Guerra de los Seis Días, es uno de los ejemplos más citados de defensa propia anticipada en la historia moderna.
En ese momento, muchos creían que las tropas egipcias concentradas en la frontera estaban listas para lanzar un ataque, afirma Breau.
Sin embargo, sostiene que, incluso entonces, el ataque israelí se consideró “controvertido”.
Muchos expertos consideran que la respuesta de Irán también podría haber vulnerado el derecho internacional.
Weller afirma que Teherán ha infringido el derecho internacional al llevar a cabo “ataques indiscriminados” contra países del Golfo.
Geoffrey Nice subraya que, aunque Irán pueda invocar la legítima defensa, su respuesta debe ser “proporcionada”. La proporcionalidad, explica, exige valorar el objetivo militar frente al daño colateral que se puede prever.
“En el caso de Irán, el uso de misiles que quizá no estén dirigidos de manera precisa y estricta puede considerarse con facilidad como desproporcionado y, por tanto, ilegal”.
Breau coincide y menciona el célebre hotel Fairmont del centro de Dubái, que ha sido impactado por fuerzas iraníes. “Ese no era un objetivo militar, sino un objetivo civil”.
Los expertos advierten que no identificar con claridad los casos de usos ilícitos de la fuerza podría acabar debilitando el sistema jurídico internacional.
Breau alerta de que otros países podrían invocar razonamientos similares y recurrir al uso de la fuerza, como China, que podría recurrir al uso unilateral de la fuerza contra Taiwán, a la que considera una provincia separatista.
“No hay nada más peligroso para el sistema internacional que aceptar usos ilícitos de la fuerza”, señala.
En un artículo para Chatham House, Weller advierte que será difícil oponerse a “más agresiones rusas o a un posible expansionismo chino” sin “desatar acusaciones de doble rasero e hipocresía”, y que Estados Unidos y otros Estados podrían lamentar “la pérdida de autoridad legal y moral que esto implicaría”.
Si los países poderosos violan repetidamente el derecho internacional sin consecuencias, muchos temen que el orden posterior a la Segunda Guerra Mundial colapse y dé paso a la ley del más fuerte.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.