
El consejero electoral del INE, Uuc-kib Espadas, sostiene que, con lo que se ha conocido hasta ahora de la reforma electoral anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum, no se elimina la sobrerrepresentación en el Congreso y que los cambios en la representación proporcional pueden afectar la certeza del elector sobre a quién beneficia su voto. También cuestiona el recorte de 25% al Instituto y advierte que desmontar su estructura territorial permanente impactaría la calidad de las elecciones. Reconoce, sin embargo, avances en fiscalización y en adelantar los cómputos al domingo, lo que —dice— volvería innecesario el PREP.
En su oficina del Instituto Nacional Electoral, rodeado de expedientes sobre el escritorio y libros del sistema electoral, Espadas insiste en un punto desde el inicio: la sobrerrepresentación no es una consigna política, sino una categoría técnica. La discusión, subraya, no es si existe, sino si debe seguir siendo parte del diseño constitucional. “No es un debate”, afirma. “Son términos técnicos”.

P. Consejero, con lo que se conoce hasta el momento, ¿la reforma elimina la sobrerrepresentación?
R. No… con lo que está en la mesa, no. De hecho, está dicho que las fórmulas de distribución de votos van a ser las mismas, es decir, se mantendrían la sobrerrepresentación y la subrepresentación.
P. ¿Por qué insiste en que no es un debate?
R. Lo de la sub y la sobrerrepresentación no es un debate. Son términos técnicos utilizados por la teoría política hace muchos años. Cuando un partido tiene en la Cámara de Diputados una proporción de diputados mayor a su proporción de votos, hay sobrerrepresentación. Cuando un partido tiene en la Cámara una proporción de diputados menor a su proporción de votos, hay una subrepresentación. Eso es así.
P. Entonces, ¿qué es lo que se disputa?
R. La disputa es si la sobrerrepresentación es legítima; legal es mandato constitucional la sobrerrepresentación. A mí me parece que eso no es legítimo, pero por lo pronto es constitucional y es legal. Yo creo que eso necesariamente se tiene que modificar… hay que modificar la Constitución para evitar la sobrerrepresentación.
En el Senado, con lo que se ha presentado, se propone una reducción de 128 a 96 integrantes, lo que implicaría eliminar los 32 escaños de representación proporcional, los llamados plurinominales, por lo que el consejero rechaza que la vía sea recortar el número y plantea, en cambio, rehacer el mecanismo para hacerlo más proporcional por estado.
P. También se ha hablado de recortar senadores. ¿Qué opina?
R. A mí me parece muy incorrecto que se eliminen 32 senadores. Si lo que se quiere es “volver a la paridad”, (propongo) que se elijan cinco senadores por estado a representación proporcional, superando este mecanismo de primera minoría.
Y remató: “Es un mecanismo que no existe en ningún lugar del mundo, es una invención mexicana… y es una invención que se puede superar muy fácilmente. ¿No quieren avanzar a cinco?… está bien: dejemos el número de senadores actuales votando cuatro senadores por estado a representación proporcional”.
El núcleo de su crítica a la Cámara de Diputados está en cómo se ha planteado reconfigurar la representación proporcional. Sobre la fórmula de “mejores perdedores”, Espadas advierte dos efectos: que algunos legisladores podrían llegar con una base de votos muy baja y que el elector pierda claridad sobre a quién termina beneficiando su sufragio.
También lee: Estos son los 10 puntos de la reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum

P. Se propone elegir diputados de representación proporcional como “mejores perdedores”. ¿Qué implica?
R. El principal es que resultan electos con muy pocos votos, 12, 15, 25 mil votos… (frente a)… 300 mil.
P. ¿Por qué dice que afecta la certeza del voto?
R. “El elector vota por un candidato uninominal y con su voto se declara ganador a otro candidato uninominal en otro de los 60 distritos de la circunscripción, que él no conoce, que nunca tuvo contacto con él, pero que se le va a contabilizar el voto que emitió para ser diputado a este otro candidato. Esto me parece una vulneración muy grave al derecho del voto del ciudadano”.
También cuestiona el modelo de listas desbloqueadas, según lo anunciado: listas en las que el elector votaría dentro de un conjunto de candidaturas y el orden final podría moverse, lo que —dice— introduce incertidumbre sobre quién ocupará la curul.
P. ¿También ve un problema en las listas desbloqueadas?
R. Priva de certeza al elector sobre quién resultará el beneficiario de su voto. El elector votará en una lista de 40 candidatos, votará por una persona, pero podrá resultar electo cualquiera… de forma tal que el voto de cada quien resulta transferible.
Para él, si el problema es la idea de que los plurinominales “no son votados”, la salida es separar la decisión del elector en dos boletas.
P. ¿Qué alternativa plantea?
R. La solución es muy elemental: volver a votar en boletas separadas los candidatos uninominales y los candidatos de representación proporcional.
Sobre las ocho curules planteadas para mexicanos en el extranjero, su objeción vuelve a ser comparativa: cuántos votos se necesitarían por escaño.
Puedes leer: Reforma electoral: qué cambia con la eliminación del PREP y por qué el gobierno quiere adelantar el cómputo oficial

P. ¿Y las diputaciones para mexicanos en el extranjero?
R. En el extranjero han votado un máximo de 180 mil… si les entregan ocho diputados, cada diputado necesitará 22 mil votos… la catorceava parte.
En la parte operativa, Espadas pone el foco en el recorte. Dice que el 25% no está justificado y advierte que, si el ahorro implica desmontar la estructura territorial permanente del INE, la organización de las elecciones se resentiría.
P. La presidenta ha planteado un recorte cercano al 25%. ¿Qué ve ahí?
R. ¿Por qué el 25, por qué no el 18, por qué no el 42.5? Es una decisión absolutamente arbitraria… ¿dónde el INE está desperdiciando el 25% del presupuesto que recibe?
P. ¿Qué pasaría si se elimina la permanencia de esa estructura?
R. Sería una afectación gravísima… obligaría a montar todo el aparato electoral… cada tres años, con personal eventual… en detrimento de la calidad de las elecciones.
Aun con esas críticas, distingue lo que considera avances operativos. Entre ellos, adelantar los cómputos oficiales al domingo, lo que haría innecesario el PREP, y fortalecer la fiscalización del dinero de los partidos.
P. ¿Qué sí le parece avance?
R. Hacer los cómputos inmediatamente… el propio domingo… eso me parece un avance… da inmediatez… y el PREP se vuelve innecesario… no es que se va a acabar con el PREP: es que… se hace absolutamente innecesario….

Sobre fiscalización, añadió: “Mejorar las capacidades… para fiscalizar el dinero de los partidos… mecanismos que permitan que el Instituto tenga acceso en tiempo real al gasto…”.
Finalmente, sobre la posibilidad de recortar el salario de los consejeros, otro tema que se ha puesto sobre la mesa, Espadas lo minimiza como herramienta de ahorro.
“A ver, me parece un asunto menor… si se redujera es irrelevante para efectos presupuestales… para que la reducción de los sueldos de los consejeros se tradujera en montos utilizables, tendría que suspenderse todo el sueldo de todos los consejeros por 3 mil 500 años para tener el presupuesto para armar una elección nacional”.
Todavía sin el texto final en mano, el consejero dijo que no especulará y que esperará a conocer la propuesta que la presidenta Claudia Sheinbaum envíe este lunes. Señaló que, pese a que el documento aún no se conoce, ya hay muchas opiniones anticipadas. “Yo la bola de cristal no la tengo”, atajó.