
Autoridades aeronáuticas de Estados Unidos confirmaron la noche de este domingo el desplome de un avión ejecutivo Bombardier Challenger 600 poco después de despegar del Aeropuerto Internacional de Bangor, en Maine.
De acuerdo con una publicación en la red social X hecha por la Administración Federal de Aviación (FAA), la aeronave cayó alrededor de las 7:45 de la noche, mientras realizaba la maniobra de ascenso inicial. A bordo viajaban ocho personas.

La FAA señaló que tanto esa agencia como la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) iniciaron ya las investigaciones para determinar las causas del siniestro. La autoridad subrayó que los datos difundidos hasta el momento son preliminares y podrían modificarse conforme avancen las indagatorias.
El accidente ocurre en medio de una gran tormenta invernal que avanzada desde el sur y centro hacia el noreste de Estados Unidos este domingo, después de golpear a varios estados con temperaturas gélidas que paralizaron el transporte y provocaron un frenesí de abastecimiento.
Considerada por meteorólogos como uno de los peores episodios invernales de las últimas décadas en Estados Unidos, la tormenta provocó intensas nevadas y acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente “catastróficas”, según el Servicio Nacional de Meteorología (NWS).
En total, 20 estados, así como la capital estadounidense, Washington, han declarado el estado de emergencia.
“Los impactos de la nieve/aguanieve persistirán bien entrada la próxima semana, con rondas de recongelación que mantendrán las superficies heladas y peligrosas tanto para conducir como para caminar”, señaló el NWS.
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Este domingo se reportaron las primeras muertes relacionadas con la tormenta, con dos personas fallecidas en Luisiana por hipotermia, según informó el departamento de salud de ese estado sureño.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, dijo que cinco personas fueron encontradas muertas al aire libre durante el fin de semana en medio de temperaturas gélidas.
Aunque no confirmó que las muertes estuvieran relacionadas con el clima, declaró a los periodistas: “No hay un recordatorio más poderoso del peligro del frío extremo”.
Los residentes de Washington despertaron con una capa de varios centímetros de nieve en aceras y carreteras.
El presidente Donald Trump, quien afrontaba la tormenta en la Casa Blanca, dijo el sábado en su plataforma Truth Social: “Seguiremos monitoreando y manteniendo el contacto con todos los estados en la trayectoria de esta tormenta. ¡Manténganse a salvo y manténganse abrigados!”.
Las oficinas federales estarán cerradas de forma preventiva el lunes.
Los aeropuertos en Washington, Filadelfia y Nueva York tenían casi todos los vuelos del día cancelados.
Más de 15 mil vuelos con destino y origen en Estados Unidos fueron cancelados durante el fin de semana, y miles más sufrieron retrasos, según el sitio especializado FlightAware. Además, ya se cancelaron casi 2 mil 500 vuelos para el lunes.
El NWS advirtió que el hielo podría causar “cortes de electricidad de larga duración, daños a árboles y condiciones de viaje extremadamente peligrosas o intransitables”.
Numerosos supermercados tenían los estantes vacíos ante los pronósticos meteorológicos.
La tormenta, calificada de “inusualmente extensa y de larga duración” por el NWS, es causada por la llegada de una masa de aire ártico procedente de Canadá.
Trump, un escéptico del cambio climático, aprovechó la tormenta para hacer un comentario en este sentido: “Por favor: ¿QUÉ LE PASÓ AL CALENTAMIENTO GLOBAL?”, escribió en Truth Social.
Los científicos señalan que las perturbaciones del vórtice polar, que envían estas masas de aire ártico hacia el resto de Norteamérica, se han vuelto más frecuentes en los últimos 20 años.
Las bajas temperaturas que se esperan después de la tormenta pueden durar hasta una semana, con mínimas de sensación térmica pronosticadas incluso por debajo de -45ºC en algunos lugares.
Con información de AFP.

Un tren de la compañía Iryo con destino a Madrid descarriló en sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que circulaba otro convoy. Varios de los heridos permanecen en estado grave.
Al menos 21 personas murieron y un centenar resultaron heridas al descarrilar dos trenes de alta velocidad en Córdoba, en el sur de España.
Un tren de la compañía Iryo, en el que viajaban unas 300 personas con destino a Madrid desde Málaga, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que circulaba otro convoy, que cubría la línea Madrid-Huelva, y que también se accidentó.
Numerosos efectivos de los servicios de emergencia se desplazaron hasta el lugar del siniestro para rescatar a los pasajeros atrapados y atender a los heridos, varios de los cuales permanecen en estado grave.
Las causas del accidente, ocurrido en el municipio de Adamuz a las 19:39 hora local, todavía se desconocen.
El presidente de España, Pedro Sánchez, dijo en un mensaje en X que su gobierno “está trabajando con el resto de autoridades competentes y los servicios de emergencia para auxiliar a los pasajeros”.
Tras el accidente, se suspendió la circulación de los trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
Con casi 4 mil kilómetros de vías en operación, España cuenta con la red de ferrocarril de alta velocidad más extensa de Europa y la segunda del mundo, solo por detrás de China.
Más información en breve…
Gráficos de Caroline Souza, Equipo de periodismo visual de BBC News Mundo.
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