
Para entender mejor
Pocas horas después de asumir como presidente interino de Perú, el izquierdista José María Balcázar, de 83 años, se enfrentó este jueves a fuertes críticas por declaraciones polémicas del pasado e investigaciones en su contra por supuesta corrupción.
Elegido el miércoles por la noche al frente del Estado, al día siguiente de la destitución relámpago de José Jeri, este abogado, exjuez de la Corte Suprema y parlamentario desde 2021, se convirtió en el octavo presidente del país desde 2016.
El mandato de Balcázar finaliza a finales de julio, cuando asuma el presidente que gane las elecciones presidenciales del 12 de abril.
“Es un país de locos, uno se acuesta con un presidente y se despierta con otro”, ironiza Fabiola Fernández, una trabajadora independiente de Lima consultada por la AFP. “Entre todos los presidentes que llegan al poder, ninguno hace absolutamente nada por nosotros”, lamenta Rocío Berrospi, una profesional de la salud.
Organizaciones feministas y de defensa de los derechos humanos expresan su rechazo por declaraciones del mandatario. En 2023, durante un debate sobre la prohibición del matrimonio infantil, Balcázar había afirmado ante una comisión del Parlamento que “las relaciones sexuales precoces ayudan al desarrollo psicológico futuro de la mujer”.
La Coordinación Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) denunció en un comunicado en X, la designación de un dirigente con antecedentes controvertidos y con “declaraciones que justifican la violencia sexual contra niñas y adolescentes”.

Por su parte, el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán consideró que esta elección es “la expresión de la profunda crisis ética y democrática”.
“Quien minimiza la violencia contra las mujeres y las niñas no expresa una opinión aislada, sino que revela una actitud complaciente frente a los abusos”, añadió la organización en un comunicado.
Perú adoptó en 2023 una reforma del Código Civil que prohíbe el matrimonio con personas menores de 18 años, suprimiendo una excepción legal que antes permitía uniones de adolescentes con autorización de sus padres.
También lee: Perú y su cifra récord de presidentes en una década
Interrogado por la radio RPP, Balcázar denunció “leyendas negras” que, según él, buscan distorsionar sus palabras, afirmando tener “una trayectoria impecable”.
Elegido bajo las siglas del partido de izquierda Perú Libre, el octogenario está siendo sometido a investigaciones por presunta apropiación ilícita de fondos y corrupción.
Exjuez de la Corte Suprema, fue destituido en 2011 por el Consejo Nacional de la Magistratura, que mencionó graves deficiencias en el ejercicio de sus funciones tras la anulación de decisiones judiciales firmes.
En 2022, además, fue expulsado del Colegio de Abogados de Lambayeque en el norte de Perú por faltas de orden ético, civil y penal vinculados a su gestión como exdecano, decisión confirmada en 2024. Más recientemente, se presentó en su contra una denuncia constitucional por presunta corrupción en un caso vinculado a la exfiscal Patricia Benavides, según el Ministerio Público.
Elegido presidente del Parlamento y elevado a la presidencia interina de acuerdo con la Constitución peruana en caso de vacancia del poder, José María Balcázar es además objeto de varias investigaciones y procesos judiciales.
En el frente político, su llegada al poder también ha suscitado fuertes reacciones en particular de la derecha, al igual que el proceso que condujo a la destitución de Jerí.
También lee: Presidente interino de Perú, José Jerí, es destituido tras acusaciones por presunto tráfico de influencias
La candidata a la presidencia Keiko Fujimori calificó su elección como “un día muy triste para el país”, acusando a la “izquierda radical” de volver a sumir al Perú en el caos.
El presidente interino del Parlamento, Fernando Rospigliosi, calificó de “error gravísimo” la destitución de Jerí, aludiendo a “un salto al vacío”. “Destituyeron a Jerí sin saber qué vendría después. Y ahora vemos las consecuencias”, lamentó a la prensa Rospigliosi.

Tras reclamar la destitución de Jerí, el candidato presidencial de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, quien encabeza las encuestas, señaló en un comunicado que la elección “es una tragedia”.
“Por un tema ideológico, la mayoría del Congreso ha votado por él sin conocerlo”, dijo a la AFP el constitucionalista Aníbal Quiroga.
Para el politólogo Luis Benavente, se trata de un gobernante con “vulnerabilidades muy grandes”.
Jerí fue destituido tras dos investigaciones preliminares por presunto tráfico de influencias, una iniciativa de la minoría de izquierda en el Parlamento y de un bloque de partidos de derecha.

“Cuando escuchamos una idea contraria a la nuestra, el cerebro no empieza evaluando argumentos: primero detecta que hay un conflicto”, dice un experto. Pero es posible aprender a escuchar con calma.
Escuchar una opinión contraria a la nuestra rara vez es una experiencia neutra. Aunque solemos atribuir esta dificultad a factores culturales o personales, la ciencia muestra que tiene raíces profundas en el funcionamiento del cerebro.
Desde la neurociencia sabemos por qué nos cuesta tanto escuchar opiniones diferentes.
El desacuerdo activa sistemas diseñados para detectar conflicto y mantener la coherencia interna.
Esto explica por qué solemos reaccionar con rapidez y, a menudo, con rigidez ante ideas que desafían lo que creemos.
Cuando escuchamos una idea que contradice nuestra forma de pensar, el cerebro no empieza evaluando argumentos. Primero detecta que hay un conflicto. Una de las regiones implicadas en este proceso es la llamada corteza cingulada anterior o CCA.
Esta estructura actúa como un radar encargado de identificar inconsistencias entre nuestras expectativas y la realidad, así como conflictos entre respuestas o entre creencias. Por lo tanto, la CCA funciona como un “radar de incongruencias”.
La evidencia neurocientífica muestra que la CCA forma parte de circuitos implicados tanto en el control cognitivo como en el procesamiento del dolor físico y del dolor social.
Por eso, una opinión contraria puede ser experimentada como algo incómodo o amenazante, incluso cuando no hay confrontación directa.
Junto a la corteza cingulada anterior se activan otras regiones. Una de ellas, la amígdala, está implicada en la respuesta de amenaza. Otra área importante, la ínsula, está relacionada con la percepción del malestar corporal.
El resultado de este proceso es familiar para todos: nudo en el estómago, tensión corporal y una tendencia a defenderse o cerrar la conversación.
Finalmente entra en juego la corteza prefrontal dorsolateral, responsable de funciones como la planificación, la inhibición de impulsos y la toma de decisiones.
Puedes leer: “El cine no es lavado de imagen”: directora de ‘La voz de Hind Rajab’ rechaza premio en Berlinale
Aceptar una visión opuesta exige un esfuerzo considerable. El cerebro debe mantener al mismo tiempo dos modelos mentales incompatibles: “lo que yo creo” y “lo que tú dices”.
Además, debe compararlos y decidir si alguno debe modificarse. Desde el punto de vista energético, es una operación exigente.
A este esfuerzo se suma la disonancia cognitiva: el malestar que aparece cuando una información amenaza la coherencia de nuestra visión del mundo o de nuestra identidad.
En muchos casos, este malestar no se resuelve escuchando al otro, sino justificando lo que ya pensábamos. Es lo que se conoce como “razonamiento motivado”.
Por otra parte, muchas creencias están ligadas a la pertenencia a un grupo.
Cambiar de perspectiva puede ser experimentado, aunque sea de forma inconsciente, como un riesgo social: quedar mal, perder estatus o sentirse excluido.
El cerebro social está especialmente orientado a evitar ese tipo de amenazas.
Un factor clave en todo este proceso es el estrés.
Cuando este es elevado o sostenido, el sistema nervioso funciona en modo de alerta, lo que reduce la capacidad de la corteza prefrontal para regular emociones y sostener el desacuerdo con calma.
En ese estado, escuchar se vuelve especialmente difícil.
La buena noticia es que estos sistemas son plásticos. Las regiones cerebrales implicadas en el conflicto, la emoción y el control cambian con la experiencia y la práctica.
La dificultad para escuchar opiniones contrarias ha ido ganando presencia en el debate social y cultural. Especialmente en contextos donde las decisiones tienen consecuencias compartidas como en equipos de trabajo, instituciones o espacios de liderazgo.
El desacuerdo mal gestionado suele escalar hacia conflictos interpersonales, bloqueos comunicativos y deterioro del clima emocional.
Se trata de algo muy común en entornos laborales de alta demanda.
Afortunamente podemos entrenar la escucha desde la calma, circunstancia que mejora de forma clara el liderazgo y la toma de decisiones.
Prácticas como el mindfulness o el biofeedback reducen la reactividad automática y aumentan la capacidad de observar el desacuerdo sin responder de forma impulsiva.
Por ejemplo, estudios sobre redes cerebrales en reposo muestran que la práctica sostenida de mindfulness modula redes cerebrales implicadas en regulación emocional y flexibilidad cognitiva.
De este modo se favorecen respuestas más adaptativas ante la discrepancia.
Por otra parte, nuestros proyectos de investigación del grupo Neurociencia del Bienestar de la Universidad de Sevilla han mostrado que entrenar la regulación fisiológica y emocional se asocia con una mayor capacidad para pausar antes de responder, escuchar con menos reactividad y gestionar conversaciones difíciles con mayor claridad.
La clave no está en eliminar la incomodidad, sino en aprender a regularla para que no derive en rechazo automático.
Escuchar no significa ceder ni renunciar a los propios valores. Significa sostener la incomodidad el tiempo suficiente para ampliar el marco desde el que decidimos.
En un mundo cada vez más polarizado, la capacidad de escuchar opiniones contrarias es una habilidad neurocognitiva entrenable.
Comprender cómo responde el cerebro al desacuerdo es el primer paso para dejar de reaccionar automáticamente y empezar a responder con mayor calma, claridad y humanidad.
*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer el texto original.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.