
Las salas del hospital que apoyamos en Gummi, Nigeria, rara vez están en silencio durante la temporada de lluvias. Las madres se sientan cerca de las camas metálicas, vigilando a niños y niñas que padecen fiebre, convulsiones y agotamiento. Afuera, la lluvia trae alivio del calor. Pero dentro de los hospitales, trae consigo el aumento de las complicaciones de los casos de malaria, que llevan a familias y personal sanitario al límite.
“Durante la temporada de lluvias, registramos la mayor afluencia de casos de malaria en nuestro proyecto”, explica el doctor Balarabe Tirmizi, uno de nuestros médicos en Gummi. “Las cifras han aumentado año tras año. Muchos niños y niñas llegan muy tarde y en estado grave, pero cuando llegan a tiempo, la malaria es tratable. El diagnóstico precoz y la atención inmediata marcan la diferencia entre la vida y la muerte”.
Gummi, en el noroeste de Nigeria, se encuentra dentro del cinturón de malaria de la sabana del Sahel, que se extiende por varios países de la región, donde la malaria es endémica y sigue siendo una de las principales causas de enfermedad. La malaria está presente durante todo el año, pero alcanza su punto máximo en la temporada de lluvias, entre junio y octubre. El agua estancada procedente de las lluvias, las actividades agrícolas y el agua almacenada alrededor de los hogares crean condiciones ideales para la reproducción de los mosquitos. Los niños y niñas menores de 5 años y las mujeres embarazadas son los más afectados.
Aunque la malaria es una enfermedad prevenible y tratable, la tardanza en la atención puede convertirla en una emergencia mortal.
La pobreza y el acceso limitado a los servicios de salud hacen que muchas familias recurran primero a remedios herbales o tradicionales, con la esperanza de que los síntomas desaparezcan. Cuando finalmente buscan atención médica, los niños y niñas suelen estar ya muy enfermos o en estado crítico.
Nuestros equipos en el centro que apoyamos en Gummi ven cada día las consecuencias de estos retrasos. Rafaatu Abubakar llevó a su hijo Misbahu al hospital después de que la malaria le provocara una anemia grave. “Nos ingresaron y le dieron una transfusión de sangre”, cuenta. “También nos dieron comida y se ocuparon de todo lo que necesitábamos”. Hace una pausa antes de añadir: “Si nos hubiéramos quedado más tiempo en casa, no sé qué habría pasado”.
Otra madre, Ummul Khairi, llevó a dos de sus hijos e hijas al hospital que apoyamos tras semanas de preocupación. Su hija Maryam sufría malaria y desnutrición aguda grave; su pequeño cuerpo estaba debilitado por la enfermedad y el hambre.
“Vinimos aquí para buscar atención y estamos contentos con la atención que recibimos”, dice Ummul. “Los médicos trabajaron duro por mis hijos. Hubo comida, agua y ningún tipo de discriminación”.
Tras casi tres semanas en el hospital, la familia pudo regresar a casa. “Mis hijos están mejorando y volveré a casa con valentía y felicidad”, nos cuenta Ummul.
Casos como los de Misbahu y Maryam ponen de relieve cómo la malaria suele entrelazarse con otros problemas de salud. Muchos niños y niñas ingresados por desnutrición también están infectados por malaria, lo que agrava su estado y dificulta la recuperación. El personal sanitario debe tratar varias enfermedades al mismo tiempo, a menudo bajo una enorme presión durante los meses de mayor incidencia.
En medio de estos desafíos, el acceso a una atención gratuita y de calidad es esencial para salvar vidas. Durante la temporada alta, el número de pacientes con malaria en el hospital de Gummi supera con frecuencia la capacidad disponible, lo que obliga al equipo a ampliar el espacio. Lo que antes era una pequeña sala de malaria ha crecido rápidamente para responder al aumento de las necesidades, con más camas, un triaje mejorado y servicios de laboratorio reforzados. También se han abierto tres consultas externas dedicadas a la detección y el tratamiento de la malaria para reducir la congestión y garantizar una atención más rápida.
Nuestros equipos trabajan junto al personal sanitario local para garantizar que los pacientes reciban tratamiento con rapidez y dignidad. La confianza entre la comunidad y el hospital sigue siendo fundamental para este esfuerzo, ya que anima a las familias a buscar atención médica de forma temprana.
Más allá del tratamiento, la prevención de la malaria sigue siendo clave. Medidas sencillas como dormir todas las noches bajo mosquiteras, mantener el entorno libre de agua estancada y participar en las campañas estacionales de quimioprevención de la malaria pueden reducir significativamente el riesgo. El diagnóstico precoz en los centros de salud cercanos también evita que una enfermedad leve se convierta en grave.
En Gummi, la malaria sigue siendo una carga para las familias y los servicios de salud. Los cambios en los patrones de lluvia y las extendidas temporadas de transmisión hacen que el desafío sea cada vez mayor. Sin embargo, cada niño o niña que se recupera, cada madre que regresa a casa aliviada y no de luto, es un recordatorio de lo que puede la atención oportuna.
Nuestros equipos mantienen el compromiso de brindar tratamiento gratuito y vital contra la malaria, así como con el refuerzo de los esfuerzos de prevención. En un lugar donde la malaria sigue siendo una amenaza cada día, el acceso a la atención sanitaria no es sólo un servicio. Es un salvavidas.

Autoridades federales dijeron que los disparos del agente del ICE fueron en defensa propia, mientras que las locales consideron los hechos commo una acción injustificada.
La mujer que murió este miércoles en la ciudad de Minneapolis por disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés) fue identificada como Renee Nicole Good, de 37 años.
Good, madre de tres hijos, murió durante un operativo de ICE contra la migración irregular.
La mujer era ciudadana estadounidense, según le dijeron dos fuentes federales a la cadena CBS, socia de la BBC en Estados Unidos.
De momento se desconoce la identidad del agente que la mató.
El suceso ha provocado protestas en esta ciudad del estado de Minnesota, en el norte del país, así como una fuerte polémica política a nivel nacional.
Las autoridades federales aseguran que los disparos del agente contra Good fueron en defensa propia, mientras que las de Minneapolis y el estado de Minnesota consideran que el agente disparó de forma injustificada, ya que la víctima no estaba poniendo en peligro su vida.
La madre de Good, Donna Granger, identificó públicamente a su hija unas horas después del tiroteo mortal, describiéndola como “una de las personas más amables” que ha conocido.
“Era extremadamente compasiva. Durante toda su vida se preocupó por la gente. Era amorosa, tolerante y afectuosa. Era un ser humano increíble”, le dijo Granger al diario The Minnesota Star Tribune.
Granger expresó incredulidad ante las circunstancias de la muerte de su hija. “Fue algo tan estúpido”, le declaró al medio local. “Probablemente estaba aterrorizada”.
Según su madre, Good residía junto a su pareja en el área metropolitana de Minneapolis-St. Paul, algo que confirmaron en una declaración conjunta varios miembros del Concejo Municipal.
En lo que parece ser la cuenta de Instagram de Good, que ahora es privada, los medios estadounidenses afirman que ella se describía a sí misma como una “poeta, escritora, esposa y madre” que estaba “disfrutando de Minneapolis”.
Oriunda de Colorado Springs, se había mudado a Minneapolis el año pasado desde Kansas City.
El Minnesota Star Tribune informa que solía presentar un podcast con su segundo marido, Tim Macklin, pero que él falleció en 2023. Tuvieron un hijo juntos, que ahora tiene 6 años, según declaró el padre de Macklin al periódico.
Good tuvo otros dos hijos con su primer esposo, que habló con los medios estadounidenses con la condición de que no revelaran su nombre. Él afirmó que Good no era activista, sino una cristiana devota que había viajado a Irlanda del Norte en misiones juveniles cuando era más joven.
Según la agencia de noticias AP, anteriormente había trabajado como asistente dental y en una cooperativa de crédito, pero en los últimos años era ama de casa.
Good estudió escritura creativa en la Universidad Old Dominion de Norfolk, Virginia, y en 2020 ganó un premio para estudiantes universitarios de la Academia de Poetas Estadounidenses.
“Cuando no está escribiendo, leyendo o hablando sobre escritura, ve maratones de películas y hace arte con su hija y sus dos hijos”, reza la biografía del premio, según citan los medios estadounidenses. Ahora, aparentemente, el texto ha sido eliminado de la página web.
Good se graduó ese mismo año en la Facultad de Artes y Letras de la universidad con una licenciatura en inglés.
En un comunicado, su presidente afirmó que su repentina muerte “es otro claro ejemplo de que, lamentablemente, el miedo y la violencia se han convertido en algo habitual en nuestro país”.
“Ojalá la vida de Renee sea un recordatorio de lo que nos une: la libertad, el amor y la paz”, escribió Brian Hemphill, presidente de la Universidad Old Dominion.
Videos difundidos en medios de comunicación y redes sociales muestran desde varios ángulos el vehículo en el que viajaba la mujer bloqueando parcialmente una calle en el momento en que se aproximan los agentes migratorios.
Estos tratan de abrir la puerta de la conductora, que aparentemente trata de huir acelerando a la derecha.
Uno de los agentes, que intentaba bloquear el paso del vehículo, respondió con varios disparos hacia el asiento de la conductora, cuyo auto acabó fuera de control y empotrado contra otro que se encontraba estacionado.
Los videos no dejan claro hasta qué punto el vehículo en marcha llegó a tocar al agente.
Tras el incidente se concentraron cientos de manifestantes en el lugar, ubicado cerca de algunos de los negocios de inmigrantes más antiguos de la ciudad y a menos de 2 kilómetros del lugar donde George Floyd murió a manos de la policía en 2020.
El presidente Donald Trump declaró que las imágenes son “algo horrible de ver” y alegó que la conductora se comportaba de forma “muy desordenada, obstruyendo y resistiendo, y que luego atropelló de forma violenta, deliberada y cruel al agente del ICE, quien parece haberle disparado en defensa propia”.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien se encontraba de visita en Texas, describió el incidente como un “acto de terrorismo doméstico” contra el servicio migratorio.
Según su versión, la conductora intentó atropellar a los agentes y los embistió con su vehículo, lo que llevó a uno de ellos a disparar “para protegerse a sí mismo y a las personas que lo rodeaban”.
Esa caracterización fue duramente rechazada por el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, quien calificó la versión del gobierno federal de “basura”.
Frey condenó el despliegue de más de 2.000 agentes federales en las áreas metropolitanas de Minneapolis y St. Paul como parte de la más reciente ofensiva migratoria del gobierno de Donald Trump.
“Lo que están haciendo no es brindar seguridad en Estados Unidos. Están causando caos y desconfianza”, afirmó el alcalde, quien pidió a los agentes migratorios abandonar la ciudad usando un lenguaje explícito.
Tras asegurar que había visto los videos del incidente, Frey subrayó que no se trata de un caso de defensa propia.
La congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez también condenó el incidente, tachándolo de “asesinato público”.
Se ha iniciado una investigación sobre el tiroteo, y el gobernador de Minnesota, Tim Walz, acusó a los agentes federales que estaban tocando el vehículo de haber podido afectar la escena.
La muerte de la mujer de 37 años es, según los datos disponibles, el quinto fallecimiento vinculado a operativos migratorios recientes en grandes ciudades del país.
El área de las Twin Cities (Minneapolis y St. Paul) se encontraba en tensión desde que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunciara el martes el inicio del operativo, relacionado en parte con presuntas irregularidades y fraudes que implicarían a residentes somalíes.
Kristi Noem confirmó que se han realizado “cientos y cientos” de arrestos en el marco de esta campaña.
*Con reportería e información adicional de Tiffany Wertheimer, periodista de BBC News.
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