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Universidades del Bienestar: decepción, sueños y mentiras
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9 minutos de lectura

Universidades del Bienestar: decepción, sueños y mentiras

El rezago en la titulación es violencia administrativa. Exigimos que la “máquina” estatal acelere, no para deshumanizarnos, sino para otorgarnos las herramientas legales —nuestros títulos y cédulas— que nos permitan subsistir y prosperar.
18 de enero, 2026
Por: Rodrigo Torres

Este ensayo se escribe como un reclamo de justicia ante la violación de derechos y libertades de nuestros compañeros estudiantes y egresados de la Universidad del Bienestar Benito Juárez García.

El origen de mi problema es personal y todo lo personal es público (Carol Hanisch,1969) y contextualizar esta frase es pertinente pues para denunciar una desigual sistemática es requerido mi testimonio y el de muchos que merecen un espacio donde hacer pública su voz.

Entré a la preparatoria joven y sin conocer lo que era la libertad y para qué la quería en 2006. Hijo de médicos de clase media baja ausentes por sus obligaciones distantes y falta de una dirección honesta hacia donde debía caminar mi vida, ellos mismos debieron de tener su propio conflicto para poder avanzar en un mundo en crisis que avecinaba la crisis inmobiliaria de 2008 y la futura crisis sanitaria de 2019. Tuve problemas de abuso de sustancias, cuyo resultado fue una pierna lisiada parcialmente, una hernia discal y problemas psicoemocionales.

Fallé en mi intento por terminar la preparatoria en la Escuela Nacional Preparatoria número 9. Mis padres no se rindieron conmigo, y después de un tratamiento psiquiátrico pude salir de la preparatoria a los 21 años, con promedio de 8.5. Intenté exámenes de ingreso a la universidad y fracasé. No recuerdo la cantidad exacta de exámenes que realicé, dejé de contar al sexto intento.

Nunca dejé de estudiar. Fui de puntaje alto en la olimpiada del conocimiento cuando niño, entre a la ENP 9, manejo 4 idiomas y conozco bases léxicas de otras 7 (dudas en mi LinkedIn), estudié Técnico en Informática y Diseño, obtuve un CAE e inicié estudios de Ingeniería Biomédica en la UVM. Pero el divorcio de mis padres me impidió terminar mis estudios y opté por estudiar Derecho en la Universidad De Londres. Mi padre y yo tuvimos un desencuentro que devino en mi decisión por dejar la universidad y decidí reiniciar de cero la carrera en la Universidad del Bienestar Benito Juárez.

Sin ahorros ni bienes materiales que me facilitasen el continuar en un sistema público o privado, defraudado por colaboradores de un empleo anterior por culpa de una estafa piramidal, opté por estudiar la carrera de Derecho en la sede Cuauhtémoc de la Universidad del Bienestar Benito Juárez García, cuyo antecedente es la Escuela de Derecho Ponciano Arriaga, fundada en 2015 por diputados de Morena.

El estar en esta universidad me permitió entender que el problema de pobreza en México es multidimensional, producto de la carencia y la precarización. Mi vida no era sencilla y las de mis compañeros tampoco. En México, según la medición más reciente del INEGI (2024, publicada en 2025), alrededor de 38.5 millones de personas —casi 3 de cada 10 habitantes— viven en situación de pobreza multidimensional, y de ellas 7 millones están en pobreza extrema, pero en 2019 -según la medición multidimensional de la pobreza del CONEVAL- el 41.9 % de la población mexicana estaba en situación de pobreza, lo que equivale aproximadamente a 4 de cada 10 mexicanos.

Así que a mis 22-23 años estaba nuevamente en una aula, tras haber trabajado para empresas estadounidenses sin poder ahorrar ni aprovechar ese poco dinero para realmente encaminar mi vida a una carrera después de la preparatoria, pero con estudios de idiomas y con una curiosidad por la Filosofía inagotable y una pasión por las ciencias jurídicas, retomaba mi sueño de un día convertirme en un exitoso abogado, tecnólogo y jurista. Mi visión jamás ha visto los límites de mi futuro.

En la carrera estudiamos normas, interpretaciones y el Estado del Arte del Derecho en México. Fueron horas invertidas en estudio, camiones, preparación de temas, exposiciones. Amé profundamente mi tiempo invertido en la Universidad.

Egresé en Junio-Julio de 2023, y terminé meses después mis practicas profesionales. Hoy en día es 2025 y no he recibido mi título con su respectivo Número de Folio Electrónico ni mi Cédula Profesional Digital ni una constancia oficial y válida mediante la SEP que acredite mi conclusión de estudios.

La última actualización que recibí fue la semana del 23 al 29 de Noviembre de 2025. Me han dicho que espere, que se han entregado paquetes de documentos de egresados en los recientes meses y es solo una cuestión de tiempo a que se me entreguen documentos. Reitero, llevo ya dos años y 6 meses de haber concluido mis estudios.

Decepciones: miedo e incertidumbre

La sede Cuauhtémoc tiene una historia más antigua que la del gobierno del presidente López Obrador. La Escuela de Derecho Ponciano Arriaga fue fundada en 2015 en la Ciudad de México por una asociación civil sin fines de lucro, con el objetivo de formar juristas comprometidos con el nuevo paradigma constitucional en materia de derechos humanos.

Esta escuela deja de existir cuando se formaliza la migración al sistema de Universidades para el Bienestar Benito Juárez en 2020, en tiempos donde yo era estudiante de segundo ciclo. Este asunto es pertinente porque hay alumnos cuyo egreso estaba planeado en 2020-2021, lo que significa que hay alumnos con procesos de titulación de aproximadamente 4 o 5 años.

¿Qué pasó en esos años?

  • 13 de febrero de 2020. AMLO reconoció públicamente el paro estudiantil en la Escuela de Derecho Ponciano Arriaga, donde los alumnos exigían certeza jurídica sobre sus títulos y condiciones de egreso. Se comprometió a que la SEP y la coordinación de las UBBJ atendieran el caso.
  • 17 de febrero de 2020. Nuevamente se abordó el tema en la mañanera, tras las protestas de estudiantes en el Centro Histórico de la CDMX. AMLO dijo que se garantizaría la validez de los estudios y que la escuela se integraría plenamente al sistema de Universidades Benito Juárez.
  • Marzo de 2020 (varias menciones) – Durante el seguimiento del conflicto, se reiteró que los títulos tendrían reconocimiento oficial y que se resolverían los problemas de egreso.
  • 2021–2022 – El tema volvió a aparecer en conferencias cuando se habló de la consolidación de las UBBJ y de los problemas de titulación en varias sedes, incluyendo la Ponciano Arriaga.
  • 2023–2024 – En informes sobre universidades públicas, AMLO mencionó que aún había rezagos en egresos y titulación en algunas UBBJ, aunque ya no de forma tan específica sobre la Ponciano Arriaga.

Invito a la prensa a investigar y a observar la veracidad del último punto, pues la comunidad universitaria ha dado testimonios intracomunitarios de que continúa el rezago en la entrega de sus papeles oficiales. Incluso existen casos donde los números de Folio Electrónico y la cadena del código digital de los títulos dados no concuerdan con las bases de datos de la SEP. Esto es de lo que se duelen los alumnos egresados de la UBBJ sede Cuauhtémoc y las generaciones de la hoy extinta Escuela de Derecho Ponciano Arriaga.

La UNAM y el IPN tienen tasas de egreso y titulación mucho más altas (alrededor de 70–80 %) que las universidades creadas por Morena (URC y UBBJ), donde los egresados son aún pocos y la tasa de titulación ronda apenas el 20–30 %.

Estos datos son abrumadores, provocan decepción y poca credibilidad en la posibilidad de un egreso en los próximos años. Invitamos a los profesionales y a los expertos involucrarse en beneficio de los alumnos.

Conclusión

La​ falta de mi título universitario y la incertidumbre de mis compañeros de la UBBJ no son meros accidentes burocráticos. Al negar o retrasar la certificación de sus propios ciudadanos, el Estado mexicano perpetúa una desconfianza interna que nos condena a la irrelevancia en un mundo aceleracionista.

La verdadera transformación de México vendrá de la capacidad de nuestras instituciones para otorgar “crédito” y valor a su propia gente. Entregar nuestros títulos es el primer paso indispensable para dejar de ser espectadores de nuestra propia historia y comenzar a competir, con dignidad y certeza jurídica, en la carrera por el futuro. Justicia para los egresados es justicia para la nación.​

Escribo esto como un reclamo de justicia, no solo por mi futuro, sino contra la competencia intrahuésped que devora las esperanzas de miles de estudiantes.

La estadística es fría, pero nuestra realidad no: el rezago en la titulación es violencia administrativa. Exigimos que la “máquina” estatal acelere, no para deshumanizarnos, sino para otorgarnos las herramientas legales —nuestros títulos y cédulas— que nos permitan subsistir y prosperar.

Si el amor a la patria que profeso ha de ser correspondido, el Estado debe dejar de mirarnos como cifras de un programa social y empezar a reconocernos como juristas, científicos, tecnólogos y pensadores habilitados. El tiempo de la promesa ha terminado; es hora de la certeza.

En suma, el caso de la sede Cuauhtémoc y la extinta Escuela Ponciano Arriaga funciona como un microcosmos de la patología nacional. Hemos diagnosticado una nación que sufre de sesgonostalgia, incapaz de validar su presente por estar obsesionada con mitos fundacionales.

La única vía para evitar que la aceleración tecnológica global nos desplace definitivamente es construir un sistema de confianza endógena robusto. Mi título, y el de mis compañeros, es la prueba de fuego de esta administración: o validan la inteligencia nacional, o confirman su sumisión al subdesarrollo.

* Rodrigo Torres es egresado en proceso de titulación de Derecho en las Universidades del Bienestar Benito Juárez García. Es estudiante de Ingeniería en Sistemas Computacionales (UMOV) e Ingeniería en Programación (ULA). Es aficionado a la Filosofía y las Letras, con interés en el pensamiento crítico y humanista. Perfil en LinkedIn.

 

Fuentes:

​Land, N. (2011). Fanged Noumena: Collected Writings 1987–2007. Urbanomic.

​Srnicek, N., & Williams, A. (2015). Inventing the Future: Postcapitalism and a World Without Work. Verso Books. (Para contrastar la visión de futuro y tecnología).

​Bauman, Z. (2017). Retrotopía. Paidós.

​Fisher, M. (2014). Ghosts of My Life: Writings on Depression, Hauntology and Lost Futures. Zero Books.

​Banks, D. A. (2023). The city authentic: How the attention economy builds urban America. University of California Press.

​Hanisch, C. (1969). The Personal is Political. En Notes from the Second Year: Women’s Liberation.

​O’Gorman, E. (1958). La invención de América. Fondo de Cultura Económica.

​Quijano, A. (2000). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. CLACSO.

​Corte Interamericana de Derechos Humanos (2023). Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México. Sentencia de 7 de noviembre de 2022. (El caso clave que condena la prisión preventiva oficiosa y el arraigo, tal como mencionas en tu ensayo).

​Corte Interamericana de Derechos Humanos (2023). Caso García Rodríguez y otro Vs. México. (Refuerza la obligatoriedad de modificar la constitución interna).

​Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Informes Anuales sobre la Situación de los Derechos Humanos en México (2020-2024). OEA.

​CONEVAL. (2023). Medición de la pobreza en México 2022. Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.

​INEGI. (2023). Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2022. Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

CONEVAL / INEGI. Líneas de Pobreza por Ingresos, enero 2025.

BBVA Research. México | Notable avance, la pobreza en un mínimo de 29.6%, pero persisten desigualdades.

​Diario Oficial de la Federación (30/07/2019). Decreto por el que se crea el organismo público descentralizado denominado Organismo Coordinador de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García.

​Animal Político (2022). “Alumnos de Universidades del Bienestar denuncian falta de títulos y maestros”.

​Proceso (2020). “Estudiantes de la Escuela de Derecho Ponciano Arriaga exigen a AMLO certeza en sus estudios”.

​Contralínea (2023). “Universidades Benito Juárez: 4 años de opacidad y falta de titulación”.

​López Obrador, A.M. (13 de febrero de 2020). Versión estenográfica de la conferencia de prensa matutina. Presidencia de la República.

 

Glosario:

Aceleracionismo: Doctrina cuyo padre, Nick Land, propició un pensamiento para entender el capitalismo tecnológico, una “máquina” que acelera el proceso de una agenda inhumana donde la inteligencia artificial y la tecnología pueda provocar un cambio social radical.

Sesgonostalgia: Incapacidad de conocer la verdad del presente y realizar una praxis en el presente, por una emoción de añoranza de un pasado engañoso.

Competencia intrahuésped: se define como el conjunto de interacciones competitivas que ocurren dentro de un mismo organismo infectado, cuando dos o más patógenos (virus, bacterias, parásitos, hongos) o incluso diferentes cepas/variantes de la misma especie luchan por recursos limitados del huésped.

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Imagen BBC
Cómo la muerte de 32 militares durante la captura de Maduro muestra a Cuba el precio de su alianza con Venezuela
5 minutos de lectura

La baja de sus soldados en los recientes eventos en Venezuela han expuesto los riesgos estratégicos de la política exterior de La Habana.

16 de enero, 2026
Por: BBC News Mundo
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Desde el amanecer del jueves, multitudes de personal militar, funcionarios del gobierno y civiles alinearon el trayecto entre el aeropuerto de La Habana y el Ministerio de Fuerzas Armadas para aplaudir el cortejo fúnebre con los restos repatriados de 32 oficiales cubanos muertos en Venezuela.

Los líderes de Cuba -desde el Raúl Castro hasta el presidente Miguel Díaz Canel- estuvieron en el aeropuerto para recibir las cajas con las cenizas de sus “32 héroes caídos”.

En el vestíbulo del edificio ministerial, cada caja fue cubierta con una bandera cubana, acompañada de una fotografía correspondiente al soldado o agente de inteligencia con las palabras “honor y gloria”.

No obstante, a pesar de la pompa y todos los homenajes militares, esta ha sido una experiencia aleccionadora para la Revolución Cubana.

En primer lugar, se cree que es la mayor pérdida de combatientes cubanos a manos del ejército de Estados Unidos desde la invasión de Bahía Cochinos en abril de 1961.

El hecho de que hayan pasado seis décadas y media con un escasamente comparable intercambio de fuego entre tropas cubanas y estadounidenses, ni durante la Guerra Fría ni después, es una muestra de lo rara que es.

No es necesariamente sorprendente que los mejor capacitados y mejor dotados soldados estadounidenses de la Fuerza Delta salieran virtualmente ilesos, especialmente dada su reputación de élite dentro del ejército más poderoso del mundo.

Una mujer se seca las lágrimas mientras abraza a una niña, frente a la fotografía de un soldado
Getty Images
Es la mayor pérdida de combatientes cubanos a manos del ejército de Estados Unidos desde la invasión de Bahía Cochinos en 1961

Pero eso no es un consuelo para los afligidos familiares de los fallecidos que, con lágrimas, colocaron sus manos sobre las cajas de madera en La Habana.

Es más, en los días posteriores a la intervención militar estadounidense en Venezuela y la remoción forzada de Nicolás Maduro del poder, el gobierno cubano se vio obligado a reconocer algo que durante mucho tiempo había negado: la propia existencia de oficiales de inteligencia de Cuba dentro de los corredores del poder en Caracas.

Ahora ha quedado claro, como muchos lo habían afirmado en Venezuela, que los cubanos han estado presentes en todos lo niveles del aparato de seguridad de ese país y que los acuerdos de inteligencia bilaterales eran una parte crucial de las relaciones cubano-venezolanas.

En resumen, el gobierno de La Habana ha compartido con sus socios venezolanos sus años de experiencia sobre cómo mejor mantener el poder con mano de hierro. Las 32 bajas en suelo venezolano eran parte de esa estrategia compartida.

Una mujer uniformada monta guardia al lado de una fila de pequeños féretros con las cenizas de los muertos, cubiertos con banderas cubanas
Getty Images
Los soldados caídos recibieron todos los honores militares.

Tras sus muertes, sin embargo, los cubanos parecen estar sintiendo el remezón del cambio bajo sus pies.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo una conversación telefónica con el presidente Trump, después de la cual el mandatario estadounidense la describió como una “persona estupenda”.

Hace solo tres semanas hubiera sido casi impensable escuchar semejante elogio del mismo gobierno que describió a su predecesor como el líder de un régimen de “narcoterroristas”.

Todo hace pensar que los gobiernos de Rodríguez y Trump están encontrando un modus vivendi. Pero hasta el momento pocos en el gobierno de Cuba parecen haber entendido cómo eso deja su situación o su visión compartida con Venezuela de un socialismo controlado por el Estado.

Washington insiste en que la Revolución Cubana tiene sus días contados.

Sin embargo, un integrante de la “generación original” de revolucionarios está en desacuerdo. Víctor Dreke, de 88 años, es un contemporáneo de Fidel Castro y del Che Guevara, y afirma que el actual conflicto con EE.UU. tiene similitudes con la invasión de Bahía Cochinos auspiciada por la CIA en abril de 1961.

Dreke comandó dos batallones ese día y sostiene que los cubanos aún podrían repeler cualquier intento parecido.

“Si EE.UU. nos trata de invadir, alborotarán un nido de avispas”, expresó, citando a Raúl Castro. “Ni siquiera verían a nuestros combatientes saliendo, hombres y mujeres”.

“Si los estadounidenses ponen un solo pie en suelo cubano, no será como su cobarde emboscada de nuestros combatientes en Venezuela”, afirma Dreke. “Aquí, las cosas serían muy diferentes”.

Un hombre anciano, de bigote, viste una guayabera gris de manga corta y mira directo a cámara
BBC
Victor Dreke es un contemporáneo de Fidel Castro y el Che Guevara.

En los últimos días, la televisión estatal cubana ha emitido imágenes de reservistas civiles recibiendo entrenamiento en el uso de armamento por parte del ejército cubano.

Hay coincidencia en que un enfrentamiento con el ejército de EE.UU. sería una pelea desigual. El ataque de EE.UU. en Venezuela tuvo la intención, en parte, de resaltar ese aspecto al resto de la región.

Los riesgos para Cuba son particularmente altos.

La isla está sufriendo amplios apagones que son graves en La Habana, pero mucho peores en las provincias.

La economía, malograda por el embargo económico de EE.UU. y deficiente administración gubernamental, cojea en el mejor de los casos. El combustible escasea y el motor de la economía, el turismo, no ha podido recuperar sus niveles anteriores a la pandemia.

Es dentro de este ya complejo panorama que los cubanos intentan vislumbrar la pérdida casi total del apoyo venezolano. Para la mayoría, esto plantea un escenario lúgubre.

Pero el excomandante Dreke sostiene que Cuba ha sobrellevado tiempos difíciles antes y puede hacerlo otra vez con suficiente fervor revolucionario.

Cuba no quiere un conflicto con el gobierno de Trump, insiste, y no estará buscando aumentar las tensiones con Washington.

“Pero eso no quiere decir que no estaremos listos”, añade, desafiante.

[]
BBC

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