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La disputa criminal por Sonora
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La disputa criminal por Sonora

La violencia en Sonora se explica por la ruptura del Cártel de Sinaloa y la competencia entre organizaciones criminales que buscan controlar rutas, fronteras y economías ilegales, con múltiples células operando en los principales municipios.
09 de febrero, 2026
Por: Víctor Manuel Sánchez Valdés

A pesar de que Sonora tuvo un descenso del 19.5 % en los homicidios dolosos del 2024 al 2025, lo cierto es que dos de sus municipios, Cajeme (Ciudad Obregón) y Hermosillo, se encuentran dentro del top 10 nacional de muertes violentas, de acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Ciudad Obregón también es la tercera zona metropolitana con peor percepción de la inseguridad en México, de acuerdo a la ENSU de la INEGI, y en los tres municipios de dicha entidad que son evaluados en esta medicación, Hermosillo, Ciudad Obregón y Nogales, la percepción negativa de la inseguridad se ha ido incrementando.

La violencia que se vive en Sonora tiene su origen en disputas criminales por el control territorial, impulsadas por el valor estratégico de la entidad, que cuenta con una extensa franja fronteriza con Arizona, la menos vigilada de Estados Unidos. Esta condición ha convertido a Sonora en una puerta de entrada clave para diversas rutas de tráfico de drogas hacia ese país.

Hasta hace dos años, esta disputa involucraba a múltiples organizaciones criminales y a diversas células locales. Sin embargo, la ruptura interna del Cártel de Sinaloa dio lugar a la conformación de dos mega alianzas criminales, acompañadas por organizaciones regionales que han intensificado y complejizado el escenario de violencia en la entidad.

Estas mega alianzas se conforman de la siguiente manera: por un lado, está la alianza de la Mayiza, el Cártel Independiente de Sonora -formada por los Salazar, los Paredes y los Cazadores-, y la Organización de los Beltrán Leyva. Por el otro, se encuentran los Chapitos y el Cártel Jalisco Nueva Generación. Mientras que el Cártel de Caborca y la Línea del Cártel de Juárez operan fuera de estas dos alianzas defendiendo sus propios intereses.

Mapa con la distribución de los cárteles del narcotráfico en Sonora.
Fuente: Elaboración propia a partir de una revisión hemerográfica.

 

De entrada, la alianza de La Mayiza, el Cártel Independiente de Sonora y los Beltrán Leyva tienen una mejor posición en la entidad, con una presencia en 56 de los 72 municipios de Sonora, pero además, mayor fuerza en las fronteras de Nogales, San Luis Río Colorado y Agua Prieta.

Se trata de una alianza endeble que se puede romper en el futuro, debido a que el componente más fuerte de la alianza es el Cártel Independiente de Sonora, mismo que tiene presencia en 44 de los 72 municipios de la entidad, y que se conforma por tres familias criminales: los Paredes que operan en Agua Prieta, los Cazadores que lo hacen en Altar y Caborca, mientras que los Salazar, que son las más relevante de las tres, operan en una parte importante de Sonora, incluido Hermosillo, Guaymas, Ciudad Obregón, Navojoa y la fronteras con Chihuahua, además de varios municipios de esta última entidad.

De hecho, los Salazar, los Cazadores y los Paredes eran hasta hace dos años aliados de los Chapitos, pero debido a que Iván Archivaldo Guzmán les prohibió traficar fentanilo para concentrar el monopolio de esta sustancia en la familia Guzmán, estas tres familias criminales decidieron romper con ellos y conformar una nueva organización que lleva por nombre Cártel Independiente de Sonora, la cual tiene una alianza con la Mayiza, pero que se circunscribe sólo al ámbito de dicha entidad. Es decir, combaten al enemigo común que son los Chapitos, pero los Salazar no han mandado efectivos a Sinaloa a ayudar a los Mayos en su lucha por Culiacán.

De forma que en la práctica los Salazar no están subordinados a Ismael Zambada Sicairos, el líder de la Mayiza, y por tanto, cuando les sea conveniente, romperán su alianza con ellos, complicando aún más el mapa criminal en la entidad.

La Mayiza, con presencia en 35 de los 72 municipios de la entidad, está representado en Sonora por tres células delictivas: los Rusos, liderados por Juan José Ponce Félix “El Ruso”, que opera desde Mexicali Baja, California, pero tiene presencia en el noroeste de la entidad, en especial en San Luis Río Colorado, Sonoyta, Puerto Peñasco y Caborca; los Gigios, la organización más fuerte en Nogales y sus alrededores, los cuales son comandados por Sergio Valenzuela Valenzuela “El Gigio” y, por último, los Licenciados, una célula que opera en el sur de la entidad, con especial énfasis en Hermosillo.

Mapa con la distribución de los cárteles del narcotráfico en Sonora.
Fuente: Elaboración propia a partir de una revisión hemerográfica.

 

Esta alianza la completa la Organización de los Beltrán Leyva, comandada por Fausto Isidro Meza, la cual ha perdido presencia en Sonora, en especial en la frontera, pero conserva en la parte sur, en especial en Ciudad Obregón (Cajeme), Guaymas, Empalme y San Ignacio del Muerto, un nodo de influencia.

En el otro bando está la alianza conformada por los Chapitos y el CJNG, que tiene presencia en 26 de los 72 municipios, ya que los Guzmán perdieron fuerza en la entidad con el rompimiento con los Salazar, que eran sus principales operadores. Sin embargo, aún disputan la parte oeste de Sonora, a través de diferentes células criminales: en Ciudad Obregón tienen un brazo armado conocido como La Plaza; en Hermosillo operan los Mata Salas; en Caborca y Altar tienen a los Deltas, y los Memos en Sonoyta.

Por su parte, el Cártel Jalisco Nueva Generación tiene una presencia más discreta que se limita a 7 municipios, en donde ha enviado efectivos para reforzar a los Chapitos, en especial en Hermosillo, Guaymas, Nogales y San Luis Río Colorado. Mención aparte requiere Soyopa, en donde el CJNG incursionó directamente para controlar la producción minera en dicho municipio.

Complementan el mapa criminal el Cártel de Caborca, organización fundada por Rafael Caro Quintero cuando fue liberado en 2013, que tiene su sede en el municipio que le da nombre, pero cuyo territorio se extiende por 13 municipios en el oeste de Sonora, en especial los que colindan con la frontera, como Altar, Caborca, Puerto Peñasco, San Luis Río Colorado y General Plutarco Elías Calles (Sonoyta).

Caro Quintero desarrolló esta organización que se ha expandido a otras entidades como Quintana Roo, Ciudad de México y Estado de México, junto con sus sobrinos y primos, los Páez Quintero, los Gil Caro y los Quintero Navidad, quienes se han quedado al frente de la misma ante el arresto del capo fundador.

La Línea del Cártel de Juárez también ha incursionado en Sonora, a pesar de que su zona de mayor influencia está en Chihuahua. Están presentes en 7 municipios, la mayoría de ellos colindantes con Chihuahua, en donde se dedican a la extorsión de empresas mineras.

Estas 7 organizaciones ya descritas y sus múltiples células operan en 59 de los 72 municipios de la entidad, mientras que los 13 municipios en donde no se ha registrado la presencia de organizaciones criminales comparten la característica de ser poco poblados, estar en el desierto y en la zona central de la entidad, por lo que tampoco se puede descartar que sí tengan presencia, pero que al tener poca cobertura mediática la misma no se haya registrado.

En cambio, los municipios que colindan con el Golfo de California y los que hacen frontera con los Estados Unidos, sobre todo los de mayor tamaño, tienen una alta concentración de organizaciones criminales. Por ejemplo, en Hermosillo, Guaymas y Empalme se registró la presencia de 6 organizaciones criminales; en Cajeme (Ciudad Obregón) y San Luis Río Colorado de 5, y en Altar, Caborca, General Plutarco Elías Calles, Puerto Peñasco, Magdalena de Kino y Pitiquito en 4.

Mapa con la distribución de los cárteles del narcotráfico en Sonora.
Fuente: Elaboración propia a partir de una revisión hemerográfica.

 

La base de datos con la que se construyó el artículo se puede consultar en este enlace, en donde se presentan las fuentes utilizadas para cada organización, municipio por municipio.

Las autoridades deben poner atención en Sonora, porque si bien la violencia ha tenido un descenso en el último año, lo cierto es que es una de las entidades con mayor riesgo de que la disputa entre la Mayiza y los Chapitos se disperse a su territorio, debido a la alta presencia de células de ambas organizaciones y de las alianzas locales ya descritas, por lo que tiene que haber una labor de contención y prevención, para evitar que ciudades como Hermosillo, Ciudad Obregón, Guaymas, Caborca, Nogales o San Luis Río Colorado, que ya son violentas, tengan un repunte en los homicidios y otros delitos.

* Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval) es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad pública y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo de contacto: [email protected].

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Imagen BBC
¿Cuánto de tu longevidad está en tus genes? Un estudio eleva la cifra al 50%
5 minutos de lectura

En algunos países la influencia genética en la esperanza de vida parece haberse duplicado. ¿Por qué?

07 de febrero, 2026
Por: BBC News Mundo
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¿En qué medida influyen tus genes en tu longevidad? Es una pregunta que nos cautiva y que se ha debatido durante décadas.

Durante años, la respuesta parecía definitiva: la genética explica entre el 20% y el 25% de la variación en la esperanza de vida humana, y el resto se debe al estilo de vida y al entorno.

Pero un nuevo estudio publicado en Science cuestiona esta perspectiva y afirma sugiere que la contribución genética es considerablemente mayor.

La razón, según los investigadores, es que las estimaciones previas no tenían en cuenta cómo han cambiado las causas de muerte con el tiempo.

Hace un siglo, muchas personas morían por lo que los científicos llaman causas extrínsecas: accidentes, infecciones y otras amenazas externas.

Hoy en día, al menos en los países desarrollados, la mayoría de las muertes se deben a razones intrínsecas: el desgaste gradual de nuestros cuerpos a causa del envejecimiento y enfermedades relacionadas con la edad, como la demencia y las cardiopatías.

Para obtener una visión más clara, el equipo de investigación analizó numerosos grupos de gemelos escandinavos, excluyendo cuidadosamente los fallecimientos por causas externas.

También estudiaron a gemelos criados por separado y a hermanos de centenarios en Estados Unidos.

Al excluir las muertes por accidentes e infecciones, la contribución genética estimada aumentó drásticamente: del habitual 20-25% a alrededor del 50-55%.

Ilustración de la estructura de hélice del ADN en azul y rojo.
Getty Images
Tus genes no han cambiado. El ambiente que te rodea sí.

El patrón cobra sentido al analizar enfermedades individuales. La genética explica gran parte de la variación en el riesgo de demencia, tiene un efecto intermedio en las enfermedades cardíacas y desempeña un papel relativamente modesto en el cáncer.

A medida que los entornos se vuelven más favorables, las poblaciones envejecen y las enfermedades causadas por el propio proceso de envejecimiento se vuelven más comunes, el componente genético parece naturalmente mayor.

Nuestros genes no se han vuelto más poderosos

Pero aquí es donde la interpretación se vuelve crucial. Una estimación más alta no significa que los genes se hayan vuelto repentinamente más poderosos, ni significa que solo se pueda influir en la mitad de las probabilidades de llegar a la vejez.

Lo que ha cambiado es el entorno, no nuestro ADN.

Consideremos la estatura humana como ejemplo. Hace cien años, la altura dependía en gran medida de si se tenía suficiente comida y de si las enfermedades infantiles retrasaban el crecimiento.

Hoy en día, en los países ricos, casi toda la población tiene una nutrición adecuada.

Debido a que estas diferencias ambientales se han reducido, la mayor parte de la variación restante en la estatura se explica ahora por diferencias genéticas, no porque la nutrición haya dejado de importar, sino porque la mayoría de las personas ahora alcanzan su potencial genético.

Sin embargo, un niño desnutrido seguirá sin lograr una estatura adecuada, independientemente de sus genes.

El mismo principio se aplica a la esperanza de vida. A medida que hemos mejorado la vacunación, reducido la contaminación, enriquecido la dieta y adoptado estilos de vida más saludables, hemos disminuido el impacto general de los factores ambientales.

Cuando la variación ambiental disminuye, la proporción de variación restante atribuida a la genética —lo que los científicos denominan “hereditabilidad”— aumenta por necesidad matemática.

Las estimaciones anteriores no eran erróneas; simplemente reflejaban circunstancias históricas diferentes.

Esto revela algo fundamental: la hereditabilidad no es una propiedad biológica fija, sino una medida que depende completamente de la población y las circunstancias que se analizan.

La cifra tradicional del 20-25% describía la esperanza de vida tal como se experimentaba en poblaciones históricas, donde las amenazas externas eran importantes.

La nueva estimación del 50-55% describe un escenario diferente, donde dichas amenazas se han eliminado en gran medida, lo que en esencia describe un rasgo distinto.

Retrato de una pareja mayor paseando en bicicleta por la naturaleza
Getty Images
La contribución genética en la esperanza de vida hoy en día aumentó drásticamente: a alrededor del 50-55%.

La cifra principal de una esperanza de vida de alrededor del “50% heredable” corre el riesgo de malinterpretarse, como si los genes determinaran la mitad de las posibilidades de vida de una persona.

En realidad, la contribución genética en un individuo determinado puede variar de muy pequeña a muy grande, dependiendo de sus circunstancias.

Existen innumerables caminos hacia una larga vida: algunas personas tienen perfiles genéticos robustos que las protegen incluso en condiciones difíciles, mientras que otras compensan una genética menos favorable con una excelente nutrición, ejercicio y atención médica.

Cada persona representa una combinación única, y muchas combinaciones diferentes pueden resultar en una longevidad excepcional.

Las combinaciones más comunes dependen completamente de la población y de las circunstancias en las que las personas viven y envejecen. A medida que las causas externas de muerte continúan disminuyendo en el mundo real, aunque no desaparecerán por completo, será fascinante observar cómo evolucionan estos patrones.

Los autores de este último estudio admiten que aproximadamente la mitad de la variación en la esperanza de vida aún depende del entorno, el estilo de vida, la atención médica y procesos biológicos aleatorios, como la división celular descontrolada en el cáncer.

Su trabajo, argumentan, debería renovar los esfuerzos para identificar los mecanismos genéticos involucrados en el envejecimiento y la longevidad.

Comprender cómo interactúan los diferentes factores genéticos con los diferentes entornos es probablemente la clave para explicar por qué algunas personas viven mucho más que otras.

El estudio ofrece información valiosa sobre cómo los diferentes tipos de mortalidad han moldeado nuestra comprensión de la esperanza de vida.

Sin embargo, sus resultados se entienden mejor como una muestra de cómo cambia la hereditabilidad en diferentes contextos, en lugar de establecer una contribución genética única y universal a la longevidad.

En definitiva, tanto los genes como el entorno importan. Y, quizás aún más importante, importan juntos.

Así que, independientemente de si esto parece una buena o mala noticia, probablemente nunca obtendrás una respuesta sencilla sobre qué parte de tu esperanza de vida está determinada únicamente por los genes.

* Karin Modig es profesora asociada de epidemiología del Instituto Karolinska, Suecia. Este artículo apareció en The Conversation. Puedes leer la versión original en inglés aquí.

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