
La compra consolidada de insumos para la salud no comienza cuando se publican las bases de licitación ni cuando se adjudican contratos multimillonarios. Empieza mucho antes, en un terreno menos visible, pero decisivo: la definición de las bases. El portal de discusión pública habilitado por la Secretaría de Salud abre, al menos formalmente, un espacio para que proveedores, especialistas y actores del sector incidan en las reglas del juego de la próxima megacompra.
Difusión y discusión pública de las Compras Consolidadas de Medicamentos e Insumos Médicos del Sector Salud es una plataforma que durante 45 días ha sido la ventana donde la Secretaria de Salud ha expuesto sus pretensiones como responsable en la figura de agente técnico y de control de las necesidades del sistema de salud, así como la responsabilidad de la compra consolidada.
El dialogo estratégico es el marco normativo que obliga a las dependencias a publicar un aviso previo, con información mínima sobre la intención de contratación y las condiciones generales del procedimiento. Sin embargo, también abre la puerta a un diálogo sin definición técnica plena: si la autoridad no logra identificar especificaciones, cantidades o condiciones de entrega, basta con describir de forma general la necesidad. Así, el diálogo puede arrancar no como contraste de propuestas, sino como sustituto del diseño institucional que debería anteceder a la compra.
Un espacio previo a la licitación en la nueva ley de adquisiciones, donde la premisa es “la nueva gerencia pública” enmarcada en “un gobierno abierto”, establece una mesa de cordialidad institucional y acercamiento de la contratación pública.
Pero siempre hay un “pero”: el debate público sobre las condiciones solicitadas por el responsable de la compra consolidada no garantiza una mejor compra, pero sí revela el modelo de gobernanza que el Estado está construyendo para el abasto de salud: uno más abierto en el discurso, aunque todavía cargado de inercias técnicas, riesgos operativos y tensiones regulatorias que ya han pasado factura en procesos anteriores. Y nos lleva al siguiente análisis de la compra consolidada.
1. La intención y la acción de la mesa de dialogo. Aquí se define:
2. El portal de discusión: apertura, pero con límites. Qué significa realmente abrir comentarios:
3. Las señales que manda el dialogo estratégico
4. Gobernanza del abasto: ¿aprendizaje o repetición? La compra consolidada como política pública:
5. El dilema de fondo. Más diálogo no necesariamente implica mejores resultados. Sin ajustes estructurales, la discusión corre el riesgo de ser:
La discusión pública en la figura de diálogo estratégico que otorga la nueva Ley de Adquisiciones es un paso relevante hacia una mayor apertura en las compras públicas de salud. Sin embargo, su efectividad dependerá de que las observaciones recibidas se traduzcan en reglas claras, viables y técnicamente sólidas. El reto no es solo abrir el diálogo, sino demostrar que este incide realmente en el diseño final de la compra consolidada y, con ello, en la garantía del abasto oportuno y eficiente.
El impacto de la real certidumbre del sistema de salud es por un lado un abasto oportuno, con insumos de calidad en tiempo y forma. En tanto que la mesa institucional tiene como objetivo que las reglas cumplan un orden en la administración pública en cuanto a generación de órdenes de suministro, fechas de entrega, y lo más complicado: alinear en la administración y fianzas públicas (los pagos a los proveedores) a un cada vez más desprestigiado IMSS BIENESTAR.
* José Luis García Rodríguez es presidente de la Asociación Mexicana para la Distribución Institucional de la Salud, A. C. (@ASMEDISmx).

La restauración de unos ángeles en una antigua basílica de Roma ha generado controversia en Italia por el parecido de uno de ellos con la primera ministra Giorgia Meloni.
La imagen de un ángel en un fresco restaurado en una iglesia del centro de Roma ha causado desde asombro hasta indignación por el parecido que tiene la pintura con el rostro de la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni.
La polémica surgió el fin de semana, luego de que el diario La Repubblica publicara un artículo en su portada en el que hizo notar la semejanza de la política de 49 años con la obra al interior de la basílica de San Lorenzo in Lucina, una de las iglesias católicas más antiguas de la capital italiana.
El párroco de la basílica había encargado al sacristán y artesano Bruno Valentinetti restaurar unos ángeles que flanquean un busto de Humberto II, el último rey de Italia.
No se trata de un fresco antiguo, pues fue hecho en el año 2000 y no estaban bajo ninguna protección cultural. Pero el resultado llamó la atención por el parecido del rostro de uno de los dos ángeles con Meloni.
“Los rasgos de la primera ministra son evidentes”, decía la nota de La Repubblica, lo que llevó a que se cuestionara a Valentinetti y al párraco local.
“Se lo están inventando. Esta no es una obra antigua, debieron hacerla para el Jubileo del 2000. Me pidieron que la arreglara y lo hice. Trabajé en ella durante dos años y terminé hace un año”, respondió el artesano.
Pero la polémica no ha dejado de crecer.
Algunos políticos han pedido una investigación, como la diputada opositora Irene Manzi, quien calificó el retoque de “inaceptable” y señaló que violaba las leyes sobre el patrimonio cultural del país.
La Secretaría de Cultura italiana informó que especialistas investigan el caso para “establecer la naturaleza del trabajo realizado”.
La Diócesis de Roma también dijo que investigará lo ocurrido.
Mientras, la propia Meloni bromeó sobre la obra de arte.
“No, definitivamente no me parezco a un ángel”, dijo en Instagram, junto a un emoji riéndose.
Las imágenes de los ángeles en una de las alas de la basílica de San Lorenzo se habían deteriorado por la humedad en la antigua iglesia, según explicó el sacerdote Daniele Micheletti a la agencia de noticias italiana Ansa.
Así que le encomendaron a Valentinetti que trabajara en la restauración para que quedaran tal y como fueron hechas hace más de dos décadas.
En entrevista con La Repubblica, el artesano de 83 años aseguró que aceptó el trabajo “para corresponder a la gratitud del párroco” por permitirle vivir y tener un empleo como sacristán en la basílica.
Aseguró que ya había hecho otros trabajos y que este era uno más que le encomendaban. “No es Meloni. He restaurado los rostros tal y como eran hace 25 años”, insistió.
También dijo que no conoce a la primera ministra y que no simpatiza con el partido de derecha de Meloni, Fratelli d’Italia.
En cualquier caso, imágenes difundidas por medios italianos parecen mostrar que el rostro del ángel antes de la restauración no tenía nada que ver con el de Meloni.
Micheletti está satisfecho con el trabajo y defendió el talento de Valentinetti: “No es pintor de casas; es muy bueno”, dijo el párroco la agencia Ansa, agregando que la polémica era “una tormenta en un vaso de agua”.
El caso pronto llegó hasta las autoridades eclesiásticas. En un comunicado, el cardenal Baldo Reina, vicario papal para la diócesis de Roma, dijo que se “distancia” de las declaraciones de Micheletti y expresa “su decepción por lo sucedido”.
“Iniciaremos de inmediato las investigaciones necesarias para determinar las posibles responsabilidades de los implicados”, expresó Reina “Las imágenes del arte sacro y la tradición cristiana no pueden ser objeto de mal uso ni explotación, ya que su único propósito es apoyar la vida litúrgica y la oración personal y comunitaria”, dijo.
En cualquier caso, a raíz de la polémica, se ha multiplicado el número de visitantes en la basílica.
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