Home
>
Analisis
>
Autores
>
Lo que quiso decir
>
Formas que adopta el voluntariado
plumaje-icon
Lo que quiso decir
Rubén Aguilar Valenzuela: Socio fundador de Afan y Asociados, S.C. Doctor en Ciencias Sociales. Profesor... Continuar Leyendo
4 minutos de lectura
Formas que adopta el voluntariado
La participación ciudadana, como forma del voluntariado en el mundo, puede derivar en campañas nacionales como el movimiento del antiapartheid en Sudáfrica o lo que más recientemente ocurrió en algunos países árabes “que han sido testigos de manifestaciones y otras formas de protesta organizada en las calles por un gran número de ciudadanos que exigían un cambio democrático”.
20 de agosto, 2013
Por: Rubén Aguilar

La ONU plantea en el documento 2011: V Informe sobre el estado del voluntariado en el mundo, que a nivel mundial existen cuatro grandes formas o expresiones del voluntariado:

Primera: “Prestación de un servicio oficial, es decir, la provisión de un servicio a un tercero” y añade que “por lo general dicha provisión tiene lugar a través de estructuras existentes, que abarcan una amplia gama de esferas sociales, culturales y de desarrollo” como puede ser la construcción de casas, la alfabetización, el apoyo a padres de familia o a enfermos.

[contextly_sidebar id=”6d6eee65aa7e6fcb1f8e358aec7d28a2″]En esta forma de voluntariado “normalmente existe acuerdo con respecto a las condiciones del compromiso adquirido entre la persona voluntaria y la organización interesada, que incluye un componente de capacitación. Pueden existir sistemas de reconocimiento así como alguna forma de estipendio a reembolso de gastos”.

Segunda: “Es la ayuda mutua, la autoayuda, que consiste en que personas que comparten unas mismas necesidades, problemas o intereses unen sus fuerzas para darles respuesta”. Los miembros del grupo también se benefician del trabajo. Los ejemplos de este tipo de organizaciones son múltiples: asociaciones de jóvenes, de mujeres, de personas que realizan trabajo a favor de la comunidad.

Estos grupos “además de celebrar reuniones presenciales que brindan apoyo moral y ofrecen un espacio para intercambiar información, también pueden involucrarse en actividades de promoción”. La ayuda mutua también se encuentra en organizaciones de afiliación profesional (sindicatos, colegios, cámaras…) que “aunque se dedican a proteger los intereses de sus afiliados y a promover el bienestar de éstos, también tratan de dar respuesta a las preocupaciones sociales de sus respectivas comunidades”.

Tercera: La participación ciudadana. “Se incluiría, aquí, por ejemplo las campañas o iniciativas de promoción que buscan provocar o impedir un cambio”. Buenos ejemplos serían “la creación de un grupo de presión sobre las autoridades locales para proporcionar alumbrado en las calles, servicio de retirada de basura o de previsión de agua potable…”.

Esas campañas locales, en algunos casos, pueden derivar en nacionales como el movimiento del antiapartheid en Sudáfrica o lo que más recientemente ocurrió en algunos países árabes “que han sido testigos de manifestaciones y otras formas de protesta organizada en las calles por un gran número de ciudadanos que exigían un cambio democrático”.

Los movimientos locales o nacionales pueden alcanzar “dimensión mundial cuando multitud de organizaciones, campañas, redes e individuos unen sus fuerzas en torno a grandes problemas sociales, como la promoción de los derechos de la mujer o los pueblos indígenas, o para la eliminación de las minas terrestres”. Y añade que “las personas proporcionan apoyo práctico, un entusiasmo y un ethos capaces de transformar el statu quo”.

Cuarta: La religión como expresión de la participación ciudadana. Todas las religiones, plantea la ONU, reconocen el beneficio de vivir los valores de la justicia, la humanidad, la solidaridad y también la realización personal. Sostiene también que “diversos estudios indican que las personas religiosas muestran, por lo general, mayor grado de compromiso que las personas que no lo son” y añade que “para la mayor parte de las religiones el trabajo comunitario es un rasgo común de sus congregaciones, ya sea en las actividades de culto o animando a los creyentes a utilizar sus conocimientos, sus capacidades y su energía en beneficio de la comunidad”.

“En América Latina, asegura la ONU, las iglesias desempeñan una función importante al apoyar los programas y organizaciones de voluntarios, que promueven el desarrollo económico y social. De ese modo, los voluntarios adquieren un sentimiento más profundo de pertenencia a la comunidad”. La ONU menciona importantes organizaciones voluntarias de las distintas iglesias como el Socorro Islámico, Visión Mundial, Cáritas y la tailandesa Red Interconfesional de VHI y SIDA.  Señala también que según el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, Tuberculosis y la Malaria, que forma parte de la ONU, las organizaciones religiosas resultan claves y afirma que “un componente  fundamental de la respuesta del mundo a estas enfermedades es la labor de las organizaciones religiosas. Históricamente se han situado en la primera línea de la lucha contra las enfermedades del mundo en desarrollo”.

———-

La ONU plantea como una necesidad urgente que un fenómeno universal tan extendido como es el voluntariado se conozca más y se ubique en su verdadero alcance porque “una vez que se haya dimensionado su auténtico tamaño, será posible examinar su contribución a los problemas globales”.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia
Tú puedes ayudarnos a seguir.
Sé parte del equipo
Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.
Iniciar sesión

Registrate
Suscribete para comentar...
image