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A Marcelo Ebrard se le agota el tiempo
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Explicador político
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A Marcelo Ebrard se le agota el tiempo
El excanciller Marcelo Ebrard anunciará en esta semana si buscará la candidatura presidencial de MC, o aceptará el premio de consolación que aún le tienen en Morena. La fecha límite es el 12 de noviembre, cuando MC cierra el registro de precandidatos.
05 de noviembre, 2023
Por: Ernesto Núñez Albarrán
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Una de las carreras políticas más robustas de nuestra época, la de Marcelo Ebrard Casaubón, podría dar un quiebre definitivo esta semana. A sus 64 años de edad, al excanciller le quedan sólo siete días para tomar una de las decisiones más importantes de su vida política: romper con Andrés Manuel López Obrador y buscar la candidatura presidencial del partido Movimiento Ciudadano, o aceptar el premio de consolación que aún le reservan en Morena.

El plazo para seguir deshojando la margarita se termina el próximo domingo, 12 de noviembre, pues es el día en el que el partido naranja cierra las inscripciones para participar en su proceso interno para seleccionar a su candidato presidencial.

De optar por ese derrotero, Ebrard competiría en una precampaña -ahora sí formal y legal- en contra del gobernador de Nuevo León, Samuel García, quien tiene lista su licencia para inscribirse en un proceso que arrancará, conforme a los tiempos del Instituto Nacional Electoral, el próximo 20 de noviembre.

Se ha dicho que Ebrard ha puesto una serie de condiciones a Dante Delgado, coordinador nacional de MC, para ser su abanderado presidencial, entre las que se incluirían candidaturas para integrantes de su equipo; sin embargo, las últimas encuestas no juegan a su favor, pues prácticamente no hace diferencia una candidatura suya, respecto a la de Samuel García, en las preferencias electorales de MC.

Según una encuesta publicada por El Financiero la semana pasada, en un careo con Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez, Ebrard obtendría 9 por ciento y Samuel 8 por ciento. Y en la encuesta de Enkoll-El País, en el mismo ejercicio, Ebrard llega al 16 por ciento y Samuel al 15 por ciento de las preferencias brutas, es decir, eliminando indecisos.

A Ebrard se le agota el tiempo, y las encuestas confirman que el final del proceso interno en Morena y la victoria de Claudia Sheinbaum precipitaron su invisibilidad y -muy a su pesar y de sus seguidores- su irrelevancia pública.

En ese escenario, más bien sería él quien tendría que acceder a las condiciones de MC, en caso de que efectivamente quiera estar en la boleta electoral el 2 de junio de 2024.

Fuera del reflector, Ebrard dejó de ser una amenaza para Sheinbaum y Morena. ¿O alguien, además de él, recuerda que la Comisión de Honor y Justicia de Morena aún tiene pendiente resolver en definitiva su impugnación al proceso de elección de la Coordinación de Defensa de la Transformación?

Muchas cosas ocurrieron mientras Ebrard se tomaba un descanso con su familia en Europa, durante el mes de octubre; Sheinbaum emprendió una gira de unidad para sumar los liderazgos locales que apoyaban a otras “corcholatas” y se consolidó como puntera en la carrera presidencial, según todas las encuestas publicadas; Xóchitl Gálvez se replegó para rediseñar su equipo de campaña y se afianzó en el segundo lugar, a casi 20 puntos de distancia, según las mismas encuestas citadas.

El foco se concentró en la batalla interna de Morena en la Ciudad de México, entre Clara Brugada y Omar García Harfuch, y en el resto de candidaturas para los ocho estados que eligen gubernatura, que serán anunciadas el viernes 10 de noviembre. Se prevé que, ese mismo día, Marcelo Ebrard informe su decisión.

Mientras tanto, un reducido número de diputados ebrardistas crearon un grupo de presión adentro de la bancada de Morena en San Lázaro, amenazando con no aprobar el Paquete Económico para 2024. En días pasados, las legisladoras Slene Ávila, Car, Altamirano, Salma Luévano, Emmanuel Reyes y otros ebrardistas celebraron haber movido un artículo de la Ley de Ingresos, pero a unos cuantos días de que el Presupuesto de Egresos de la Federación se discuta y apruebe en el pleno, dicho grupo se ha desvanecido y ni siquiera ha presentado un proyecto alternativo que, por ejemplo, trate de impedir los recortes al Poder Judicial, al INE y a las participaciones federales.

En paralelo a las negociaciones presupuestales -que sólo involucraron a la Secretaría de Hacienda y a unos cuantos diputados de Morena, para reasignar más de 46 mil millones de pesos del proyecto original que envió el Ejecutivo-, llegó el huracán Otis, destruyó Acapulco y, de paso, descolocó a una de las principales aliadas de Marcelo Ebrard, la alcaldesa Abelina López Rodríguez, una de las pocas ebrardistas con presupuesto, que ahora tiene como prioridad atender la emergencia.

Ante la emergencia, la asociación El Camino de México, fundada por Ebrard en septiembre, después de su derrota en la encuesta de Morena, se ha convertido en centro de acopio para llevar víveres a los damnificados por el huracán. Acción encomiable, sin duda, pero de pocos -muy pocos- efectos políticos.

Un sueño de 30 años

Hace exactamente 30 años, Marcelo Ebrard era el principal operador de Manuel Camacho Solís, regente del Distrito Federal y número dos en la línea sucesoria del presidente Carlos Salinas de Gortari.

Ebrard tenía 35 años de edad, pero ya tenía más de 10 en el servicio público: había sido funcionario del gobierno federal, había participado en la campaña de Salinas en 1988, había sido secretario general del PRI en la capital y secretario general de Gobierno en el DDF. Era la mano derecha de Camacho cuando el PRI anunció, el 27 de noviembre de 1993, que su candidato a la Presidencia en las elecciones de 1994 sería Luis Donaldo Colosio.

Heridos, Camacho y Ebrard aceptaron irse a la Secretaría de Relaciones Exteriores, luego a Chiapas a negociar la paz con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Vivieron juntos la defenestración política cuando Ernesto Zedillo llegó a la Presidencia; renunciaron al PRI y fundaron el Partido de Centro Democrático, del que Camacho fue candidato presidencial en 2000 y Ebrard candidato a jefe de Gobierno.

Camacho declinó por Vicente Fox y Ebrard por López Obrador, lo que lo convirtió en asesor del nuevo jefe de Gobierno, secretario de Seguridad Pública, secretario de Desarrollo Social y jefe de Gobierno en las elecciones de 2006.

En 2012, Ebrard se hizo a un lado para que López Obrador fuera candidato presidencial del PRD, y aguantó estoicamente la derrota en un dudoso proceso de encuestas que favorecieron a AMLO. En 2015 murió Camacho Solís, mientras Ebrard vivía en una especie de exilio luego de su rompimiento con su sucesor en el gobierno de la Ciudad, Miguel Ángel Mancera. En 2018 regresó para coordinar la campaña de AMLO en el noroeste del país, fue nombrado secretario de Relaciones Exteriores y, entonces, volvió a soñar con la Presidencia de la República.

Tras esa larga trayectoria, a Ebrard le ha llegado otro momento decisivo. Se la agota el tiempo, está contra las cuerdas, y -sin embargo- su decisión podría incidir en la sucesión presidencial 2024.

Ganar las elecciones con MC, un partido que sólo es competitivo en Jalisco y Nuevo León, es casi imposible, a menos de que la campaña convierta a Ebrard en un fenómeno político inusitado.

Como tercero en discordia podría dividir el voto de los opositores -y detractores de López Obrador-, causando más daño a Xóchitl Gálvez que a Claudia Sheinbaum. Su candidatura, paradójicamente, resultaría favorable a la denominada “cuarta transformación”.

Quedarse en Morena le ganaría los elogios mañaneros del presidente de la República, un escaño, probablemente la coordinación del partido en el Senado o un cargo relevante en el gabinete de Sheinbaum, pero el sueño que él y Manuel Camacho acariciaron desde 1993 se habrá desvanecido, quizás para siempre.

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Cuáles son las ciudades más caras y más baratas en el mundo y en América Latina según The Economist
5 minutos de lectura
Cuáles son las ciudades más caras y más baratas en el mundo y en América Latina según The Economist
El excanciller Marcelo Ebrard anunciará en esta semana si buscará la candidatura presidencial de MC, o aceptará el premio de consolación que aún le tienen en Morena. La fecha límite es el 12 de noviembre, cuando MC cierra el registro de precandidatos.
01 de diciembre, 2023
Por: BBC News Mundo
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Una pequeña fortuna. Eso es lo que pueden costar los alimentos, las bebidas alcohólicas o la ropa en Singapur, la ciudad más cara del mundo para vivir según el semanario británico The Economist, que cada año elabora el ranking en función de lo que puede comprar un dólar en cada una de las ciudades que analiza.

Cuanto más fuerte sea una moneda local, más arriba se colocan las ciudades del país en la lista, y viceversa.

Esto significa que a mayor fortaleza de la moneda, más cara la ciudad. Y a más debilidad de la divisa, más barato aparece el país en la tabla.

Pero en Singapur lo que de verdad tiene una cifra de lujo extremo es el costo de un certificado necesario para comprar un auto: el más barato superó la cifra de los US$106.000 a principios de octubre.

La ciudad-estado introdujo el sistema de certificado de derecho (COE) en 1990 como medida anticongestión.

Los posibles propietarios de automóviles deben tener un COE antes de poder elegir su vehículo y la validez del título expira a los 10 años.

Los derechos se venden en subastas cada dos semanas y el gobierno controla la cantidad de certificados a la venta, que depende del número de autos que se retiran de las carreteras.

A pesar de ser relativamente pequeño, Singapur suele clasificarse como uno de los países con mayor número de millonarios del mundo y por eso rara vez se apea del primer puesto: ha sido clasificado como el lugar más caro para vivir en nueve de los últimos 11 años.

Los rascacielos de Singapur de noche.
Getty Images
En Singapur viven muchos multimillonarios.

El país asiático empata en el ranking de este año con Zúrich. Ambas son consideradas como capitales financieras.

La ciudad más grande de Suiza es siempre cara, sobre todo en alimentos, artículos para el hogar y entretenimiento. Zúrich llegó primero en 2020 y rara vez sale del top ten de la clasificación.

“Su ascenso a la cima del índice se debe principalmente a que el franco suizo se ha apreciado más del 10% frente al dólar durante el año pasado. La ciudad de referencia de la encuesta es Nueva York, por lo que si la moneda de un país se fortalece, sus ciudades generalmente ascenderán en la clasificación”, explica el semanario.

Esta debilidad del dólar provocó que las ciudades estadounidenses cayeran este año en el ranking. Sin ir muy lejos, Nueva York, la ciudad más cara el año pasado junto con Singapur, cayó al tercer lugar. En ese puesto empata con otra ciudad suiza, Ginebra.

Para The Economist Intelligence Unit, la crisis mundial del costo de vida que comenzó en 2022 sigue presente en este 2023, pese a que los precios de la energía y los problemas de la cadena de suministro se suavizaron.

Luces con la bandera de Estados Unidos
Getty Images

Pero la inflación sigue siendo alta en todo el mundo: los precios de 200 productos y servicios que rastrea aumentaron una media del 7,4% durante el año pasado. Esto es ligeramente inferior al 8,1% de 2022, pero sigue muy por encima del promedio del 2,9% de los cinco años anteriores.

Las ciudades más baratas

La ciudad más barata de la clasificación sigue siendo Damasco, la capital de Siria, a pesar de que su cesta de precios aumentó un 321% interanual en términos de moneda local.

La retirada de los subsidios gubernamentales y la devaluación de la moneda hizo que los costos de importación se dispararan.

También cerca del final de la clasificación se encuentran Teherán (Irán) y Trípoli (Libia). La tasa de inflación de Teherán es alta, casi el 49%, mientras que los precios en Trípoli aumentaron poco más del 5% el año pasado.

The Economist afirmó que las tres ciudades son particularmente baratas en comestibles, así como en otros artículos para el hogar y cuidado personal.

Mercado de abastos en Ciudad de Mexico
Getty Images
Una fuerte inversión interna ha propulsado los precios en México.

¿Y qué pasa con Latinoamérica?

En el estudio de este año coincide que las 3 ciudades que más puestos escalaron están en América Latina. Fueron Santiago de Querétaro y Aguascalientes, en México, y la capital de Costa Rica, San José.

Aunque la encuesta de este año cubre 173 de las principales ciudades del mundo, el promedio global se ha calculado excluyendo Kyiv (Ucrania) y Caracas (Venezuela), que continúa enfrentando un ciclo de hiperinflación.

En la región de América Latina, Ciudad de México se sitúa como la más cara.

“En 2023, el peso demostró ser una de las monedas más fuertes de los mercados emergentes, gracias a los aumentos de las tasas de interés y la fuerte inversión interna”, dice el semanario económico.

“Los bancos centrales de gran parte de América Latina estuvieron entre los primeros en seguir los aumentos de las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos para respaldar sus monedas. Como resultado, el peso mexicano y el colón costarricense se fortalecieron”, explica The Economist.

Una tabla de precios de la carne en Buenos Aires
Getty Images
La inflación en Argentina acabará el año en el 180% anual según los expertos.

Buenos Aires, la más barata en América Latina

Y pese a que las autoridades estiman que la inflación en Argentina acabará el año en el 180% anual, Buenos Aires es la ciudad más barata de la región de América Latina y el Caribe.

La razón principal es la devaluación sufrida por el peso.

Alguien que tiene dólares hoy en la capital argentina puede conseguir muchos más pesos al cambio que hace un año.

“Argentina ya se encuentra hoy en esa situación: tiene una senda fiscal insostenible, un tipo de cambio sobrevalorado y una balanza de pagos muy vulnerable. La inflación ha aumentado rápidamente, mientras que el peso argentino oficial se ha debilitado más lentamente”, dice Mali Chivakul, economista de mercados emergentes en J. Safra Sarasin Sustainable AM.

“Como resultado, el tipo de cambio real se ha apreciado bruscamente desde 2022. El ARS oficial se gestiona con diversas herramientas de control de capitales. La estimación del FMI de la sobrevaloración del tipo de cambio real se sitúa entre el 15% y el 20%. Y el mercado paralelo ofrece un tipo de cambio no oficial hasta un 150% más débil que el oficial”, añade el experto.

Por eso, pese a que la población de la capital sufre intensamente un ciclo de inflación, su comparación con el dólar la hace tan asequible.

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BBC

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