
La semana pasada fue detenido el alcalde de Tequila, Jalisco, junto con tres funcionarios del municipio acusados de secuestro, extorsión y vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación. No es un hecho aislado, es la confirmación de la colusión que existe entre el crimen organizado y el poder político en muchas regiones de nuestro país.
Acaso la detención y las acusaciones debieran bastar para hacer un replanteamiento de fondo acerca de las políticas que tienen que cambiar para impedir que esa colusión subsista y se reproduzca, pero la respuesta oficial ha sido la normalización y/o minimización del hecho. Es preocupante. Lo que implica en términos de la salud de nuestra democracia, y en general, de nuestro arreglo político es muy grave, y sin embargo se prefiere mirar a otro lado.
En estos días en que se está por discutir una reforma política, lo que habría que poner en el centro del debate, me parece, es cómo blindamos las urnas del crimen organizado. Ese sí es un problema que pone en riesgo la sustentabilidad de nuestra democracia. Sin embargo, la lectura del oficialismo es que el problema de nuestra democracia es que sus procedimientos e instituciones son muy costosas.
Curioso diagnóstico, si revisamos los informes y estudios más recientes que se han producido en torno a nuestro sistema electoral, desde la academia o los organismos internacionales en ningún caso se cita como problema el costo de las elecciones. En cambio, la inequidad y la presencia del crimen organizado sí aparecen como riesgos a superar. Ya hemos visto cómo los procesos electorales que sufren recortes presupuestales sacrifican integridad. Pero se insiste en la austeridad como coartada.
La cercanía del crimen organizado con las urnas no es un hecho que se pueda explicar por un solo partido, es un mal generalizado y como tal debiera abordarse. El corazón de la próxima reforma política debiera ser cómo evitar la colusión de la delincuencia con las autoridades políticas. Si, como sugiere la presidenta, hay que hablar de García Luna para que se abran los oídos, hagámoslo, pero es imperativo que reconozcamos el tamaño del problema y que tengamos la generosidad para intentar solucionarlo entre todos.
Minimizar las cosas o buscar culpables en un solo lado lo que hace es acrecentar el problema. Ojalá pronto entendamos que si hay un riesgo para la soberanía es justamente perpetuar la tóxica relación entre crimen y la política.

Veinte nuevas fotografías que acaban de ser divulgadas muestran a Epstein inmediatamente después de su muerte.
Advertencia: esta historia tiene contenido gráfico que podría resultar perturbador para algunos lectores.
El gobierno estadounidense publicó fotos inéditas que muestran el cuerpo de Jeffrey Epstein tendido en una camilla y siendo atendido por médicos inmediatamente después de su muerte.
Veinte imágenes, muchas de las cuales son demasiado gráficas para mostrarlas, se publicaron como parte de un informe desclasificado del FBI sobre la muerte de Epstein cuando estaba bajo custodia, así como de la autopsia y documentos internos de la prisión.
Estas imágenes se encuentran entre los millones de documentos publicados el viernes por el Departamento de Justicia de EE.UU. (DoJ) en la última parte de la divulgación de los archivos de Epstein.
Epstein fue encontrado muerto en su celda el 10 de agosto de 2019. Estaba recluido en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York antes del juicio en su contra por cargos de tráfico sexual y conspiración.
El informe del FBI, titulado “Investigación sobre la muerte de Jeffrey Epstein”, parece ser una indagación sobre su muerte realizada por la oficina local de la agencia en Nueva York.
El informe de 23 hojas lleva la anotación de “no clasificado” estampada en cada página.
Los documentos sin editar, consultados por BBC Verify, muestran primeros planos del cuello de Epstein y signos visibles de lesiones.
También contienen detalles de la autopsia y un informe psicológico sobre su salud mental en los días previos a su suicidio.
Varias fotos muestran a Epstein tendido en una camilla mientras los médicos intentan reanimarlo. Están fechadas el 10 de agosto de 2019 y son las 06:49 hora local, unos 16 minutos después de que lo encontraran inconsciente en su celda.
Se desconoce la ubicación de las fotos, pero Epstein fue trasladado a un hospital cercano a las 06:39, donde fue declarado muerto, lo que sugiere que fueron tomadas allí.
Otras tres fotos tienen notas que indican que fueron tomadas en un hospital. Muestran un primer plano de su cabeza y una lesión visible en el cuello. El nombre de Epstein aparece en cada fotografía, pero su primer nombre está mal escrito como “Jeffery” en lugar de Jeffrey en algunas de las imágenes.
BBC Verify realizó búsquedas inversas de imágenes de las fotos recién divulgadas del cuerpo de Epstein y no pudo encontrar versiones anteriores publicadas en línea antes del 30 de enero.
También encontramos otro material que corrobora la información divulgada en los archivos, incluyendo un informe de 89 páginas de la autopsia de Epstein presentado por el Departamento de Justicia y la Oficina del Médico Forense en Jefe (OCME) de Nueva York, y correos electrónicos de la oficina local del FBI en Nueva York que contienen las mismas imágenes censuradas.
Partes del informe post mortem de Epstein realizado por la OCME también aparecen en el informe, incluyendo imágenes de dos fracturas en el cartílago tiroides de Epstein en el cuello.
El informe del FBI incluye una cronología de seis páginas de la detención de Epstein en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York desde su arresto por cargos federales de tráfico sexual el 6 de julio de 2019 hasta su muerte.
Revela que Epstein fue puesto bajo vigilancia por riesgo de suicidio después de que intentó suicidarse el 23 de julio de 2019.
Epstein acusó a su compañero de celda, Nicholas Tartaglione, un ex agente de policía que enfrenta cargos de asesinato, de intentar matarlo en ese momento.
En una reunión con un psicólogo al día siguiente, Epstein declaró que “no tenía ningún interés en suicidarse” y que “sería una locura quitarse la vida”, según el documento.
El 25 de julio declaró que “estaba muy involucrado con el caso para pelearlo, tengo una vida y quiero volver a vivir mi vida”, según el informe del psicólogo.
Otros documentos publicados por el Departamento de Justicia muestran que el director de la prisión aconsejó que Epstein no fuera alojado solo y enfatizó en la necesidad de realizar “revisiones cada 30 minutos” de su celda y “rondas sin previo aviso”.
El compañero de celda de Epstein fue liberado el día antes de su muerte.
La noche del 9 de agosto, los guardias de la prisión tampoco realizaron las revisiones programadas para las 3:00 y las 5:00, según consta en los documentos de la prisión, y el sistema de cámaras de la unidad también estaba fuera de servicio. Su cuerpo fue descubierto durante una revisión matutina realizada por el personal.
Una segunda versión censurada del mismo informe del FBI, de solo 17 páginas, también se publicó como parte de los archivos de Epstein.
No incluye el informe del psicólogo ni la cronología de su detención, y las imágenes del archivo están censuradas. No está claro por qué se incluyeron en los archivos las versiones censuradas y no censuradas del informe.
Se contactó al Departamento de Justicia para obtener comentarios. El FBI declinó hacer comentarios.
Información adicional de Josh Cheetham
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