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¿Y a mi qué?
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Danzón Politikón
Politólogo de profesión, dicharachero de nacimiento. Dirige Inteligencia Pública, organización dedicada a la promoción de... Continuar Leyendo
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¿Y a mi qué?
¿Ya le echaron un ojo al Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018? Antes de que le den la vuelta valdría la pena revisar en qué consiste y en qué nos va a beneficiar.
06 de mayo, 2014
Por: Marco Cancino
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La semana pasada el Gobierno de la República presentó el Programa Nacional de Infraestructura 2014 – 2018 (PNI), y es muy probable que más de alguno de nosotros digamos: “¿y eso a mí qué, en qué me beneficiará?”. Pero la pregunta no está de más, sobre todo, porque el tema es algo complicado y que valdría la pena que le echemos un ojo a algunos de los puntos más importantes del Programa.

Para empezar, desde la perspectiva del Gobierno Federal, invertir en infraestructura (como son carreteras, puentes, instalaciones eléctricas y petroleras, hospitales, centros turísticos y urbanos) es un asunto estratégico y prioritario para el país, ya que “representa el medio para generar desarrollo y crecimiento económico y es la pieza clave para incrementar la competitividad”.

Esto quiere decir que es necesario dedicarle una parte importante del presupuesto público a construir toda aquella infraestructura que permitirá aumentar el nivel de vida y el bienestar de la gente, ya que más carreteras permiten transportar más mercancía a lo largo y ancho del país, la cual puede ser vendida en distintas partes de México o inclusive más allá de sus fronteras; también más hospitales permitirían cuidar de la salud de las personas; o más desarrollos turísticos crearían más y mejores empleos.

[contextly_sidebar id=”d15df63a4cf967c3aa633d0817b28921″]Sin embargo, crear más y mejor infraestructura cuesta, y mucho, por lo que el Gobierno de la República decidió que, para financiar los proyectos más importantes de infraestructura que comprenden los sectores de Comunicaciones y Transportes, Energía, Hidráulico, Salud, Desarrollo Urbano y Vivienda y Turismo, será necesario invertir 7.7 billones de pesos (millones de millones) de nuestros impuestos, como los que acabamos de pagarle a Lolita hace unos días. Pero es importante aclarar que no todo este dinero viene de nuestros impuestos, sino que también la iniciativa privada le caerá con una parte, es decir, que de cada 100 pesos que se destinarán a este Programa, 37 vendrán de los empresarios. ¿Cómo la ven?

Asimismo, es importante aclarar que esta cifra, que representa 1.75 veces el Presupuesto de Egresos de la Federación 2014 (el cual es de 4.4 billones de pesos), no se gastará de un solo jalón sino que parte de estos recursos se irán desembolsando poco a poco a lo largo de los 4 años y medio que le quedan a este gobierno, para pagar varios proyectos de inversión (los más importantes), en tanto que otra parte servirá para financiar proyectos que durarán más de 10 años.

Ahora bien, ¿se va a invertir solamente en infraestructura nueva? Según el PNI se busca hacer que la infraestructura que ya existe funcione de manera más integral y coordinada (que forme parte de un sistema, pues y no esté todo al garete como hasta ahora), pero también se busca que la nueva que se vaya a crear esté también integrada a esta idea “sistémica”.

¿Cómo se va a repartir el dinero? Pues resulta que con la lana que se presupuestó para este asunto (los 7.7 billones de pesos) se espera financiar 743 proyectos tan sólo en lo que queda de la presente administración. De hecho, el sector de energía (léase PEMEX) es el que más recursos recibirá, con el 42.5% del total (3.3 billones de pesos) para pagar 124 proyectos (a propósito de la Reforma Energética, cuya ley secundaria aún está en el horno). Le sigue el sector de desarrollo agrario, territorial y urbano, con casi la cuarta parte del total (1.8 billones de pesos), el cual financiará 4 proyectos, y el sector de comunicaciones y transportes, con 1.3 billones de pesos, que representa el 17% y con los que se pagarán 223 proyectos de inversión (si quiere ver cuánto le toca del pastel al resto de los sectores estratégicos y a cada entidad federativa, le recomiendo entrar aquí).

También, como parte del PNI se incluye una Estrategia Sur-Sureste, que no es más que un subconjunto (matemáticas básicas) del total del Programa, cuyos proyectos de inversión se encuentran ubicados en los estados de Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, cuyo monto total alcanza 1.2 billones de pesos en 181 proyectos.

Ya después de esta lluvia de datos, lo importante es tratar de contestar la pregunta que nos hicimos al principio: “¿y eso a mí qué, en qué me beneficiará?”. El punto es que para empezar, el que se haya presentado el PNI, que este vaya alineado al Plan Nacional de Desarrollo, le da certidumbre a los empresarios sobre lo que vendrá en los siguientes años en cuanto a inversión en infraestructura, lo que les da bastante certidumbre y les permite planear la manera en que participarán en el Programa en los siguientes años.

Esto no es menor, porque en estos primeros meses de la administración federal, había bastante incertidumbre con respecto a lo que el Gobierno de la República traía entre manos y eso hacía que los empresarios no se decidieran a empezar a invertir su dinero en el sector productivo, lo que hacía que se frenara la economía del país y con ello, su crecimiento y el bienestar de las personas. Con el PNI se reduce bastante esa incertidumbre y entonces sí, es más probable que empiecen a moverse más las cosas. Sin embargo, es importantísimo aclarar que los beneficios no van a ser inmediatos, sino que se irán presentando poco a poco conforme vaya fluyendo el dinero y siempre y cuando la economía mundial nos trate bien y no nos pegue otro susto como en el 2009 (“la crisis que vino de fuera”, como diría ese gran dramaturgo mexicano Felipe Calderón Hinojosa).

Por lo tanto, con la presentación del PNI se esperaría que las cosas empiecen a moverse un poco más, sobre todo, porque los empresarios se supone que ya tienen un poco más claro por dónde viene la jugada, lo que les animaría a empezar a mover su dinero y con ello, empezaría también a moverse la economía del país. Pero ojo, tener un PNI no es de ninguna manera una garantía para que las cosas mágicamente cambien, sino que todavía faltan otras cosas por hacer, como pasar las leyes secundarias del sector energético y hacer una cirugía mayor a sus empresas “de clase mundial”, ampliar la recaudación (meter al redil al sector informal), y mejorar la calidad del gasto público.

Como recomendación al Gobierno de la República, valdría la pena que se sentara con distintos grupos de la sociedad (no sólo la sociedad civil organizada), y le explicara de una manera simple y sin rodeos de qué trata este Programa y de qué nos va a beneficiar, sería sin duda, una gran iniciativa.

 

La Miscelánea de Don Marce

Ya que llegaron hasta acá, les voy a contar lo que para los geeks de la transparencia ya no es una novedad. Por fin hubo humo blanco en el Senado y se designaron a las 7 personas que serán consejeros y consejeras del IFAI reloaded. Como siempre, la suspicacia está a flor de piel y siempre habrá gente descontenta con el resultado.

Lo que es un hecho de la vida es que de los 7 que quedaron, 6 habían sido “recomendados” por el grupo de ilustres provenientes de la sociedad civil y la academia (no sé si autoproclamados, promocionados mutuamente, de acuerdo a los últimos números de la Lotería Nacional). En fin, lo importante es que ya hay nuevos consejeros y consejeras y habremos de apoyarlos a todos para que la transparencia y la rendición de cuentas sea un valor de todos los mexicanos (y mexicanas) y no sea sólo de iluminados, como hasta ahora. A trabajar.

 

La Panza es Primero

Debo confesar que #SufrocomoPrecious al momento de escribir esta sección, principalmente porque sigo a dieta, pero estoy dispuesto a rifarme el físico (pronto venta de boletos) con tal de que su paladar se deleite.

Esta semana abrió sus puertas la versión cremosa de Garros, galería especializada en los gatos como fetiche (yo me incluyo), ahora con una nueva apuesta: DeliGATessen, que es una heladería artesanal que promete sabores con mezclas exóticas y hechos a base de productos 100% naturales. El lugar lo pueden encontrar en Chihuahua 136-1, entre la calle de Jalapa y Orizaba, en la versión tenochca de Greenwich Village, osease la Colonia Roma. Digan que van de mi parte (o de todo yo) para que les den una bola gratis.

 

 

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