Home
>
Animal MX
>
Estilo de vida
>
Ver llover y no cosechar agua: *7 puntos para entender la escasez de agua en CDMX*
Ver llover y no cosechar agua: *7 puntos para entender la escasez de agua en CDMX*
Foto: Galo Cañas | Cuartoscuro
10 minutos de lectura
Ver llover y no cosechar agua: *7 puntos para entender la escasez de agua en CDMX*
22 de marzo, 2021
Por: Samedi Aguirre
0

Todos, absolutamente todos sabemos que tenemos que cuidar el agua (aunque a veces se nos olvida). Pero, ¿por qué si en la Ciudad de México llueve muchísimo durante el año? Aunque del cielo nos llegan poco menos de 600 millones de metros cúbicos de agua cada año, tenemos un problema gravísimo de escasez.

O sea, aún con todo lo que nos cae del cielo, no hay suficiente agua para todo lo que necesitamos y queremos usarla y, si no hacemos algo ahora, la cosa se pondrá peor cada año.

Para entender un poco mejor el grave problema de escasez de agua en CDMX, platicamos con Jaime Suaste Aguirre, divulgador de temas relacionados con el agua.

1. Secamos un lago 

Todos recordamos el relato de que los mexicas decidieron fundar la gran Tenochtitlan justo donde se encontraron un águila devorando una serpiente; esto porque, según la profecía, era un buen lugar. Lo que casi nunca recordamos es que el águila y la serpiente estaban sobre un lago, ¿y qué dijeron nuestros antepasados? “Se verá INCREÍBLE desarrollar una enorme civilización sobre el agua”.

Jaime Suaste dice que aunque ahí empezó el debacle de la cuenca, “ellos tuvieron la virtud de aprender a convivir con el agua, lograron un sistema de cultivos en chinampas. Lograron mantener hasta cierto punto un equilibrio”.

Pero la cosa cambió cuando llegaron los españoles “que necesitaban pisar tierra firme para sentirse seguros. Y empezó a crecer la colonia virreinal que quería desecar el lago para poder pisar tierra firme”.

Entonces, en el Valle de México se hicieron muchas obras para sacarle el agua a la cuenca, pero el agua volvía a su lugar natural y por eso las inundaciones eran constantes.

Al final, los humanos con mucha ingeniería lograron sacar casi toda el agua de su sitio natural .

2. Interrumpimos el ciclo del agua 

¿Te acuerdas del ciclo del agua? Repasemos: el agua cae en forma de lluvia (precipitación); escurre por cauces naturales (escurrimiento); recarga los cuerpos de agua como ríos, lagos y acuíferos (infiltración); luego se evapora por el sol (evaporación); y se condensa formando nubes que hacen llover (condensación). Y todo comienza de nuevo.

(Puedes escuchar la canción “Mi agüita amarilla”, de los Toreros muertos, para recordar cómo funciona).

La cosa es que interrumpimos ese ciclo natural y como resultado, los cuerpos de agua no se recargan con la misma rapidez con la que extraemos agua.  Y ¿cómo hicimos eso?

Para entenderlo, Nabani Vera, director de comunicación de Isla Urbana, nos pone un ejemplo:

Imagina que tienes una maceta dentro de una gran olla. Cuando riegas la maceta, el agua pasa a través de la tierra y se va acumulando en la olla. Si sobre la maceta pones un plato, el agua ya no puede llegar a la tierra y termina inundando el plato o desbordándose. Al final, no importa cuanta agua le eches, la olla no se llenará igual.

Justo eso fue lo que pasó. Construimos casas, edificios, calles, avenidas y poco a poco hemos ido cubriendo la tierra que permitía la infiltración del agua de lluvia al subsuelo. En consecuencia, nuestro acuífero no se puede llenar como lo hacía de forma natural.

Y para que te des una idea de cómo hemos afectado este ciclo, no sólo en la CDMX sino en todo el país, te cuento que de toda el agua que llueve en México, sólo se logra infiltrar el 6.4% y sólo el 21.4% escurre por ríos y arroyos, según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

3. Creemos que somos dueños de la naturaleza y afectamos nuestra cuenca

Para Jaime Suaste, divulgador de temas relacionados con el agua, es muy importante poder entender qué es una cuenca porque este es el ámbito en el que de manera natural los ecosistemas se van desarrollando.

Tenemos una visión bastante utilitaria de la naturaleza. Creemos que somos sus dueños y que cómo tal podemos hacer y deshacer a nuestro antojo. Y esto tiene que ver con las decisiones que tomamos sin considerar al medio ambiente en el que vivimos”, señala.

Lo ideal es tener un ecosistema sano, una cuenca en buen estado. Si tenemos eso, podemos tener un agua limpia. Todos vivimos dentro de una cuenca”.

La cuenca del Valle de México es endorreica porque naturalmente no tiene salida. Hay otras cuencas como la de los ríos Lerma que se llaman exorreicas porque sí tienen salida.

4. Ensuciamos el agua

Por si fuera poco, ensuciamos el agua. Y hacerlo significa más contaminación para nuestra cuenca.

“Todas las actividades humanas utilizan agua en mayor o menor medida, pero siempre en cantidades muy grandes para su desarrollo y eso se traduce en agua sucia. Toda la que usamos va a dar a los drenajes y no nos preocupa lo que pasa con el agua después de que la utilizamos”, dice Jaime Suaste.

Algunos ensuciamos más y otros menos. Pero simplemente cuando nos bañamos mandamos al drenaje agua caliente llena de los químicos que trae nuestro jabón, el champú, el acondicionador y todos los productos que usamos de manera cotidiana. Sí, eso también incluye a la pasta de dientes, al jabón de los trastes y todo lo que mezclas con agua o arrojas por el desagüe.

Según cifras de Conagua, el 66% del agua de nuestras casitas se utiliza para bañarse y echarle agua al baño.

Esa agua sucia se conoce como agua residual.

Para evitar que llegue en esas condiciones directo a los ríos, al acuífero, o a dónde haya agua limpia, se han implementado plantas de tratamiento de aguas residuales que intentan componer un poquito su calidad para que pueda reintegrarse al ciclo hidrológico de nuevo.

Pero a veces, las plantas de tratamiento no logran limpiar toda el agua sucia que se genera en CDMX.

Jaime Suaste dice que aunque el ciclo hidrológico por sí mismo es una gran planta natural de tratamiento de agua residuales, ensuciamos más de los que la naturaleza puede limpiar.

“No es natural aventar anticongelante del carro, aceite, tintes, al agua”

De hecho, Conagua calcula que el 10.5% de las aguas superficiales del país están contaminadas. Y la UNAM reporta que en 2017 solo se trataron el 57.7% de las aguas residuales municipales.

5. Extraemos más de los que tenemos 

Con la urbanización ya no dejamos que nuestro acuífero se rellene y, al mismo tiempo, sacamos más agua que antes, y no permitimos que se recargue gracias al ciclo hidrológico.

“Tenemos una paradoja enorme en dónde en el subsuelo todavía hay agua, pero no tenemos agua para nosotros, entonces estamos haciendo uso de una cuenca externa” dice Jaime Suaste.

Recordemos que una cuenca es como un pequeño ecosistema en donde todos los procesos de la naturaleza y del ser humano coexisten. CDMX está en la cuenca del Valle de México, pero como ya no nos alcanza nuestra agua, también extraemos agua de otra cuenca que no nos corresponde.

“Sacamos agua del sistema Lerma y del sistema Cutzamala de los cuales nosotros estamos haciendo uso de obras de ingeniería monumentales para hacer subir el agua un kilómetro de altura para que después pueda llegar a nosotros”.

No conformes con eso, hacemos exactamente lo mismo con nuestra agua residual, que sacamos de esta cuenca y la mandamos a la cuenca del Pánuco. Mucha de esa agua sucia finalmente llega al mar.

Eso no sólo implica un gasto de agua, también de energía eléctrica.

“Estamos bombeando, trayendo y quitando agua a la gente de otros estados para bombear el agua cuesta arriba y distribuirla en la Ciudad de México. Eso gasta una cantidad de electricidad brutal y además estamos sobreexplotando el acuífero”, dice Nabani Vera.

Por desgracia, la sobreexplotación del acuífero no sólo pasa en CDMX. Según Conagua, en México hay 653 acuíferos, de los cuales 106 se encuentran sobreexplotados.

6. El agua se nos va en fugas

Imagina cuántos kilómetros se necesitan de tubería para que el agua llegue hasta tu casa. Lo más triste es que se calcula que desperdiciamos el 40% en fugas.

“Muchas veces estas tuberías no cuentan con un plan de revisión adecuado y como parte del proceso de deterioro al que hemos sometido a esta ciudad el peso mismo obliga a que se vaya hundiendo”. señala Jaime Suaste.

El hundimiento también tiene que ver con eso de que nos pusimos a vivir sobre lo que era un lago. Pero ese hundimiento no se da de forma pareja y se van dañando las tuberías tanto de agua potable como de drenaje. Eso causa fugas de agua tanto dentro de las casas como en todo el recorrido que tienen que hacer para llegar, explica Jaime Suaste.

Y mucho de ese 40% de agua que se pierde, (la mitad) es por esa pequeña gotita que cae dentro de tu regadera y que nomás no se logra reparar.

Conagua calcula que una fuga de dos gotas por segundo equivale al año a 475 garrafones de 20 litros perdidos.

7. Desconocemos todo lo referente al agua

Según Jaime Suaste, uno de los principales problemas es que la mayoría de las personas que desperdiciamos el agua, no lo hacemos a propósito o por falta de interés. Es por falta de información. Hay un problema educativo tanto formal como desde casa, que contribuye en mucho a esta situación

“Cuando no tienes la película completa de qué tan importante es no talar un árbol en el ajusco y eso cómo impacta el ciclo del agua, pues normalmente actuamos por desconocimiento”, señala.

Lo malo es que “somos parte de un engranaje de la naturaleza, tienes a la naturaleza en un estrés terrible”. Y todo lo que hacemos afecta a nuestra cuenca y al medio ambiente.

NO todos tenemos agua al abrir la llave

Factores como todos los anteriores contribuyen a que en México las cifras del agua  que reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía sean así según :

  • 2 millones 85 mil 208 hogares no reciben agua, por lo que deben conseguirla con pipas o en pozos.
  • 8 millones 411 mil 920 la reciben cada tercer día a través de tuberías, dos veces por semana, una vez por semana o de vez en cuando.
  • En tan solo 10 años se estima que gran parte del territorio se encuentre con escasez de agua, mientras que el Valle de México se encontrará en “absoluta escasez”, según la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

La cosa es que como dice Nabani Verá, “cuando se nos acabe el agua, se nos acabará a todos”.

¿Qué podemos hacer?

Lo primero es la planeación. Para Jaime Suaste, una ciudad debería estar planeada con base en la cuenca en la que está situada pero eso no ha sucedido.Pero, todavía se pueden exigir políticas públicas adecuadas para que al menos, los nuevos planes consideren todos estos problemas ambientales.

De acuerdo con el especialista, la principal fuente de agua del valle de México no es el sistema Lerma-Cutzamala, ni el agua del subsuelo del valle de México. “Nos llega más agua por lluvia, esa una opción que algunos proyectos ya comenzaron a desarrollarse desde hace algunos años, como es la captación de agua”.

Jaime Suaste también dice que la mayoría de las fugas por dónde se pierde el agua están dentro de nuestras casas. Por eso hay que revisar todas las llaves y usar el agua lo mejor que podamos.

“Todo parece muy abrumador, pero al final te das cuenta que puedes tener una incidencia. Una persona puede ser un agente de cambio muy poderoso. Tenemos que empezar a vernos como entes que así como pueden destruir y consumir, pueden regenerar y hacer cosas increíbles y eso es muy importante que lo transmitimos y nos lo creamos porque es cierto”, dice Nabani Vera.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia
Tú puedes ayudarnos a seguir.
Se parte del equipo
Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.
image
“La rebelión de las toallas”: el movimiento popular con el que los griegos reclaman las playas de sus islas
8 minutos de lectura
“La rebelión de las toallas”: el movimiento popular con el que los griegos reclaman las playas de sus islas
18 de septiembre, 2023
Por: BBC News Mundo
0

En toda Grecia, los lugareños están actuando por cuenta propia y tirando sus toallas en la arena para reclamar libre acceso a sus playas y a la naturaleza sin pagar un alto precio por ello.

Era cerca del atardecer del domingo 3 de septiembre en Paros, una popular isla turística en la región griega de las Cícladas.

Unas 50 personas se reunieron en la playa de Parikia, cerca del puerto principal de la isla. Detrás de ellos, el cielo brillaba con un color naranja intenso sobre el mar azul. A un lado, un icónico molino de viento de las Cícladas se recortaba contra el horizonte. Al otro, una franja de reposeras pertenecientes a un bar se extendía sobre la arena.

Incluso si nunca has visitado Grecia, algunas partes de esta escena probablemente te suenen familiares. Sin embargo, ese día también hubo algunos detalles inusuales. Tres de las personas que se habían congregado sostenían un enorme cartel que decía: “Reclamen la playa”. Junto a ellos había un hombre con un altavoz.

Mientras el público observaba, el hombre leyó en voz alta partes de la Constitución griega, que establece que las playas y otras áreas naturales pertenecen a los ciudadanos del país.

La protesta fue parte de una campaña que los medios han denominado la “revuelta de las toallas de playa”, en la que los lugareños reclaman el acceso gratuito a las playas que han sido tomadas por bares y otros negocios que ofrecen reposeras y sombrillas a precios exorbitantes.

Si bien el movimiento comenzó en Paros, ahora se ha extendido por toda Grecia e incluso a la vecina Turquía. Los activistas exigen espacio para dejar sus toallas de forma gratuita.

BBC Travel habló con activistas y lugareños para comprender de qué se tratan las protestas, por qué son importantes y qué significa este movimiento tanto para los turistas como para los residentes locales.

Lugareños protestando con pancartas que exigen el libre acceso a las playas
Save Paros Beaches
Los residentes locales están protestando contra los numerosos impactos del turismo excesivo en sus playas.

¿Cómo comenzaron las protestas?

Las protestas comenzaron en Paros en mayo de 2023, cuando un grupo de residentes, que ya se reunían periódicamente para hablar sobre cuestiones medioambientales en la isla, comenzaron a discutir cómo los lugares donde era posible nadar y tomar el sol libremente (sin tener que pagar por una reposera) eran cada vez más escasos. El cambio es un síntoma de cómo la isla atiende cada vez más a los turistas a expensas de los locales.

Los negocios junto a la playa que instalan reposeras y sombrillas deben solicitar licencias al Ministerio de Finanzas para utilizar partes designadas de la playa. Deben realizarse controles periódicos para garantizar que esos negocios no ocupen más espacio del que permiten sus licencias. Sin embargo, los manifestantes alegan que estos controles rara vez (o nunca) se llevan a cabo.

Como resultado, los espacios libres son cada vez más escasos.

Los residentes crearon una página de Facebook llamada Save Paros Beaches y comenzaron a organizar manifestaciones, pidiendo medidas enérgicas contra estos operadores privados.

También utilizaron imágenes de drones para documentar las reposeras ilegales, comparando sus ubicaciones con las áreas designadas por el gobierno.

“Esto cambió las reglas del juego, porque el nivel de ilegalidad se podía ver muy claramente”, señaló Nicolas Stephanou, un residente local. Stephanou dice que su grupo encontró lugares donde las reposeras y sombrillas ocupaban hasta 10 veces el espacio permitido.

Casas en la isla de Paros junto al mar
Getty Images
Las protestas comenzaron en la isla de Paros y desde entonces se han extendido por toda Grecia y más allá

¿Dónde se han extendido las protestas?

El movimiento ganó impulso rápidamente. La manifestación del 3 de septiembre marcó el inicio de una nueva campaña a nivel nacional y fue la primera vez que se produjeron múltiples protestas con toallas de playa en diferentes regiones de Grecia el mismo día.

Ha habido manifestaciones en la isla vecina de Naxos y en la isla meridional de Creta. Más recientemente, se han sumado las islas de Rodas y Egina, así como Ática, la región continental donde se encuentra Atenas.

El lugar de la protesta de Paros es particularmente simbólico. La playa principal del pueblo central de la isla es el lugar más popular entre los lugareños para darse un chapuzón después del trabajo.

Eleni Andrianopoulou, portavoz de la campaña de Naxos, dijo que ella y otros lugareños se habían sentido frustrados por el desarrollo excesivo en las playas durante varios años, pero no estaban seguros de cómo actuar. Luego de enterarse de lo que estaba sucediendo en Paros, inmediatamente se inspiraron para comenzar su propia campaña en Facebook.

Creo que este es un verdadero cambio de paradigma para Grecia“, afirmó.

¿Por qué son tan importantes estas protestas?

Muchos griegos todavía sufren financieramente desde la crisis de deuda del país hace más de una década y no pueden permitirse pagar por una reposera cada vez que visitan la playa. El sol y el mar son una gran parte de la cultura griega. El azul de la bandera griega representa el mar Egeo y la mayoría de los griegos tienen fuertes recuerdos de la infancia de pasar veranos en la playa.

Sin embargo, los activistas dicen que las playas son sólo una parte de una lucha mayor. Grecia es uno de los destinos vacacionales más populares de Europa y los manifestantes dijeron a la multitud reunida que debe abordarse el turismo excesivo junto a los problemas sociales y ambientales que conlleva.

Gente en una playa en Grecia
Getty Images
Grecia es uno de los destinos vacacionales más populares de Europa y el turismo excesivo se ha convertido en un gran problema.

¿Qué hay detrás del problema?

El turismo es la mayor industria de Grecia. En 2021 el país recibió 15 millones de visitantes, una vez y media su población total. Sin embargo, muchos griegos sostienen que el auge del turismo no se ha gestionado adecuadamente. Los municipios locales no tienen capacidad para controlar el flujo de visitantes, y las instituciones débiles hacen que sea fácil para empresas de todo tipo eludir las reglas.

Por otra parte, en los últimos años, los sucesivos gobiernos han utilizado la industria del turismo para ayudar a la economía del país a recuperarse, primero de la crisis financiera de 2008 y luego de la pandemia de covid-19. Los políticos han promocionado fuertemente al país como un destino de sol y mar y han facilitado a los inversores extranjeros la apertura de negocios relacionados con el turismo.

Existe desde hace mucho tiempo una falta de supervisión, lo que ha llevado a una mayor impunidad“, afirmó Efthymia Sarantakou, analista de la Universidad de Ática Occidental.

Sarantakou señala que múltiples instituciones no han implementado controles y contrapesos, lo que ha dejado a algunas empresas en libertad para realizar comportamientos que califica de “mafiosos”.

Hay denuncias de residentes que fueron intimidados por empleados de bares cuando intentaron sentarse en una parte libre de la playa.”

El alcalde de Naxos, Dimitris Lainos, afirma que muchas empresas en su isla respetan la ley. Sin embargo, “hemos visto que el Ministerio de Finanzas no dispone del personal necesario para realizar controles adecuados”, agregó.

¿Está funcionando la “revuelta de las toallas de playa”?

Parece que las protestas están surtiendo efecto. Gracias a la atención de los medios, las autoridades llevaron a cabo inspecciones en una de las playas más afectadas de Paros: una franja de arena en un área protegida que estaba cubierta de tumbonas a pesar de que no se habían emitido licencias para ello.

Como resultado, la playa ahora está libre de reposeras.

Sin embargo, la situación se mantiene sin cambios en otras playas. En Naxos se llevaron a cabo nuevos controles en respuesta a las protestas, pero muchos propietarios de negocios fueron alertados previamente y simplemente retiraron sus reposeras antes de que llegaran los inspectores.

“Quiero creer que estas protestas conducirán a una mayor participación ciudadana en la gestión de los destinos turísticos y, por supuesto, en la gestión de los espacios públicos”, afirmó Sarantakou. “Esto sólo puede lograrse mediante mejoras en el marco institucional y supervisión”.

Mujer caminando en un sendero rodeado a ambos lados de flores en las montañas en Grecia
Getty Images
Los turistas podrían considerar explorar partes menos conocidas y menos turísticas de Grecia.

¿Qué sucederá ahora?

Puede que la temporada alta de verano haya terminado, pero los activistas señalan que las protestas de septiembre marcaron el verdadero comienzo de su trabajo. En Naxos, Andrianopoulou recuerda que no sólo reclaman controles más frecuentes, sino también más transparencia sobre cómo y a quién se otorgan las licencias.

Y Stephanou, de la campaña de Paros, relata que su grupo quiere presentar una estrategia completa para un modelo de turismo más sostenible en Grecia.

“Ahora mismo los precios están fuera de control“, afirmó. “La mayoría de la gente no puede permitirse el lujo de ir a un bar o a un restaurante. El tráfico es insoportable”. Si no eres propietario de una casa es difícil encontrar una para alquilar que no sea Airbnb, lo que ha provocado escasez de trabajadores clave como médicos, enfermeras y profesores.

¿Qué significa el movimiento para los turistas?

Si se cumplen las exigencias de los manifestantes habrá más espacio en las playas griegas para tomar sol de forma gratuita, algo que muchos viajeros agradecerán.

En décadas anteriores, la mayoría de las islas griegas eran conocidas como destinos económicos para mochileros bohemios, y muchos lugareños sienten que el libre acceso a las playas está en consonancia con esta reputación tradicional.

A Stephanou le gustaría que se dejara de promocionar a las islas Cícladas como un destino de lujo. “Aquí hay una historia asombrosa, sitios arqueológicos, senderos para caminar, buen vino y productos agrícolas”, dijo. “Esto puede atraer a un visitante más responsable que aquellos que simplemente quieren sentarse en una reposera con un cóctel“.

Los viajeros que no quieran contribuir a los problemas del turismo excesivo pueden sentirse inspirados a explorar el lado menos conocido de Grecia, como las oportunidades de senderismo en el espectacular paisaje montañoso que cubre todo el país, una gran actividad fuera de los meses pico de verano, cuando el clima es un poco más fresco.

Sin embargo, si realmente deseas pasar un tiempo relajándote en una reposera, ten la seguridad de que no desaparecerán por completo: los activistas sólo quieren verlas restringidas a las áreas habilitadas por licencias. Los visitantes de Paros pueden comprobar si las reposeras son legales en el sitio web de la campaña.

Esta nota fue publicada originalmente en BBC Travel. Puedes ver la nota original en inglés haciendo clic aquí.

línea gris
BBC

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia
Tú puedes ayudarnos a seguir.
Se parte del equipo
Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.