Ya llegó la Noche de Museos de febrero, y en caso de que se te haya pasado buscar con anterioridad, aquí te van algunas actividades que puedes hacer sin registro previo. Checa las opciones.
¿Se te paso checar con tiempo las actividades de la noche de museos? ¡No pasa nada! Aquí te van 5 alternativas de actividades a las que puedes asistir hoy y que no requieren un registro.
Lo único que debes tener en cuenta es que en la mayoría de actividades que se realizan el ultimo miércoles del mes hay un aforo limitado, por lo que te recomendamos llegar temprano.
Revive lo mejor de la poesía con este recorrido acompañado de teatro en la casa del poeta Ramón López Velarde, el tema central de esta vez es el erotismo.
Prepara tu lado más creativo en este evento preparado por la Academia San Carlos. La actividad estará guiada por Oscar Bachtold que te ayudara a dar tus primeros pasos sobre el lienzo. Aunque esta actividad tampoco requiere un registro, puedes adelantar un paso confirmando tu asistencia este correo: [email protected].
En esta edición de la Noche de Museos, el Planetario Luis Enrique Erro ha preparado diversas actividades para que todos disfruten. En primer lugar, se llevará a cabo la reapertura de la Sala de Astronomía, que podrás recorrer en grupos entre las 17:00 y 19:00 horas. Además, habrá proyecciones a las 16:00, 17:00 y 19:00 horas. Finalmente, no te puedes perder la observación nocturna que se realizará junto a la Sociedad Astronómica ITICOMAN, de 18:00 a 20:00 horas.
Si eres amante de la moda, la noche de museos en el Franz Mayer es para ti pues esta estará dedicada a esta temática. Habrá un recorrido guiado por la exposición ‘Antonio, moda indomable’, una pasarela, talleres y trueque de ropa.
Si eres amante de los conciertos y del blues o quieres darle una oportunidad a este género musical, el Museo del Estanquillo tiene el plan perfecto para que disfrutes esta noche de museos. La terraza del recinto se transformará en el escenario de la agrupación 21 gramos para darte un concierto imperdible.
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Para algunos miembros de la generación Z, las citas online a través de plataformas de aficiones compartidas son una alternativa a la tiranía de las apps para encontrar el amor.
Pero la pareja estaba separada a cientos de kilómetros y estaban simulando su compromiso dentro del videojuego World of Warcraft.
Nate, de 27 años, vivía a las afueras de Londres y Jess se encontraba en Gales. Después de conocerse brevemente en un evento de deportes electrónicos en Alemania en marzo de 2023, la pareja se embarcó en una relación de larga distancia, jugando juntos el videojuego “desde el momento en que nos despertamos hasta que nos vamos a la cama”, dice Nate.
La pareja todavía juega diariamente, a pesar de que han estado viviendo juntos en Manchester desde marzo 2024. Y conocen a otros que han encontradoa su pareja a través de videojuegos: “Es una manera diferente de conocer a alguien”, afirma Jess. “Hay tanto amor mutuo por algo que es más fácil enamorarse”.
Nate está de acuerdo. “Pude desarrollar mucha más conexión con personas en el ámbito del juego de lo que jamás pude lograr en una app de citas”.
Nate y Jess no son los únicos. Según algunos expertos, los jóvenes de su generación están alejándose de las apps de citas y encontrando el amor en plataformas que no fueron específicamente diseñadas para el romance.
Conocerse en un sitio online que está enfocado en un interés o hobby compartido puede permitir a algunas personas encontrar una pareja en un ámbito de menor riesgo y presión que las apps de citas.
Para algunos integrantes de la generación Z familiarizados con el mundo digital, hacer cosas juntos online que les divierten puede ser una alternativa a la tiranía de las apps.
Con la aparición de los sitios de citas online con el lanzamiento de match.com, hace 30 años, nuestras relaciones cambiaron fundamentalmente. Alrededor del 10% de heterosexuales y 24% de personas LGBT han conocido a sus parejas online, según el Centro de Investigación Pew.
Pero la evidencia sugiere que la gente joven está desconectándose de las apps de citas.
En un estudio de Axios de 2023 en el que participaron estudiantes universitarios en EE.UU. y otros jóvenes de la generación Z, un 79% de los encuestados afirmaron estar absteniéndose de usar las apps de citas.
Y una carta dirigida en enero de 2024 a los accionistas de March Group Inc -dueño de Tinder y Hinge- señalaba que los más jóvenes buscaban “una manera menos presurizada y más auténtica de encontrar conexiones”.
“La idea de usar un interés compartido para encontrar a alguien no es nueva, pero ha sido reinventada para este momento en particular; es una señal de lo que quiere la generación Z”, dice Carolina Brandinelli, profesora asociada de la Universidad de Warwick (Inglaterra), cuya investigación se enfoca en las tecnologías digitales enfocadas a encontrar el amor.
Según Danait Tesfay, de 26 años, quien trabaja como asistente de mercadeo en Londres, las personas más jóvenes están buscando una alternativa a las apps de citas, “ya sean videojuegos o clubes de deporte o clubes de actividad extracurricular, en los que la gente puede encontrar personas afines para fomentar una conexión romántica”.
Al mismo tiempo que el uso de las apps de citas parece caer, las plataformas basadas en torno a intereses comunes están atrayendo más usuarios. Por ejemplo, la app Strava de ejercicio físicos ahora tiene 135 millones de usuarios y su número de usuarios activos mensules subió un 20% el año pasado, según la empresa. Otros de los llamados sitios “basados en afinidad” han registrado un crecimiento similar: Letterboxd, donde los fanáticos del cine pueden compartir reseñas, dice que su comunidad creció un 50% el año pasado.
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Y así como en la época previa a internet, cuando las parejas se conocían en un gimnasio o en el cine, ahora los solteros pueden encontrarse en los sitios online.
“Las personas siempre han encontrado lazos en torno a intereses compartidos, pero a eso se le ha dado un toque digital con estas comunidades online”, afirma Luke Brunning, codirector del Centro de Amor, Sexo y Relaciones (CLSR, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Leeds.
“Es cada vez más difícil distinguir entre el comportamiento que sucede en las apps de citas y el comportamiento de las citas en otras plataformas”.
Las apps de aficiones están adoptando algunas características de las redes sociales también: en 2023, Strava introdujo una herramienta de mensajería que permite los chats directos entre usuarios.
Un veinteañero de Londres explica que sus amigas la usan como una manera de coquetear con alguien que les atrae, inicialmente dando un “me gusta” a la ruta de ejercicio que hayan colgado en la plataforma. Strava dice que sus datos indican que uno de cada cinco de sus miembros activos de la generación Z ha salido en una cita con alguien que ha conocido a través de sus clubes de ejercicio físico.
“La comunidades de ejercicio físico [online] se están convirtiendo en lugares importantes para encontrar pareja”, señala Nichi Hodgson, autora de The Curious History of Dating (“La curiosa historia de las citas”). Ella comenta que una amiga suya conoció a su pareja así, y ahora viven juntos.
Lo mismo parece suceder con Letterboxd. Es una plataforma popular entre la gente más joven; Según un sondeo, dos tercios de sus miembros eran menores de 34 años.
La compañía asegura que hay parejas que se conocieron a través de la app. “Podría ser que el ver los gustos cinematográficos de otras personas revele un aspecto interesante de ellas”, comenta el cofundador de Letterboxd, Matthew Buchanan.
¿Qué podría estar motivando esto cambios? Mientas que las apps de citas inicialmente aparentaron ofrecer “la ilusión de poder elegir”, y una manera trasparente y eficiente de conocer a una pareja, la realidad para muchos ha sido diferente. Según el Centro de Investigación Pew, un 46% de los usuarios de las apps de citas encuestados respondió que sus experiencias fueron generalmente muy o algo negativas.
La reciente caída en el número de usuarios también podría ser una respuesta a la manera en la que algunas apps funcionan; en particular, la herramienta de deslizar para seleccionar a una potencial pareja lanzada por Tinder en 2013 y que ha sido copiada ampliamente.
Su creador, Jonathan Badeen, se inspiró en los experimentos llevados a cabo en los años 40 del siglo pasado por psicólogo BF Skinner, quien programó a palomas hambrientas para que creyeran que la alimentación que caía aleatoriamente en una bandeja lo hacía por sus movimientos.
“Hace diez años, la gente estaba entusiasmada y hablaba abiertamente de las apps que usaban”, dice Hodgson. “Ahora, el modelo de Tinder está muerto para mucha gente joven; ya no quiere deslizar más”.
De acuerdo a Brunning, la interfaz de muchas apps de citas es desagradable. “Hace sencilla la intimidad, la vuelve divertida a corto plazo, pero cuanto más juegas, más repulsión sientes”.
La pandemia pudo haber tenido un impacto también, explica el profesor Brian Heaphy, de la Universidad de Manchester, quien ha estudiado el uso de apps de citas durante y después de los confinamientos: “Durante la covid, las apps de citas se volvieron más como las redes sociales. Debido a que las personas no se podían reunir, buscaban cosas diferentes”, afirma.
Aunque eso no siguió después de la pandemia, les “dio a las personas la sensación de que podía haber algo diferente a deslizar y no obtener respuestas, a todo lo negativo de la cultura de las apps de citas”, comenta el profesor Heaphy.
Y en ese contexto, el hecho que los videojuegos o comunidades online como Strava o Letterboxd no estén diseñados para las citas puede ser atractivo. Al atraer a usuarios por una amplia gama de razones, hay menos presión en cada interacción.
“Esas apps no están ofreciendo una manera comercializada de romance, así que pueden parecer más auténticas”, dice el profesor Heaphy.
Es un tipo de conexión libre de la carga generada por las expectativas.
Los integrantes de una pareja que se conocieron jugando World of Warcraft -que se identifican con los nombres Wochi y PurplePixel- dicen no estaban buscando amor. “Definitivamente no entré en el juego online para buscar pareja”, asegura Wochi.
Pero, a pesar de que estaban en equipos rivales, sus personajes empezaron una conversación. “Pasamos toda la noche hablando hasta la madrugada y, para el final de la noche, abandoné mi gremio y me afilié al de él”, cuenta PurplePixle.
Pasados tres años, Wochi había renunciado a su trabajo y se había trasladado de Reino Unido a Italia para estar con ella.
Según Hodgson, “mientras que algunas apps de citas pueden sacar lo peor de nosotros, estos otros espacios online pueden hacer lo opuesto, porque las personas están compartiendo algo que les gusta”.
Sin embargo, las apps de citas no se están dando por vencidas sin dar la pelea. Hinge todavía está “creando una cita cada dos segundos”, según comenta un portavoz de la compañía; Tinder dice que una relación empieza cada tres segundos en su plataforma y que casi el 60% de sus usuarios están entre los 18 y los 30 años.
De hecho, las apps parecen estar viendo con agrado el cambio hacia las plataformas de intereses compartidos, lanzando alternativas, incluyendo algunas basadas en el buen estado físico, el veganismo, los perros y hasta el vello facial.
También están evolucionando para estimular diferentes tipos de interacción. En Breeze, los usuarios que aceptan estar coordinados para una cita no pueden enviarse mensajes antes de conocerse; y Jigsaw esconde las caras de las personas, retirando piezas para revelar la foto completa sólo después de un cierto número de interacciones.
Así que quizás es prematuro hablar del fin de las apps de citas, opina el profesor Heaphy. “Ahora hay tal diversidad de apps de citas que los números de las principales no son un indicador clave”, expresa. “En realidad, podría ser un número parecido al anterior, en términos de membresía”.
En un mundo cada vez más conectado, la solución para mejorar las relaciones podría no ser simplemente desconectarse. Las apps que puedan ofrecer una experiencia que imite lo mejor de las interacciones en persona podrían ser el futuro.
Con la integración inminente de la IA a las apps de citas, estamos en “la cúspide de algo nuevo”, afirma Brunning. “Será interesante ver si terminaremos con apps específica para citas o si tendremos algo un poco más fluido”.
Pone como ejemplo a las plataformas en China que tienen propósitos múltiples. “La gente las usa para chatear, para crear comunidades y para realizar negocios. También pueden ser plataformas de citas, pero frecuentemente no son exclusivamente para eso”.
Entretanto, las interacciones posibles en comunidades como World of Warcraft podrían ofrecer mejores oportunidades para conectar que las conversaciones que se inician con un deslice.
El compromiso de Jess y Nate que hicieron dentro del juego en una playa pudo no haber sido real, pero la pareja piensa cambiar eso pronto. “La cuestión es cuándo, realmente. Hay unas cosas que debemos tachar de la lista, y después recibirá su anillo”, expresa Nate. Y todavía tendrán en común el elemento del juego.
“Podría ser divertido reunir a todos nuestros amigos en algún momento en la catedral de World of Warcraft, y celebrar una ceremonia de matrimonio”.
Con reportería adicional de Florence Freeman
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