
Desde hace varios días, vecinas y vecinos en las colonias Nonoalco, de la alcaldía Álvaro Obregón; y Narvarte, Nápoles y Del Valle, de la alcaldía Benito Juárez en la CDMX reportaron en redes sociales y alertaron en grupos vecinales que el agua que llega a sus hogares tiene mal olor y un aspecto “grasoso”.
En redes sociales como “X”, usuarios y vecinos en la Colonia del Valle presentan varios reportes sobre el aspecto y olor del agua que reciben, la cual a veces huele como a “gasolina” o “insecticida”.

“He notado un olor como a diesel o a thinner en el agua. Hoy (5 de abril) empezó a sentirse mucho más fuerte, no sé si porque ya lo tengo mucho en la cabeza y por eso lo noto más. Al tocarla con la piel, no siento que el agua tenga otra consistencia, pero después de lavar trastes he notado que los deja super grasosos”, cuenta Diana Rosario, vecina de la colonia Nápoles, a Animal MX.
Diana explica que ella se mudó a su nueva casa apenas esta semana y desde el 4 de abril, tanto ella como su novio han notado que tienen mucha comezón en el cuero cabelludo y enrojecimiento en los ojos. A partir de eso, optaron por mejor usar agua de garrafón para todo.
Por otro lado, Luz de Lourdes Albarrán, quien vive en la Colonia del Valle norte, relata a Animal MX que ella notó el mal olor en el agua desde inicios de esta semana.
“Desde hace una semana noté que sabía un poco diferente y extraña, al principio pensé que era el filtro de la casa, pero cuando llegó mi roomie después de estar algunos días de viaje me dijo que ‘qué es esta cosa horrible, sabe como a gasolina'”, cuenta Luz de Lourdes.
Ella después habló con otro amigo quien le dijo que en su casa también olía feo el agua. A raíz del problema, Luz de Lourdes optó por hervir el agua o de plano usar agua de garrafón.
María V., otra vecina de la Del Valle Centro, señala a Animal MX que ella notó un olor muy fuerte en el agua de su casa desde el miércoles.
“El olor es super fuerte y me reseca la piel después de bañarme. Me asomé a revisar la cisterna y noté que el agua tiene una capa aceitosa que se ve en la parte superior”, detalla María.
En un chat vecinal de la Colonia del Valle, diferentes personas comenzaron a movilizarse alertando que el agua tiene un aspecto “raro”. Incluso, algunos más compartieron fotografías que tomaron al agua que reciben en sus casas.
A través de ese chat, una vecina compartió que personal de SACMEX acudió a su domicilio este 5 de abril a tomar muestras de agua y que los resultados estarían disponibles dentro de 2 días.
Una de las vecinas de ese chat, Atenea Duarte, explica a Animal MX que hoy vaciaron los tinacos de su edificio y juntaron el agua en cubetas. Al revisarla detenidamente, el agua presenta una capa aceitosa y presenta olor como a solvente o gasolina.

El pasado 2 de abril, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México informó en un comunicado que tras los reportes de ciudadanos en medios de comunicación y redes sociales sobre la “supuesta” mala calidad del agua en algunas colonias de la alcaldía Benito Juárez, acudieron a tomar muestras de agua.
El SACMEX señaló que personal especializado del Laboratorio Central de Control de Calidad del Agua, perteneciente a este organismo, realizó inspecciones y levantamiento de muestras domiciliarias de agua para su análisis.
Las colonias en las que se presentaron, hasta ese 2 de abril, fueron Nonoalco, Nochebuena, Del Valle y Tlacoquemécatl, “sin que ninguno emitiera olor extraño alguno en el momento de la toma”, señalaron en un comunicado.
Además, señalaron que durante la inspección monitorearon las fuentes de abastecimiento de esta zona que corresponde a cinco pozos y un tanque de distribución.
Según el SACMEX, los resultados que arrojó fue que “el agua que se suministra a través de la red, en las colonias referidas, es de buena calidad, apta para el uso y consumo humano, de acuerdo con lo establecido en la NOM-127-SSA1-2021”.
Incluso señalaron que “no se encontraron evidencias de que el agua esté contaminada” y que “los análisis efectuados por el personal experto descartan cualquier presencia de hidrocarburos, solventes, compuestos orgánicos volátiles y cualquier otro componente volátil o explosivo que representen riesgo para la salud de la población”.

Sin embargo, ciudadanos que habitan en estas colonias continúan reportando que el agua que reciben mantiene un olor fuerte y aspecto grasoso en la superficie.
En un comunicado de la alcaldía Benito Juárez, con fecha del 2 de abril, autoridades señalaron que se encuentran trabajando en coordinación con el SACMEX para descartar que el agua suministrada, a través de la red púbica, contenga algún agente contaminante. Además, solicitaron que el organismo presente los resultados de las muestras de laboratorio realizadas.
Ante la incertidumbre por el estado en que vecinas y vecinos reciben el agua en diversas colonias de la alcaldía Benito Juárez, han organizado una petición a través de la plataforma Change.org, con la campaña “Agua contaminada en alcaldía Benito Juárez”.
Ahí exigen al gobierno de la Ciudad de México, la alcaldía Benito Juárez y el Sistema de Aguas de la Ciudad de México un nuevo análisis del agua y reparación de daños en la salud de las personas que se han visto afectadas.
En esa petición señalan que entre las personas que se han visto afectadas se encuentran grupos vulnerables como infancias, personas de la tercera edad y mujeres embarazadas.
Lo primero que te recomendamos es mantener la calma y no difundir rumores. Verifica toda la información que estás recibiendo en chat vecinales.
Después toma una muestra de agua que salga del grifo de cocina y baño en algún recipiente de vidrio que te permita observar con detenimiento.
Si notas algún aspecto diferente en el agua de tu muestra como un olor fuerte semejante a un solvente, o que en la superficie se formen algunas capas de aspecto grasoso, te recomendamos enviar tu reporte al Sistema de Aguas de la Ciudad de México.
Para reportar un daño o fuga, el SACMEX pone al alcance de las personas un número para comunicarse que es el 55 56543210, donde podrás realiza tu reporte. Anota el número de folio que te proporcionen y da seguimiento a él.
Además de llamar, el Área de atención ciudadana del SACMEX señala que puedes hacer una denuncia por dos vías, oficinas de atención y buzón de atención. En este último dejan como contacto los siguientes correos electrónicos: [email protected] y [email protected]

Los ataques de Irán a los Estados árabes del Golfo sugieren que la República Islámica no sólo tiene como objetivo al ejército estadounidense sino también la infraestructura civil.
En el cielo azul y despejado de Abu Dhabi, en Emiratos Árabes Unidos (EAU), se ven estelas blancas sobre las villas color arena y los jardines bien regados.
No se trata de Dreamliners ni Airbus transportando el siguiente contingente de turistas y trabajadores temporales. Son misiles balísticos lanzados por el gigante vecino de los Emiratos al otro lado del Golfo: Irán.
El domingo por la tarde, el Ministerio de Defensa de EAU afirmó que hasta ese momento había “lidiado” con 165 misiles balísticos, dos misiles de crucero y 541 drones iraníes.
En Baréin, un amigo me alertó el domingo por la mañana de que el aeropuerto estaba siendo atacado.
“Me despertaron fuertes explosiones y sirenas”, escribió. “Creo que unas 20 explosiones. Al menos dos impactos”.
Estas escenas no son habituales en esta región, pero desde que comenzó el conflicto el sábado por la mañana, Irán parece haber ampliado sus objetivos, pasando de solo objetivos militares, como el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Baréin, a aeropuertos y otras instalaciones civiles.
Ahora, hoteles de lujo, centros comerciales, rascacielos y terminales de salidas en aeropuertos de última generación son objeto de ataques esporádicos mientras aparecen brechas en las defensas aéreas de los Estados árabes en el Golfo.
Estos lugares nunca se construyeron con la perspectiva de que algún día fueran atacados por drones y misiles balísticos.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Aragchi, negó haber atacado a los vecinos de su país. “No estamos atacando a nuestros vecinos en los países del Golfo Pérsico, sino a la presencia de Estados Unidos en estos países. Los vecinos deberían dirigir sus quejas a quienes toman las decisiones en esta guerra”, le dijo a la cadena Al Jazeera.
Parte de los daños a la infraestructura civil en los países del Golfo es accidental, resultado de la caída de escombros de misiles interceptados.
Pero no todos.
El número de ataques a aeropuertos en Baréin y Emiratos Árabes Unidos apunta a algo más que una coincidencia.
Irán siempre dejó en claro de antemano que, si era atacado, tomaría represalias contra cualquier país que considerara cómplice del ataque.
Los países del Golfo se esforzaron para demostrar a Irán que, a su juicio, no eran parte de este ataque estadounidense-israelí.
Sin embargo, en esencia, están siendo castigados por ser socios militares de Washington desde hace mucho tiempo.
Antes de la Revolución Islámica, en la época del sha, Irán era conocido como “el policía del Golfo”.
Desde la revolución, siempre intentó convencer a sus vecinos que debería retomar ese papel, “haciéndose cargo de la seguridad” de lo que llama Khaleej-e-Fars, el Golfo Pérsico (los árabes lo llaman Golfo Arábigo).
Los líderes iraníes han intentado, sin éxito, persuadir a los Estados árabes del Golfo para que expulsen a la Armada estadounidense y los acepten como sus guardianes.
Pero para los gobernantes de los Estados del Golfo —monarquías conservadoras y dinásticas para quienes el fervor revolucionario de la República Islámica es un anatema— aquí se ha cruzado una línea.
Es difícil imaginar cómo podrán volver a tener relaciones que se acerquen a la normalidad con el actual liderazgo iraní, es decir, si este sobrevive a esta guerra.
Arabia Saudita y Omán, dos países que desde hace tiempo han acogido a fuerzas militares estadounidenses y occidentales, salieron mucho más airosos que los otros cuatro Estados del Golfo Pérsico.
Omán, que mantiene buenas relaciones con la República Islámica y mediaba en las conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, sufrió un ataque con drones en su puerto comercial de Duqm, en la costa del mar Arábigo.
La capital saudita, Riad, parece haber sido atacada el sábado, lo que provocó un enérgico comunicado de su gobierno.
“El Reino de Arabia Saudita expresa su rechazo y condena en los términos más enérgicos a los flagrantes y cobardes ataques iraníes contra la región de Riad y la Provincia Oriental, que fueron interceptados con éxito. Estos ataques no pueden justificarse bajo ningún pretexto”, afirma el comunicado.
Esta no es la primera vez que Irán ataca a sus vecinos árabes del Golfo, ya sea directa o indirectamente, pero nunca a esta escala.
En 2019, una milicia iraquí respaldada por Irán lanzó una lluvia de drones contra las instalaciones petroquímicas de Saudi Aramco en Abqaiq y Khurais, bloqueando temporalmente la mitad de su capacidad de exportación diaria.
En junio pasado, Irán disparó misiles balísticos contra la base aérea de al-Udaid en Qatar, pero esto se interpretó como una respuesta performativa al ataque aéreo estadounidense “Operación Martillo de Medianoche”, que destruyó las instalaciones nucleares iraníes en Isfahán, Natanz y Fordo, y Teherán avisó discretamente con antelación.
Baréin, que tiene una numerosa y a veces inquieta población chiita, lleva tiempo acusando a Irán de financiar, entrenar y armar a insurgentes en su país.
Sin embargo, todo esto palidece en comparación con la situación que viven actualmente los países árabes del Golfo.
Para el presidente Trump, para Israel, para muchos gobiernos de Medio Oriente y, por supuesto, para muchos iraníes, el mejor resultado ahora sería un rápido fin del régimen de la República Islámica, seguido de una transición fluida hacia la democracia y un mundo donde Irán pueda disfrutar de relaciones normales con el resto del mundo.
Sin embargo, no es nada seguro que esto ocurra.
Estados Unidos e Israel están librando una carrera para tratar de destruir la capacidad de Irán de seguir lanzando estos misiles y drones antes de que pueda dispararlos.
Para los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), el dilema es si intensificar un ataque contra un objetivo importante, como un buque de guerra estadounidense, con la esperanza de superar sus defensas, o retener gran parte de su arsenal oculto con la esperanza de superar la paciencia del presidente Trump.
Irán también sabe que, si bien cuenta con un número finito de misiles y drones, sus adversarios también están limitados por el número de defensas aéreas que les quedan.
Si estos se agotan antes de que Irán se quede sin misiles, drones o lanzadores, la vida para quienes están en el terreno en el Golfo podría volverse aún más alarmante.
El equilibrio de poder favorece claramente a Estados Unidos e Israel.
Se trata de dos de los ejércitos más poderosos y tecnológicamente avanzados del mundo.
Hay dos grupos de ataque de portaaviones estadounidenses en la región con más de 200 aviones de combate, mientras que Irán, sometido a amplias sanciones durante años, carece de fuerza aérea.
Tanto Israel como Estados Unidos gozan de una superioridad aérea absoluta.
Pero Teherán aún tiene algunas ventajas.
El régimen, aunque debilitado e impopular entre gran parte de su población, solo tiene que sobrevivir para proclamarse vencedor a largo plazo de este conflicto.
La República Islámica, con su culto al martirio, puede soportar mucho más sufrimiento que Estados Unidos, y cuanto más se prolongue este conflicto, más ansioso estará el presidente Trump por encontrar una salida.
¿Volverán Estados Unidos e Irán a las conversaciones?
Si el régimen iraní colapsa, no será necesario.
Pero si el régimen sobrevive, y eso bien podría suceder, las tres exigencias de Washington a Teherán volverán a cobrar protagonismo: la limitación del sospechoso programa nuclear iraní, incluyendo la reanudación de las inspecciones; el fin del programa de misiles balísticos iraní; y el fin del apoyo iraní a las milicias subsidiarias en la región, como Hezbolá, Hamás y los hutíes.
Omán afirma que se lograron avances reales en las conversaciones celebradas en Ginebra el mes pasado sobre el expediente nuclear.
Sin embargo, Irán descartó discutir los otros dos temas, lo que llevó a Donald Trump a declarar su “descontento con el desarrollo de las conversaciones”.
Es posible que los contactos extraoficiales conduzcan a un alto el fuego, seguido de la reanudación de las conversaciones.
Pero si las posiciones negociadoras de ambas partes no cambian, es probable que se reanuden las acciones militares.
Por lo tanto, este conflicto aún no ha llegado a su fin.
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