
Algunas personas tuvimos la oportunidad de conocer las maravillas del home office como consecuencia de la pandemia y aunque quizás ya retomaste tu rutina, ahora sabes que es posible encontrar trabajo remoto.
Así que aunque tengas tu trabajo de siempre, puedes buscar varias opciones de empleo digital para que tengas una lana extra. O si no, también puedes aventarte a ser una nómada digital para que puedas viajar por donde te plazca, sin estar limitada a una oficina, pues podrás trabajar a distancia.
Lo único que necesitas para tener trabajo remoto es una computadora y acceso a internet, pues los requisitos específicos varían dependiendo del trabajo y perfil. Eso sí, aunque el idioma no es una limitante, es una realidad que hay una mayor oferta laboral para las personas que saben inglés.
A continuación te dejamos algunas plataformas y páginas que te ayudarán a encontrar uno o varios empleos a distancia en diferentes áreas y profesiones.
Plataforma con una enorme lista curada de trabajos a distancia en distintas partes del mundo. Al igual que otros sitios, todos los días hay nuevas vacantes en diferentes áreas como escritura, diseño, marketing, ventas, desarrollo de software, etc.
La ventaja es que desde el inicio, cada oferta menciona las habilidades básicas para el empleo, si es 100% remoto o no, e incluso si buscan personas de todo el mundo o solo de alguna zona o país en específico.

Es una de las plataformas más populares para encontrar trabajo remoto, pero ojo que solo está en inglés. Se fundó en 2011 y desde entonces se ha encargado de publicar miles de trabajos de distintas áreas.
Lo ideal es que crees tu cuenta para que puedas aplicar de manera más fácil; igualmente, te recomendamos que antes de hacerlo te fijes que el trabajo que llamó tu atención indique que es para cualquier parte del mundo, pues hay vacantes solo para Estados Unidos, Europa u otra área o país designado aún cuando es a distancia.
Esta plataforma se enfoca en quienes vivimos en México y Latinoamérica, pues para empezar está en español y abundan las ofertas de trabajo remoto en esta zona.
Existe desde 2012 y su objetivo es conectar freelancers con distintos proyectos, pues dependiendo de tus habilidades y conocimientos, podrás ser más o menos apta para aplicar a alguno de ellos.
El chiste es que las empresas puedan encontrar personas de todas las áreas como programación, marketing y publicidad online, diseño gráfico, diseño web, ventas, redes sociales, atención al cliente, redacción, traducción y muchas más.

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Esta es una empresa con presencia en México, Perú y Argentina, pero su sitio ofrece empleos en distintas partes de Latinoamérica. Su uso es gratuito para buscar trabajo remoto y en tu búsqueda podrás aplicar distintos filtros como en qué área buscas, si quieres algo para freelance o de medio tiempo, temporal o tiempo completo, entre otras cosas.

Esta es otra plataforma que ya tiene más de una década ayudando a personas a encontrar trabajo remoto, y aunque se fundó en Estados Unidos, tiene ofertas de empleos en distintas partes del mundo.
Además, cuenta con más de 50 categorías profesionales y también tiene un blog con un montón de artículos con consejos útiles para tu búsqueda de trabajo.
La única desventaja es que tienes que pagar una especie de suscripción para ver todos los materiales que ofrece el sitio y también para ver de forma más detallada las ofertas de trabajo.
Se trata de un sitio que también es perfecto para dar el salto a ser nómada digital, pues te permite encontrar empleo en cualquier parte del mundo y desde cualqueir lugar.
Es una herramienta gratuita y como otros sitios de esta nota, se encargan de revisar las vacantes para asegurarse de que no sean una farsa.
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Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta iraní han reabierto el debate sobre el uso legítimo de la fuerza en la escena internacional.
Los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta iraní ya han causado víctimas civiles. También provocaron la condena del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien instó a todas las partes a respetar el derecho internacional.
Ambos bandos afirman que sus acciones armadas están justificadas, pero para verificar si los ataques iniciales contra Irán fueron legales debemos remontarnos a los estándares del derecho internacional que la mayoría de países acordaron, después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial.
Poco después de que Estados Unidos e Israel comenzaran a bombardear Irán el 28 de febrero, el presidente Donald Trump acusó a Teherán de construir armas nucleares que amenazan a los aliados de Washington y podrían “pronto alcanzar territorio estadounidense”.
Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo el 2 de marzo que Estados Unidos tuvo que “atacar preventivamente” ya que la administración sabía que iba a producirse “una acción israelí” contra Irán.
Por su parte, el presidente israelí, Isaac Herzog, dijo a la BBC que los presuntos planes de Irán para “desarrollar una bomba” son, por sí solos, motivo suficiente para los ataques.
Irán ha respondido bombardeando Israel y países de Oriente Medio que albergan bases militares estadounidenses, alegando la legítima defensa.
Las cifras de víctimas siguen aumentando. De acuerdo con organizaciones humanitarias, más de 1.000 personas han muerto en Irán desde el inicio de los ataques. Mientras, en Líbano, decenas de personas han perdido la vida a causa de los bombardeos israelíes.
Por otro lado, decenas más, incluidos seis soldados estadounidenses, han muerto en Israel y en los países del golfo Pérsico.
Los expertos legales con los que ha hablado la BBC sostienen que las condiciones jurídicas necesarias para el ataque inicial de Estados Unidos e Israel no parecen haberse cumplido, aunque la represalia de Irán también podría haber violado el derecho internacional.
Según la Carta de la ONU, el documento fundacional de la organización, los países, por regla general, no pueden recurrir a la fuerza militar contra otro Estado, salvo que exista una excepción específica.
Dos disposiciones son fundamentales:
La cuestión jurídica clave es, por tanto, si Irán representaba una amenaza inminente.
Susan Breau, experta en derecho internacional del Instituto de Estudios Legales Avanzados, un centro de análisis británico, señaló que una defensa legítima requeriría “pruebas irrefutables de un ataque inminente”, y añadió que no ha visto ninguna evidencia de ese tipo.
Coincide con ella el destacado abogado de derechos humanos Geoffrey Nice, quien entre 1998 y 2006 dirigió la acusación contra el expresidente yugoslavo Slobodan Milošević en el Tribunal Penal Internacional.
“No se ha presentado ninguna prueba”, dijo Nice. “Existe una buena posibilidad de que el inicio de la guerra no haya sido legal”.
En Estados Unidos, muchos demócratas sostienen que la operación contra Irán es ilegal, al argumentar que solo el Congreso tiene la facultad de declarar la guerra.
Sin embargo, como comandante en jefe, un presidente estadounidense puede llevar a cabo ciertas operaciones militares sin una declaración formal de guerra.
El presidente Trump ha dicho que Estados Unidos intentó negociar con Irán después de bombardear tres instalaciones nucleares en junio de 2025, pero que Teherán “rechazó cada oportunidad de renunciar a sus ambiciones nucleares”.
Ha sostenido que Irán estaba intentando reconstruir su programa nuclear y desarrollar misiles de largo alcance capaces de amenazar a aliados de Estados Unidos, a tropas estadounidenses desplegadas en el extranjero y, al final, de alcanzar territorio estadounidense.
“Hay más que suficiente información que muestra que… los iraníes estaban preparando sus fuerzas de misiles para atacar antes de que Estados Unidos o Israel tomaran la decisión de seguir adelante”, dijo a la BBC Ezra Cohen, quien formó parte del equipo de inteligencia y seguridad del presidente Trump durante su primera administración.
Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, afirmó en una rueda de prensa el lunes que Irán tenía “un programa nuclear muy grande y ambicioso”, pero que él no había visto pruebas que sugirieran “un programa estructurado para fabricar armas nucleares”.
Un informe de mayo de 2025 de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos (DIA) concluyó que Irán seguía a años de producir misiles de largo alcance.
Los expertos también señalan que la afirmación de Trump de que el programa nuclear iraní había quedado “aniquilado” después de la guerra de 12 días del año pasado parece incompatible con la idea de que Teherán representara una amenaza inminente.
Uno de los debates centrales en derecho internacional gira en torno a cuán estrictamente debe interpretarse el concepto de “inminencia”.
Tradicionalmente, inminencia significa “el último momento posible en que puedes interrumpir un ataque que, de otro modo, llegaría de forma inevitable a tu territorio”, explica Marc Weller, académico de derecho internacional de la Universidad de Cambridge.
También existe un debate de larga data sobre cuándo un Estado puede emplear la fuerza de forma legítima en defensa propia anticipada, señala Breau: algunos sostienen que el ataque debe haber comenzado ya; otros afirman que la defensa anticipada ya estaría justificada si existen pruebas creíbles de que un ataque ocurrirá muy pronto.
“Pero no dentro de diez años”, remarca.
Breau añade que la defensa propia legítima exige dos condiciones: la necesidad —”sin otra opción posible”— y la proporcionalidad.
Weller y Breau consideran que el ataque israelí contra Egipto en 1967, durante la Guerra de los Seis Días, es uno de los ejemplos más citados de defensa propia anticipada en la historia moderna.
En ese momento, muchos creían que las tropas egipcias concentradas en la frontera estaban listas para lanzar un ataque, afirma Breau.
Sin embargo, sostiene que, incluso entonces, el ataque israelí se consideró “controvertido”.
Muchos expertos consideran que la respuesta de Irán también podría haber vulnerado el derecho internacional.
Weller afirma que Teherán ha infringido el derecho internacional al llevar a cabo “ataques indiscriminados” contra países del Golfo.
Geoffrey Nice subraya que, aunque Irán pueda invocar la legítima defensa, su respuesta debe ser “proporcionada”. La proporcionalidad, explica, exige valorar el objetivo militar frente al daño colateral que se puede prever.
“En el caso de Irán, el uso de misiles que quizá no estén dirigidos de manera precisa y estricta puede considerarse con facilidad como desproporcionado y, por tanto, ilegal”.
Breau coincide y menciona el célebre hotel Fairmont del centro de Dubái, que ha sido impactado por fuerzas iraníes. “Ese no era un objetivo militar, sino un objetivo civil”.
Los expertos advierten que no identificar con claridad los casos de usos ilícitos de la fuerza podría acabar debilitando el sistema jurídico internacional.
Breau alerta de que otros países podrían invocar razonamientos similares y recurrir al uso de la fuerza, como China, que podría recurrir al uso unilateral de la fuerza contra Taiwán, a la que considera una provincia separatista.
“No hay nada más peligroso para el sistema internacional que aceptar usos ilícitos de la fuerza”, señala.
En un artículo para Chatham House, Weller advierte que será difícil oponerse a “más agresiones rusas o a un posible expansionismo chino” sin “desatar acusaciones de doble rasero e hipocresía”, y que Estados Unidos y otros Estados podrían lamentar “la pérdida de autoridad legal y moral que esto implicaría”.
Si los países poderosos violan repetidamente el derecho internacional sin consecuencias, muchos temen que el orden posterior a la Segunda Guerra Mundial colapse y dé paso a la ley del más fuerte.
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