
El 28 de septiembre se conmemora el Día de acción global por el aborto legal, seguro y accesible. Se eligió esta fecha para conmemorar el Día de la despenalización y legalización del aborto gracias a la lucha del V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe de 1990.
Sumado a esto la fecha coincide con la misma en que en Brasil en 1888 se declaró la libertad de vientres para hijas e hijos de mujeres en esclavitud.
Más allá de una conmemoración, este día es un llamado urgente a visibilizar la lucha por el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, libre de estigmas, criminalización o violencia.
En contextos donde aún persisten barreras legales, sociales y culturales, el 28S se convierte en una jornada de resistencia, memoria y exigencia.
Porque el acceso al aborto seguro no es solo un tema de salud pública, sino un pilar fundamental de justicia, equidad y dignidad humana.
Por todo esto, y pensando que aún vivimos en una sociedad profundamente crítica a los derechos de las mujeres, pensamos en cómo puedes ser una buena contención si conoces a alguna mujer que haya tomado la decisión de abortar.

Cuando alguien decide interrumpir un embarazo, lo que más necesita es sentirse acompañada, no juzgada.
El aborto —aunque legal en varios estados y despenalizado en otros— sigue rodeado de estigmas, miedos, presiones sociales y desinformación. En medio de todo eso, tener a una persona que escucha, respeta y acompaña puede marcar una diferencia enorme en cómo se vive el proceso.
Te adelantamos que ser una buena contención no significa tener todas las respuestas ni ofrecer soluciones mágicas, sino estar ahí con empatía, cuidado y respeto.
En esta guía te compartimos algunas cosas para hacerlo de forma consciente, respetuosa y amorosa.
5. Respeta su privacidad
Por último te recordamos que también es importante cuidar de tu bienestar, busca espacios para ti. Recuerda que para ayudar, primero debes estar bien tu.

BBC Mundo conversó con dos latinoamericanos que viven en Medio Oriente. Tanto Ibis como José concuerdan en decir que lo peor fue la incertidumbre del sábado, cuando empezaron a caer los misiles.
Una ruidosa alarma en su teléfono celular sobresaltó a la periodista venezolana Ibis León Malave en la tarde del sábado, mientras estaba descansando en su casa en una zona residencial en el centro de Qatar.
“De inmediato es angustiante porque suena como un alarma de incendios”, le contó Ibis a BBC Mundo. “Llega a todos los celulares con indicaciones e información oficial de las autoridades”.
La alarma se lanzó en repuesta al operativo militar conjunto que Estados Unidos e Israel lanzaron este fin de semana contra Irán, en el que murió el líder supremo del país, Alí Jamenei.
Los países del Golfo Pérsico activan sus alarmas para prevenir muertes civiles en sus territorios, ya que su cercanía diplomática con EE.UU. los ha convertido en objetivos de los ataques del ejército de Irán.
Ese mismo sistema se activó también el sábado, a casi 600 km de distancia, en Emiratos Árabes Unidos. Pero cuando el guatemalteco José Basilea la recibió, ya sabía lo que estaba pasando.
“Me di cuenta cuando los misiles entran al cielo emiratí y el ejército lo intercepta”, le dijo a BBC Mundo desde Abu Dhabi, donde vive hace poco más de 5 años. “Ese golpe, ese sonido es lo que se escucha como una explosión”.
“Entonces el sábado, eso es lo que se empezó a escuchar (…) y a través de videos me di cuenta de que, en efecto, hubo una explosión y que sí que hubo unos escombros que sí cayeron cerca de donde yo vivo, en la isla de Yaz”.
Ibis y José le contaron a BBC Mundo sus experiencias viviendo un momento histórico, en países que están en alerta por los ataques de Irán.
A pesar de la distancia que los separa, tanto Ibis como José concuerdan en decir que lo peor fue la incertidumbre tuvo lugar el sábado, cuando empezaron a caer los misiles.
“Después de recibir la alerta, como a los cinco minutos, empezamos a escuchar explosiones y sentimos la onda expansiva en la estructura del edificio”, le dijo Ibis a BBC Mundo.
“Muy leve porque, aunque la percepción y la sensación es que está cerca, no está ocurriendo tan cerca, pero todo sí tiembla: las puertas, las ventanas, sientes como la estructura del edificio se resiente un poco con estas explosiones”.
“De día solo se ve como una nube en el cielo, en el lugar donde interceptaron el misil”.
Ibis llegó con su esposo a Qatar buscando una nueva vida, lejos de la crisis política y económica de su país.
“Las personas me han parecido amables”, dijo, “y apenas llegué pude también contactar con una comunidad de hispanohablantes, lo que te permite no sentirte solo o tener la posibilidad de hablar también en tu idioma”
“Pero, por supuesto, con todo este conflicto, pues ahora nos queda simplemente esperar. Hay demasiada incertidumbre. Miedo también, por supuesto.”
José, por su parte, ha hecho una carrera en los países del Golfo, trabajando con el servicio diplomático de Guatemala, tanto en Dubái como en Abu Dhabi, gracias a lo cual, ya lleva 5 años viviendo en la región.
José recuerda que el sábado, las autoridades empezaron a usar los mensajes de emergencia para pedirle a la gente que se escondiera en los sótanos de los edificios.
Este tipo de experiencias son excepcionales en un país que está enfocado en convertirse en un hub internacional para el turismo y los negocios.
“Específicamente Abu Dhabi es una ciudad exageradamente tranquila, donde no pasa mucho,” explica José.
Eso es algo que hace mucho más alarmante los sonidos que atravesaron los cielos el sábado: “Son sonidos como hipersónicos o algo por el estilo donde se escucha un primer bombazo, pasa un tiempo y luego se escucha como como la ola”.
José recuerda que Emiratos Árabes Unidos no cuenta con un sistema de defensa antiaérea como el famoso Domo de Hierro de Israel -aunque las bases estadounidenses en los territorios del Golfo sí cuentan con sistemas similares-, algo que aumenta el riesgo.
Pero siente que la gente igual confía en las capacidades de las fuerzas armadas del país para defenderlos.
“Miedo, personalmente, yo no lo tengo”, cuenta José. “Sí hay preocupación, pero tanto Dubái como Abu Dhabi, como Emiratos Árabes Unidos en general, está teniendo una vida muy normal dentro de lo que cabe con la situación en la que estamos”.
Ibis ve lo mismo en los cataríes: “La sensación en general es que la gente tiene buen ánimo, confía en el sistema de defensa de Qatar y cree que va a ser algo temporal. Tienen la esperanza de que es algo que se puede resolver a corto plazo. Tratan de mantener la calma”.
Ambos concuerdan en que el sistema de alertas tempranas de ambos gobiernos ha funcionado de manera eficiente, y que los servicios, por lo menos en las zonas donde ellos están, se han mantenido activos.
“Por una parte, con las alarmas, hay como una sensación de alivio porque las autoridades están allí indicándote qué hacer,” explica Ibis. “Pero, por otro lado, es ver cómo me protejo realmente, porque estar dentro de mi casa es la única garantía de seguridad”.
Algo le queda claro a José, luego de contar su experiencia del sábado a BBC Mundo: “Si tú me preguntas dónde está mi casa, para mí es Emiratos Árabes Unidos”.
“Entonces, uno no tiene que estar con un país que le ha dado tanto solo en las buenas y en los momentos de alegrías y de fiestas y de comidas y demás, sino en los momentos donde el país necesita que exista esa estabilidad”.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro nuevo canal de WhatsApp, donde encontrarás noticias de última hora y nuestro mejor contenido.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.