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2023, el año más caliente jamás registrado: ecoansiedad y cómo cuidar la salud mental ante el cambio climático
2023, el año más caliente jamás registrado: ecoansiedad y cómo cuidar la salud mental ante el cambio climático
Foto: Cuartoscuro
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2023, el año más caliente jamás registrado: ecoansiedad y cómo cuidar la salud mental ante el cambio climático
El Observatorio Copernicus, la ONU y la Organización Meteorológica Mundial señalaron que el 2023 fue el año más cálido jamás registrado tras seis meses seguidos y dos temporadas récord ―verano y otoño― con altas temperaturas, según la actualización de noviembre. Ante esto te damos opciones para cuidar tu salud mental en medio la crisis por el cambio climático.
01 de enero, 2024
Por: Verónica Santamaría
@VeroSantamariaC 
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La noticia ya es oficial, el 2023 fue el año más cálido jamás registrado y estas implicaciones pueden producir impactos en la salud mental, también conocida como ecoansiedad ante el cambio climático, pero aquí te damos algunas opciones para cuidarte con pequeñas acciones.

Noviembre resultó ser el sexto mes más cálido a nivel mundial, según los registros del ERA 5 ―un sistema de procesamiento de datos que se lleva a cabo por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF, por sus siglas en inglés)―, que se remonta al año 1940.

Desde el mes de junio hasta noviembre de 2023 se rompieron seis marcas con altas temperaturas siendo esos meses los más cálidos. Además, el año tuvo dos temporadas récord con el verano y el otoño boreales más cálidos, lo que hizo que el 2023 fuera el más cálido registrado, según el último registro del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S).

Además de las “extraordinarias temperaturas globales de noviembre”, el C3S incluyó en su informe los dos días más cálidos registrados que se encontraron 2°C por encima de la temperatura preindustrial. De acuerdo con especialistas, esto significó que el 2023 fuera el año más cálido de la historia. 

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Comunicado de la OMM sobre los récords climáticos ocurridos en el 2023.

El doctor Francisco Estrada Porrúa, investigador y coordinador en el Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM explicó en entrevista para Animal Político que los eventos climáticos extremos han aumentado, incluso en México.

“El clima ha cambiado, de una manera. Por lo menos, la temperatura del país ha aumentado más rápido en comparación con el promedio [de la temperatura] del planeta”.

Sin embargo, no todo se queda aquí, en el informe Actualización climática mundial anual a decenal de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), presentando en mayo, alertaron que existe un 66% de probabilidades de que la temperatura media anual cercana a la superficie entre 2023 y 2027 supere en más de 1.5 °C los niveles preindustriales durante, al menos, un año.

Para el mes de noviembre, la OMM presentó datos actualizados al reporte sobre la Actualización climática mundial anual a decenal señalaron que los últimos nueve años, de 2015 a 2023, han sido los más cálidos de los que se tiene constancia. Aunado a ello, ven probable que el efecto de calentamiento con la presencia del fenómeno de El Niño, en la actualidad, intensifique aún más el calor en 2024.

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Informe del Programa de Investigación de Cambio Climático de la UNAM, Estado y perspectivas del cambio climático en México.

Andrés Obregón Mayorga, ingeniero en energía y desarrollo sustentable, explica que todos estos fenómenos meteorológicos tienen afectaciones ambientales y  económicas en la población. 

“Con la visión de sostenibilidad no podemos disociar estas tres partes y tenemos que afrontarlo como lo que es: un problema multisectorial que requiere de atención. Tristemente es algo que ya no podemos amortiguar como queríamos y necesitamos destinar esfuerzos y recursos de todo tipo para adaptarnos a lo que ya está ocurriendo y lo que va a ocurrir”, añade Andrés Obregón Mayorga en entrevista para Animal Político. 

Crisis climática y salud mental

Ante la serie de eventos climáticos extremos que tuvo lugar el planeta, expertos advierten que la salud mental de las personas también puede verse afectada. Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) están colaborando con el primer estudio en México sobre ecoansiedad.

Hasta ahora, la Asociación Americana de Psicología ha señalado que los síntomas que se presentan por ecoansiedad son: estrés, alteración del sueño, ansiedad y depresión.

“Los síntomas por esta condición se pueden presentar [con] cuadros ligeros de ansiedad, estrés, alteraciones del sueño; en los casos más graves sensación de ahogo o depresión expresando fuerte sentimiento de culpa por la situación del planeta, que puede agravarse”, explicaron en un comunicado.

Ariel Alejandro Rodríguez García, especialista del Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información de la UNAM y uno de los científicos universitarios que participa en este estudio, alerta que la ecoansiedad ―aunque no es considerada una enfermedad― ya ha registrado casos como temor crónico a sufrir un cataclismo ambiental y la zozobra asociada al futuro y las próximas generaciones. 

Todo esto a causa de la eminente preocupación ―cada vez mayor― por la emergencia climática que vive el planeta.

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Foto: AFP

2023, un año de eventos climáticos extremos

Tras declararse el 2023 como el año más caliente jamás registrado, después de tener la década con mayor aceleración climática de 2011 a 2020, según el informe de la OMM, Andrés Obregón añade que este año ha sido bastante dinámico tanto en México como en el mundo.

En el planeta, “hemos pasado por extremos como las sequías que se han vivido en el río Amazonas que no tenían precedentes en los últimos 120 años y con la importancia que tiene de amazonía en la que fluye una quinta parte del agua dulce de la Tierra. Estas sequías vuelven a los bosques mucho más propensos a los incendios forestales y más difícil de controlarlos”, explica el especialista.

En este recuento, se añade la catástrofe climática de los incendios que ocurrieron en Canadá y que afectaron a más de 18.5 millones de hectáreas de suelo. Obregón Mayorga dimensiona el daño de esos incendios con una equivalencia que iguala a la superficie del estado de Sonora. “Esto es algo que se está viendo en todas partes en el mundo”, señaló.

España y Hawai tuvieron incendios sin precedentes, al igual que en la región siberiana de Rusia, donde los incendios llegaron al Polo Norte. Incluso, en el caso de Grecia la Unión Europea lo consideró como el mayor incendio registrado. 

Además de incendios forestales, el planeta presentó inundaciones como lo ocurrido en Libia donde se tuvo un registro de más de 8 mil personas afectadas, entre fallecidas y desaparecidas.

En México, el especialista coloca el paso del huracán Otis como parte de este recuento junto con el huracán Lidia que se degradó a tormenta cuando tocó tierra en el estado de Jalisco y el huracán Norma que amenazaba a la costa de Baja California y “por fortuna, se desvió”. 

Cabe destacar que en el país eventos climatológicos como huracanes, incendios forestales e inundaciones, siempre han estado presentes pero “el cambio climático termina haciéndolos más drásticos, más frecuentes y más intensos”, añadió el especialista.

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Casas de la comunidad de El Bosque arrasadas por el mar | Foto: Cuartoscuro

Impactos económicos y alimentarios

Francisco Estrada Porrúa, doctor en Economía Ambiental por la Universidad Libre de Ámsterdam y maestro en Administración de Riesgos por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, es coordinador en el Programa de Investigación de Cambio Climático (PICC) de la UNAM y explicó a Animal Político cuáles son los impactos económicos que genera el cambio climático en México.

El informe Estados y perspectivas del Cambio Climático en México: Un punto de partida del PICC presenta una serie de análisis en en los que abordan cómo sería el impacto actual y a futuro en rubros como la agricultura, la biodiversidad, el agua, la salud, la energía y la economía para generar con urgencia estrategias políticas públicas dirigidas a la mitigación y adaptación de las sociedades ante la nueva realidad climática.

Estrada Porrúa explica que, en el sector agrícola, ahora mismo y en la próxima década los impactos del cambio climático ya son muy notorios. Ya hay entidades y cultivos donde hay un decrecimiento y reducción en el rendimiento entre el 5% y 20% “eso ya está pasando ahorita y se pondrá más generalizado en las próximas décadas”.

Para finales de siglo, hay estados y cultivos que los rendimientos pueden reducirse hasta en un 80%, es decir,  si el cambio climático en el país no se combate con las negociaciones internacionales y planes para adaptación y reducción de riesgos, México se puede comprometer en el sector agrícola a enfrentar una reducción importante de producción de alimentos.

Datos del informe del PICC de la UNAM muestran que en un escenario de muy altas emisiones, el cambio climático puede reducir severamente los rendimientos agrícolas del país, particularmente aquellos de producción temporal. Acorde con los pocos estudios que hay sobre el análisis en el impacto del cambio climático sobre cultivos y manejos en el país, uno de ellos señala que el maíz, trigo, sorgo, arroz y soya reducirán marcadamente sus rendimientos.

¿Cómo cuido mi salud mental?

Hasta ahora, los análisis sobre el impacto del cambio climático y la salud mental se han realizado en Europa y Estados Unidos.

Entre las propuestas que el cientifico Ariel Alejandro Rodriguez García presenta para atender la ansiedad es “la alfabetización” de los miles de datos que se generan a diario y aprender a discernir entre aquella información fidedigna de la que no lo es, es decir, consultar fuentes confiables sobre la información a la que estés accediendo.

En este proceso, detalló, se requiere primero revisar la información, generar conocimiento estadístico, verificar las fuentes, mantener pensamiento crítico, comunicar los resultados para la toma de decisiones y, si es posible, hacer uso de la inteligencia artificial.

Andrés Obregón Mayorga también recomienda a las personas que para evitar la ecoansiedad, procuren informarse con fuentes confiables y no solo quedarse con los datos oficiales, sino buscar más fuentes. 

“La crítica siempre es buena, no se trata de polarizar, simplemente escuchar a todas las partes, tener un criterio y la interpretación de la información [para] cuestionar todas las fuentes”, añadió.

Además de informarse con diversas fuentes confiables, Obregón Mayorga señala que “más que preocuparnos hay que ocuparnos” ante el escenario climático en que hoy vivimos. “Es una crisis climática en la que el estrés es completamente entendible pero más allá del estrés hay que ser proactivos y buscar soluciones”, añade.

Para el especialista, abordar la crisis climática es un tema multifactorial que se debe tratar desde todas las perspectivas donde todos podemos sumar. “Todos somos mejor que una sola persona trabajando”, cuenta.

Acciones individuales sí crean cambios

Sí, las pequeñas acciones pueden ser parte de tu aportación al planeta. 

Obregón Mayorga considera que “una pequeña acción va a desencadenar hacia acciones que puedan repercutir en cambios ―más adelante― y esas pequeñas acciones que cada persona hace se van potenciando con las acciones del otro”.

Rodriguez García señala que en el mundo se han desarrollado diversas herramientas para informar a la población de manera objetiva sobre el cambio climático, como el proyecto Copernicus y la fundación AQUAE. 

México cuenta con el sistema de información del cambio climático del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y la Plataforma de Información Climática. La UNAM, por su parte, tiene el Programa de Investigación en Cambio Climático.

El doctor Francisco Estrada Porrúa coincide en que las acciones individuales son importantísimas y se deben hacer. “Todos podemos sumar a cambiar el clima local de las ciudades o cualquier otro lugar como el clima global reduciendo nuestras emisiones, nuestro consumo de energía, etcétera.”.

Otra acción para reducir la vulnerabilidad es compartir la información fidedigna que se tiene sobre el tema, como las investigaciones científicas o académicas, para que la gente esté al tanto de lo que significa el cambio climático, cómo nos puede afectar y qué hacer para evitar futuros catastróficos en el futuro.

“Hay una parte que también es muy importante como el consumo. Como consumidor, uno puede premiar o castigar a las distintas compañías que producen productos que son más amigables o menos amigables con el medioambiente que tienen una huella de carbono mayor o menor, eso es muy importante”, añade. 

Además de fomentar un consumo responsable, otra forma de hacer cambios por el planeta es presionar al gobierno, desde la ciudadanía y en todos los niveles, ya sea por municipio, estado o a nivel federal.

Atender “por quién vota uno y qué ofrecen [las personas candidatas] en términos de mitigación de cambio climático, acciones de reducir el riesgo y podamos adaptarnos. Es muy importante que podamos presionar a los tomadores de decisiones ―de todos los gobiernos― para que empujen [políticas y acciones] hacia ese futuro que queremos y evitar futuros que son espantosos”, invita el investigador.

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Las dos caras del ajustazo sin precedentes de Milei en Argentina
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Las dos caras del ajustazo sin precedentes de Milei en Argentina
El Observatorio Copernicus, la ONU y la Organización Meteorológica Mundial señalaron que el 2023 fue el año más cálido jamás registrado tras seis meses seguidos y dos temporadas récord ―verano y otoño― con altas temperaturas, según la actualización de noviembre. Ante esto te damos opciones para cuidar tu salud mental en medio la crisis por el cambio climático.
22 de febrero, 2024
Por: BBC News Mundo
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La semana última Argentina vivió dos hitos: por primera vez en más de una década, el ministerio de Economía anunció que hubo superávit fiscal. Es decir, que se recaudó más de lo que se gastó, algo que ha ocurrido en poquísimas ocasiones en este país sudamericano.

Poco tiempo después, el prestigioso Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) dio a conocer una cifra que dejó helados a muchos: estimó que la pobreza en enero superó el 57%, el peor índice desde la crisis de 2001/2.

Estos datos reflejan las dos caras de la Argentina de Javier Milei, el economista libertario que asumió en diciembre pasado prometiendo sanear la economía del país, que lleva décadas entrando y saliendo de crisis, y reducir la inflación, que hoy es la más alta del mundo.

En apenas dos meses Milei ha logrado cumplir con su meta de “déficit cero”, es decir, dejar de tener las cuentas en rojo. Y los mercados muestran su satisfacción:

Los bonos y acciones argentinos están en alza, el dólar libre (o “blue”) se ha estabilizado y el llamado “riesgo país” -un índice que muestra la confianza en la capacidad de un Estado para pagar su deuda- está en su nivel más bajo en dos años, todas señales de que el rumbo macroeconómico va por buen sendero.

Pero el remedio que ha aplicado Milei para lograr estas mejoras –un ajustazo sin precedentes– tiene severas consecuencias en una población que ya llevaba seis años consecutivos de caída del salario real, con un sueldo mínimo que equivale a apenas US$160, el más bajo de la región después de Venezuela.

Motosierra + licuadora

Milei se hizo famoso durante la campaña por blandir una motosierra, un símbolo de cómo pensaba arrasar con el gasto público, el motivo que ha llevado al país a estar constantemente en déficit (112 de los últimos 122 años).

Según el economista, las soluciones que aplicaron hasta ahora los distintos gobiernos -emitir más billetes o pedir dinero para cubrir esos gastos- llevaron a que el país tenga una inflación que supera el 250% anual y sea el principal deudor mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En vez de esas recetas, este outsider, que ingresó a la arena política hace menos de tres años, propuso una solución más drástica: cortar el origen del problema -el gasto excesivo-, para llegar al “déficit cero”, que ha definido como su principal meta de gobierno.

Y en noviembre pasado, en la segunda vuelta electoral, casi el 56% de los argentinos apoyó la idea, que supuestamente -según Milei- se iba a centrar en cortar los gastos de la “casta”, como él llama a la clase política tradicional.

Pero pocos imaginaron lo rápido y profundos que serían los cambios que traería el nuevo presidente. Ni tampoco cuánto les afectaría a ellos directamente.

Milei dando su discurso de asunción en las escalinatas del Congreso el 10 de diciembre de 2023.
Reuters
El día que asumió, Milei prometió reducir 5 puntos del PIB -un ajuste sin precedentes- y en enero ya cumplió su meta.

El día que asumió, el 10 de diciembre, Milei declaró que su objetivo era recortar 5 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), un ajuste pocas veces visto en la historia, no solo de este país, sino del mundo.

No detalló que planeaba aplicar ese mega recorte en menos de dos meses, algo también inédito.

Para lograr su objetivo no solo prendió la famosa motosierra, reduciendo a la mitad los ministerios y secretarías, frenando nuevas obras públicas, recortando subsidios y gastos en publicidad institucional y eliminando las transferencias discrecionales a las provincias (lo que ha generado una pelea con los gobernadores de esos distritos).

También encendió la licuadora, que ha sido en realidad su principal herramienta de ajuste.

Emitió un decreto para que este año se aplique el mismo Presupuesto que en 2023, haciendo que las partidas presupuestarias queden por debajo del índice de inflación (lo que, en efecto, las redujo fuertemente).

Pero su medida más contundente fue quitarle la mitad de su valor al peso contra el dólar, lo que hizo desplomar -o “licuar”- el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.

Según el economista Martín Polo, de la consultora Cohen Aliados Financieros, las medidas de Milei recortaron en más del 38% las jubilaciones y pensiones, el principal gasto del Estado.

También se achicó un 27% los salarios públicos, un 64% los subsidios económicos (principalmente a la energía) y 86% la obra pública. Todo de golpe.

Además, la fuerte devaluación aceleró aún más la inflación, que se duplicó entre noviembre y diciembre, alcanzando el 25,5% mensual a fin de año.

Caída del consumo

El resultado de estas medidas ha sido tan impresionante como dramático.

Por un lado, el gobierno celebra que en tiempo récord logró su meta de “déficit cero”, destacando que es la primera vez desde 2012 que el sector público no dio pérdidas.

(Por el contrario, en enero tuvo un sobrante (o superávit) de más de US$580 millones).

Paquetes de yerba con sus precios, en enero.
Getty Images
Argentina hoy tiene la inflación más alta del mundo, del 254% anual.

Milei también resalta que la inflación, que parecía estar entrando en un proceso irreversible de hiperinflación, se ha desacelerado, bajando cinco puntos en el primer mes del año (al 20,6%).

La mayoría de los pronósticos privados anticipan que la tendencia continuará a la baja, con una inflación que rondaría el 15% en febrero.

Sin embargo, el costo humano de estas mejoras económicas ha sido enorme.

Según el Observatorio de la Deuda Social, entre diciembre y enero la pobreza pegó un salto, pasando del 49,5% al 57,4%, una cifra que se acerca a la de la peor crisis que vivió Argentina hasta el momento, la de 2001/2, cuando se alcanzó una cifra récord del 65,5% de personas pobres.

Y, aunque la baja de la inflación genera expectativa, la triste realidad es que el principal motivo por el que bajan los precios es que la gente ya no tiene suficiente dinero para gastar.

“Hubo una caída del consumo en el mercado interno. Las ventas minoristas cayeron el 26,8% en el mes de enero, de acuerdo con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y continúan cayendo en febrero”, señaló a BBC Mundo Damián Di Pace, director de la consultora económica Focus Market.

“Y el consumo masivo bajó un 18,5%, así que lo que se ve es una caída de la actividad”.

En otras palabras: una profundización de la recesión que ya arrastraba Argentina, o más bien la “estanflación” -como explicó el propio Milei-, ya que se combina el estancamiento económico con una inflación astronómica, el peor de los escenarios.

Este proceso llevó al FMI a recortar drásticamente sus proyecciones de PIB para Argentina.

Mientras que en octubre había pronosticado para 2024 un crecimiento del 2,8%, a finales de enero cambió el signo de positivo a negativo, estimando que, con las nuevas medidas anunciadas por el flamante presidente, la economía argentina se contraerá un 2,8% este año.

El tsunami Milei

Los argentinos, de todos los estratos sociales, no olvidarán fácilmente estos primeros dos meses de gobierno de Milei.

Un carnicero argentino
Reuters
Los salarios, que ya eran los más bajos de la región, después de Venezuela, se desplomaron con el ajuste de Milei.

Por un lado, sus sueldos sufrieron una marcada caída del poder de compra, por la devaluación y la aceleración de la inflación, que superó el 50% acumulado entre diciembre y enero (la inflación en alimentos fue aún superior).

Pero, al mismo tiempo, sus bolsillos sufrieron -y siguen sufriendo- un verdadero bombardeo por el “sinceramiento de precios” que ha llevado que tanto productos como servicios -que durante los años de gobierno kirchnerista estuvieron “pisados”, por intervención del Estado- de golpe se liberen.

Por la quita de subsidios, el transporte público aumentó más del 200% en la región más poblada del país y la tarifa eléctrica subió entre el 65% y el 150% (según niveles de ingreso).

Las “prepagas” de la Salud (empresas privadas de medicina de las que dependen millones de argentinos) aumentaron sus cuotas más del 100% luego de que el nuevo gobierno desregulara el sector.

“Los aumentos han sido demenciales. Es la primera vez en mi vida que no puedo pagar la prepaga”, le dice a BBC Mundo Andrés, un consultor privado de 60 años que prefiere no dar su apellido.

“Voy a tener que pedir un préstamo al banco para pagarlo porque tengo un problema de salud crónico y no puedo cambiar de plan, soy rehén del sistema privado”, afirma.

“Espero que solo sea por unos meses, hasta que la economía mejore”.

Los del medio

El temor es que muchas personas de clase media que ya no pueden pagar la salud privada empiecen a acudir a la pública, que ya está desfinanciada y sobrepoblada.

Algo similar podría ocurrir con la educación. En marzo empiezan las clases, después del receso de verano, y muchas familias tendrán que hacer cuentas para ver si pueden costear los colegios privados de sus hijos, que anunciaron aumentos importantes luego de que el gobierno de Milei los habilitara a fijar el valor de sus cuotas “sin límites”.

El mandatario ha señalado que está trabajando en “un mecanismo de asistencia” para afrontar este problema (“si caen los ingresos y tenés que cambiar a los chicos del colegio, es traumatizante para padres e hijos”, afirmó en una entrevista con Radio La Red).

Una mujer mayor en su casa en Buenos Aires
Reuters
Los jubilados y la clase media han sido los más perjudicados por el ajuste.

Pero aún es temprano para saber si esta posible ayuda puede paliar los efectos del ajuste económico en la clase media, la gran perjudicada junto con los jubilados.

Así lo muestran las cifras del Observatorio de la Deuda Social, que señalan que mientras que, en los hogares más humildes, que reciben asistencia social, la pobreza aumentó 9 puntos desde el tercer trimestre de 2023, el incremento más grande se dio entre las familias que no califican para recibir ayuda del Estado, donde la pobreza saltó del 27% al 44% (17 puntos).

Este aumento puede verse en los comedores populares, donde, según los movimientos sociales, la cantidad de personas que asiste diariamente aumentó al menos un 50% desde diciembre.

“A mí me sirve mucho llevar un plato de comida para que mis hijos estén más llenos mientras mi mujer cocina, y aguanten un poco hasta la merienda”, señaló Daniel Barreto, un albañil que asiste al comedor Las Hormiguitas Viajeras, en el municipio de San Martin, al norte de la provincia de Buenos Aires.

“Lamentablemente la plata no sirve y todo es plata”, afirmó a la agencia AFP.

Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) muestran por qué “la plata no sirve”: hoy el salario mínimo argentino representa menos de un tercio del precio de la canasta básica, el conjunto de bienes y servicios que necesita una pareja con dos hijos para no ser pobre.

Y eso no incluye el alquiler, uno de los gastos más grandes para muchas familias que no son propietarias de una vivienda.

El gobierno asegura que está pendiente de los más necesitados.

Si bien recibió muchas críticas por su decisión de frenar el envío de alimentos a los comedores y merenderos populares, mientras realiza una auditoría que busca sacar del medio a las organizaciones intermediaras a las que acusa de clientelismo, el gobierno destaca que aumentó la ayuda directa, duplicando la Asignación Universal por Hijo y aumentando la tarjeta alimentaria en un 50%.

Mujeres cocinando en un comedor popular en Villa Fiorito, Buenos Aires
Reuters
Los comedores populares dejaron de recibir insumos del Estado nacional en diciembre y enero, cuando la inflación se disparó más del 50%.

En febrero, el ministerio de Capital Humano también firmó convenios de asistencia alimentaria con las iglesias evangélicas y la asociación católica Cáritas, por un total de US$600.000 millones.

Pero por el momento no hay medidas para aliviar la situación de los estratos medios y de las personas de la tercera edad, quienes más vieron licuados sus ingresos.

Lo peor está por venir

En medio del escozor que aún producen sus medidas, el propio Milei advirtió que “el momento más duro será entre marzo y abril“.

Sin embargo, también dijo que luego habrá una recuperación en forma de V: “A partir de ahí, tocaste fondo y empezás a rebotar“, predijo en diálogo con Radio Rivadavia.

“Las estimaciones del FMI dicen que podemos abrir el cepo a mitad de año”, detalló, en referencia a levantar las restricciones al acceso de dólares que se impusieron hace años en Argentina por la falta de reservas del Banco Central (que hoy siguen en rojo, aunque vienen en aumento y se abultarán en abril gracias a las exportaciones del campo).

“Cuando abrís el cepo, la economía se dispara para delante”, auguró el mandatario.

Cartel en una protesta contra Milei
EPA
Milei ha enfrentado decenas de protestas e incluso un paro general en sus primeros dos meses.

No todos comparten este pronóstico optimista. Pero incluso quienes sí lo hacen se preguntan dos cosas.

¿Cuánto caerá el empleo y cuántas empresas deberán cerrar como consecuencia de este período de fuerte estanflación? (uno de los pocos índices “positivos” de Argentina es su baja tasa de desempleo, que ronda el 6%).

Y, más acuciante aún: ¿hasta cuándo aguantará la tolerancia de la gente a esta realidad sin precedentes?

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BBC

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