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“Dos patrullas para cuidar a miles, es una broma”: mexiquenses forman guardias ciudadanas en el corredor del AIFA
“Dos patrullas para cuidar a miles, es una broma”: mexiquenses forman guardias ciudadanas en el corredor del AIFA
Foto: Luis Madrid
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“Dos patrullas para cuidar a miles, es una broma”: mexiquenses forman guardias ciudadanas en el corredor del AIFA
Integradas por vecinos, las guardias ciudadanas vigilan las calles de Tultepec, uno de los municipios ubicados en el corredor del AIFA, para intentar inhibir la delincuencia pues, lamentan, faltan recursos de seguridad por parte del gobierno local.
16 de enero, 2024
Por: Manu Ureste
@ManuVPC 
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–La gente ya está harta. Harta de los robos, de las extorsiones, de la delincuencia, del crimen. Por eso los vecinos nos estamos organizando.

Jonathan García Negrete, 38 años, gorra militar verde olivo, ojos negros, tez cobriza y barba negra brotándole del cuello y el mentón, pronuncia las palabras con tono severo. Detrás de él, al otro lado de una valla de hierro que marca el inicio de un improvisado retén, lo escolta un pequeño ejército de rostros serios y ceños fruncidos. 

Se trata de una improvisada guardia ciudadana de vecinos. Una guardia integrada por la oficinista que sale del trabajo y se suma al patrullaje para disuadir los robos a las casas habitación; por el pequeño comerciante que está harto de pagar ‘la cuota’ a la delincuencia; y por el dueño de la tiendita de abarrotes cuyas maltrechas finanzas ya no soportan otro asalto, entre otros.  

Lee: El AIFA y los militares, un antes y un después

Todos viven en la colonia 10 de Junio, en Tultepec, Estado de México (Edomex); uno de los ocho municipios –todos gobernados por Morena, el partido del presidente López Obrador, salvo Tonanitla, gobernado por su aliado, el PES– que se encuentran en el ‘corredor’ del nuevo Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA). Municipios que, a pesar de colindar con un flamante aeropuerto que antes era la base militar de Santa Lucía y que ahora sigue operado por el Ejército como terminal aérea alterna al aeropuerto capitalino, han visto cómo desde 2019, cuando arrancó esta obra ‘estrella’ del gobierno obradorista, los índices delictivos se han disparado en algunos casos por arriba del 100%. 

Tultepec, municipos afectado por alza de la extorsión

En Tultepec, por ejemplo, la llamada ‘capital de la pirotecnia’ de 90 mil habitantes donde transcurre el recorrido de esta crónica, las denuncias por extorsión aumentaron 146% en 2023: de 24 se pasó a 59 (a falta aún de contabilizar diciembre). Los robos aumentaron un 20%: de 1 mil 204 en 2019 se pasó a 1 mil 439 en 2022, y en 2023 sumaban 1 mil 267, superando ya los datos de 2019, 20 y 21. En cuanto a los homicidios, subieron en esta pequeña localidad un 58% (de 24 en 2019 se pasó a 38 en 2022).

Junto a Jonathan García está Mario Santos, de 42 años, que apoya amenazante un bate de béisbol sobre el hombro mientras con la mano derecha estruja el mango. 

El hombre, silencioso, de espalda ancha, brazos largos y manos enormes, lleva un gorro rojo de lana sobre la cabeza y oculta el rostro con un paliacate negro que lleva estampada una calaca. Solo le queda a la vista un franja de ojos negros profundos y unas cejas negras espesas. 

Foto: Luis Madrid
Foto: Luis Madrid

Lee más: Reportan sacrificios de más de 200 perros y gatos capturados en pistas y zonas del AIFA en su primer año de operación

Atrás de la valla metálica que marca el inicio de la barricada de vecinos, tres mujeres de mediana edad, con gorros y echamarradas hasta el cuello, detienen machete en alto a todos los coches que entran y salen de la colonia. 

 “¿Me muestra su credencial o licencia de conducir, por favor? Estamos cuidando el barrio”, repiten robóticamente a cada conductor que, tras observar al tipo del paliacate con la calaca y el bat, les enseñan obedientes la documentación. 

Carmen, María y Alicia, que piden no revelar su verdadera identidad, llevan entre machetes, piedras y botellas de cristal con el cuello roto. Es lo que tienen a la mano para defenderse, explican mostrando las armas a la cámara que las fotografía, aunque advierten que en el barrio hay otros vecinos que sí tienen pistolas. De hecho, los vecinos cuentan como una hazaña, y también como un aviso a navegantes, que apenas unos días atrás otro vecino “se puso a los plomazos” con un ratero que pretendía asaltar a una señora del barrio y tuvo que salir huyendo para salvar la vida.

–Aquí no estamos jugando –dice amenazante un vecino, que también asegura que tiene una “fusca” (pistola) guardada en casa “para lo que se ofrezca”. 

Foto: Manu Ureste
Foto: Manu Ureste

“Somos vigías”

Eduardo, de 34 años, viste unos tejanos, unas botas, y una sudadera negra con capucha con la que también se cubre la cabeza del gélido viento de la noche. Él es el encargado de las comunicaciones: lleva un pequeño walkie talkie negro entre las manos grandes y toscas con el que se comunica con Gerardo y Carlos, dos chavos de veintipocos años con pintas de raperos –llevan gorras con la visera para atrás, pantalones anchos, sudaderas, y guantes en las manos– que patrullan la colonia arriba de una moto. 

–Somos los vigías –se presentan orgullosos y con una sonrisa tímida, para a continuación explicar que uno maneja la moto y el otro pasa los reportes de personas o vehículos extraños que entren sin autorización al barrio a partir de las 18.30 horas, cuando inicia el ocaso de la tarde.

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Ángel Carmona también patrulla en moto, aunque la suya es una poderosa Yamaha de color negro y blanco marfil de alta cilindrada. Ángel, de maneras rudas y de voz tan robusta como las ruedas de su moto tipo Harley Davidson, viste una chamarra negra de cuero con el bordado de un pitbull que enseña los dientes y el emblema de los ‘Black Dog’s México’; una banda motera cuyos 120 pilotos, advierte Ángel, “están al tiro” para colaborar con los rondines nocturnos por Tultepec y para “entrarle a los chingadazos” si fuera necesario.  

Solo hay dos patrullas para cuidar a miles

A las 21 horas de la noche, junto a las enormes excavadoras que trabajan en las obras del Tren Suburbano que llevará a pasajeros desde la estación de Buenavista, en la Ciudad de México, hasta el nuevo AIFA en Zumpango pasando por varios municipios mexiquenses, los vecinos se dividen organizados en una especie de ‘autodefensa’ –aunque ellos prefieren el término de guardia ciudadana, mucho más ‘civil’ y menos ‘paramilitar’–: unos comienzan a patrullar por las laberínticas calles de la colonia, acompañados por un par de policías municipales que van desarmados por falta de recursos para comprar armas, otros comienzan a hacer rondines en moto, y otros se apostan en el retén de acceso a la colonia para pedir identificación a los vehículos, muy cerca de un parque donde un grupo de jóvenes juegan futbol callejero a pesar del frío.

 –Tenemos que salir a las calles a cuidarnos, aunque es un riesgo muy grande, porque incluso ya nos han amenazado diciendo que un día nos van a torcer –lamenta uno de los vecinos, que demanda a la nueva gobernadora mexiquense, Delfina Gómez, que envíe más elementos de la Policía Estatal, pues actualmente asegura que solo hay dos patrullas para los municipios de Tultepec, Tultitlán, Cuautitlán y Coacalco.

–Cuando hablamos con los policías para pedirles ayuda, ellos mismos nos dicen que solo hay dos patrullas disponibles. Y pues dos patrullas para defender a miles de personas… –ríe el hombre con desgana– es una pinche broma.

Lee también: Violencia y extorsiones golpean a Texcaltitlán, el municipio del Edomex que se enfrentó con el crimen organizado

Foto: Manu Ureste
Foto: Manu Ureste

Otro vecino, que también pide no revelar su nombre, explica que solo unos días atrás llegó una camioneta al retén, bajaron los vidrios polarizados y les enseñaron una pistola. Luego se retiraron en silencio ante la mirada impotente de todos, incluyendo la de la pareja de policías municipales desarmados.

En el municipio y la colonia, además de la delincuencia común, “la de raterillos locales”, la sombra del crimen organizado también es alargada, coinciden en apuntar varios vecinos, aunque lo hacen casi en susurros, pues hay temor. Mucho temor. Las imágenes de un pocos meses atrás de restos humanos colgando de un puente en Toluca, la gran capital del estado ubicada a unos 100 kilómetros de distancia de Tultepec, la quema de autos y balaceras dirigidas a comerciantes de pollo en el valle de Toluca por parte de La Familia Michoacana, y de tantos otros sucesos que ocurren a diario en una entidad que al año registra más de 2 mil asesinatos (en el propio Tultepec, los vecinos comentan que meses atrás un policía estatal fue “ejecutado” frente a un negocio), hace que la gente se lo piense mucho antes de pronunciar la palabra ‘narco’. 

De hecho, a todo aquel al que se le pregunta por el tema, si bien asegura que las “ejecuciones” han subido en el último año (los datos del Secretariado Ejecutivo federal indican, en efecto, un alza del 58% en cuatro años (de 24 casos en 2019 se pasó a 38 en 2022), se apresura a decir que la guardia vecinal no tiene nada en contra de “esas personas”. 

–Lo nuestro es contra los rateros, los robos, los asaltos y las extorsiones. No nos metemos con el narco y ellos no se meten con nosotros –insisten cautelosos. 

aifa violencia delitos

Vecinos afirman que guardias ciudadanas han dado resultados

Por ahora, los rondines están dando resultados contra esa delincuencia común, recalca de nuevo Jonathan García, que explica que la guardia empezó con ocho vecinos y ahora van por unos ochenta, más los moteros voluntarios que se suman. Claro, matiza, no pueden hablar tampoco de ‘delincuencia cero’, o de que ya no haya delitos, pero la organización de los vecinos y los “escarmientos” que dan a los rateros que detienen han reducido la incidencia delictiva: de diez robos a la semana, plantea Jonathan, pasaron a dos o tres cada mes en la colonia. Ahora, asegura el vecino, la gente duerme más tranquila, o se va al trabajo sin tanta preocupación porque a la vuelta la casa esté desvalijada.

–Es que la gente ya está muy harta –vuelve a recalcar Jonathan, que comenta que lo sucedido el pasado 8 de diciembre en Texcaltitlán, al sur del Estado de México, donde civiles que eran objeto de extorsiones enfrentaron a integrantes del cártel de La Familia Michoacana dejando un saldo de 14 personas muertas tras una batalla campal, van a comenzar a ser más frecuentes si las autoridades de los tres niveles de gobierno no ponen un remedio pronto. 

–Aquí estamos a un brinquito de que pase lo mismo –advierte Jonathan mientras se ajusta la gorra militar, escoltado a unos pasos de distancia por la mirada silenciosa del tipo que estruja el mango del bat.

–Para el gobierno de López Obrador, todo está bien, y para todos los gobernadores, también –agrega y alza ahora el brazo apuntando al retén de vecinos armados con machetes–. Pero los hechos no mienten. Ya pasó lo de Texcatitlán, que la gente se hartó y tomó la iniciativa de defender a su pueblo, y ya no con retenes, como nosotros, sino yéndose a los plomazos. 

–Acá no queremos llegar a eso, la verdad –murmura en un tono más conciliador, para volver a insistir en el pedido a la gobernadora Delfina Gómez de que necesitan más presencia de la policía estatal, pues la municipal está desarmada. 

–Pero estamos también a un brinco de enfrentarnos a balazos con la delincuencia. Porque estamos hasta la madre –insiste una vez más–. Y si ninguna autoridad viene a defendernos, nosotros lo tenemos que hacer por nuestra cuenta.

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El médico que tiene afantasía, la condición que le impide a las personas soñar
10 minutos de lectura
El médico que tiene afantasía, la condición que le impide a las personas soñar
Integradas por vecinos, las guardias ciudadanas vigilan las calles de Tultepec, uno de los municipios ubicados en el corredor del AIFA, para intentar inhibir la delincuencia pues, lamentan, faltan recursos de seguridad por parte del gobierno local.
15 de febrero, 2024
Por: BBC News Mundo
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“Soñar no cuesta nada”.

A primera vista esta trillada expresión popular parece una verdad incontrovertible, pues quién al posar su cabeza sobre la almohada o al cerrar los ojos en su puesto de trabajo o en el bus no ha terminado transportado, como por arte de magia, a una paradisíaca playa o se ha visto anotando un gol en el Mundial de Fútbol junto a su estrella más admirada.

También puede ocurrir que en ocasiones se vean en situaciones aterradoras, como ser perseguidos por un animal salvaje; o en otras extrañas e incomprensibles.

Sin embargo, hay un porcentaje de la población para el que el mundo de los sueños; entendido como ese territorio donde la mente crea historias con imágenes, sonidos e incluso olores mientras dormimos e incluso cuando estamos despiertos, es algo desconocido. ¿El motivo? Tienen afantasía.

Una mujer usando una computadora cuya pantalla está en negro
Getty Images
Acevedo compara a su cerebro con un computador que no tiene pantalla o que no es capaz de procesar archivos de imágenes.

La mente ciega

“La afantasía es la ausencia de visión mental o a la incapacidad de visualizar”. Así definió el neurólogo británico Adam Zeman a esta condición, de la que apenas en las últimas dos décadas se ha comenzado a hablar, algo que en gran medida se debe a sus investigaciones sobre las imágenes mentales.

“Si a la mayoría de nosotros nos dicen: mesa de cocina o árbol de manzanas seremos capaces de reproducir en nuestro cerebro una imagen de ambas cosas. Sin embargo, las personas con afantasía son incapaces de hacer eso”, agregó el profesor de la Universidad de Exeter (Reino Unido).

El médico venezolano Guillermo Antonio Acevedo está entre esas últimas personas mencionadas por el experto. BBC Mundo conversó con él para conocer cómo es vivir con afantasía y él describió su situación en términos informáticos.

Mi cerebro es como una computadora que tiene el monitor apagado o que solamente puede almacenar archivos .txt (de texto) y no admite archivos .jpg, .png o ninguno de imágenes”, ilustró

El galeno, quien estudió en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y reside en España desde 2013, se enteró por casualidad de que forma parte de ese 4% de la población que, según los expertos, que no puede visualizar imágenes mentales.

“Yo trabajaba en un hospital psiquiátrico y comencé a empaparme más sobre temas de neurología y de enfermedades mentales y di con un artículo de 2005 de Zeman, el cual hablaba sobre la mente ciega”, relató en conversación telefónica desde la localidad española de San Sebastián, donde vive y trabaja desde hace seis años.

“En ese artículo se describe cómo piensan las personas que tienen afantasía y se dice esas personas que no pueden imaginarse cosas; es decir que no pueden ver imágenes en su cabeza. Y allí me dije: ¿pero es que la gente en realidad puede hacer eso?”, prosiguió.

Homero Simpons soñando con los ojos abiertos que está durmiendo y soñando con comer

Cortesía Disney
Para Acevedo los sueños eran alegorías que escritores y dibujantes utilizaban para ayudarnos a entender sus obras.

Mi shock fue que hubiera personas que dijeran que podían ver cosas en su cabeza. Recuerdo que pensé: Las alucinaciones existen en verdad, no son algo metafórico”, agregó.

Acevedo pasó 31 de años de su vida, hoy tiene 35, creyendo que cuando las personas le decían que habían soñado en realidad no habían visto lo que le estaban contando.

“Hasta que descubrí que tenía afantasía yo pensaba que en los dibujos animados le ponían la nubecita a los personajes para que entendiéramos la historia”, explicó.

Una pantalla que dice: sin señal
Getty Images
Las personas con afantasía no pueden visualizar imágenes en su cabeza, pero tampoco pueden escucharse así mismos ni recordar olores.

Ni buenos ni malos

El médico no sólo aseguró que cuando duerme no sueña, sino que afirmó que no recuerda haberlo hecho jamás. Y tampoco imagina que como lo hace el resto de las personas.

“No puedo visualizar objetos en mi cabeza como hacen otras personas”, dijo.

Acto seguido ofreció un ejemplo para entender cómo opera su cerebro.

“Si alguien te dice imagina una manzana seguramente cerrarás los ojos y podrás visualizar la manzana, porque las neuronas de tu cerebro que tienen guardada la imagen de una manzana se activan, aunque no la tengas la manzana al frente. Yo no puedo hacer eso. Yo sé lo que es una manzana, cómo es su forma y sus colores, pero no puedo verla gráficamente cuando no la tengo al frente”, explicó.

“Ahora entiendo por qué cuando era niño y en el colegio me pedían que dibujara a mi familia todo era muy esquemático, tipo figuritas de palo, sin ningún tipo de detalles”, agregó.

¿Alguien que no sueña puede tener pesadillas? “Bueno yo interpreto como pesadillas a un mal sueño; es decir un sueño donde no descansas y sientes que dormiste mal, pero no me acuerdo de haber visto imágenes que me asustaran“, dijo.

“Yo creía que yo no me acordaba de lo que soñaba, pero ahora sé que no tengo sueños”, remató.

Sin fantasías sexuales ni voz interna

¿Y una persona que no tiene sueños ni pesadillas puede tener fantasías sexuales?, según Acevedo la respuesta es no.

“Yo tengo mis fetiches, pero los he ido descubriendo por cosas que he visto o he experimentado. Pero si alguien me cuenta algo que ha hecho o le gustaría hacer yo no soy capaz de visualizar eso en mi cabeza”, relató.

Y debido a esto el médico admitió que no vivió una de las experiencias que marcan el inicio de la pubertad: Los sueños húmedos.

Eso no me ha pasado jamás en la vida. Te hablan de eso en el colegio y en la universidad y yo siempre pensé que era un mito, pero por supuesto nunca dije nada para no quedar como el bicho raro”, dijo.

Pero si lo anterior no fuera suficiente, Acevedo tampoco puede escuchar su voz interior; es decir no puede mantener una conversación inaudible consigo mismo.

“Yo puedo pensar una idea, pero no puedo hilar un discurso y por ello debo verbalizarlo. Me parece perturbadora la idea de que alguien pueda ver y escuchar cosas en su cabeza”, admitió.

Una máscara, un látigo y unas esposas
Getty Images
Acevedo asegura que jamás ha tenido fantasías sexuales, pero no sabe si le gustaría experimentar el poder ver y oír cosas en su cabeza.

Lo positivo

Acevedo no cree que la afantasía lo haga peculiar. Sin embargo, admitió que desde de supo que la tiene ha comprendido algunos de sus comportamientos.

“Desde temprano me di cuenta que mis gustos para la moda eran peculiares o no comunes, pero ahora sé que no son raros, sino que no tengo la capacidad para ver en mi cabeza cómo me quedaría determinada camisa, con ciertos pantalones y con unos zapatos tal o cual color”, dijo.

“Si me pones a elegir, elijo cosas que me gustan individualmente pero no soy capaz de ver el conjunto; y, por ello, combino colores y texturas distintas, rayas con cuadros y así me visto”, agregó.

Como asistente de vestuario o decorador de interiores no podría ganarse la vida.

Zeman, por su parte, aseguró que los estudios hasta ahora realizados indican que las personas con afantasía no ven afectado su coeficiente intelectual.

El caso de Acevedo es una prueba, pues no sólo estudió una de las carreras más difíciles (medicina), sino que además es una enciclopedia ambulante con la que se puede conversar sobre prácticamente cualquier tema: historia, política, economía, ciencias, música o cine.

“Las personas con afantasía tienden a trabajar en las ciencias y la tecnología, por lo que podríamos asumir que tienen ventajas para las cosas abstractas”, dijo el neurólogo británico.

Acevedo cree que su condición le ha ayudado al ejercicio de su carrera.

“Como no puedo visualizar gráficamente lo que me están diciendo mis pacientes entonces tiendo a hacer muchas preguntas para intentar entender lo me que me dicen que sienten”, afirmó.

“Por ejemplo un paciente llega y que tiene mareos. La gente llama mareo a muchas cosas que no son. Y, por ello, yo comienzo: ¿Sientes que tienes algo en la cabeza que te aprieta mucho? ¿Estás aturdido? ¿Tienes algo en el cuello que te molesta o sientes que las cosas se mueven a tu alrededor? Y así voy haciendo un interrogatorio casi policial. Soy muy preguntón”, agregó.

Una silueta de la cabeza de una mujer en medio de una nube de humo iluminada por una luz
Getty Images
Los estudios indican que las personas con afantasía tienen unas conexiones neuronales más débiles.

Las desventajas

Zeman indicó que entre los aspectos negativos de la afantasía está que las personas que la tienen tienden a ser peores a la hora de recordar su pasado personal, reconocer rostros e incluso ha encontrado nexos con el autismo.

Acevedo, por su parte, atribuye a su incapacidad para imaginar o visualizar el agobio que siente al planificar sus vacaciones o una cena. No obstante, para afrontar algunas de esas situaciones ya tiene un repertorio de respuestas predeterminadas.

“Si alguien me pregunta qué me provoca comer con toda seguridad le diré: McDonald´s y como vivo en España, donde las comidas son tan importantes, pues mi interlocutor dirá: ¡Estás loco! Vamos a tal restaurant y problema resuelto”, afirmó.

“Y no es porque no me guste la comida, sino que tampoco tengo memoria de los olores y sabores, entonces me cuesta decidir qué me provoca”, explicó.

El médico ofreció otro aspecto que en principio parece ser ventaja, pero que él considera como un “arma de doble filo” y es que le es fácil seguir adelante luego de una muerte o una ruptura.

El duelo lo sufro poco. Cuando dejo de ver a la persona en físico ya se me pasó el dolor y solamente cuando veo una fotografía lo recuerdo. Los recuerdos no me atan. Yo vivo en el ahora”, dijo.

¿Cuál es el problema de vivir en el presente y no en el pasado?

“Me cuesta mantener relaciones con las personas a las que no tengo cerca físicamente (…) Tiendo a hacerme un círculo de amigos muy cercano en donde estoy, pero cuando me mudo o cambio de trabajo las relaciones que allí tenía se van perdiendo”, explicó.

Ed Catmull con el personaje de Mr. Increíble
Getty Images
Ed Catmull, confundador de los estudios Pixar y ganador de varios premios Oscar, forma parte de ese 4% de la población que tiene afantasia.

Disney se equivocó

“Si puedes soñarlo, puedes lograrlo”. Esta era una de las máximas del empresario Walt Disney, fundador de uno de los imperios del entrenamiento más grande del mundo. Sin embargo, se equivocaba, pues hay personas que en el mundo que pese a no poder soñar consiguen sus metas.

Aunque pueda parecer una contradicción la incapacidad para imaginar no necesariamente afecta la creatividad de una persona.

“La afantasía no es una barrera para el éxito. Tampoco es un límite a nuestro potencial”, aseguran desde la Aphantasia Network, una organización internacional que busca sensibilizar e informar sobre esta condición.

Y para probar sus afirmaciones indicaron: “Ed Catmull, cofundador de Pixar y expresidente de Walt Disney Animation Studios; Craig Venter, el biólogo que secuenció por primera vez el genoma humano; Blake Ross, creador de Mozilla Firefox; o Glen Keane, animador de Disney y creador de ´La Sirenita´ tienen afantasía”.

Lo que se sabe de sus orígenes

Pero ¿qué produce la afantasía? ¿Es una enfermedad? ¿Se puede tratar?

“No es una enfermedad, una condición es un término bastante neutral, pero no quisiera que las personas creyeran que es un desorden médico. Yo prefiero llamarla como una intrigante variación de la experiencia humana”, replicó Zeman.

El neurólogo explicó que, hasta ahora, los estudios han arrojado que las personas nacen con afatansía, aunque también se han dado casos en que la desarrollan luego de infartos y lesiones cerebrales.

“Hasta ahora, la mejor explicación es que las personas con afantasía tienen conexiones cerebrales más débiles en aquellas áreas involucradas con las sensaciones”, afirmó.

Asimismo, Zeman aseveró que también han observado un componente genético. “Una persona que nace en una familia donde alguien tiene afantasía tiene diez veces más probabilidades de tenerla”, dijo.

Para detectar esta condición normalmente las personas deben responder uno de los cuestionarios sobre la intensidad de las imágenes mentales (Vividness Of Visual Imagery Questionnaire, en inglés), algo que Acevedo hizo.

Sin embargo, los escáneres cerebrales también son utilizados, lo mismo que otras pruebas como la de las pupilas.

“Si tienes capacidad para imaginar y se te pide pensar en el sol brillante, entonces tus pupilas se harán pequeñas, porque las pupilas reaccionan como si estuvieran ante el objeto real. Pero eso no ocurre con las personas que tienen afantasía”, explicó.

Y respecto a si esta condición tiene algún tratamiento, el neurólogo lo dejó en claro: “Es muy difícil desarrollar la capacidad de visualizar si jamás la tuviste. Algunas personas han tomado psicodélicos y aunque han logrado tener imágenes, las mismas no duran”.

raya gris
BBC

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